sábado, 30 de abril de 2011

Ser tía.

No hay una palabra en español que defina el ser tía o abuela, como la hay para ser padre o madre. No existe la “tiidad”, como tampoco la “abuelidad”, pero sí la maternidad y la paternidad. Sin embargo, se considera que ser tío o tía es lo más parecido a ser padre o madre, las leyes establecen que los sobrinos puedan heredar de los tíos y hasta hay un refrán que afirma: “A quién Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos”. Igual que hay madres y padres responsables o irresponsables, también hay tíos y tías de todo tipo.

Mi primer sobrino ha llegado en una etapa de madurez personal, con la carrera acabada, las oposiciones aprobadas, hipotecada en un piso… A cada uno, le llega en su momento, antes o después. Espero poder aportarle algo de mi sabiduría y experiencia de la vida, contándole esas batallitas que ahora les cuento a mis alumnos. Hablarle de mi niñez con su padre y su tía, de cuando estuve en Irlanda, cuando trabajaba en la oficina de turismo, cosas de familia y de antepasados que no conoció… Enseñarle a amar la naturaleza, los animales, los idiomas, la belleza de la vida. Contribuir junto con sus padres, abuelos y el resto de tíos y tías a que sea educado, buena persona y un hombre de provecho.

miércoles, 27 de abril de 2011

Ya soy tía.

Esta tarde me he ido con una amiga a la filmoteca a ver La llave de Sarah, una película muy interesante que ya te contaré en otra ocasión. Al salir hemos pasado por casa para coger el coche e ir a buscar al gato a tu casa para traerlo aquí mientras estáis en la clínica. Tu abuela me ha dicho que había llamado tu padre y la cosa iba lenta, que los médicos habían dicho que nacerías mañana. Así que, me he ido con mi amiga a tu pueblo a buscar al gato, me he perdido porque, con la conversación, me he equivocado en una rotonda y he tirado hacia el trabajo en vez de hacia tu casa. Cuando por fin hemos llegado no podía localizar a tu abuelo materno porque su móvil comunicaba. Entonces me he dado cuenta de que tu abuela paterna me estaba llamando, la he llamado y me ha dicho que ya habías nacido. Al entrar en tu casa les he dicho a tu tío y abuelo maternos, que me estaban esperando con el gato ya metido en el transportín: "Bueno, pues ya somos tíos y abuelo".


Al volver con el gato, el sol se estaba escondiendo tras la Sierra de Crevillente en uno de los atardeceres más espectaculares que he visto en mi vida. O quizá fuera tan espectacular porque hacía apenas una hora que habías nacido tú. Había un poco de niebla en la carretera, que se iba disipando al cruzar el coche y, al fondo, unas nubes y unos tonos naranjas preciosos, como el jersey y el pantalón que te he comprado esta misma mañana. Cuando hemos ido a verte esta noche, seguía la niebla. Pero, lo más impresionante ha sido ver el castillo iluminado a espaldas de la clínica en esta noche de luna menguante.


Después de tanto tiempo esperándote no me he atrevido a tocarte, apenas te he rozado la frente. He intentado verte el color de los ojos, pero la habitación estaba en penumbra y los tenías medio cerrados. Tu abuela y tu padre te han cambiado el pañal y te han vestido de azul. Y así, de repente, ya soy tía y me acordaré siempre de esta fecha y de lo que estaba haciendo el día en que naciste, como me acuerdo de otras fechas importantes, trágicas como el 11-S y el 11-M o importantes en lo personal como el día en que me dijeron que había aprobado las oposiciones o la mañana en que subí al Mulhacén. Ya ves, tan sencillo y tan tierno como un niño recién nacido vestido de azul en una cuna de plástico transparente con sábanas blancas.

jueves, 14 de abril de 2011

Hijos.

Hace un mes se celebró el día de la mujer trabajadora y uno de nuestros políticos, de cuyo nombre ni me acuerdo ni quiero acordarme, con la inteligencia habitual de los políticos, lo único que se le ocurrió es soltar que debería alargarse el horario escolar para que así hubiera conciliación familiar y las mujeres pudieran trabajar más y mejor. Si ese señor tuviera un mínimo de vergüenza, responsabilidad y le preocuparan de verdad las madres trabajadoras y sus hijos, lo que habría propuesto es un horario laboral y unos sueldos dignos. Es decir, trabajar como mucho hasta las cinco de la tarde, como hacen en toda Europa, y con el mismo sueldo o más que tenemos ahora acabando a las 9 de la noche.

La escuela no puede ser nunca una guardería ni un almacén de niños, lo que tenemos que hacer es luchar por unos horarios de trabajo más humanos porque está comprobado que los niños que mejores resultados académicos obtienen, los que están más centrados y son más maduros, son los hijos cuyos padres pasan más tiempo con ellos, les ayudan a hacer los deberes, les escuchan... Y eso es responsabilidad de todos, desde los políticos y los empresarios, que deben ofrecer unos horarios y salarios dignos, hasta los profesores, madres y padres.

domingo, 10 de abril de 2011

Abril.

Es curioso: Cuando éramos jóvenes nos sentábamos en los bancos del parque porque era barato (no teníamos mucho dinero) y porque se respiraba libertad para poder hablar con las amigas o amigos. Ahora nos sentamos en los bancos porque salimos de cenar y no nos cabe nada más, así que, no nos apetece meternos en otro sitio a charlar. Y también porque nos apetece disfrutar de una noche veraniega en abril.

Cuando esa luna creciente se llene o un poquito más, nacerá mi sobrino. Al árbol frente a mi casa le han crecido las hojas verdes y está precioso.

viernes, 1 de abril de 2011

Cuenca.

Había nevado el viernes y, cuando el sábado por la mañana nos adentramos por las carreteras conquenses, se notaba la sal en el asfalto y la nieve en los campos y los montes, hasta el borde del camino. Al día siguiente nos fuimos de excursión por la Serranía de Cuenca y disfrutamos de la nieve como niñas, sobre todo yo, que estoy menos acostumbrada a pisarla.

Fuimos a buscar el nacimiento del Júcar y, aunque no lo encontramos, valió la pena el paseo en soledad. Además, también disfrutamos de un buen morteruelo y ajo arriero en un restaurante del pueblo antes de adentrarnos en el bosque. A continuación fuimos al Río Cuervo y allí la nieve se había transformado en hielo con las pisadas de tanta gente que había ido a verlo.

La noche anterior descubrimos el mesón de Las casas colgadas, muy recomendable por sus platos, por el ambiente tranquilo (cosa rara en España, los clientes no se hablaban a grito pelado como suele suceder) y por las vistas. Y al día siguiente desayunamos en el Parador antes de dar una última vuelta a la ciudad, hacer unas compras y volver para casa previa parada en Alarcón. En general, un viaje muy tranquilo y muy bonito, como de costumbre.

sábado, 19 de marzo de 2011

Decálogo para ayudar a una persona ciega.

(Sacado con permiso del blog de Alberto, Tiflohomero, para que todos lo tengamos en cuenta. Tú no lo ves, Alberto, pero esta introducción está en verde para diferenciarla de tu texto, que está en negro a continuación. Y no os olvidéis de las grullas del post anterior. Yo tengo que practicar, que soy muy torpe, a ver si me sale bien.)

Por si en vuestro deambular cotidiano os topáis con un cegato andarín, vayan aquí algunos consejillos para echarle una mano, que el ojo ya os lo echará él (bueno, mejor digamos sonrisa que ojo, faltaría más, claro). Ahora bien, no os creáis, de todo hay en la viña del señor y no todos los ciegos somos lo agradecidos y simpáticos que deberíamos ser. En mi opinión, el mero hecho de que alguien te ofrezca su ayuda (aunque a veces sea más un estorbo que un favor), ya es suficiente para ser aceptada y devuelta con un "gracias, guapa; encantado, señor..."


1.- Allí no es ningún lugar. No debéis utilizar las locuciones "allí / allá, aquí / acá porque eso no significa nada para quien no ve. Mejor será indicarle con "a la derecha o izquierda, detrás o delante, etc."

2.- Pregunta primero. Antes de ayudarle (tal vez él no lo necesite o no lo desee, pregúntale si quieres que le ofrezcas su ayuda. Normalmente debería decir que sí, pero... nunca se sabe y hacer las cosas sin avisar, por bienintencionadas que sean, no es bueno y puedes ser rechazado de peores o mejores modos.

3.- Déjate coger tu brazo. Aunque lo usual suele ser que, cuando vas a ayudar a una persona ciega, le cojas tú del brazo, eso no es lo correcto. Lo que se ha de hacer es que el privado de la vista vaya un paso por detrás de ti porque, si tú eres el que ve, lo lógico es que tú vayas por delante y además por el movimiento de tu cuerpo sabemos cómo es el terreno que vamos pisando.

4.- El plato se convierte en un reloj. Si vais a comer juntos, puedes explicarle cómo están dispuestos los alimentos en el plato, haciendo uso de la analogía del reloj. A las 12, tal alimento; a las 6, tal otro, etc.

5.- No agarres el bastón. Hay algunos que tienen la mala costumbre de agarrarte el bastón como si de una correa se tratase. Eso da mucha rabia e inseguridad, ya que si así sucede, el invidente pierde la referencia con el suelo a través de la contera o punta. Es como si te tapasen los ojos por un momento.

6.- Los perros guía son mucho más que una mascota. Estos animales, tan bien adiestrados y curiosos para muchos, son los ojos de su dueño. Puedes acariciarlos cuando están descansando pero no darles de comer ni distraerlos cuando van trabajando.

7.- Hablar con naturalidad. Nosotros aspiramos a la normalidad y, una forma de ella, es el lenguaje. No tengas prejuicios ni rubor a la hora de utilizar palabras como ver, mirar, etc.

8.- El orden, elemento clave. Para quienes no vemos, necesitamos saber dónde se dejan las cosas y que no nos las cambien de sitio, ya que, lo que con un golpe de vista se localiza de forma inmediata, con las manos cuesta mucho más encontrarlo. No dejes las puertas medioabiertas..

9.- No jugar a las adivinanzas. Molesta mucho eso de que te digan: "a que no sabes quién soy" o "¿me conoces?" Dime quién eres y déjate de jueguecitos.

10.- Salúdame, te lo agradeceré. Puesto que al no verte, si no me dices nada no sabré que has pasado por mi lado. Pero si me saludas, me alegraré sobremanera ya que has querido hacerlo, ha sido un gesto, todo un detalle ya que si no hubieras querido que me enterase de que pasabas a mi lado, no habrías tenido problema en ocultarlo al no verte.

martes, 15 de marzo de 2011

Mil grullas por Japón.

Acabo de leer en el periódico que hay una leyenda japonesa que habla de que, si haces mil grullas de papel, se te cumplirán tus deseos. Por eso hay una bloguera japonesa residente en Madrid que ha lanzado el proyecto "Mil grullas por Japón". Consiste en hacer una grulla de papel siguiendo las instrucciones que ha grabado en el vídeo, fotografiarla y enviarle la foto para que la publique en el blog. Yo soy muy patosa para los trabajos manuales, pero lo intentaré. Si queréis saber más, pinchad aquí:

http://las1000grullas.wordpress.com/2011/03/12/las1000grullas/

Y este es el vídeo:

Las 1000 grullas from Makiko Sese on Vimeo.



Alberto puede pinchar aquí para que le salga el vídeo más directamente: http://vimeo.com/20957131

martes, 8 de marzo de 2011

Fin de semana

Mi hermana en Navidades me regaló un bono de una noche con desayuno para un alojamiento rural, así que este fin de semana nos fuimos a gastarlo. Los planes empezaron a complicarse cuando, a partir del martes, las noticias no eran muy halagüeñas, ya que iba a nevar en la zona a la que pensábamos ir y, conforme iban avanzando los días, la cosa se iba poniendo peor. Echamos en la maleta mucha ropa de abrigo y nos llevamos las cadenas por si había problemas en la carretera. Para más inri, el día antes se estropeó el coche de mi amiga, que era con el que pensábamos viajar. Aún nos quedaba mi coche como segunda opción, pero al final se pudo reparar a tiempo y nos alegramos porque tuvimos suerte de que se estropeara antes y no durante el viaje. Además, tuvimos la suerte de que nevara justo antes de pasar nosotras, para ver la nieve y disfrutarla, pero ahorrarnos las inclemencias del tiempo. En resumen, un viaje muy bonito, como todos los que hacemos.

sábado, 26 de febrero de 2011

Diario de una tía 2.

Como os ha gustado el anterior post, continúo con el mismo tema. Se me cae la baba, ya lo sé.

16-10-2010, Sábado.


Han pasado ocho semanas desde que sé de tu existencia. Es mucho tiempo y, al mismo tiempo, es poco porque aún falta un montón para verte la cara. Habrá que tener paciencia para esperar. Tu madre ya se ha comprado el traje para la boda y tus abuelos repartieron las invitaciones para la familia de Barcelona el fin de semana pasado. Todavía no sabemos bien cuándo será la boda, pero se baraja el 20 de noviembre, cuando haga 35 años de la muerte de Franco. No sé qué les habría parecido esa fecha a tu bisabuelo y a tu tío abuelo, que eran tan rojos. Quizá les habría gustado, no sé. A tu tío abuelo Joaquín, como mínimo, le habría parecido gracioso. También hará, cuatro días después de la boda, si es que se casan ese día, cinco años que murió tu tío abuelo. Qué pena que no esté aquí para verlo.

El otro día soñé que me había equivocado y eres niña y a todo el mundo le parecía muy bien. A mí también, sólo pensaba que cómo pude equivocarme, si siempre acierto con las intuiciones.


21-10-2010, Jueves.

Acaban de marcharse tus padres, han venido a enseñarnos tu última ecografía. Parece que todo va bien y les han dado hasta un CD donde se ve una grabación de la ecografía. Ya se distingue la cabeza y el cuerpo y el ginecólogo sospecha que eres chico, aunque todavía no se ve muy bien. No, si al final, acertaremos. Si acierto, a ver si me inspiro para comprar la lotería que vaya a tocar...

Tu madre no quería cenar, porque se había pasado la tarde comiendo chocolate por orden del médico para que te movieras en la ecografía. Y ni aún así te movías, pero al final te han dado tantos meneos que has tenido que moverte. Esta tarde yo había hecho natillas del superpercado donde trabaja tu otra tía y, aunque tu padre no ha querido, el resto sí hemos comido. Así que, supongo que hoy has comido, indirectamente, las primeras natillas hechas por tu tía Ana. Tendré que practicar, porque hoy se me han quemado un poco, mi encimera calienta y no hierve la leche y, cuando te quieres dar cuenta, ya se ha quemado todo el fondo del cazo. Practicaré y, cuando vengas, siempre querrás tomar las natillas de tu tía. Por cierto, tendré que aprender también a hacer flanes. ¡Cuánto me queda por aprender aún!


Luego he sacado los vasos de chupitos que compré en Úbeda y el licor de hierbas ibicencas que me regaló Metis en Ibiza el verano pasado y nos lo hemos acabado brindando por ti y por tu abuelo paterno. Le he dado a tu madre un libro sobre diferentes nombres y su significado que tenía por aquí mi tío, para que vayan pensando cómo llamarte.

Y también tengo noticias de la boda: al final será en la fecha prevista, el veinte de noviembre. Y tu madre me ha preguntado que si quiero leer, que tu tía materna va a leer también. Le he contestado que sí, y que buscaré unos poemas. No le he dicho que ya lo tenía medio pensado.


23-10-2010, Sábado.


He ido al centro comercial a comprarme ropa para la boda y no me ha gustado nada (soy muy difícil de contentar para comprar ropa y más para una boda, porque no me gusta vestirme tan formal). Así que, he acabado en una tienda, comprándote siete camisetas y un peluche-sonajero. Mi primer regalo y aún faltan seis meses para que nazcas.

martes, 22 de febrero de 2011

Diario de una tía.

(Escrito el 14-9-2010.)

Calculo que faltan todavía unos siete meses y medio (qué lento pasa el tiempo) para que nazcas y todo el mundo anda por aquí revolucionado. Tu abuela y yo hemos ido hoy al centro comercial porque está mirando trajes para la boda de tus padres. Luego hemos ido a otra tienda y se nos caía la baba a tu abuela y a mí viendo la ropa de bebés. Tu abuela te habría comprado algo (ya te compró algunas prendas de ropa hace un par de semanas o así), pero era todo rosa o azul y no se ha atrevido porque no sabemos aún lo que vas a ser. Yo le he dicho que comprara algo azul y así acertaba siempre, porque, si eres niña, te gustará el azul, como a mí, y si eres niño, pues también y, además, te pega con los prejuicios habituales de lo que es un color “de chicos”. Al final no te hemos comprado nada, nos reservamos para más adelante. Intentaremos tener paciencia para esperarte, aunque debo confesar que cada viernes pienso que ya tienes una semana más y falta una menos para conocerte. Fue un viernes cuando me enteré de que ibas a nacer, por eso pienso en ti cada viernes.

(Escrito el 16-9-2010.)

Ayer vinieron tus padres a enseñarnos tu primera ecografía: apenas un bultito de casi dos centímetros. Ahí ponía que nacerás entre el 25 y el 28 de abril, más tarde de lo que yo pensaba, poco después de Semana Santa. Te estoy hablando en masculino porque tu abuela y yo pensamos que eres chico. Aunque tu abuelo anoche, en la cena, para llevarnos la contraria, dijo que eres niña porque las mujeres acaban carreras y son más listas que los hombres. Además, ¿cómo sabemos que eres chico? Y tu abuela y yo hemos dicho que porque lo sabemos. Es como cuando aprobé las oposiciones: sabía antes del primer examen que las aprobaba.

(Escrito el 9-10-10)

No te he escrito últimamente porque he estado bastante liada, pero sí me he acordado de ti. Tu abuela y yo fuimos el otro día a otro centro comercial y a las tiendas de al lado y estuvimos mirando la ropa de bebé, pero no nos atrevimos aún a comprar nada. Y eso que me encantó un jersey precioso para enseñar inglés, con los nombres de los animales en inglés y luego las iniciales para repetirlos a ver si te acordabas. Tiempo habrá para enseñarte inglés y valenciano, como dice tu abuela.

Si no recuerdo mal, tienes ya dos meses y medio en la barriga de tu madre y ya eres el doble de grande según la última ecografía. El otro día fue el santo de tu abuela materna y tu abuela paterna la llamó para felicitarla y estuvieron hablando de ti, de las ganas que tienen de ser abuelas y de conocerte. Sólo hay una pequeña discrepancia: tu abuela materna piensa que vas a ser niña, mientras que la paterna está convencida de que serás niño. Yo también creo que vas a ser niño. A ver si creces un poco más y nos muestras tus encantos en la ecografía y salimos de dudas.

--------------------------------------------------------------------------------------


Esto son cartas a mi sobrino, llevo ya 26 páginas (con fotos, ¿eh?, no es sólo texto) y aún faltan dos meses para que nazca. Espero que, cuando sea mayor, le guste tener la historia de todo lo que pasó desde antes de nacer.

domingo, 6 de febrero de 2011

Biografía.

Leo las redacciones de mis alumnos, el tema es escribir una biografía. Me cuentan su vida, lo felices que eran en sus respectivos países, lo duro que fue venir a España cuando tenían entre diez y trece años, lo que lloraron, lo que les costó. Y lo felices que son ahora aquí, con sus nuevas amistades, sus parejas, en resumen, la gente nueva que han conocido. Que les gusta mucho España, que quieren pasar aquí el resto de sus vidas. Ojalá les vaya bien.

domingo, 23 de enero de 2011

Tiempos.

Un poema que me recordó los tiempos en los que estamos viviendo, aunque se refiera a tiempos ya pasados, a tiempos de postguerra. Primero en valenciano, la traducción, más abajo.

"No és millor ni pitjor el temps,
car tot el temps és temps d'amor,
d'una plaenta convivència
de sentiments i de persones,
de famílies i treball.

Tots els temps són el mateix temps,
perque només hi ha un temps,
i és temps d'amor i de treball,
de contribuir, entre tothom,
i cadascú en allò que faça,
per a l'establiment d'un ordre,
la construcció d'un edifici,
allò que mirarem, feliços,
quan Déu vulga, fora del temps.

Però treballem en el temps,
treballem i amem en el temps.
No hi ha temps millor ni pitjor,
solament existeix el temps,
i no és el temps qui ens justifica,
i ens cal justificar el temps.

En el temps naixem i morim,
i hem de fer nostre tot el temps,
i hem de fer nostres tots els temps,
tal com feren els nostres pares,
com deuen fer els nostres fills.
Tot el temps és el mateix temps,
totes les vides fan la vida.
Fem el temps, i que el temps no ens faça,
car el tems ens fa i ens desfà,
i hem de ser a través del temps.

Nosaltres podem fer el temps,
la construcció de l'edifici.
Foradant en la nit del temps,
obrint la nit com una mina,
obscurament i tenaçment,
ens podrem seure, si Déu vol,
amb les mans brutes de la feina,
a fumar, parlar de la pàtria,
la pàtria sòlida en el temps."

Vicent Andrés Estellés.


No es mejor ni peor el tiempo,
pues todo el tiempo es tiempo de amor,
de una placiente convivencia
de sentimientos y de personas,
de familias y trabajo.

Todos los tiempos son el mismo tiempo,
porque nada más hay un tiempo,
y es tiempo de amor y de trabajo,
de contribuir, entre todos,
y cada uno en aquello que haga,
para el establecimiento de un orden,
la construcción de un edificio,
aquello que miraremos, felices,
cuando Dios quiera, fuera del tiempo.

Pero trabajamos en el tiempo,
trabajamos y amamos en el tiempo.
No hay tiempo mejor ni peor,
solamente existe el tiempo,
y no es el tiempo quien nos justifica,
y debemos justificar el tiempo.


En el tiempo nacemos y morimos,
y hemos de hacer nuestro todo el tiempo,
y hemos de hacer nuestros todos los tiempos,
tal como hicieron nuestros padres,
como deben hacer nuestros hijos.
Todo el tiempo es el mismo tiempo,
todas las vidas hacen la vida.
Hagamos el tiempo, y que el tiempo no nos haga,
pues el tiempo hace y deshace,
y hemos de ser a través del tiempo.

Nosotros podemos hacer el tiempo,
la construcción del edificio.
Horadando en la noche del tiempo,
abriendo la noche como una mina,
oscura y tenazmente,
nos podremos sentar, si Dios quiere,
con las manos sucias de la faena,
a fumar, hablar de la patria,
la patria sólida en el tiempo.


Traducción mía.

A fumar, mejor que no, pero el resto sí me parece bien.

jueves, 6 de enero de 2011

Murcia.

Esto se va pareciendo a un blog de turismo, pero es que, últimamente he visitado muchos sitios. El martes fui a devolverle a María la visita que me hizo hace cuatro años, cuando andaba por aquí la Dama de Elche. Parece mentira, pero nunca había ido en tren a Murcia, siempre voy en el otro sentido, hacia Alicante. Y lo cierto es que hay mucho que ver en Murcia y me lo había perdido, hasta ahora. Como había que ponerle remedio a eso, fuimos al Museo Salzillo, a la catedral y a ver diferentes belenes, que para eso es la época. Además, también nos dedicamos a la gastronomía, que no todo va a ser patear la ciudad, comimos en un restaurante que estaba muy bien y luego tomamos chocolate con roscón junto a la catedral.




Imagen "robada" del blog de María porque aún no he ido a revelar mis fotos.


María fue una guía excelente y no es peloteo, no hay nada como que alguien enamorado de su ciudad te lleve por todos los rincones y te la explique. Ese amor por las ciudades donde una vive creo que a María y a mí, se nos nota bastante. Valió la pena, habrá que repetir antes de que pasen cuatro años más.

lunes, 3 de enero de 2011

Almagro.

Llegamos a Almagro el martes por la noche, dejamos las cosas en el hotel y nos fuimos a cenar con los paraguas, por supuesto, porque seguía lloviendo. No teníamos mucha hambre porque habíamos comido un montón en Trujillo, así que, simplemente nos tomamos unas tapas en un bar de la plaza y luego, aprovechando que había dejado de llover, nos fuimos a dar un paseo antes de dormir. El día siguiente amaneció lluvioso, para variar, lo cual no nos impidió visitar el museo nacional del teatro, la casa de los fúcares y el corral de comedias. Eso sí, la lluvia iba in crescendo y, al final, nos cayó una tormenta tremenda en el corral de comedias. Pensábamos que seríamos las únicas locas que en esas condiciones meteorológicas se dedicaran a hacer turismo, pero nos encontramos a unos cuantos más. Sobre las 5 de la tarde amainó un poco el temporal y decidimos emprender la marcha de vuelta a casa. Vimos campos un poco inundados, pero conseguimos llegar a la autopista y volver bajo una lluvia que no paró hasta llegar a Villena, se nota que esto ya es la España seca, casi el desierto. Normalmente, no me gusta que mi tierra sea tan seca, pero en días así la verdad es que te alegras.



Casa de los fúcares bajo la lluvia (ver la parte superior de la foto con las gotas cayendo).

Sin pretenderlo, creo que este viaje nos salió muy histórico y teatral. En Aranjuez vimos el palacio real que empezó a construir Felipe II y hasta bien entrado el siglo XX siguieron utilizando los reyes algunas temporadas, un mes o dos al año, por lo que parece. En Cáceres vimos las casas señoriales de la nobleza que se lanzó a la conquista de América, todas con sus torres defensivas para protegerse de los ataques de otros nobles. Tiempos difíciles aquellos, no sólo había que luchar contra los árabes sino también con los vecinos cristianos para mantener el poder y la riqueza. Y, cuando ibas en contra de los reyes, podías acabar con la torre desmochada, como las de algunos nobles que no habían apoyado a Isabel la Católica y, como castigo, les hizo derribar la parte superior de sus torres, para que no les sirvieran de defensa en futuras guerras. Trujillo fue también de esa época, con más palacios señoriales, más iglesias y conventos (refugio de nobles segundones que no heredaban el patrimonio familiar y tenían que buscar fortuna en otros campos y también de las hijas que decidían no casarse) y una plaza porticada donde, en aquel momento, solían hacer mercado y cada gremio tenía su lugar en un arco concreto. En Mérida retrocedimos a tiempos romanos y árabes y vimos el teatro, precursor de lo que luego veríamos en Almagro en el Corral de comedias y el Museo nacional del teatro, por eso decía que nos salió muy teatral el viaje. Y en Almagro también vimos parte de esos siglos de oro en los cuales los banqueros de los reyes, los Fúcares, extendían su poder y se traían consigo a sirvientes que luego enseñarían a los españoles del lugar a hacer encajes. A ver qué más cosas aprendemos la próxima vez.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Mérida.

Seguimos viaje y llegamos a Cáceres, donde íbamos a dormir varios días. La decepción fue que la Plaza mayor estaba en obras, pero encontramos un restaurante muy bueno para cenar esa noche y luego dimos un paseo por el casco antiguo con un montón de turistas que venían detrás, estaba lleno de gente, creo que en su mayoría, madrileños y andaluces. También nos encontramos con algún valenciano suelto, pero como nosotras nos hablamos en castellano, disimulamos que los entendíamos, lo cual puede ser interesante. Me sigue llamando mucho la atención cómo habla la gente en cada sitio y los diminutivos en -ino, -ina me recordaron a mis abuelos, que hablan igual porque son de allí.




Teatro romano. Habrá que volver en verano para ver aquí alguna obra.

El domingo por la mañana nos fuimos a Mérida, que está a una hora de Cáceres, más o menos. Allí estuvimos visitando los monumentos más característicos de la ciudad, como el teatro romano, el puente romano o la alcazaba. Y, sobre las seis de la tarde, cuando se hizo de noche, volvimos a Cáceres. Descansamos un poco en la habitación, después de todo el día pateando la ciudad, que cansa bastante. Había estado lloviendo todo el tiempo, aunque hubo también algún breve rayo de sol como el que se ve en la foto pero, justo cuando nos disponíamos a salir a cenar, empezó a caer el diluvio universal acompañado de viento, lo que hizo que nos quedáramos en el hotel y cenáramos allí las provisiones que aún nos quedaban.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Aranjuez.

Hace veinte días, después de trabajar, nos fuimos en dirección a Aranjuez. Hacía bastante frío, incluso había nevado un poco en los campos y había restos de nieve al borde de la autopista. Casi nos helamos al salir del coche cuando paramos a merendar en un área de servicio, menos mal que las palmeritas de chocolate nos hicieron entrar en calor de nuevo. Nuestro destino final era Cáceres, pero habíamos pensado viajar por etapas, tanto a la ida como a la vuelta, para ir más relajadas. Por eso decidimos hacer noche en Aranjuez.



Nos perdimos un poco a la entrada de Aranjuez, pero al final llegamos al hotel y, para mi sorpresa, aparcamos en la misma puerta. Había un montón de sitio para aparcar, no sé si porque, al ser puente, todo el mundo se había ido de vacaciones o porque es habitual encontrar aparcamiento allí. Como hay crisis y hay que ahorrar, nos habíamos llevado comida para hacer picnics y cenamos en la habitación. Después nos atrevimos a dar un paseo con un frío que pelaba y, por la calle, nos encontramos a tres mujeres que también estaban desafiando al mal tiempo y les preguntamos por una cafetería para desayunar un buen chocolate. Nos indicaron varias, dimos una vuelta para localizarlas y así, a la mañana siguiente ya fuimos directas al lugar adecuado. Seguía haciendo tanto frío que casi se me congela la mano por estar hablando por el móvil sin guantes durante cinco minutos.




En la foto se puede ver la escarcha en los jardines.



Decidimos dar una vuelta por los jardines, pero no era el momento perfecto, no sólo por el frío, sino porque en esta época del año los árboles están sin hojas y no tienen el esplendor de la primavera. Así que, antes de congelarnos más, nos metimos en el palacio real, hicimos la visita guiada y, al salir, cogimos el coche otra vez para irnos a Cáceres. Por la radio escuchamos las noticias sobre la huelga de controladores y el estado de alarma y nos alegramos de no haber viajado en avión, pero a mí no me hizo ninguna gracia lo del estado de alarma. Me parece que militarizar la vida civil no conduce a nada bueno y, una vez destapada la caja de Pandora, cualquier gobierno con cualquier excusa puede utilizarlo en contra de cualquier ciudadano. Me parece algo muy peligroso, que nos quita derechos y nos iguala a las dictaduras. Hablando del tema y de otros muchos, se hizo la hora de comer algo y, como ya habíamos recorrido varios kilómetros, decidimos parar en una área de servicio para comernos otro picnic en el coche.

martes, 14 de diciembre de 2010

Este puente.

Este puente he ido a Aranjuez, Cáceres y Almagro. El tiempo ha sido malísimo, mucho frío y lluvia todos los días, pero creo que ha valido la pena porque son sitios muy bonitos que hay que conocer. Espero que disfrutéis algún día tanto como yo un paseo por el casco antiguo de Cáceres, con esos palacios y esas iglesias que te hacen volver a los tiempos en que España fue una superpotencia.

Mi padre y toda su familia es de Extremadura, pero tuvieron que emigrar tras la Guerra Civil. Yo he ido dos veces a Extremadura y me ha encantado. Me la esperaba fea, pobre, desértica y es uno de los lugares más preciosos que he conocido, me recuerda mucho a Irlanda a veces. Sesenta y dos años después de que mis abuelos emigraran con sus hijos andaba yo perdida por esas tierras. No tenemos GPS, ni lo queremos, nos manejamos con hojas impresas del Google Maps y una guía de carreteras del año 2007, tres años atrasada. Así que, acabamos perdidas en unos pueblos en los que no me importaría comprarme una casa para ir en verano: todo verde, montañas impresionantes, robles con las hojas marrones a punto de caer o ya caídas al suelo, ovejas... un regalo para los sentidos.

Al salir de ese paisaje, nos esperaba una sorpresa: nos pasaron volando en grupos por encima del coche unas aves que pensamos que eran cigüeñas. Sólo distinguimos sus siluetas negras volando majestuosamente en el horizonte. Sin embargo, al verlas después en los campos, picoteando antes de dormir (se estaba haciendo de noche y se estaban recogiendo) resultaron ser unos pájaros grandes y grises que no sabíamos lo que eran, hasta que vi un cartel que apenas pude leer desde el coche, que afirmaba que eran grullas. La conductora paró el coche en medio de la carretera (no venía nadie), bajó la ventanilla y las oímos emitir unos sonidos, llamándose unas a otras. Fue impresionante. Por eso no quiero comprarme un GPS, para poder seguir perdiéndome por esos lugares que son lo mejor de un viaje.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Cinco años de blog.

Tengo muchas cosas que contar: un viaje a Aranjuez, Cáceres y Almagro pasado por frío y agua, pero intenso, lo que me desagrada esta sociedad nuestra que va recortando derechos adquiridos a sangre y fuego durante siglos y que se van por el desagüe a marchas forzadas sin que a ninguno nos extrañe ni protestemos por ello, que me gustaría que se acabara el Estado de alarma porque nunca quise vivir en una dictadura, me educaron en otros principios distintos del ordeno y mando, es decir, con mejor talante. Me enseñaron a pensar, por desgracia para algunos, y es lo que quiero que mis alumnos aprendan de mí: a pensar, aunque jamás sepan hablar inglés. Y, también quisiera contar que el sábado pasado, en Aranjuez, oí a un señor diciéndole a otro que antes había mucha ignorancia y le dije a mi amiga que sigue habiéndola, por desgracia. Que es triste que siga vigente aquello que escribió Machado:

"—Nuestro español bosteza.
¿Es hambre? ¿sueño? ¿Hastío?
Doctor, ¿tendrá el estómago vacío?
—El vacío es más bien en la cabeza."


Pero también tengo mucho trabajo atrasado que terminar este fin de semana, así que, ya contaré más adelante todas estas cosas. Y, para no dejaros con mal sabor de boca, una de mis canciones preferidas:




La misma canción, para Alberto: aquí.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Otoño.

Al salir del supermercado caen unas gotas y me pega todo el frío en la cara, lo cual me lleva inmediatamente a Irlanda. No sé si el olor de la lluvia, el frío... pero este tiempo otoñal siempre me recuerda a Irlanda porque allí pasé algunos inviernos de mi juventud. Lo que echo de menos es el inconfundible olor a la turba quemándose en las chimeneas al caer la tarde. Algún día volveré, no sé si antes o después de que se acabe esta crisis que nos va atacando a todos y que nos quita, poco a poco, derechos adquiridos con sangre, sudor y lágrimas durante siglos.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Hoy se casa mi hermano.

Y este es el discurso que voy a dar:

“Hay una historia que habla de un pueblo en el que la gente tenía unas libretitas donde ir apuntando los momentos en que habían sido felices. Al morir, se sumaba todo y se veía quién había vivido más, porque sólo vivimos cuando somos felices. En 1918 mi bisabuelo empezó esta libreta, en la que se registran los acontecimientos más importantes de la familia: nacimientos, muertes, bodas... Parece ser que todos los López tenían una libreta igual que esta, pero, como mi bisabuela no sabía escribir, lo hizo su marido.

Hoy 20 de noviembre de 2010, vamos a escribir una página más. Seguro que os hemos hecho muchos regalos de boda, pero yo quiero regalaros una libreta nueva, con las páginas en blanco, para escribir vuestra historia a partir de ahora y que se llene de momentos felices. Por ejemplo, de paseos por los álamos del río, como el poema de Antonio Machado que yo recitaba para picar a mi hermano cuando empezó a salir con su novia:

“Allá, en las tierras altas
por donde traza el Duero
su curva de ballesta
en torno a Soria, entre plomizos cerros
y manchas de raídos encinares,
mi corazón está vagando, en sueños..
¿No ves, Leonor, los álamos del río
con sus ramajes yertos?
Mira el Moncayo azul y blanco; dame
tu mano y paseemos.”

Pero, como no todo es perfecto en la vida y muchas veces la rutina hace mella, a fin de evitarlo, me gustaría que mi hermano recitara de vez en cuando este poema de Luis Alberto de Cuenca:

“Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».

Y este discurso debe acabar como acaban los cuentos: “Y fueron felices y comieron perdices.”