lunes, 2 de enero de 2006

Braille.

El braille, como todos sabemos, es un método de lectoescritura para invidentes inventado por Luis Braille en 1825. Anteriormente, se habían hecho algunos intentos con letras en relieve para que los ciegos pudieran leer y escribir, pero siempre tenían el fallo de que era complicado leer así y resultaba aun más difícil escribir si había que estar tallando cada letra en relieve, lo cual no era muy práctico. Por eso acabó adaptándose finalmente el alfabeto Braille, ya que permitía escribir a mano sin tantas dificultades y, además, los puntos constituían un sistema más fácil de identificar al tacto que las líneas.
El sistema braille se basa en seis puntos en dos columnas de tres filas que, combinados de diferentes formas, permiten representar todas las letras, signos de ortografía, de numeración y aritméticos y ser utilizados también para la notación musical. Actualmente, se puede escribir en braille a mano mediante pautas y regletas usando un punzón y también con la máquina Perkins. La ventaja que tiene esta última sobre la escritura a mano, es que al emplear la pauta y la regleta hay que sacar el papel del bastidor y darle la vuelta para poder leerlo, mientras que en la máquina Perkins los puntos se van marcando directamente, de forma que se puede ir leyendo conforme se escribe sin necesidad de darle la vuelta al papel. Además, resulta más cómodo y rápido escribir a máquina que con punzón.
Todo esto lo aprendí en un curso de braille que organizó el CEFIRE (centro de formación de profesores) y la ONCE (Organización nacional de ciegos), en el que aprendimos a leer y escribir en braille de forma muy elemental. Leer, leíamos con la vista porque con el tacto no estamos acostumbrados y nos falta práctica, pero escribir con la máquina Perkins es bastante fácil, lo más difícil es coordinar los dedos para pulsar las teclas a la vez. Como hay seis puntos en braille, hay seis teclas en la máquina. Los seis puntos se dividen en dos columnas, como el seis de los dados. El punto uno es el de arriba de la primera columna, dos el del medio de la primera columna, tres el de abajo de la primera columna, cuatro el primero de la segunda columna y así, hasta seis. Por tanto, para escribir las letras a máquina, con la mano izquierda de los dedos índice a anular son los puntos 1, 2 y 3 y, con la derecha, igual, 4, 5, 6. A mí me encantaba escribir las letras fáciles, como la A, que es sólo el punto uno (dedo índice de la mano izquierda), la L, los tres puntos de la primera columna (todos los dedos de la mano izquierda a la vez, si no, no se marcan bien en el papel los puntos), la C (puntos 1 y 4, o sea, los dos índices), la P (la primera columna y el punto 4, o sea, los tres dedos de la mano izquierda y el índice de la derecha). No me gustaban nada la E y la I porque siempre las confundo (la E son los puntos 1, 5, índice de la izquierda y dedo medio de la derecha, mientras que la I es al revés: puntos 4, 2, índice de la derecha, dedo medio de la izquierda).
El braille es muy fácil y creo que deberían enseñarlo en las escuelas, junto a la lengua de signos de los sordos, para que todos pudiéramos comunicarnos sin discriminaciones por tener una discapacidad. A mí me habría gustado saber el año pasado lo que sé ahora de braille, para poder ayudar mejor a un alumno invidente que tuve. Cada semana venía una profesora de la ONCE y pasaba a braille el material que íbamos a utilizar en clase pero, si yo hubiera sabido braille, habría podido pasar el material yo misma, sin tener que esperar al miércoles. Si tenéis ocasión, aprended braille, que es muy interesante.

1 comentario:

amelche dijo...

Lo siento, Juan, pero hay ciertas cosas que necesitan su espacio y su tiempo para poder explicarlas. Por cierto, tu blog es un poco corto, ¿no? :-) Si escribes algo, avisa y te pongo un link desde aquí, ahora que he aprendido cómo hacerlo y estoy orgullosa de mí misma por no ser tan tecnológicamente inútil como pensaba...
Ana