Recuerdo que me llamaste desde la playa, ¿cómo olvidar tu voz alegre por las buenas noticias y aquella forma de decirme "te quiero"? Me costó encontrar el móvil en el fondo del bolso, sonando con tanta urgencia que me puse nerviosa y me volví torpe, sabiendo que eras tú quién llamaba y no podía encontrar el maldito trasto. Pero al final contesté y las piedras de aquella plaza castellana tan sobria se volvieron multicolores al oír tus palabras. Llovía aquel mediodía de finales de octubre en que yo cruzaba la plaza, sin paraguas, como siempre, soy así de desastre, ¿qué le vamos a hacer? Nadie es perfecto.
Me estaba empapando con esa lluvia fina y eterna que parece nada pero acaba calándote hasta los huesos. Hacía un poco de fresco y la mano con la que sujetaba el teléfono se me heló, aunque no lo noté hasta mucho después de colgar. ¿Cómo sentir el frío estando contigo aunque sea en la distancia?
Me llamaste desde la playa y me dejaste oír el mar. O la mar, ¿quién sabe? De repente, volvieron todos los veranos de mi niñez que, como canta Serrat, "sigue jugando en tu playa" porque yo también nací en el Mediterráneo. Me subió una ola de nostalgia del pecho a la garganta y la emoción apenas me dejó decirte: "Te quiero, te echo de menos, vuelve pronto." ¿Cómo olvidar esa llamada tuya desde la playa, que me hizo saber en ese preciso instante el amor inmenso que te tengo? (Amelche.)
Entonces me acosté pensándote, saboreándote en la distancia sintiendo que tú también, en ese preciso instante, estabas conmigo y gocé ¡cómo gocé...! (Merche Pallarés.)
¿Quién da más?
Pdata. Pedro me dice en los comentarios que pongáis los enlaces a su post y a este para saber de dónde viene todo y a dónde vamos con la historia. Me parece bien, porque si no, puede ser un lío encontrar luego las diferentes partes del relato. Además, como veis, Brujita se ha animado a continuar y he añadido su texto. Y Merche Pallarés creo que se ha adelantado demasiado a los acontecimientos yendo al grano, pero en fin, ahí queda su aportación también.
Pdta 2: Una amiga me ha mandado por e-mail la continuación a partir de mi texto, por eso lo pongo en el mismo color que el de Brujita, porque es la tercera parte. Sin embargo, a mí no me cuadra que la protagonista esté en una plaza y al mismo tiempo en la cama. Puede que se imagine toda la historia, pero es que él empieza diciéndole: "Recuerdo que te llamé desde la playa", así que no se lo ha imaginado, los dos personajes coinciden en eso. En fin, será que soy muy tiquismiquis con que haya una coherencia entre el espacio-tiempo. He aquí la continuación:
O tal vez… soñé tu llamada, imaginé tu voz cálida como una caricia, sentí tus brazos envolviéndome, compartí tu risa sincera… Tal vez tú no existas, o no fue mi número el que marcaste… pero yo soñé, o imaginé o realmente recibí tu llamada… Sólo sé que en aquella tarde lluviosa me llegó un envolvente soplo de afecto y de deseo, y me sentí amada, comprendida, entendida, deseada, libre y acompañada, y me levanté de la cama revuelta con lágrimas, suaves lágrimas bailando en las pestañas, pero alegre por dentro, fuerte de nuevo para retomar la vida, real, esa sí real, que me esperaba tras la puerta de la alcoba. (Sofía)
Pdata 3: Bueno, ahora que lo leo todo, veo que, aunque Sofía lo pensó para continuar después de mi texto, también tiene sentido si lo ponemos a continuación del de Merche. Al final me voy a tener que tragar mis palabras sobre la coherencia del espacio-tiempo... Pido disculpas de rodillas. :-)












