jueves, 23 de febrero de 2006

23-F

Hoy hace 25 años que hubo un golpe de Estado fallido en España y, como todos los años, los medios de comunicación nos lo recuerdan. Ha vuelto a salir Tejero, el guardiacivil del bigote, disparando en el Congreso de los Diputados y diciendo aquello de: "¡Quieto todo el mundo!" y "¡Se sienten, coño!" Los diputados, acojonados, tirándose al suelo, excepto Adolfo Suárez, creo que Carrillo y uno o dos más, el hombrecillo aquel cuyo nombre no recuerdo, que se encara con los guardiaciviles porque era militar, lo zarandean y lo obligan a sentarse, creo que su segundo apellido era Mellado, quizá fuera Gutiérrez Mellado, pero no estoy segura. Han vuelto a salir las imágenes de los tanques en las calles por la noche en Valencia. El rey vestido de comandante en jefe (o lo que sea, no entiendo de uniformes) todo serio diciendo que estaba todo controlado a la mañana siguiente. Imágenes de los guardiaciviles saliendo del Congreso y despidiéndose de Tejero... ¿Cuántas veces habremos visto esas imágenes en 25 años? ¿Cuántas veces más las veremos?
El 23-F yo tenía 7 años y, la verdad, recuerdo poco. Sé que mis padres habían comprado un SEAT panda de color beige, aún vivíamos en Badalona, y esa tarde mi padre lo había recogido del taller con la radio instalada. ¡Un coche con radiocassette, qué novedad! Si hubiéramos sabido entonces que hoy en día llevan CD, mp3 y hasta DVD... En la radio oímos las noticias, pero éramos niños y no sabíamos qué pasaba. Mi madre siempre cuenta que esa noche no durmió, pendiente de la radio, sobre todo, porque al día siguiente tenía que ir al médico a Barcelona con mi hermano y, si estaba la cosa fea, no pensaba ir. Mi padre durmió a pata suelta con su filosofía de la vida: que mande quien mande siempre tendremos que ir a trabajar al día siguiente. Mi tío, que en paz descanse, se fue con el carnet de UGT en el bolsillo a dar una vuelta con el coche a la mañana siguiente, una vez que salió el rey diciendo que no pasaba nada, a ver cómo estaba el panorama. Yo le dije años después cuando lo contó, que me parecía una inconsciencia. Pero mi tío era así de impulsivo.
A veces pienso que quizá me perdí los años más interesantes en la historia reciente de España en la niñez, sin enterarme de mucho. Por ejemplo, cuando tenía 5 años el día en que se votó la Constitución en referendum, a mí me operaban de anginas y mis padres no fueron a votar. Por eso me gustaba seguir de cerca el proceso de paz en Irlanda del Norte: porque todo estaba por hacer y aún se podía soñar. Hoy en día, después de 30 años de democracia, creo que hemos perdido un poco la fe en los políticos y, además, parece que está todo hecho, que toda la vida hemos podido votar y tener libertades y vivir en democracia. Y, sin embargo, hace 25 años estuvimos a punto de perder todo eso. Hoy es un día para apreciar más la libertad.

16 comentarios:

cieloazzul dijo...

AMELCHE, te leo y quedo con un revuelto de pensamientos, la LIBERTAD que se vive hoy día es tan relativa, sin embargo quienes vivimos en paises donde la DEMOCRACIA se menciona como un estandarte de convivencia y respeto vamos formando un sentido de equidad y justicia con tantos tintes distintos. En mi País, uno de los principales valores cívicos que nos guían es el de la DEMOCRACIA, la LIBERTAD y la SOLIDARIDAD, pero es en realidad una política apabullante la que se vive, en donde a fuerza de poder y abuso van formando ciudadanos mansos y conformes. No se si algún día tenga mi país una historia de lucha realmente fructífera,donde sea el pueblo quien demande el verdadero respeto por la dignidad de vida; desde 1810 que se promulga nuestra INDEPENDENCIA hemos llevado la gratitud en hombros por la " abolición y el respeto por las garantías de ser MEXICANO"...
y bueno..... basta leer la actualidad de mi país... para quedarse sin palabras y continuar viviendo en PRO del patriotismo.
Un beso querida amiga, un abrazo.

La gata que no esta triste y azul dijo...

En realidad pudimos perder mucho. Y supongo que se vivio de diferente manara segun las ciudades. Yo estaba en la universidad haciendo practicas como alumna interna, y un profesor que era capitan de policia nos pillo a otra compañera y a mi en un pasillo cuando se marchaba (supongo que le avisarian que tenia que acuartelarse) y nos dijo que nos fueramos inmediatamente a casa.Como fui en el transporte publico me di cuenta que en realidad no pasaba nada, la gente iba normal a sus cosas y muchos ni se habian enterado siquiera. Mi madre era la que estaba histerica y respiro hasta que nos tuvo a todos bajo sus "alas".

amelche dijo...

CIELOAZZUL: El problema es que las palabras LIBERTAD y DEMOCRACIA que mencionas a veces son relativas. Ningún sistema es perfecto, sigue habiendo muchas injusticias en España y en cualquier otro país que se llame "democrático". (Por no hablar ya de los que no son democráticos, que ahí ya habría mucho de que hablar y aún podemos dar gracias de vivir donde vivimos.) En unos quizá más que en otros, pero en cualquier caso, aún hay mucho que perfeccionar y mejorar y, sin embargo, a veces nos parece que ya hemos llegado a lo máximo y no se puede aspirar a más. Que es un poco lo que creo que está pasando aquí: que no nos damos cuenta de lo que se luchó para llegar a esta situación porque a nosotros (a mi generación y las posteriores) nos ha venido todo dado. Y que no nos damos cuenta de que la LIBERTAD y la DEMOCRACIA es algo muy frágil, que se puede romper en cualquier momento, que hay que luchar cada día para que se mantenga.

Umma1 dijo...

Yo tenía 16 años cuando se dio el golpe militar en Argentina.
A ese momento lo recuerdo con mucha claridad. El terror, ya había comenzado, a los 17 entré a la universidad, muchos compañeros desaparecieron, ente ellos un chico con quien teníamos un romance de esos "mirame y no me toques". Un chico de 17 años, que era concertista de saxo, poeta. ¿Qué podría haber hecho con 17 años recién cumplidos, para que nunca más se supiera de él?
Fueron años terribles, algunos los pasé acá, otros en el exterior.
No sé que fue peor.
Para rematar la locura de los años de plomo, que así les llamamos, los militares nos llevaron a una guerra contra Inglaterra, por la recuperación de las Islas Malvinas. Se mandaron al campo de batalla, al sur helado, (mirá en el mapa donde quedan Las Malvinas), allá donde el país se acaba y está el Faro del fin del mundo, a chicos de 18 años, sin instrucción militar, sin equipo adecuado, sin comida.
Salidos de esa locura, llegó la democracia.
Fue como haber recuperado la vista después de muchos años de ceguera. Lamentablemente los políticos, han gobernado para la quinta de sus bolsillos.
Y esa democracia que tanto buscamos y que se pagó con la sangre de muchos argentinos, (aunque esto es más grande y la cosa fue igual en Chile y en Uruguay...) se desdibuja, pierde consistencia.
Me provoca una gran tristeza hablar de estas cosas.
Porque aquello era terrible, un genocidio, y quienes debieron hacer de la democracia el bastión de recuperación, llevaron a mi país a la ruina económica, y de vuelta el genocidio, esta vez a través de la desnutrición que mata a los bebés.
Ojalá un día encontremos algo mejor.

amelche dijo...

MAHAYA: Sí, en cada ciudad sería diferente y en las ciudades grandes, más complicado porque estarían más controladas por golpistas y no golpistas para ver si se ganaba el terreno o no. Yo era niña entonces y no me acuerdo de mucho, pero sí he tenido la sensación de perder la libertad en otras ocasiones y no me ha gustado.
Por ejemplo, cuando en Irlanda del Norte los soldados patrullaban la calle apuntando a todo el mundo con sus armas o nos paraban en un control de carreteras. No era todos los días, pero sí frecuente. O cuando hubo el atentado de ETA en Santa Pola en 2002 y durante varios días hubo controles policiales y la Guardia Civil arriba y abajo por la carretera de Elche a Santa Pola cuando yo iba a trabajar en un Safari cercano a Santa Pola. O en el 11-M, cuando pensé que no se puede vivir en un país en que no se pueda ir tranquilamente a trabajar sin que te pongan una bomba y, encima, tengas la sensación de que el gobierno te miente o, como mínimo, oculta algo. Y la sensación de que alguien quiere manipular unas elecciones generales en las que tú y mucha gente pensábais votar lo mismo antes y después del 11-M.

amelche dijo...

UMMA: Siempre me he preguntado para qué narices quiere G.Bretaña las islas Malvinas, Fakland o como las quieran llamar. De eso recuerdo que tenía 8 años, acabábamos de mudarnos a Elche y había pintadas en algunos muros que decían: "Malvinas argentinas, Gibraltar español". Una vez hablando con una amiga de Belfast, no sé cómo salió la conversación de las Malvinas y me preguntó qué opinaba y, lo primero que me vino a la cabeza fue: "Malvinas argentinas, Gibraltar español". Es curioso cómo se te fijan esos eslóganes en la niñez sin pensar mucho en lo que significan.
La verdad es que la mayoría de políticos, en el país que sea, son unos sinvergüenzas que sólo miran por ellos y lo difícil es elegir al menos malo. No sé, estoy bastante escéptica respecto a la política.

Bridget dijo...

Hola Ana, visité el blog de Pam y sí me gustó mucho, gracias por la sugerencia. En el 23F yo tenía 8 años, sin conciencia politica, ni miedo, ni conciencia en general, pero mi madre siempre recuerda el miedo que pasó, sobre todo por mi padre, que era militante de izquierdas destacado y conocido, afortunadamente para este país desastrre, todo se quedó allí, aunque aún queden unineuronales que siguen pensando que tiempos pasados fueron mejor.
Un beso y buen finde.

amelche dijo...

BRIDGET: Mi tío y tu padre habrían hecho buenas migas. Mi tío también era militante de izquierdas. Te doy la razón en todo.
Recomiendo el blog de Pam (he puesto un link), una chica que ha dejado un comentario en "Cómo llegaste a mí" y tiene un blog muy interesante en mi opinión.

Luciano dijo...

Uh, que tema. Repetiria todo lo que dijo umma1, pero yo soy más pichón, asi que solo recibí un manto de ignorancia y un festejo que no entendí bien, pero ahora si.
El otro día un general uruguayo, creo, dijo que como las cosas no andaban bien los militares podían volver a tomar el poder, como para organizar las cosas.
No, gracias.
Cuando van a desaparecer esos dinosaurios?

amelche dijo...

LUCIANO: Eso también lo dijo un general español hace poco y, encima, con el argumento de que era para defender la Constitución. No sé por qué se empeñan en querer salvarnos, yo ya me salvaré solita, que ya soy mayorcita para saber lo que me conviene o no.

Ana Victoria dijo...

Hola Ana...vos sabés que me ví un documental de Informe semanal a cerca del 23 F y me encantó. Super completo y con imágenes inéditas, como la del Rey diciendo: yo empiezo cuando tu me haces asi?...jajaja muy bueno.
Mi e mail es anavinet@hotmail.com. Si queres, mandame tu dirección de e mail y te cuento en que anduve estos dias en que estuve desaparecida. Gracias por preguntar!!
Saludos de Ana

amelche dijo...

El rey a veces es muy gracioso, tiene mucho sentido del humor. Ya te he mandado un e-mail, ¡me tienes intrigada! Me alegro de que estés bien.

Ana Victoria dijo...

Viendo Los Desayunos de TVE, escuché algo muy gracioso: había que grabar el discurso del Rey muy rápido (fué en la madrugada) y se lo vistió de Comandante en Jefe del Ejercito. La cámara lo enfoca sentado en un escritorio y resulta que no había tiempo así que sólo le pusieron la parte de arriba y le dejaron el jean (tejano) en la parte de abajo, que obviamente nadie veía.
La verdad es que después de ver Cuéntame...pienso lo mismo: pobre Carlitos, se perdió lo más emocionante! jajajajaja
Saludos y ya te mande el mail

amelche dijo...

Nos perdimos lo más emocionante, con la de veces que he visto las imágenes esas del rey, todo serio en su escritorio, vestido de comandante en jefe, si llego a saber que llevaba tejanos, ¡me parto de la risa!
Ya te he contestado. Cuídate. Un abrazo:
Ana

10050 Cielo Drive dijo...

yo era muy pekeña para acordarme de lo que pasó el 23-F. sólo recuerdo imágenes de tanques.
Pero lo que se me quedó bien pero bien fue lo de COÑO!!!!!

amelche dijo...

Eso creo que se nos quedó a todos los críos, ¡ja,ja! Y yo, el otro día al escribir esto, aparte de lo de "¡Se sienten, coño!" también me acordé de lo de "¡Quieto todo el mundo!". Será porque lo han repetido mil veces en la tele o porque en mi más tierna infancia se me quedó grabado, no sé.