martes, 24 de enero de 2006

Mujeres que conocí en Derry.

Cuando hablé de los hombres de mi vida prometí hablar también un día de las mujeres de mi vida, pero luego me di cuenta de que eran tantas, que tendría que dedicarles varios artículos. Así que, hoy voy a empezar por las mujeres que conocí en Derry. Además, creo que este fin de semana que he pasado en Málaga con Pilar y sus amigas feministas ha sido especialmente propicio para reflexionar sobre muchas cosas, entre ellas, la amistad entre mujeres. A veces se nos acusa de ser muy individualistas, de que no somos verdaderas amigas, pero pienso que eso son falsos mitos machistas. Habrá de todo, por supuesto, pero creo que sí existe la amistad entre mujeres y no sólo eso, sino que encima es más profunda y verdadera que la amistad entre hombres porque nosotras nos sinceramos más, hablamos más de nuestros sentimientos y de cualquier otra cosa, hay más complicidad y por eso también nos duele más que nos traicione una amiga porque para nosotras la mejor amiga es como un alter ego, como una parte de nosotras mismas.

Voy a empezar con la última vez que estuve en Irlanda del Norte. Creo que ahí las dos mujeres más importantes de esa etapa y que luego han seguido conmigo en momentos cruciales fueron Pilar y Verónica. Por lo que respecta a Pilar, nos conocimos en London/derry cuando trabajábamos en el mismo instituto. Fuimos un par de veces de excursión en bus de línea con el frío que hacía aquel otoño. También fuimos a la "Noche francesa" aquella que prepararon los franceses en un pub con todos los símbolos de Francia, y a alguna cosilla del festival de cine de Derry, si no recuerdo mal. Pero lo mejor es que Felipe (El gallo Felipe) y ella me rescataron de mi compañera de casa francesa cuando se puso insoportable y me fui a casa de Pilar unos días hasta que se calmaran los ánimos porque ya era casi Navidad y luego nos íbamos de vacaciones. Luego ha habido mucho contacto por e-mail y también por teléfono y hemos sabido sacar el jugo a lo que tenemos en común a pesar de la distancia y de nuestras diferencias de edad, origen, lugar de residencia, personalidad... Lo mejor después de un largo día de trabajo y preocupaciones es encender el ordenador y encontrar un e-mail de Pilar con esa forma de escribir dando en el clavo de los sentimientos, de la experiencia, trayendo la esperanza, la luz que hay al otro lado del túnel. Con la alquimia de las hierbas y las flores de Bach parece que transforma lo difícil en fácil y, al final, piensas: "Pues si es verdad, tampoco es tan complicado como parece." Pilar, que se va a Brasil y se lleva un trocito de cada una de las que cenamos con ella el sábado en el libanés y, a la vez, nos quedamos cada una con otro trocito suyo.


Verónica: Después de Navidades, se convirtió en mi compañera de casa en Derry y consiguió lo que era casi imposible: llevarse bien con la francesa y conmigo, cerrar heridas, unirnos, acabar con rencillas tontas y hacer un hogar de aquella fría casa donde Verónica andaba siempre con una sonrisa, siempre de buen humor, invitando a todo el mundo a cenar y comer en nuestra casa. Con Verónica el 6 De Burgh Square se convirtió casi en centro social de reuniones con franceses, irlandeses, españoles y todo bicho viviente en general. Verónica es una persona muy especial: cariñosa, simpática, relaciones públicas porque habla cinco idiomas (ella, en su modestia, diría que dos de ellos mal, pero no es verdad), lo suficientemente inteligente como para conseguir lo que quiere (la prueba es que ha conseguido trabajar de lo suyo en Bonn) y lo suficientemente sensible como para dejarlo todo e irse a Alemania por amor.

Bueno, creo que lo voy a dejar aquí porque me tengo que ir a un cursillo del CEFIRE (centro de formación de profesores) y, con todo lo que tengo que decir de cada mujer, si no, no acabo nunca. Otro día hablaré de más mujeres de mi vida.

12 comentarios:

Umma1 dijo...

También estuve pensando en estos días en estas cosas de la amistad entre nosotras las mujeres. No creo que sea mejor que la de los hombres. Los que nos ocurre a nosotras, es que tenemos espíritu de cuerpo y llegado el momento estrechamos filas.
Tu blog me ha traído muchos recuerdos.
Cuando terminé mi carrera, trabajé algunos años en el exterior, en diferentes países. Me trajiste a la memoria a muchas personas que fue un deleite conocer.
Saludos

amelche dijo...

Quizá no sea mejor, pero no me imagino a ellos (a la mayoría de ellos, vamos) por ejemplo, llorando en el hombro de un amigo porque le ha decepcionado una novia o persona muy querida. Ellos parece que tienen que ser muy machos, los hombres no lloran, no muestran sus sentimientos, ese tipo de tópicos que creo que les ha perjudicado mucho en la historia porque no hay nada malo en mostrar lo que sientes. Y me alegro de que hoy en día los hombres estén cambiando y reivindicando su derecho a expresar sus emociones libremente.
Gracias por tu comentario. Le he echado un vistazo rápido a tu blog y tiene muy buena pinta. Creo que me va a gustar y voy a disfrutar leyéndolo. Prometo leerlo más tranquilamente en otro rato, porque ahora tengo que irme a cenar.
Saludos a la Argentina,
Ana

Anónimo dijo...

Lo que nos pasa a los hombres respecto a las amistades y todo lo que decís es que no exteriorizamos nunca -o casi nunca- nuestros sentimientos. Os puedo asegurar que amigos míos me han casi llorado en el hombro, y no sé si tendrá mucho que ver, por asuntos amorosos.
Y es por lo que dices, Ana; no hay nada malo en expresarlos pero aún tenemos esa reticencia a hacerlo por el que dirán (cuando a mí, a título personal, me importa bien poco).

amelche dijo...

Pues es una pena que los hombres (o muchos hombres al menos) se lo guarden todo para sí. Creo que serían más felices si pudieran compartir lo bueno y lo malo con su pareja y/o sus amigos. Creo que ellos ganarían mucho y nosotras también porque sabríamos por dónde van los tiros y qué les pasa a nuestros seres queridos masculinos en vez de estar comiéndonos la cabeza pensando: "¿Qué le pasará a este?" o preguntándoles y que no nos digan nada porque se supone que los hombres son los duros y los que consuelan a las mujeres.
Ana

Anónimo dijo...

Acabas de emocionarme. Qué bonito! Yo no me merezco todas esas alabanzas. Soy descuidada, caótica, siempre con la cabeza en la nubes y escribo con demasiada poca frecuencia... tú eres la maravillosa, la inteligente, la luchadora incansable, la enamoradiza eterna....
Verónica

amelche dijo...

¡Ufff! Me encanta que me digan tantos piropos :-) ¿Enamoradiza eterna? Puede ser, pero creo que siempre me equivoco de persona y luego lo paso fatal.

Anónimo dijo...

Siempre ando con prisas y hasta ahora apenas había paseado tranquila por el blog de Ana, aunque ya conocía lo bien que escribe y cómo en sus escritos aparecen su corazón y su mente, porque ella sabe jugar, bromear y acariciar con las palabras.
Esta tarde, fría tarde de Málaga que recuerda el viento helado de Derry, entre maletas y preparativos de viaje, he leído el blog, y reafirmo nuestra amistad y mi deseo de que Ana nos siga regalando sus palabras.

amelche dijo...

Como sigas diciendo esas cosas tan bonitas, Pilar, voy a secuestrar el avión para que no te vayas a Brasil y creo que algunas o todas las mujeres con las que cenamos el sábado me apoyarían. Pero habrá que resignarse y dejar que te vayas para que sigas escribiendo con ese espíritu libre y crítico que tienes. Para que viajes, conozcas gente, aprendas portugués, veas nuevos paisajes que nos contarás en e-mails y en tus narraciones y nos sigas enriqueciendo.

Anónimo dijo...

6 DeBurgh Square, esa es la direccion que me han dado como futura residencia, yo también curraré en un Instituto o dos de Derry. No sé si temer a esa casa, jeje.

-El Caceriano-

amelche dijo...

CACERIANO: La casa estaba bien, dentro de lo que cabe y para las casas que vi en Derry... Claro que, no sé lo que habrá pasado en los 3 años que hace que dejé de vivir allí, a saber cuántos franceses, españoles y varias nacionalidades han podido pasar... Si quieres más información, mi e-mail es: amelche@gmail.com Tal vez te pueda informar de los institutos donde vas a trabajar y, además, la chica que va a trabajar en Thornill también contactó conmigo, como tú, en este blog y tengo su e-mail. Os puedo poner en contacto. Y Derry te va a encantar, seguro. Ya me dirás algo. Suerte con todo.

LdeA dijo...

Gracias maja, llevo unos meses allí, Derry está muy bien, la verdad. ya me pongo en contacto contigo ok?
Invitada para cuando quieras, la dirección ya te la sabes, jeje.
Caceriano.

amelche dijo...

Muchas gracias, que te has quedado con mi habitación, ¡ja,ja!