
Bueno, pues ya esta hecha la primera parte de la primera prueba, como esto es más largo que un día sin pan, hay que tomárselo con calma, aunque yo no me lo he tomado con mucha. Anoche me desperté a las 4.30 y no he podido volver a dormir y, encima, han cortado el agua por obras en mi calle y no me puedo ni duchar, con el calor que hace.
Me he ido con dos horas de tiempo al examen y, menos mal, porque un trayecto que se podría hacer en media hora he tardado una hora en hacerlo del tráfico que había. Luego en Alicante, imposible aparcar. Ya es misión imposible normalmente, así que, hoy que nos examinábamos gente de toda la provincia y todas las especialidades, de primaria y de secundaria, pues era un caos. Me he ido al parking y ya se estaba llenando con gente más o menos de mi edad que, seguramente, irían también a examinarse porque llevaban apuntes en la mano, carpetas, libros... Cierro el coche, miro dónde lo he dejado: número 54, el tema de Henry James, espero que no sea una premonición y me salga ese, que no me lo sé.
Llego con unos 45 min. de tiempo: un gentío allí en la puerta. Miro la lista de mi tribunal y estoy, pero no han dicho aún en qué aulas hacemos el examen. Me encuentro con gente que hace siglos que no veo, desde que acabé la carrera y aún andan por el mundo, como yo, sin trabajo fijo. Una me enseña en el móvil la foto de sus dos hijos y me cuenta que otra compañera de la universidad está embarazada del segundo. O yo soy muy lenta, o me he perdido algo, o yo estoy fuera de esta sociedad, porque yo vengo y voy de Irlanda, de aquí y de allá y sin casarme y tener hijos, que es lo que hace todo el mundo, según parece.
Por fin localizo la clase donde me toca y dónde tengo que esperar a que me nombren, enseñar el DNI y entrar. Llega la hora y empiezan a llamar para todos los tribunales, entro, me siento, entra todo el mundo a mi aula y piden voluntarios para el sorteo de los temas con el bingo (ver
temas y
Mi abuelo Joaquín para lo del sorteo). No sé por qué (decían los miembros de mi tribunal que porque en otras clases no salía nadie voluntario para presenciar el sorteo y ser testigos de que no hay trampa ni cartón) se retrasan un montón. Pienso en Anaví, rezando cada noche con Francesco y en su madre y su gente de Argentina rezando también, en Ernesto sin dormir en Perú, en Malena y Noctiluca también en Argentina con las velas, en Xnem con su S. Pancracio entre palmeras (véase foto ilustrativa), en los gallos de Mahaya, Pilar y Felipe, en Pam, en Marga, en todos los que están pendientes, cuya lista sería más larga que mi temario, en toda esa fuerza cósmica que se está generando para que salgan mis bolas, en lo que contaré después en el blog. Estamos ya todos de los nervios esperando, que salga ya algún voluntario de la otra clase, ¡por Dios!, que nos da un ataque ya. Que regalen un jamón a los voluntarios, lo que sea, pero que salga alguien, que esos minutos de espera son angustiosos.
Por fin, se sortean los temas en el pasillo (por el jaleo que venía de allí) y se oye que ha salido el 10 (¡Mierda, y yo que me lo iba a mirar ayer y, al final, no lo miré!) pero me suena que es fácil. Segunda bola, el 45. ¡Joder!, ¿por qué nunca me saldrán los temas que yo quiero? Sé que el 45 va de Swift y Richardson y Henry Fielding, pero no sé si me acordaré de todas las obras, fechas y demás. Dudo si hacer el 10, de los prefijos y sufijos, o el 45. No sé qué hacer, primero pienso que el 10, luego pienso que no me sé bien toda la clasificación de sufijos y prefijos, mientras, voy escribiendo la introducción que nos dieron en la academia de oposiciones hace dos años y que me sé de memorieta, la misma salga el tema que salga, y mientras, voy pensando. Una vocal de nuestro tribunal escribe en la pizarra los títulos de los temas y comienza oficialmente el examen, las 10.25, desde las 10 que se supone que empezaba... Tenemos dos horas. Voy a escribir el 45, que creo que me lo sé mejor.
Empiezo, no sé por qué, con la independencia americana, las colonias británicas, la invención de la máquina de vapor y de la maquinaria textil, la revolución industrial... No sé muy bien por dónde voy a tirar, pero estoy inspirada y, además, me salen unas palabras bastante rebuscadas, que quedan muy bien porque parece que me lo sé. Pienso: "Cuando lo lea me voy a lucir con este vocabulario". Me doy cuenta de que el 45 es el 54 al revés, mi número de parking al revés, ¡era una señal! Y, además, suma 9. Yo tenía la manía de que iba a salir algo con el 9, porque en mis primeras oposiciones salieron los temas 29 y 49 y en las segundas el 40 y el 19. Y ayer me estuve mirando el tema 9 y el 29, el viernes el 49 y el sábado el 69.
Sigo con los autores, no me acuerdo de fechas, pero sí de las obras más importantes y de qué van, así que, digo que, por razones de tiempo y espacio, no me voy a extender más y sólo voy a dar un breve resumen de las más representativas.
Los viajes de Gulliver, de Swift, me acuerdo del museo de Armagh, en Irlanda del Norte, donde tienen un muñeco gigante de Gulliver atado y me sale la siguiente frase: "La mayor parte de sus obras las escribió en Armagh, en los veranos en los que se alojaba en casa de una familia bien", eso no lo sabe mucha gente, que se note que me sé el tema. Luego Daniel Defoe,
Robinson Crusoe, mi libro de los 5 años primeras lecturas para aprender a leer, aún lo conservo, con cuatro dibujos y cuatro páginas sobre Robinson y Viernes en la isla, escribo: "En la actualidad se considera un libro para niños o adolescentes, pero, en realidad no es una lectura ligera, sino que tiene un trasfondo filosófico y religioso muy importante". Sigo con Richardson, sólo me acuerdo de que sus dos novelas se llaman
Clarissa y
Pamela or Virtue Rewarded y un poco del argumento de la segunda, así que, lo cuento. Y que Henry Fielding, para burlarse de Richardson escribió una parodia titulada
Shamela. Así que, lo digo también, que luego viene Fielding. Menciono
Joseph Andrews de pasada, porque no me acuerdo de qué va y digo que su obra más importante es
Tom Jones (¡menudo tocho de libro que me leí un verano!) y voy contando de qué va.
Bibliografía, me la miré anoche antes de acostarme rápidamente y pensaba haberla mirado antes del examen, pero me he dejado la hoja encima de la repisa con libros que hay junto a mi cama, así que, a la aventura, si no, me la invento. Pero tengo memoria de elefante, porque consigo acordarme de tres títulos con sus autores, editorial y año de publicación. Y lo he comprobado ahora en casa y es correcto. Y, para acabar, la parrafada de conclusión que me aprendí también en la academia, más algo de cosecha propia para dar el broche final y hala, ahí queda eso. Me levanto ya casi apurando los últimos minutos, mucha gente se ha ido ya (un grupo nada más decir el tema), meto los folios en un sobre, escribo mi nombre, firmo por detrás donde se cierra y, a esperar a que me toque ir a leerlo. Mañana a las 10 examen práctico, que vale 6 puntos como máximo, el que he hecho hoy vale 4 y se suman las notas porque es todo la primera prueba. Luego, a ver si sacan la lista y sé cuándo tengo que ir a leer lo que he hecho hoy. Así que, mañana, 4 horitas más de examen: comentario y traducción de español a inglés sin diccionario. Mantened las velas, los rezos, los gallos y los S.Pancracios, por lo que pueda pasar, y gracias por todo. Besos y abrazos.
Pdta. Casi me ha salido un post como las 5 hojas por ambas cara que he escrito, pero, después de tantos días sin escribir el blog, me hacía falta desahogarme.
(C) Foto: Sr.
Xnem, al cual no le he pedido permiso para publicarla, pero supongo que no le importará.