miércoles, 29 de mayo de 2013

Fin de curso.

Salgo del examen oral de alemán, ayer hice las otras partes, así que, he acabado ya. Arranco el coche, abro las ventanillas, pongo un CD de Ana Belén y me voy a trabajar. ¡Por fin puedo escuchar la música que me dé la gana y no grabaciones para practicar alemán! Subo el volumen, hace buen día y me gustaría tener un descapotable para ir con los pelos al viento y la música alta, como en las películas. ¡Qué sensación de libertad! Así da gusto ir a trabajar. Ahora, a esperar al día 19 para saber los resultados.


miércoles, 22 de mayo de 2013

Ley de Murphy o peripecias en la Renfe.

Todo parecía muy sencillo: ir a Alicante, recoger a Alberto, subir en el cercanías, bajarme en Elche y él seguía camino a Orihuela, donde lo recogía Rosa. Sin embargo, no contábamos con la Ley de Murphy ("si algo puede salir mal, saldrá mal", también conocida como: "la tostada siempre cae del lado de la mantequilla", de la mermelada o del aceite, añado yo). En resumen, que la Ley de Murphy empezó pronto a hacer de las suyas, para darle vidilla al asunto. 

Yo sabía que la estación de Alicante estaba en obras por lo del AVE (se supone que llega en junio, ya veremos...) porque la había visto hace unos meses. Pero es que ahora ya no son obras, es zona de guerra llena de edificios vaciados totalmente por dentro (sólo quedan las paredes y el techo), zanjas por todas partes, vallas metálicas, obreros con casco, ingenieros haciendo fotos de los progresos y consultando con otros... Total, que de los andenes al vestíbulo sólo queda un estrechísimo pasillo por donde se agolpan los pasajeros. 


Alberto, por venir de Madrid, tenía gratis el cercanías. Con una condición: hay que validarlo. Y, para ello, sólo hay una máquina en la entrada de la estación o el mostrador de venta de billetes. Le dije que le preguntara al personal de RENFE que le iba a ayudar al llegar (a mí no me dejaban pasar, sólo podían estar en el andén los viajeros con billete, no los familiares y amigos que iban a recoger a la gente), pero aquella señora sólo le aclaró que había que validarlo y, en cuanto vio que yo me hacía cargo, salió corriendo con la excusa de que tenía que ayudar a más pasajeros. Además, sólo teníamos veinte minutos entre los dos trenes, pero el de Madrid llegó diez minutos tarde, con lo cual, nos quedaba la mitad de tiempo. 

Así que, dejé a Alberto junto a una valla de las obras (el de Madrid había parado justo al lado del cercanías, pero tenía que cruzarme toda la estación para ir a validar el billete) y me fui hasta la otra punta, sorteando viajeros y maletas lo más rápido posible. Llegué a la máquina, había un señor delante y luego, cuando intenté validar el billete con el código de barras, no había manera. Hala, tira para el mostrador y haz toda la cola, claro. Cuando por fin me atiende una señora, me dice que es en el mostrador de al lado. Otra cola. Por fin llego, el hombre intenta validar el billete, el lector de códigos no lee nada, lo pasa varias veces, a la cuarta o quinta, por fin, sale el billete para el cercanías. Salgo corriendo, literalmente, y oigo: "próxima salida cercanías con destino Murcia". Corro aún más que mi hermana en la media maratón de Almansa, consigo llegar entre las vallas hasta donde había dejado a Alberto, nos metemos corriendo en el tren. Todo lleno de gente, claro, éramos los últimos. Con maletas por enmedio, había sitios vacíos, pero sólo para una persona. Al cuarto vagón o así, por fin conseguimos encontrar dos sitios y sentarnos. ¡Uffff! ¡Prueba superada!

Paramos en San Gabriel y Torrellano, como siempre, y el tren se detiene más tiempo del normal para dejar pasar a otros. Ya llevamos quince minutos de retraso, pero lo peor es que no funciona la megafonía que anuncia las estaciones y entonces Alberto lo va a tener difícil para saber cuándo llega a Orihuela. Tampoco pasa el revisor, para avisarlo y que le ayude. Para más inri, en Torrellano se apagan las luces del vagón y el tren hace un ruido raro, parece que no va a arrancar, aunque al final arranca. Si es que, yo conozco los mismos trenes mugrientos toda la vida, en todas las otras líneas de cercanías he visto trenes mucho más modernos. Estos deben de tener como treinta años o más.

Para rematar ya la faena, Alberto se ha equivocado y le ha dicho a Rosa que llega una hora más tarde. Cuando se baja la gente en la primera estación de Elche, nos cambiamos de sitio y dejo a Alberto más cerca de la puerta. Me espero a la segunda y entonces veo al revisor trasteando en el cuadro eléctrico para intentar arreglar las luces, que siguen sin funcionar, y le aviso de que tiene que ayudar a Alberto a llegar a Orihuela. Llamo a Rosa en cuanto me bajo y me dice que está de camino, que no ha hecho caso de Alberto y se ha adelantado, menos mal, están entrando a Orihuela, pero hay obras y se tienen que desviar del camino usual. 

Al día siguiente cuando llego a Orihuela y veo la estación... se me cae el alma a los pies. "¡¡¿Esto qué es?!!  ¡¡Si lo llego a saber, no mando a Alberto aquí!!" Yo conocía (y además, había visto una foto en internet, buscando la dirección para hacerme un plano y saber ir de la estación a la librería donde se hacía la presentación del libro de Alberto) una estación de cristal, modernísima y maravillosa, pero resulta que la cerraron en octubre (de eso me he enterado después) por las obras, creo que del AVE también. Y ahora llegas a lo que llaman: "estación intermodal provisional", que han construido a cierta distancia de la estación real y es, atención: dos andenes sin valla ni nada, vamos, que si, como Alberto, no ves, te puedes caer a la vía fácilmente, un conjunto de prefabricados donde están los aseos, las taquillas de renfe y las de los autobuses ("intermodal" significa que hay unos diez espacios para aparcar autobuses un poco más allá) y poco más. Te hacen bajar en un andén, seguir recto, bajar por una rampa hasta otra vía, cruzar andando la vía, subir por otra rampa al otro andén y luego, por rampa o escaleras, bajar a la parte de las taquillas y la calle. Una carrera de obstáculos, vamos. Y más, si eres discapacitado.


sábado, 18 de mayo de 2013

Este fin de semana.

Ayer, primero fue lo del vídeo y, por la tarde, ir a Alicante a recoger a Alberto, que ha venido a pasar el fin de semana en Orihuela para dar dos charlas sobre su libro, una en Pilar de la Horadada esta mañana y otra esta tarde en Orihuela a las 19 h. en la Librería Códex. Fue toda una odisea que ya contaré proximamente. Esta mañana he estado practicando alemán con tres compañeras de este curso y el pasado, mañana intentaré ver a mi sobrino, corregir todo lo que me falta y estudiar alemán... Me faltan horas cada día para hacer todo.

 

domingo, 12 de mayo de 2013

Lo que me contaron de la Guerra Civil.

Esto no es lo que leí en los libros, ni en internet, ni me enseñaron en la escuela (que no recuerdo que me enseñaran mucho, tres generaciones después aún lo seguimos ignorando casi todo y es un tema que se pasa por alto siempre), ni vi en las películas. Esto es lo que me llegó por tradición oral, de padres a hijos o de abuelos a nietos, hasta llegar a mí. 

Por un lado, mi abuelo Joaquín, del que ya hablé hace varios posts. Se fue voluntario a la edad de mis alumnos (16 años), lo hirieron y estuvo prisionero en un hospital, lo dieron por desaparecido, pero al final volvió. Se cambió la fecha de nacimiento para parecer un año mayor y haberse ido obligatoriamente. No podía soportar ver serpientes, ni siquiera en la tele. Se ve que se le enrolló una en aquellos tiempos y lo pasó fatal. Y siempre que nos dejábamos comida en el plato nos reñía diciendo: "¡Con el hambre que pasamos en la guerra!" Eso era lo único que contaba del tema, porque nunca quiso hablar de la guerra. 

Por otro lado, mi abuelo Julio. Estaba segando en Salamanca cuando el ejército de Franco se lo llevó. El dueño de la finca o el capataz, no sé, fue tan cabrón que no lo avisó hasta el día anterior a pesar de tener la orden de que se tenía que presentar desde muchos días antes, para que siguiera segando y acabara el trabajo. Así que, llegó casi por los pelos al sitio y hora donde se tenía que incorporar. Llegó a ser alférez y, al acabar la guerra, se le entregaban todos los republicanos diciendo que estaban cansados y él no sabía qué hacer porque hubo un momento en que tenía más prisioneros que hombres en su unidad.

Mi bisabuela Concha se empeñó en hacer cocido, que es tradicional aquí el día de Navidad, a pesar de que se lo habían prohibido. Mi bisabuelo compró el terreno donde se ubica mi edificio actual en abril de 1936 y ahí se construyó una casa. En esta misma calle se ve que había un cuartel o algo así y vinieron unos milicianos casa por casa a decir que no se podía celebrar la Navidad y amenazando a quién comiera cocido ese día. Pero mi bisabuela no era una mujer que se dejara amenazar, así que, hizo cocido. Eso sí, en Nochebuena, no en Navidad, por si acaso. Que una cosa es no dejarse amenazar y otra ser temeraria. Tampoco es cuestión de dejarse fusilar por un cocido más o menos. Luego no vino nadie a comprobar si comían o no cocido y no pasó nada pero, como lo que va delante, va delante, mis bisabuelos y abuela ya se lo habían zampado.

Y esto es lo que me quedó de la guerra: un abuelo campesino que no tenía nada que ver con las armas y estaba tan tranquilo segando hasta que se lo llevaron, otro abuelo campesino y zapatero que se fue voluntario a una edad en la que hoy en día la gente está estudiando aún y que lo pasó tan mal que nunca más quiso hablar del tema y una bisabuela que no se dejaba intimidar, por la que como cocido cada Navidad. Sólo faltaba que, ahora que soy libre para comerlo, no lo hicera. Va por mi bisabuela, que no sabía leer ni escribir, ni siquiera hablar castellano, sólo hablaba en valenciano, pero seguro que hacía unos cocidos impresionantes. Fuera Navidad o no, hubiera guerra o no. Su cocido era sagrado.

jueves, 9 de mayo de 2013

Europa.

Estoy haciendo un cursillo de la UNED que va sobre el bilingüismo, leyendo directivas europeas que promueven el aprendizaje de dos lenguas aparte de la propia, pero siempre para encontrar trabajo, para la movilidad entre los países europeos. Traducido: para ser mano de obra barata en países del norte de Europa. Encima, ahora piden esclavos con idiomas, el colmo de los colmos... Nunca se menciona en todos esos artículos, directivas, etc. aprender idiomas porque sí, por curiosidad, para conocer gente nueva, para enamorarte, para poder leer o ver películas en otra lengua, para tender puentes entre los que no se pueden entender porque no hablan ese idioma y tu país, tu lengua, tu cultura, lo más tuyo. 
Los idiomas han sido siempre muy importantes para mí, han sido mi vida, mi hobby y mi profesión. Pero así no, así me niego tanto a aprender como a enseñar idiomas. Me niego a ser esclava.

jueves, 2 de mayo de 2013

Ya tienes dos años.

Ya tienes dos años. Lo celebramos el sábado con una tormenta que te asustó y te hizo esconderte en el comedor y no querer salir a soplar las velas de tu tarta. Ya tienes dos años y estás contento con tus regalos, tus juguetes. Te sorprendes al vernos a todos juntos, todos tus abuelos y tus tíos, porque siempre nos ves por separado. Pero te acostumbras enseguida.



Hoy, los dos solos y sin lluvia, hemos arrastrado el tractor hasta la puerta. Tú querías salir a la carretera, yo quería volver a casa. Entonces ha ladrado el perro del vecino y te has asustado. Me has echado los brazos para que te cogiera, así que te he llevado en brazos de vuelta a tus padres, a tus abuelos, a la seguridad de la casa. Te preocupaba dejar el tractor allí, pero te has convencido cuando has visto que agarraba la cuerda para llevarlo a rastras con nosotros de vuelta. Te abrazabas a mí buscando protección y te besaba en la frente. Después te he columpiado y cantado canciones infantiles en inglés, que has coreado con tu lengua de trapo. También te he cantado canciones irlandesas como "Molly Malone" y "Oh, Danny boy" y me has llevado al puzzle que hace de alfombra en el comedor para sacar la A y decirme: "La A de Ana". Antes de todo eso, te lo has pasado bomba jugando con "la pala azul", "la pala verde" (aquella que encontré el año pasado abandonada en la playa y te la traje), "el rastrillo", "el camión", "los caracoles", todas esas cosas que ya sabes nombrar. "¡Cuántas flores!", has exclamado al ver las margaritas que había cogido tu abuela. Ya tienes dos años y se te nota.



sábado, 20 de abril de 2013

Mi abuelo en internet.

 El otro día encontré por casualidad en esta web: http://www.elche.me/ una referencia a un hombre con el mismo nombre y apellidos que mi abuelo:

"Lugar de muerte: 
Desaparecido en frente de guerra
Fecha de muerte: 
3 de diciembre de 1938
Biografía: 
S. M., Joaquín (¿? - 3-XII-1938). Durante la Guerra Civil desapareció en los frentes de guerra. Formó parte de la 49 Brigada Mixta.
A.H.M.E., legajos de correspondencia (1936 - 1939)."

¿Qué hace mi abuelo en internet? Yo sabía que estaba la entrada de mi blog que le dediqué en marzo de 2006 (el enlace está en este post, pinchar en la primera vez que pone "abuelo"). Sé que mi abuelo desapareció en la guerra, pero regresó al cabo de un tiempo así que, ¿era la misma persona? Pero mi abuelo no murió el 3-12-1938, si no, no estaría yo aquí contando esto porque no habría tenido hijos ni nietos. ¿Entonces? Desconozco en qué brigada estuvo y cuándo desapareció y ahí no pone la fecha de nacimiento para poder contrastar la información. Contacté con el administrador de la web y me contestó que era muy probable que fueran la misma persona, porque sería mucha casualidad que hubiera dos con el mismo nombre y apellidos y desaparecidos por las mismas fechas. Así que, ha dado por hecho que son la misma persona y ha ampliado la biografía con la información que le he dado sobre mi abuelo.

Parece que el 3-12-1938 es la fecha en la que se recibe la notificación en el ayuntamiento de que mi abuelo (supongamos que es la misma persona) ha desaparecido. Así que, he escrito al Archivo Militar de Ávila a ver si me pueden proporcionar más información sobre mi abuelo y salimos de dudas.

viernes, 5 de abril de 2013

Primavera verde.




Porque cualquier día nos puede tocar, que también tenemos hipoteca.

Más información, aquí:  aquí

viernes, 22 de marzo de 2013

Mi sobrino.

Te pregunto en inglés de qué color son las cosas y me contestas en castellano, diciendo las última sílabas de los colores: "ul" es "azul", "erde" es "verde", "coco" es "rojo", "illo" es "amarillo"... Pero no te equivocas nunca, te lo sabes todo y da igual que te lo pregunte en inglés porque también me entiendes, aunque no sepas los colores en inglés. Y te digo: "¡Excellent!" y tú repites: "lent". Jugamos con la carretilla, te señalo la rueda diciendo: "It's a wheel" y repites: "wheel". Sin darte cuenta, estás aprendiendo inglés. Tu padre te mira sorprendido, sin decir nada, mientras te canto: "Head, shoulders, knees and toes" y tu repites sólo "head", pero me entiendes, sabes decirlo en español ya y no te sorprende que yo llame a la cabeza, los hombros, las rodillas y los dedos de los pies de otra manera. Tienes un camión con unas letras, te señalo la A y la pronuncio en español. Tú dices "na" para completar mi nombre, Ana, y te como a besos porque eres muy listo y estoy muy orgullosa de ti, porque aún no tienes dos años y las primeras palabras en inglés de tu vida te las he enseñado yo.

sábado, 9 de marzo de 2013

Día de la mujer.

   Hace un mes vi este anuncio en la web y me pareció indignante que en un seguro para mujeres se nos llamara "el asegurado". ¿Acaso en un seguro para hombres, por si tienen cáncer de próstata, se les llama: "la asegurada"? No creo, jamás habrían cometido ese error. Pero claro, nosotras sólo somos mujeres y no nos deben importar estas sutilezas. Un hombre sí tiene derecho a enfadarse si se le trata con un adjetivo femenino. Pues bien, protesté al banco en cuestión el 7 de febrero y, a día de hoy, ni se han dignado en contestar. Por lo cual les he vuelto a mandar un e-mail avisándoles de que pensaba publicarlo en mi blog, para que se viera lo que les importan realmente las mujeres. Les he exigido también una disculpa y que cambien el anuncio. De paso, les he propuesto que pueden comentar aquí si tienen algo que decir al respecto. Además, ya puestas, me he tomado la libertad de enviar el anuncio de marras al Observatorio de la imagen de la mujer. En cualquier país europeo, menos aquí, habrían contestado inmediatamente y rectificado. Pero en España, hasta que no haces una denuncia formal, nadie te hace ni caso.

 

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domingo, 24 de febrero de 2013

Alemán.

Por fin vuelve a ser de día cuando voy a clase de alemán y cuando voy a trabajar por las mañanas. Me gusta que alarguen los días, preludio del buen tiempo. Conduzco con un CD del libro de lectura que aún no me he leído en alemán y van surgiendo las palabras, las frases... A veces presto atención y me sumerjo en la historia, otras estoy distraída y no me entero, otras aunque ponga todos los sentidos en ello, no hay forma de descifrar nada. "La gente de sitios distintos canta distinto", decía Alcaraz y tenía razón. (Para pedir que le pongan una calle en Alicante a mi profesor, pinchar aquí.) El alemán tiene su propio ritmo y no es tan duro como dice la gente que no ha estudiado jamás alemán. Tiene su corazoncito, su forma de expresar amor y más sentido del humor del que habríamos pensado. Se puede ser alemán y ser gracioso, aunque parezca que ambos conceptos son contradictorios.

¿Y la magia de aprender idiomas? Saber que hace año y medio no habría entendido ni jota y ahora escucho y me entero de bastantes cosas. Vale que son historias cortas, sencillitas, narradas despacio. Pero es un logro y es bonito, es como un mensaje secreto que se descifra de repente. Trabajo en inglés, vuelvo a casa y redacto un trabajo para un cursillo de la UNED en inglés. Durante el día también he hablado en español y valenciano. Los idiomas me acompañan cada día y es como vivir varias vidas en una, porque, como dijo Sapir: "Los mundos en que viven sociedades diferentes son mundos distintos y no sólo el mismo mundo con distintas etiquetas pegadas."

sábado, 16 de febrero de 2013

Cool Food Valencia.

Como hay mucha gente en paro, algunos valientes emprendedores se animan a impulsar sus propios negocios, por ejemplo, mi amiga Adela. Junto con su hijo y una compañera de carrera han decidido montar una empresa que se encarga de organizar cursos de cocina en inglés, visitas a las bodegas locales y excursiones por los alrededores. Desde aquí les deseamos mucho éxito en esta nueva aventura empresarial. Os dejo con su página web y un vídeo de la zona de Valencia donde viven, que es preciosa:
coolfood Valencia from Coolfood Valencia on Vimeo.

Contacto:  www.coolfoodvalencia.com/

Y esta entrañable canción de Obrint Pas dice así: 

"Al país de l'olivera
hi ha un riu de paper
unes galtes color terra
i un somriure d'argent
al país de les riberes
hi ha un canyar sota els estels
i un mural de fulles seques
a l'ombra d'un taronger

Al país de l'olivera

Al país que dorm a l'era
hi ha polsim de fruites velles
bicicletes entre sèquies
arracades de cireres
al país de les teulades
hi ha besos d'aigua llimó
arrapades a les cames
parotets a dins del cor
Al país que dorm a l'era

Al país de la infantesa
hi ha il·lusions a les palpentes
somnis dibuixats a l'aire
promeses a les orelles
Al país que jo ara enyore
hi guarde un tresor secret
un lligam que mai no es trenca
un amor que mai no es perd.

Al país de cases blanques
hi ha pins banyats en sal
margallons entre baladres
peus descalços dins el mar
al país de les marines
hi ha un sol roig a les vesprades
catxirulos a les platges
i uns dits pentinant onades
Al país de cases blanques

Al país de les rialles
hi ha raïm a les porxades
ametles i olives negres
un arròs fet amb costelles
al país de les costeres
hi ha llaüts i guitarrons
i la veu de les rondalles
pessigant les emocions

Al país de les rialles

Al país de la infantesa
hi ha il·lusions a les palpentes
somnis dibuixats a l'aire
promeses a les orelles
Al país que jo ara enyore
hi guarde un tresor secret
un lligam que mai no es trenca
un amor que mai no es perd."

martes, 12 de febrero de 2013

martes, 5 de febrero de 2013

Mi sobrino.

Tus padres se han ido a comprar y te has quedado con tus abuelos y conmigo. Hace frío y viento fuera, por eso estamos en el comedor de la casa con la estufa puesta, pero te has cansado de jugar allí y de explorar las otras habitaciones en busca de las bicicletas muertas de risa hace años, desde que dejamos de ser adolescentes. Te empeñas en tocar los pedales mientras te digo: "Es la bici de tu tía N., es la bici del papa" y contestas, señalándola: "Papa, papa". Te has cansado de tocar los imanes de la nevera en la cocina, de tirar de todas las puertas de los armarios y de ir a la habitación de tus abuelos a ver el ventilador, que te encanta. Ahora quieres salir a los bancales, a coger caracoles del suelo y guardarlos en tu jarrón, a pisar la tierra, coger limones, señalar a las hormigas... 

Sin embargo, hace frío y no encuentro ninguna chaqueta tuya. Quizá tu madre no la trajo porque ibas a estar dentro de casa. Da igual porque ni el viento huracanado ni la falta de chaqueta nos va a impedir salir, tu tía Ana es una mujer de recursos. Me quito el forro polar y te lo pongo. Ni protestas ni te parece extraño, me gusta que no seas un niño delicado. Te doblo las mangas que te vienen gigantes, claro. El resto no lo puedo doblar, te queda como una especie de falda encima de tu ropa, pero puedes andar, por tanto, no hay problema. Afortunadamente, eres un niño alto para tu edad. Me llegas casi a la cintura y mido 1'70. Yo me pongo mi abrigo y salimos a coger limones, que te guardo en los bolsillos. Luego nos vamos a pasear por el camino pero, a la mitad, me da miedo que cojas frío en el cuello porque mi forro polar te viene tan grande que no te lo tapa bien, así que nos volvemos.

Tu abuela sale a la porchada a ver por dónde estamos, te ve con esas pintas que llevas y se parte de risa. Se va a por la cámara, pero como no puede parar de reirse casi no atina a sacarnos una foto.

jueves, 31 de enero de 2013

En el supermercado.

Sábado a mediodía en un supermercado de barrio. Estoy en la cola para pagar cuando se asoma por la puerta un chico joven, de color, y le pregunta al cajero si hay pan. Le contesta que queda poco, pero aún hay algo, así que entra. Coge el pan y se pone detrás de mí en la cola. Cuando pago me sale un descuento de Coca-cola light y el chico le dice al cajero: "¡¡¡¡Pero tíoooooo!!! Así, ¿cómo vais a vender? ¡Coca-cola light! Lo que tenéis que ofrecer es leche, comida... Pero... ¿Coca-cola light?" Me río porque tiene razón y el cajero le contesta, de broma: "¿Por qué no? ¿Porque es muy negra?" El chico, en el poco español que sabe, intenta explicarse, aunque yo lo había entendido desde el principio: "Porque... ¿quién necesita Coca-cola light? Yo no y esta chica (refiriéndose a mí) tampoco." Me río y digo que yo no tomo Coca-cola, ni light ni de la otra. "¿Ves?, ¿ves?", dice el chico, triunfador. Salgo con el papelito de la oferta en la mano y, al ver un contenedor, lo tiro a reciclar. Esas cosas inútiles que nos ofrecen en los supermercados.

sábado, 26 de enero de 2013

Sábado de enero.

Estoy en Alicante, en unos grandes almacenes donde venden libros y artículos tecnológicos, mirando unos CDs cuando, de repente, oigo una voz a mi izquierda: "¡Ana!, ¿eres tú?" Me giro y me encuentro con R., un alumno del año pasado que ya terminó el instituto. Va vestido de negro, con un pendiente y el pelo lila, siempre ha sido muy moderno. Se nota que se alegra de verme, yo también a él. Me pregunta si I. (otra compañera) me pasó un saludo suyo. Le digo que no, pero que le pregunté a su hermano (a quién también le doy clase este año) por él y me estuvo contando cómo le va. 

(Unas horas más tarde.)
Estoy en el tren de vuelta tras la manifestación. Llega el revisor, se le nota contento y de buen humor, hablando con todo el mundo. Hasta que llega casi a mi altura y le pide el billete a una chica de color que está sentada en el asiento delante de mí, pero en el otro lado del pasillo. Se hace un poco la loca y luego saca unas monedas. El revisor dice que el billete se compra en la estación, no en el tren. Ella contesta en inglés que no habla español y se pone a mirar por la ventana. "¡Encima, pasa de mí!", exclama él. Me recuerda cuando estoy en clase y alguno se pone chulo. Está en público y sabe que todo el vagón está pendiente de cómo resuelve el asunto. De ello depende si se gana o no el respeto de los pasajeros. Le pregunta a la chica que a dónde va y le contesta que a Elche. Entonces le comunica que debe pagar 21.10 euros de multa y se lo enseña en la maquinita que lleva, para que la chica vea la cifra. Ella sigue diciendo que no habla español y lo ignora. 


Llevo un rato dudando si meterme o no en la conversación y se me debe de notar en la cara, porque el revisor ya me ha echado varias miradas. Al final, como siempre, me meto. Saber inglés implica hacer de puente comunicativo, de enlace. Le digo al revisor que hablo inglés y que si quiere, le traduzco. Contesta que no, que no es por el idioma, que lo que pasa es que la chica le echa un morro que se lo pisa. A mí también me da un poco esa impresión, pero no sé. El revisor le dice: "You've got a problem" y luego, en español, que cuando lleguemos a Elche, avisará a los de seguridad y le pedirán la documentación. Se va a seguir con su trabajo y se queda en el vagón siguiente. 

En Torrellano me da la impresión de que la chica se va a bajar. Saca dinero del bolsillo, se le cae un billete de diez y la pareja de detrás, que está al lado mío, pero después del pasillo, lo recoge y se lo devuelve. Lleva por lo menos treinta euros, ¿por qué no ha pagado, en vez de meterse en líos? No lo entiendo.

Al llegar a Elche, cuando estábamos a punto de bajar, me encuentro con una compañera que trabajó conmigo hace unos años y empezamos a hablar. Llega el revisor y me pregunta: "Do you speak English?" Le contestó: "Yes, I do." Está de broma otra vez. Va a bajar a buscar a los de seguridad. Le vuelvo a decir que, si quiere, traduzco. Vuelve a contestar que no, que últimamente le pasa mucho y es morro, para no pagar. Al final, mi compañera y yo bajamos y nos vamos, así que, me quedo sin saber cómo acaba la historia.

domingo, 6 de enero de 2013

Empieza el año.

Empieza el año después de las típicas comidas y cenas, a ver cómo se nos da. Estas navidades, aparte de las familiares, las ha habido también reuniones con los amigos y amigas. Celebramos el cumpleaños de M.Esther en grupo, luego Alberto nos invitó a comer a su casa un viernes y anoche cenamos en mi casa otra vez, como viene siendo ya una tradición desde que vivo aquí. Además, he estrenado el juego del Uno que compré hace unos años (aún estaba con el plástico puesto) y una fondú que me regalaron mi hermano y mi cuñada cuando me mudé y estaba muerta de risa en el armario de la cocina. Así que, aprovechando que era la noche del Roscón, hicimos una fondú de chocolate y nos lo pasamos muy bien jugando al Trivial, hacía siglos que no jugaba. Vamos, creo que desde el siglo XX.

Por otro lado, el miércoles quedamos tres compañeras de carrera en casa de una, más otra amiga con la que estudiamos las oposiciones dos de nosotras. Porque en las oposiciones también se hacen amistades, no es todo rivalidad. Vinieron las parejas, vinieron los hijos... ¡Cómo cambia la vida a lo largo de los años! Y es bonito seguir en contacto con gente a la que conociste cuando tenías 18 años.

domingo, 30 de diciembre de 2012

En este fin de año.

En este fin de año todavía me asombra lo contradictorio del ser humano. En este mismo momento hay gente investigando para conseguir curar enfermedades o curándolas y luchando porque la Sanidad pública no se privatice y quede en manos de buitres que nos cobren precios prohibitivos cuando estemos enfermos. Sin embargo, al mismo tiempo, hay otra gente vendiendo la Sanidad pública al mejor postor. (Poderoso caballero es don Dinero.) También hay gente investigando cómo crear armas más potentes para matar más y otra matando en guerras o porque sí. Rizando el rizo, hay hasta quién defiende el tener armas y usarlas como derecho constitucional. Vamos, que el ser humano nunca dejará de sorprenderme.

En este mismo momento, hay quien investiga cómo fueron y vivieron nuestros antepasados, incluso se remontan a miles de años y desentierran esqueletos del Neolítico para ver cómo hemos evolucionado. (Suponiendo que hayamos evolucionado, cosa que dudo a veces, porque seguimos siendo muy primitivos.) Y, al mismo tiempo, hay quién piensa que la memoria histórica es una gilipollez, que no hay que investigar nada para seguir siendo ignorantes y fácilmente manipulables. 

Asimismo, hay personas que nos dedicamos a educar, a dar clases, mientras que otros se empeñan en destruir toda nuestra labor. No sólo la de ahora, sino la que hemos desarrollado durante muchos años. Además, sin contar para nada con nosotros, como si para cambiar un cristal hablaras con el fontanero, en vez de con el cristalero, y para arreglar un grifo, hablaras con el pintor, en vez de con el fontanero. Algo totalmente surrealista, que sólo se explica cuando no tienes ninguna intención de arreglar las cosas, sino de destrozarlas por completo. Una muestra más de la dictadura en que vivimos desde hace un tiempo.


 



viernes, 28 de diciembre de 2012

Resumen del año.

El año empezó con manifestaciones (y acaba igual), con A. preocupada por su hermana convaleciente y con un viaje a Granada con mi amiga Pilar, en el que aproveché para conocer a dos blogueras de la zona: Cristina y Lourdes. Fue un puente muy bien aprovechado para tapear y conocer en persona a gente muy maja a la que ya conocía por internet.

Fue pasando el tiempo, en marzo la cosa ya estaba bastante mejor, así que A. y yo nos fuimos un día de excursión a Cartagena. Fue un día soleado, preludio de Semana Santa, con buena temperatura, en el que vimos un montón de museos, un castillo y paseamos por la orilla del mar. Volvimos, poco a poco a nuestras rutinas, a las cenas de vez en cuando en la pizzería de la playa, a nuestros paseos al salir del trabajo... 

En Semana Santa, por fin, después de muchos meses intentándolo, mi amiga Paqui y su marido me contaron que iban a tener una niña y nos fuimos a comer para celebrarlo. Hubo una cena de los compañeros de alemán en un restaurante de esa nacionalidad en la que nos lo pasamos muy bien. Mi sobrino cumplió un año y lo celebramos toda la familia, aunque por las mismas fechas murió mi tía abuela Teresa, una gran mujer.

Después llegó mayo y la fiesta hippy del cumpleaños de A. para celebrar la vida y todo lo que no había podido celebrar la navidad anterior. Siguió pasando el curso entre huelgas, manifestaciones y protestas, y llegaron los exámenes finales, los agobios, acompañar a mis alumnos a selectividad, la gala de fin de estudios y mis exámenes de alemán. Al final, todo acabó bien, a pesar de los nervios de las semanas anteriores.

 Llegó el verano, los días de piscina, de playa, de helados, de preparar el curso siguiente y de empezar a pensar dónde nos íbamos a ir de vacaciones. Al final, decidimos ir a Praga y Budapest, por si en años venideros no nos podemos ir de viaje o no podemos salir al extranjero, tal y como se está poniendo el panorama. De paso, como había que ir a Madrid para coger el avión, quedé con Alberto, el bloguero, y pudimos conocernos y cenar juntos. Además, aprovechando que el Danubio pasa por Viena y debíamos pasar por allí de camino a Budapest, quedé también con Paco, otro bloguero, para vernos las caras, aunque sólo pudo ser media hora porque ya se sabe lo que pasa en los viajes organizados.

Al acabar el verano, llegó mi cumpleaños, los últimos días de piscina y playa, la vuelta al cole y a las clases de alemán. Volvieron también (aunque en verano no habían dejado de estar), las huelgas, las manifestaciones y las protestas. Hubo alguna excursión más, para pasar el día en Altea, Agost, Valencia y una tarde de museo en Alicante. Hubo un puente maravilloso en Albarracín y los pueblos de alrededor. 

Hubo varias cenas en mi casa este año, para juntar a las amigas y los amigos, cenas de solteros y solteras. También hubo noches de filmoteca, que es barata y suelen poner películas que hace poco que han estrenado, y alguna en verano, al aire libre, de festival de cortos, así como cenas en bares de tapas y en alguna pizzería. Y, en el último trimestre, varios fines de semana encerrada en casa trabajando o estudiando alemán.

Como no se acabó el mundo, llegó Navidad. Comer y beber con familia y amigos, las postales de gente de la que no vuelves a saber nada en el resto del año, celebrar el cumpleaños de M.Esther, que es justo antes de Navidad... Lo típico de todos los años. Y hoy, comida en casa de Alberto, para que no siempre sea yo la que junto a todos en mi humilde morada. A ver con qué nos sorprende, porque es muy buen cocinero.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Amar en tiempos revueltos.

Hace siete años, cuando empecé este blog, comenzó también una serie que se ha acabado hace poco, con la excusa de los recortes. Como yo no veo mucho la tele, me sorprendía la cantidad de gente que se había hecho fan de esa serie. Llegó un momento en que me trasladaron a una ciudad costera y llegaba a casa sobre las 4 de la tarde así que, mientras comía, empecé a engancharme ya en la sexta temporada, y ahora estoy viendo capítulos atrasados por internet. Creo que es una serie que tiene muchos paralelismos con la época actual, por ejemplo, esta parrafada que suelta Luisa en el capítulo 89 de la tercera temporada: "Yo quiero que Serafín viva en un país libre, en un país en el que todos tengamos las mismas oportunidades y que las mujeres seamos respetadas y tengamos los mismos derechos que los hombres. Un país que sea abierto y culto, que no haya analfabetos, y que la gente pueda vivir en una casa digna y que buscar la comida del día a día no sea su mayor preocupación. Un país en el que puedan convivir personas de distintas ideologías, sin rencor ni resentimiento." Y Sole le contesta: "Eso no es un país, Luisa, es el paraíso. Y claro que me gustaría algo así para Serafín." A lo que Luisa responde: "Pues para conseguirlo tenemos que seguir luchando." Se supone que todo esto ocurre en 1948 en la ficción, pero ahora, en 2012, se podría decir lo mismo.  

Es una serie en la que también se habla de huelgas de mineros (como en 2012), de las que se enteraban escuchando Radio Pirenaica porque los medios oficiales lo silenciaban. Es una serie bastante barata y con mucho éxito, con lo cual, es curioso que se elimine de la programación. Y a mí que la letra de esta canción que fue banda sonora de la serie me parece muy actual... (la negrita es mía):


"Despertar
con la luz de la mañana
y renovar
otro día más la fuerza para amar
en tiempos revueltos.
Descubrir
sin quererlo así lo frágil que es vivir
decidiendo a cada paso un porvenir
de futuro incierto.
No es sencillo
avanzar olvidando lo vivido 
cuando tanto se ha dado por perdido 
y el camino es volver a comenzar.
Le canto al viento 
por todo el que venció su desaliento,
le canto al mar 
por todo aquel que tuvo que olvidar
para empezar.
Decidir 
avanzar en el camino sin dejar 
que el pasado ni el destino 
puedan destruir 
una vida honesta.
Revolver alegrías y lamentos
y entender
que es verdad, que sólo el tiempo nos dará
todas las respuestas.
No es sencillo
avanzar olvidando lo vivido
cuando tanto se ha dado por perdido
y el camino es volver a comenzar
Le canto al viento
por todo el que venció su desaliento,
le canto al mar
por todo aquel que tuvo que olvidar
para empezar..."