jueves, 25 de octubre de 2012

Se busca (por una buena causa).

 Hace diez años, tras la catástrofe del Prestige, muchos voluntarios colaboraron en limpiar las playas gallegas. Hoy buscamos a estos dos (pinchad en el enlace de abajo):

¿Quiénes son estos voluntarios? Ayúdanos a encontrarlos | Greenpeace España

Y, como estamos ya casi en el fin de semana, por si tenéis tiempo de ir a verla, una exposición en Tarragona en la que ha participado nuestro vecino de blog, Xnem. Aquí está el vídeo de presentación. Le deseamos mucho éxito. Abrazo patrullero, como siempre:



SOTTO LUCE trailer from xavier mulet on Vimeo.

domingo, 21 de octubre de 2012

¿Para qué sirven las manifestaciones?

Hay mucha gente que opina que no sirve de nada manifestarse, que llevamos cientos de manifestaciones y no ha servido para nada. Yo creo que sí sirve, si no, ¿por qué los poderosos se ponen tan nerviosos cada vez que nos manifestamos? ¿Por qué quieren prohibirlas o "limitarlas", incluso, impedir que se graben? ¿Por qué insisten en que da "mala imagen ante Europa"? También a mí y a mucha gente la Unión Europea nos está dando una pésima imagen robándonos nuestros derechos y sueldos con toda la caradura del mundo para dárselos a los bancos y, para más inri, nos tenemos que tragar ¡que le den el Nobel de la Paz! Como se nota que todo queda en casa y, entre ellos, se premian, se defienden y, sobre todo, se llevan nuestro dinero en nuestros morros mientras se ríen de nosotros. Así que, si no les gusta que nos manifestemos, que se jodan, como dijo la ínclita Andrea Fabra.





 Pero, volvamos al tema, ¿por qué se empeñan en impedir que nos pongamos camisetas con lemas en defensa de la Educación y Sanidad públicas o que los pongamos a la puerta de los centros educativos? (Leer aquí.) Intentan que nadie conozca sus desmanes y cómo han derrochado el dinero de todos, por lo que ahora ya no hay para lo imprescindible, aunque sí para seguir pagando sus escandalosos sueldos. El otro día leí en la puerta de una farmacia (las cuales llevan en mi región seis meses sin cobrar) una gran verdad: "Seguro que ningún político pasa seis meses sin cobrar". Ellos quieren ciudadanos dóciles, en su casa, calladitos y aguantando todo lo que ellos quieran echarnos encima. Eso, precisamente, es lo que no debemos consentir nunca porque hace años que dejamos de ser esclavos y no podemos permitirnos el lujo de que nos hagan volver a serlo.

 (Para pedir que el presupuesto en Educación vuelva a ser lo que era, pinchar aquí: http://www.loquehayquewert.org/)


domingo, 14 de octubre de 2012

Estimado ciudadano.

Me llegó por e-mail y me encantó. Así que, lo pongo aquí. 

Estimado ciudadano:

Si su concepto de FUNCIONARIO es el de "vago‐enchufado que vive a costa de mis impuestos" y SE ALEGRA de las congelaciones de sueldo, recortes estatales y de los nuevos recortes de sueldo de los gobiernos autonómicos a los funcionarios, déjeme recordarle que, entre otras cosas:


• SI ESTA ENFERMO y necesita asistencia (más le vale que no, porque tal como están las cosas o es rico o se muere) le atenderá un funcionario.


• SI TIENE que renovar o gestionar cualquier documento público, (por el que tendrá que pagar tasas a partir de la nueva LPG) le atenderá un funcionario.


• SI TIENE HIJOS en edad escolar, tiene que gestionar las matrículas y las becas (cada vez más difíciles), y que les eduquen y les cuiden, lo hará un funcionario.


• SI NECESITA solicitar una subvención, o una ayuda, o una pensión, o una prestación de desempleo o de cualquier otro tipo, le atenderá un funcionario.


• SI NECESITA una licencia, un permiso, o cualquier otra autorización, le atenderá un funcionario.


• SI NECESITA seguridad o protección frente a delitos o ataques personales, le atenderá un funcionario.


• SI NECESITA que le gestionen su demanda o su denuncia, y busca justicia, le atenderá un funcionario.


• SI POR DESGRACIA sufre un incendio o inundación en su vivienda, o cualquier problema que requiera de ayuda urgente, le atenderán funcionarios.


Además ha de considerar, que un funcionario no ha conseguido su puesto de trabajo fijo "a dedo", sino que previamente ha tenido que estudiar para obtener una titulación y después superar unas pruebas de acceso que le han costado unos cuantos años de estudio y sacrificio, y que algunos tenemos salarios mileuristas, y que nuestra única ventaja es tener un trabajo estable (hasta un nuevo "decretazo" probablemente).


Como el resto de los ciudadanos ese funcionario TAMBIEN PAGA hipotecas o alquileres, gas, luz, gasolina y demás impuestos que nos tocan a todos, y si a ese funcionario le recortan el sueldo, para ajustarse a su nueva situación económica, es probable que entre otras cosas:


• DEJE de tomarse el cortado o desayunar en la cafetería donde trabaja usted o algún familiar suyo.


• DEJE de comprar ropa, zapatos, juguetes, etc. de la tienda donde trabaja usted o algún familiar suyo.


• DEJE pendiente para algún año más, cambiar la pintura o cualquier reparación en la casa que no sea urgente, y que posiblemente sería realizada por la empresa de usted o de algún familiar suyo.


• DEJE de salir los domingos a comer con su familia en el restaurante donde trabaja usted o algún familiar suyo.


• DEJE de viajar en la compañía aérea, marítima, de autobús o de tren donde trabaja usted o algún familiar suyo.


• DEJE de reservar el fin de semana en el hotel o casa rural donde trabaja usted o algún familiar suyo.


• DEJE de gastar más de lo estrictamente necesario en todos los supermercados y grandes superficies de alimentación, libros, tecnología, etc. donde trabaja usted o algún familiar suyo.


Y que en consecuencia, ante la bajada de ingresos de estos negocios, el empresario tenga que despedirle a usted o algún familiar suyo (con una indemnización infame gracias a la nueva reforma laboral), o si usted es el empresario con el tiempo posiblemente se verá obligado a cerrar.


Créame estimado ciudadano que YO NO ME ALEGRARÉ cuando eso suceda, intentaré seguirle atendiendo con la mayor calidad que pueda en el servicio público que usted demanda y que yo también pago con mis impuestos.


Y lo que es más importante, déjeme recordarle que los banqueros, políticos, presidentes, ministros, consejeros, y demás altos cargos de este país y de esta comunidad autónoma: NO SON FUNCIONARIOS.

jueves, 4 de octubre de 2012

¿POR QUÉ STOP LEY WERT?




Vídeo para difundir por las redes sociales, e-mails, etc.

Para firmar contra la ley:

https://www.yoestudieenlapublica.org/stopvers.php 

Manifestación en Elche el 18 de octubre:  http://www.diarioinformacion.com/elche/2012/10/11/elche-protestara-18-octubre-recortes-educacion-marchas-calles/1303531.html


Carta de los profesores de un colegio:



CARTA DEL SENTIR DEL PROFESORADO ANTE LOS RECORTES

Estimadas madres, estimados padres:
L@s docentes de la educación pública somos trabajador@s de la enseñanza y por eso estamos luchando por nuestras condiciones laborales en la medida en que éstas están siendo atacadas.
Ahora bien, nuestra lucha está centrada en mantener una educación pública de calidad de tod@s y para todo@s para poder seguir realizando nuestra tarea satisfactoriamente. Nuestra dedicación y esfuerzo se aplica en educar y formar personas instruidas y capaces, sea cual sea su situación económica, social, familiar, su sexo y sus capacidades de partida.
Cada chico/a que entra por primera vez en una escuela pública es especial y ya “excelente”: recibe la máxima atención y cuidado, tratando, a lo largo de su etapa como estudiante, de extraer lo mejor de cada cual más allá de las calificaciones numéricas, de las estadísticas y los porcentajes.
Los últimos recortes hacen imposible ofrecer una enseñanza de calidad en todas las etapas educativas:
·        Aumento del número de estudiantes por aula en todos los niveles.
·        Incremento de la inestabilidad laboral del profesorado y despido de interin@s.
·        Eliminación del profesorado que atiende al alumnado con necesidades educativas especiales.
·        Supresión de escuelas infantiles, modalidades de bachillerato, clases de centros para personas adultas, unidades de Colegios de Educación Infantil y Primaria como en nuestro centro.
·        Incremento de las tasas en enseñanza no obligatoria, reducción de becas de comedor y de material escolar, que se encarece además con la subida del IVA.
Mientas tanto crecen las subvenciones a la enseñanza concertada y a la privada, que muy poco aportan a una escuela solidaria e inclusiva, puesto que selecciona al alumnado y much@s no son aceptad@s por proceder de familias que no tengan un determinado nivel económico, por creencias religiosas, el país de origen o el hecho de tener necesidades educativas especiales. También se cede terreno público para la escuela privada antes que construir un centro público. Su objetivo parece claramente fomentar la educación privada con fondos públicos. Dicen que no hay dinero para la educación pública, y año tras año el presupuesto va disminuyendo con la excusa del ahorro pero bajo esta mentira se esconde la progresiva privatización del sistema público de enseñanza.
En su momento, se estableció el “principio de subsidiariedad” para que, en caso de resultar insuficiente la oferta pública, centros de titularidad privada pudieran acogerse a los conciertos con el Estado y contribuir así a cumplir con el mandato constitucional de establecer la enseñanza básica para tod@s, universal, obligatoria y gratuita. A estas alturas, el Estado ya debería haber completado con creces la red pública necesaria, sin tener que seguir recurriendo a la concertación. Sin embargo, se está logrando que sea la enseñanza pública la que se convierta en “subsidiaria”.
Tenemos que defender la idea de que la educación es un derecho fundamental establecido en la constitución y, por lo tanto, debería gozar de la máxima protección por parte del Estado, y no convertirse en un producto con el que mercadear.
Por otro lado, en los principios fundamentales de la Ley Orgánica de Educación 2/2006 (LOE), queda recogido que el Estado tiene que proporcionar una educación de calidad a todos los ciudadan@s.
La educación debería ser entonces, un instrumento que compense las desigualdades sociales, económicas y culturales de partida, como medio para avanzar en una organización social más justa y como mecanismo de cohesión e integración social al servicio de la formación de los futur@s ciudadan@s sin excepciones.
Por ello tenemos que defender una red pública de calidad e inclusiva con igualdad de acceso para tod@s que garantice el carácter compensador de la educación mediante:
·      La progresiva implantación de una red pública suficiente para atender la demanda educativa en todas las etapas.
·      El establecimiento del PIB para educación en un 6% para compensar el retraso con respecto a otros países.
Creemos en una escuela pública y democrática, una escuela que transmite el saber humanista y científico, como un fin en sí mismo. Una educación pública construida por y para sus verdaderos protagonistas: alumnado, padres y madres y profesorado.
Así, los centros educativos podrían convertirse en comunidades democráticas reales, donde poder incentivar la cooperación sobre la competición y la socialización frente al individualismo; a partir de la participación y la asunción de responsabilidades personales y colectivas.
L@s hij@s de mayoría de trabajador@s (asalariad@s, autónom@s, funcionari@s…) tienen derecho a disfrutar de servicios públicos de calidad, pagados con el dinero de todos a través de los impuestos. Tienen derecho a una enseñanza de calidad.
Así como derecho a la sanidad, ya que ahora que se ha eliminado la tarjeta sanitaria a los inmigrantes que no tengan trabajo, muchas familias van a sufrir esta situación, la pérdida de un derecho básico.
Existen alternativas más justas y, como docentes, exigimos que se contemplen pero también como madres y padres preocupados por el presente y el futuro de nuestr@s hij@s.
Proponemos como centro que todos nos impliquemos en la defensa y mejora del sistema educativo público, que denunciemos e intentemos frenar los ataques que estamos sufriendo y que mantengamos la ilusión para construir juntos nuestro propio futuro.
Cualquier sociedad democrática que se precie debe mimar y proteger a la Educación Pública para poder avanzar, para poder crecer, ya que es la de todos y todas, la única que garantiza la educación en igualdad.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Ustedes no tendrán suficientes porras.

Escribe Elvira Lindo: "Creo que hay que nombrar una y otra vez a todos aquellos trabajadores que proporcionan a los demás el bienestar que esta política nos está quitando. Porque son mayoría. Están mal pagados, cumplen sobradamente su horario y despliegan una profesionalidad que emociona; si son jóvenes, no podrán plantearse tener hijos; si son gente madura, mantendrán a sus hijos hasta los treinta o más; si están a punto de jubilarse, saben que su vejez será ajustada. Hay que verlos trabajar para percibir que eso no merma su capacidad de entrega. ¿Por qué hemos elegido a los peores para tomar decisiones fundamentales? Esa es la gran cuestión." Para leer el resto del artículo: aquí.

Y una gran verdad:



viernes, 28 de septiembre de 2012

Sorolla.

El otro día encontré en el armario una camiseta que me compré hace unos años en una exposición de pintura pero que apenas me puse. Es negra y lleva en letras blancas: "Sorolla". Hoy me la he puesto para ir a clase y un alumno de 2º de la ESO (unos 13 años) me ha preguntado: "¿Dónde está Sorolla?" Le he contestado que Sorolla era un pintor, no un pueblo. Tendré que ponerme más camisetas culturales, siempre he pensado que enseñaría más inglés si me pusiera camisetas con el verbo to be conjugado y cosas así, porque les interesa más lo que llevo puesto que lo que explico.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Quise mantenerme al margen.

Quise mantenerme al margen, pero no me dejaron. Empezaron a aprobar leyes injustas que suponían un retraso en cien o doscientos años respecto a lo que nuestros bisabuelos, abuelos y padres habían conseguido con sangre, sudor y lágrimas y ya no pude mantenerme al margen, tuve que echarme a la calle a protestar. De momento, pacíficamente, luego, no lo sé. Supongo que mucha gente como yo se ha visto abocada a guerras sin querer. Porque cuando te tocan lo más sagrado (tu familia, tu trabajo, tu medio de vida, tu casa, lo que crees justo), al final te toca luchar, te guste o no.

Quise que me dejaran hacer mi trabajo como me gusta y como mejor sé. Pero al final, en vista de que no me dejaban, acabé vistiendo camiseta negra con el lema: "Por una educación pública y de calidad" en letras blancas. No sólo en las manifestaciones, sino también para ir a trabajar. Y mi coche, desde entonces, lleva también una camiseta verde en el asiento del copiloto: "Escuela pública de tod@s y para tod@s" para que lo vea todo el mundo, aparque donde aparque. Llegué a escribir en la pizarra, en inglés, aquel poema que no se sabe si es de Bertold Bretch o de Martin Niemöller, aquel que dice que vinieron a por los judíos y yo pasé olímpicamente porque no era judío, vinieron a por los negros y yo miré a otro lado porque no era negro, etc. Hasta que vinieron a por mí.

Quise manterner mi blog al margen, porque siempre había hablado de viajes y de temas de reflexión, aunque nunca políticos ni religiosos. Pero, al final, me tocó escribir en el blog de lo que estaba pasando porque era todo tan injusto y estaba la gente tan dormida y con tan poca capacidad de reacción mientras nos pasaban la apisonadora por encima, que tuve que implicarme y escribir. 

¿Qué será lo próximo? ¿Hasta dónde llegaremos? Mientras tanto, sigo manifestándome con mi camiseta negra, como ayer, y sintiéndome arropada por compañeros muy válidos, increíbles, a los que no les dejan hacer su trabajo y otros, a los que han echado como pañuelo de usar y tirar. También me gusta ver que no estamos solos, que hay muchos alumnos y padres con nosotros. Porque un país que pierde la educación pública está totalmente perdido. Y no lo podemos consentir.

Voy de negro: Canción.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Praga (día 2).

Al día siguiente fuimos a la visita guiada que nos entraba en el programa, vimos casi todo el casco histórico, pero quizá nos habría gustado más ir por nuestra cuenta. Luego comimos en un restaurante frente a la Plaza del reloj, pero en un sótano que intenta imitar en la decoración los restaurantes de la Edad Media: pieles de oso, animales disecados, lanzas y otras armas colgadas en las paredes de piedra... Como llevábamos media pensión, ahí es donde nos tocaba comer el resto de días en Praga. Probamos la cerveza checa, que tiene buena fama merecida. 

Por la tarde fuimos al castillo y entramos en el Callejón del oro, antiguas casas de orfebres y de soldados donde también vivió unos meses Kafka. Ahora son tiendas de souvenirs o casas que se pueden visitar para ver cómo vivía la gente antiguamente. Me recordaron a los Folk Parks que hay en Irlanda, donde se reproducen las casas antiguas de la gente corriente. Después nos tomamos un pastelito y un chocolate en la cafetería de uno de los museos y, al salir, vimos a tres soldados que caminaban hacia la puerta, así que nos adelantamos para ver el cambio de guardia. 
Por la noche nos fuimos a cenar (un tentempié, porque no era una cena propiamente dicha) en un barco por el Moldava, con arañas incluidas, las que había en la cubierta del barco. Praga es bonita de día, pero también de noche. El puente de Carlos seguía llenísimo de gente a las 9 y pico, tanto como lo habíamos visto esa mañana y se veían flashes de cámaras de fotos en lo alto de la torre de acceso al puente.
El callejón del Oro.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Cumpleaños.


 Hoy cumplo años y mi amiga Pilar me ha regalado un poema que me ha escrito y me ha enviado por e-mail. Lo comparto con vosotros:

CUMPLEAÑOS
Las fechas sólo son fechas.
Imagino que es importante, sin duda,
el día en que nacemos,
y dicen que marcan los astros
el devenir de nuestra vida.
No es igual, no, por supuesto,
nacer en paz o en guerra,
en libertad o en opresión,
en miseria o en opulencia.
No es lo mismo, no,
que marquen unos u otros hechos
 nuestra infancia.
Y  las fechas, inexorables, van señalando,
como hitos en el camino,
algunos momentos irreversibles de la vida.
Pero gran parte de nuestra historia,
quiero creer que la mayor parte,
la vamos tejiendo día a día.
Con amor, con deseo, con sueños,
con suerte y con esfuerzo
con lágrimas y con alegrías.
Con proyectos que, a veces,
se hacen realidad cuando ya están en el olvido.
Con decisiones largamente maduradas
o tomadas en el ardor de un instante.
Con largas horas de reflexión,
y con la chispa luminosa
 de las sabias intuiciones.
Con los regalos prodigiosos que se nos ofrecen,
y las inevitables renuncias que se nos imponen.
Más allá de una fecha marcada en un calendario
(acuerdos convencionales del tiempo al fin y al cabo)
renacemos día a día,
cada minuto, cada segundo, cada instante
es aniversario de algún momento,
una emoción, un pensamiento
una experiencia, un sentimiento,
un viaje, un encuentro…
que nos marcaron para siempre,
que dejaron su huella,
o que vivimos apasionadamente.
Por eso, quizás, sería inteligente
aprender a vivir el aquí y ahora,
el momento eterno del presente,
porque cada instante vuelve a ser
un nuevo nacimiento,
el inicio de una nueva posibilidad.
Pero aún así,
bien está que celebremos,
animales de ritos como somos,
las fechas marcadas en rojo en nuestro calendario:
que brindemos con champán y uvas
cuando comienza un nuevo año
(y ¿por qué no hacerlo también cuando es el nuevo año
de otra cultura, otra religión, o un pueblo de ojos rasgados?).
Brindar cuando es el aniversario
de un hecho que marcó nuestras vidas
brindar simplemente porque ayer amaneció
y sonreí, o lloré,
o me besaron, o besé,
o deseé hacerlo.
Y brindar, el día del cumpleaños, por existir,
por haber nacido,
por aquella beba,
como dirían allende el Atlántico,
 que llegó un día al mundo,
cargada de promesas,
con su historia aún por escribir.


Para Ana, en uno de sus cumpleaños. 1 de septiembre de 2012.

jueves, 30 de agosto de 2012

Los Juegos Paralímpicos.

Como he leído en los blogs de Firenze, de Sergio y no sé si me dejo a alguien más, es una injusticia el trato discriminatorio que sufren los atletas de los Juegos Paralímpicos. Tras la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos se apagó la llama olímpica, se mandó la bandera a Brasil, el siguiente país que acogerá los Juegos... como si no hubiera nada más y aún tenían que celebrar los Juegos Paralímpicos. ¿Es que no son atletas como los demás? ¿Es que no entrenan durante muchas horas, meses y años? Encima, en peores condiciones, porque los Estados y las empresas privadas no suelen financiarles tanto como a los atletas olímpicos ni los medios de comunicación les hacen tanta publicidad. ¿A cuántos atletas paralímpicos conoces? Yo, a ninguno, la verdad. A pesar de que en los Juegos de Pekín ganaran 58 medallas frente a las 18 de los atletas olímpicos, como dice Firenze. He aquí el planteamiento que hace en su blog:

http://www.dejamequetecuente.net/2012/08/la-injusticia-de-los-juegos-paralimpicos.html

Es más, no sé por qué siempre los Juegos Paralímpicos tienen que ir después de los Olímpicos. Deberían alternarse y, un año, empezar con los Paralímpicos y, al siguiente, con los Olímpicos y así, sucesivamente con ceremonias de apertura y de clausura comunes para ambos a fin de que se les reconociera a todos su mérito. Por todo ello, me uno a la iniciativa de mis compañeros blogueros para difundir esta situación vergonzosa. A ver si, la próxima vez, se les tiene más en cuenta y no como a los parientes pobres a los que se les da las sobras.

martes, 28 de agosto de 2012

Praga (día 1).

Llegamos a Praga sobre las dos de la tarde, después de comer en el avión (se me había olvidado ya lo que es viajar como las señoras, no con compañías que te cobran por todo) y ver los Alpes desde lo alto, nevados y preciosos. Nos recogieron en el aeropuerto y nos llevaron al hotel mientras nos explicaban el programa para las vacaciones. Cuando por fin pudimos dejar las cosas en la habitación, nos fuimos en metro al centro, a la Plaza de Wenceslao.

El famoso reloj. 

En el metro comprobamos que iban a la caza de guiris incautos como nosotras. Qué casualidad que, las dos veces que vimos a los revisores estaban en la parada de nuestro hotel, donde saben que llegan los turistas sin tener ni idea, meten la pata y cuarenta euros del ala que te ponen de multa. Y las dos veces que los vimos, estaban parando a extranjeros, nunca a checos. Incluso vimos a checos colarse en el metro con todo el morro mientras nosotras, como idiotas, hacíamos cola en la única máquina expendedora de billetes que funcionaba (otras tres estaban fuera de servicio) y allí no pasaba nada, barra libre. Otros españoles del grupo nos contaron que los revisores los habían parado también en otros lugares. Vamos, que no había español que se hubiera librado de que le pidieran el billete, al menos, una vez. El problema, tanto en Praga como en Budapest, es que no hay barreras, no es un metro como los nuestros. Puedes comprar el billete en las taquillas o en las máquinas, pero lo tienes que picar en dos aparatos de color naranja que no se parecen en nada tampoco a los nuestros, así que, pueden pasar desapercibidos. Tú vas tan tranquilo pensando que llevas billete, pero como no lo has picado, en cuanto te pillen los revisores, multa al canto. Así que, ojito. Para más inri, los billetes no son por trayecto, sino por tiempo y el tiempo máximo es 90 minutos. Como se retrase el metro por algo (en horas que hay menos servicio, por ejemplo por la noche) y tengas el billete de media hora, puedes tener problemas porque la máquina de picar imprime la hora a la que has entrado. Otra curiosidad del metro eran las escaleras mecánicas larguísimas, que bajaban casi en vertical a profundidades insondables, además, a toda velocidad, era fácil tropezarte con los escalones porque estamos acostumbrados a escaleras más lentas. Y los colorines de los dibujos metálicos de las paredes, diseño de la época comunista. Por otro lado, los trenes eran muy nuevos, con pantallas en las que escribían en checo (nunca en inglés, a pesar de que Praga recibe diez millones de turistas al año) la próxima estación y también lo decían por megafonía.

Estuvimos un rato haciendo fotos, compramos la Prague card para dos días (al final, no nos sirvió de mucho, porque la mitad de cosas sólo te hacen algo de descuento y no entran las sinagogas del barrio judío) y nos tomamos un café con un pastelito en el Hotel Europa antes de volver a cenar al hotel. Teníamos media pensión, pero la próxima vez iré sólo con alojamiento y desayuno, para no tener que estar pendiente de a qué hora tengo que ir a comer o cenar. Afortunadamente, el hotel estaba muy bien (cosa que no puedo decir del de Budapest), aunque un poco lejos del centro. Pero tenía un centro comercial y una parada de metro justo debajo, con lo cual, estaba bien comunicado.

Postdata: He encontrado unos vídeos de las escaleras y el metro de Praga muy ilustrativos, así que, los adjunto.

 http://www.youtube.com/watch?v=ox2MnKKA2gE 

Decorados fashion: http://www.youtube.com/watch?v=7qxJg6tkLB0

Se cierran las puertas del metro: http://www.youtube.com/watch?v=fGuxbzvnu50
 

miércoles, 22 de agosto de 2012

Encuentros blogueros.

Desde que empecé este blog a finales de 2005 he llegado a conocer en persona a mucha gente. Algunos ya no escriben, incluso perdí el contacto con ellos y no nos hemos vuelto a ver ni a saber nada unos de otros, sin embargo, creo que valió la pena el rato que estuvimos juntos y nos conocimos y siempre estarán en mi recuerdo como un buen momento pasado. Es lo más humano que tenemos: hablar, debatir, narrar... comunicarse en definitiva. Eso se puede hacer por internet, sí, pero a veces queda un poco frío. Es necesario mirarse a los ojos, escuchar una voz desconocida y conocida a la vez, tocarse, abrazarse...


He estado fuera unos días y he tenido la ocasión de conocer a dos blogueros más: Alberto, de Tiflohomero y Paco, de Viena Directo. La verdad es que está bien eso de viajar por el mundo e ir conociendo a gente, a Alberto en Madrid, a Paco en Viena. Alberto vino con Elena, una amiga suya. Siempre que quedamos está la intriga de: "¿Será este? ¿Será aquella?" Porque, aunque hayamos visto alguna foto, puede que la gente cambie en persona, pero siempre está la curiosidad de dos personas buscándose y reconociéndose desde lejos. Aquí el problema era que sólo nosotras los podíamos ver a ellos desde lejos, pero ellos a nosotras no, porque son ciegos. Pero Alberto, que es muy listo, lo solucionó citándonos en una estación de metro que sólo tenía una salida, con lo cual, era fácil encontrarnos. Al llegar pensé que mejor hablar conforme estaba acercándome, que no agarrar a Alberto del brazo de repente y pegarle un susto, así que dejé que mi voz me precediera. Después de la sorpresa del encuentro, mis tres amigas, Alberto, Elena y yo nos fuimos a pasear y, cuando ya se fue haciendo de noche, buscamos un sitio donde cenar. Nos costó un poco porque nos perdimos y porque había mucha gente en todas partes, pero al final lo encontramos y cenamos muy bien. Gracias por todo a Alberto, por la cena, por tu libro, por tu sentido del humor y por tu compañía. Y gracias a Elena y a Alberto por enseñarnos tantas cosas que no nos habíamos planteado porque vemos (sin bola de cristal). 

   En cuanto a  Paco, lo vi muy brevemente en Viena, apenas media hora, porque íbamos de viaje de Praga a Budapest y paramos allí a comer con el autobús. Pero dio tiempo para un helado, conocernos en persona y charlar un rato. Gracias también por la paciencia de esperarme sin saber dónde ni cuándo llegaría y estar pendiente toda la mañana del sábado, que tiene mérito. Muy majo Paco, muy dicharachero, como en su blog. Espero poder hablar con él más tiempo la próxima vez y también con Alberto y Elena, que la vida del turista es muy ajetreada y no da para mucho.

martes, 7 de agosto de 2012

Tapones.

El año pasado empezaron a recoger tapones de plástico para una niña enferma que necesitaba un tratamiento en el extranjero. Por cada tonelada de tapones para reciclar te dan no sé cuánto dinero. La ciudad se llenó de puntos de recogida: hospitales, centros de salud, comercios de todo tipo, incluso comunidades de vecinos, y se le dio mucha propaganda en prensa, creo que por toda España. Pero en enero la familia dijo que ya no necesitaba más tapones porque había reunido el dinero suficiente y, de repente, los puntos de recogida desaparecieron. Sólo quedaron algunos lugares que decidieron seguir recogiéndolos para otra niña enferma.


Probablemente, esas niñas y sus familias nunca sabrán de esas mañanas cuando madrugo para ir a trabajar, se acaba el cartón de leche y guardo el tapón en una bolsita negra, para cuando llegue el momento de llevarlo a reciclar. Ni de la alegría que me da cuando acabo un bote de champú o de detergente para la lavadora, porque el tapón es más grande y pesa unos gramos más. Ni de esas veces que pido una botella de agua en la cantina del instituto o en una cafetería y me guardo el tapón para meterlo en la bolsita negra cuando llegue a casa. Son gestos como ese y como los que salen en este vídeo que me ha llegado por e-mail los que hacen cada día la vida más sencilla y los que nos hacen mejores personas.

Más información aquí:

 http://www.rtve.es/alacarta/videos/repor/repor-tapones-esperanza/1255906/

http://latierradelossuenos.com/noticias/Tapones%20Solidarios.html

miércoles, 25 de julio de 2012

27 de abril.

Hoy hemos celebrado tu primer cumpleaños en el campo, como tantos y tantos cumpleaños nuestros. Al llegar tus abuelos maternos y tus tíos, estabas durmiendo. Has dormido un montón de rato. Tu padre ha intentado despertarte, pero tu madre le ha dicho que no, que así comíamos tranquilamente y luego te despertábamos. Al final, cuando has salido a la porchada y has visto a tanta gente, te has quedado alucinando. Creo que no entendías cómo había tanta gente, si nunca la hay y, además, estabas sorprendido de que nos conociéramos todos, porque siempre nos ves por separado. Nos ibas mirando uno a uno, como pensando: “Y también está este, y aquella…”

   Tu abuelo paterno ha hecho carne a la brasa y salchichas y tu abuela materna una tarta de galletas con chocolate, aunque también ha traído otra de pastelería. Te hemos puesto una de las velas que tenemos por ahí de otros cumpleaños y querías cogerla por la llama. Te hemos cantado “cumpleaños feliz” y luego yo te lo he cantado en alemán a solas. Me has llevado a andar y hemos dado la que creo que es tu primera vuelta por la acera al chalet, ¡con la de vueltas que habremos dado tu tía, tu padre y yo de pequeños! Luego hemos ido al bancal a coger limones para tu abuela materna y también hemos visto hormigas y alguna almendra que había en el suelo. Y te he hecho pisar la tierra que compró mi tatarabuelo para que mi bisabuelo la trabajara. De esa manera nos hemos conectado con los antepasados, como si fuéramos romanos encendiendo ofrendas en el altar de los lares que, si no recuerdo mal, eran los antepasados y los dioses protectores del hogar. O igual me he confundido entre los romanos y los chinos, que tienen altares dedicados a los antepasados. Sin embargo, de cualquier manera, es bonito eso de pensar en que los antepasados nos protegen y pisar la tierra que ellos pisaron, ¿verdad? Así, cuando yo me convierta en antepasada, te seguiré protegiendo a ti y tus descendientes. (“A mi tía se le iba la olla”, pensarás al leer esto, sí, puede ser, pero espero que te guste.)

   Hoy se ha muerto la tía Teresa, ¿sabes? Quizá por eso estoy yo con la manía de los antepasados. La tía Teresa era la hermana de tu bisabuelo Joaquín, una señora siempre con mucho sentido del humor, muy habladora, muy simpática. Con unos ojos verdes preciosos, como casi todos los de mi familia materna. Fue un poco mi abuela también, porque mi abuela materna murió cuando yo era muy pequeña (8 años) y mi abuela paterna vivía en Barcelona. Así que, la tía Teresa era un poco abuela mía. Venía a comer al campo a veces los domingos y, cuando todavía vivía su marido, Ramón, venían siempre en Noche vieja a casa de mi abuelo Joaquín (o sea, a esta casa donde vivo yo ahora) aunque, a veces, también celebrábamos la Noche vieja en casa de tus abuelos paternos, no sólo aquí. La tía Teresa rezó mucho para que yo aprobara las oposiciones así que, cuando aprobé e invité a toda la familia a comer, ella también se vino. No lo habría celebrado sin la tía Teresa.

   Creo que tú también tendrás familia que te quiera tanto, lo he visto hoy en tu cumpleaños. Cómo te queremos todos y te cuidamos. Así que, espero que “el enano”, como te llama tu padre, será feliz.

viernes, 20 de julio de 2012

¿Alguien se acuerda?

Me tomo la libertad de copiar este texto que encontré en el blog de La arañita campera.

"¿Recuerdas en qué momento los maestros, los profesores, los policías, los bomberos, los conductores de ambulancia, las enfermeras, comadronas y auxiliares, los médicos, los trabajadores y educadores sociales, los bomberos, los investigadores, los carteros, los bibliotecarios y los funcionarios en general, hundieron el mercado de valores, se endosaron miles de millones en primas y no pagaron impuesto alguno? ¿No lo recuerdas? Yo tampoco." 

Y añado lo siguiente de propina: Si nosotros no hemos hecho nada de eso, ¿dónde están los que sí lo han hecho? ¿Por qué tenemos que pagar los que no tenemos nada que ver, los que estábamos encerrados en casa estudiando oposiciones mientras los demás disfrutaban de la vida? Hace cinco años que aprobé las oposiciones y nunca me hubiera imaginado que, justo cinco años después, estaría manifestándome por la calle. Pero lo que nadie me va a quitar, incluso aunque me quiten el dinero y el trabajo, es que las aprobé. Y los que me tengan envidia por ello o me quieran hundir por ello, que tengan un mínimo de amor propio y hagan algo con su vida en vez de criticar.

Postdata. Y, encima, nos dicen que nos callemos, como si estuviéramos en una dictadura: ver aquí
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lunes, 9 de julio de 2012

Memorias de la pizarra.

Este fin de semana me he leído un libro muy recomendable sobre la educación, Memorias de la pizarra, de Carmen Guaita. Son una serie de entrevistas a profesores ya jubilados que dieron clase en distintos momentos de la historia de España, desde la República hasta nuestros días. Después Carmen comenta cada una de las entrevistas contando sus conclusiones. A mí me ha quedado claro que la docencia es cuestión de vocación, sacrificio y mucho trabajo, cosa que ya sabía antes, pero estos grandes maestros (algunos tienen más de noventa años) me lo han confirmado. Y también me ha quedado claro que, mientras la administración educativa no esté formada por profesores competentes que sepan de qué va la cosa, en vez de por tecnócratas que en su vida han pisado un aula y que sólo quieren cambiar todas las leyes educativas del gobierno anterior para lucirse, el sistema educativo así no puede progresar mucho. Sin embargo, a pesar de ello, también cada uno de nosotros podemos hacer mucho todavía por nuestros alumnos, "a pesar de los ruines del pasado y los sabios granujas del presente", como diría Benedetti. 

Entrevista con la autora sobre el libro en el programa La noche en vela de RNE:

miércoles, 27 de junio de 2012

Desprecio al funcionario.

Me ha llegado esto por e-mail y me ha parecido muy interesante, así que, lo comparto: 

"Con el funcionariado está sucediendo lo mismo que con la crisis económica. Las víctimas son presentadas como culpables y los auténticos culpables se valen de su poder para desviar responsabilidades, metiéndoles mano al bolsillo y al horario laboral de quienes inútilmente proclaman su inocencia. Aquí, con el agravante de que al ser unas víctimas selectivas, personas que trabajan para la Administración pública, el resto de la sociedad también las pone en el punto de mira, como parte de la deuda que se le ha venido encima y no como una parte más de quienes sufren la crisis. La bajada salarial y el incremento de jornada de los funcionarios se aplaude de manera inmisericorde, con la satisfecha sonrisa de los gobernantes por ver ratificada su decisión.
Detrás de todo ello hay una ignorancia supina del origen del funcionariado. Se envidia de su status -y por eso se critica- la estabilidad que ofrece en el empleo, lo cual en tiempos de paro y de precariedad laboral es comprensible; pero esta permanencia tiene su razón de ser en la garantía de independencia de la Administración respecto de quien gobierne en cada momento; una garantía que es clave en el Estado de derecho. En coherencia, se establece constitucionalmente la igualdad de acceso a la función pública, conforme al mérito y a la capacidad de los concursantes. La expresión de ganar una plaza «en propiedad» responde a la idea de que al funcionario no se le puede «expropiar» o privar de su empleo público,  sino en los casos legalmente previstos y nunca por capricho del político de turno. Cierto que no pocos funcionarios consideran esa «propiedad» en términos patrimoniales y no funcionales y se apoyan en ella para un escaso rendimiento laboral, a veces con el beneplácito sindical; pero esto es corregible mediante la inspección, sin tener que alterar aquella garantía del Estado de derecho.

Los que más contribuyen al desprecio de la profesionalidad del funcionariado son los políticos cuando acceden al poder. Están tan acostumbrados a medrar en el partido a base de lealtades y sumisiones personales, que cuando llegan a gobernar no se fían de los funcionarios que se encuentran. Con frecuencia los ven como un obstáculo a sus decisiones, como burócratas que ponen objeciones y controles legales a quienes piensan que no deberían tener límites por ser representantes de la soberanía popular. En caso de conflicto, la lealtad del funcionario a la ley y a su función pública llega a interpretarse por el gobernante como una deslealtad personal hacia él e incluso como una oculta estrategia al servicio de la oposición. Para evitar tal escollo han surgido, cada vez en mayor número, los cargos de confianza al margen de la Administración y de sus tablas salariales; también se ha provocado una hipertrofia de cargos de libre designación entre funcionarios, lo que ha suscitado entre éstos un interés en alinearse políticamente para acceder a puestos relevantes, que luego tendrán como premio una consolidación del complemento salarial de alto cargo. El deseo de crear un funcionariado afín ha conducido a la intromisión directa o indirecta de los gobernantes en procesos de selección de funcionarios, influyendo en la convocatoria de plazas, la definición de sus perfiles y temarios e incluso en la composición de los tribunales. Este modo clientelar de entender la Administración, en sí mismo una corrupción, tiene mucho que ver con la corrupción económico-política conocida y con el fallo en los controles para atajarla.
Estos gobernantes de todos los colores políticos, pero sobre todo los que se tildan de liberales, son los que, tras la perversión causada por ellos mismos en la función pública, arremeten contra la tropa funcionarial, sea personal sanitario, docente o puramente administrativo. Si la crisis es general, no es comprensible que se rebaje el sueldo sólo a los funcionarios y, si lo que se quiere es gravar a los que tienen un empleo, debería ser una medida general para todos los que perciben rentas por el trabajo sean de fuente pública o privada. Con todo, lo más sangrante no es el recorte económico en el salario del funcionario, sino el insulto personal a su dignidad.
Pretender que trabaje media hora más al día no resuelve ningún problema básico ni ahorra puestos de trabajo, pero sirve para señalarle como persona poco productiva. Reducir los llamados «moscosos» o días de libre disposición -que nacieron en parte como un complemento salarial en especie ante la pérdida de poder adquisitivo- no alivia en nada a la Administración, ya que jamás se ha contratado a una persona para sustituir a quien disfruta de esos días, pues se reparte el trabajo entre los compañeros. La medida sólo sirve para crispar y desmotivar a un personal que, además de ver cómo se le rebaja su sueldo, tiene que soportar que los gobernantes lo estigmaticen como una carga para salir de la crisis. Pura demagogia para dividir a los paganos. En contraste, los políticos en el poder no renuncian a sus asesores ni a ninguno de sus generosos y múltiples emolumentos y prebendas, que en la mayoría de los casos jamás tendrían ni en la Administración ni en la empresa privada si sólo se valorasen su mérito y capacidad. Y lo grave es que no hay propósito de enmienda.
No se engañen, la crisis no ha corregido los malos hábitos; todo lo más, los ha frenado por falta de financiación o, simplemente, ha forzado a practicarlos de manera más discreta."

domingo, 17 de junio de 2012

Selectividad.

Estos días he estado acompañando a los alumnos a selectividad, lo cual me ha hecho volver a mis 18 años, cuando empecé la universidad y andaba, como ellos, por ese Aulario I con esos cuadros tan horrorosos de zapatos viejos rotos y quemados que, por mí, se habrían ido a la basura hace tiempo, pero igual son arte y valen un dineral, como decía el texto que les salió en inglés. Por cierto, creo que la comida en el Club social era más buena antes o igual es que yo era más joven, no sé.

 En estos días hemos buscado juntos las aulas y no sé quién ha pasado más nervios, si ellos antes de los exámenes o yo durante los exámenes haciendo los cien metros lisos de pasillo esperando a los primeros que salieran y me contaran cómo había ido la cosa. Hemos buscado un DNI perdido que menos mal que apareció a tiempo, me he quedado sin reloj un rato porque alguien lo necesitaba para examinarse y le he prestado el mío, les he perseguido para que me dijeran quién volvía en el autobús y quién se iba por su cuenta, porque no quería que se me perdiera nadie. Ha habido un mareo en el autobús de camino a la universidad, los nervios, pero no llegó la sangre al río. Han llamado a la radio para que les dedicaran canciones en el autobús y han cantado a la vuelta al acabar los exámenes. Espero que el esfuerzo compense, las notas sean buenas y puedan estudiar la carrera deseada. El día 21 lo sabremos.

lunes, 11 de junio de 2012

Lo que está pasando en este país.

Hoy me ha llegado este e-mail, he cambiado algunos datos para que no se reconozca a las personas implicadas, pero es absolutamente real: 

"Debería estar curado de espanto, pero no lo estoy, y algunas veces digo que no quiero dejar de llorar cuando me emociono porque eso quiere decir que sigo siendo humano. Acabo de pasarlo fatal. He llamado a una cliente porque ha devuelto una letra de algo menos de quinientos euros, es una cliente muy antigua. Era la voz de una mujer mayor, me ha dicho que lleva 20 años con la tienda y que esto no le había pasado nunca, y puedo dar fe de que jamás había devuelto una letra. Que el fin de semana no hizo nada de caja, que no vendió NADA, y que hoy ha vendido 60€. Se me ha puesto a llorar. Y sigo siendo una persona, no una máquina de reclamar dinero, y me siento mal. Ya se que no debo, que eso se llama “pista de salida”, y que no debo entrar en ese juego, que pierdo, pero no he podido, la he sentido tan sincera... Y no puedo dejar de preguntarme: ¿En qué se va a beneficiar esta mujer del rescate de España? ¿Y  yo?

Mañana me pondré mi disfraz de cobrador de impagados, y aunque digan los que nos dan cursos que no tengo que ser agradable, seré todo lo simpático, alegre y positivo que pueda para conquistar a esa voz del otro lado y conseguir cobrar."

sábado, 9 de junio de 2012

Rescate.

Tengo la sensación de que nos están tomando el pelo para que nos resignemos a aceptar un rescate económico sin quejarnos, sin protestar. ¿Por qué ahora y no hace un mes o dos, o un año? ¿Qué ha cambiado mientras tanto? ¿Lo de Bankia es real o se lo han inventado para asustarnos y que digamos: "La cosa está fatal, no hay más remedio. Sí, sí, que nos rescaten, por favor"? No sé, me quedan muchas dudas de las posibles manos negras que hay detrás, de la gente que se está forrando a costa de rompernos el lomo y de ese vendernos "un rescate suave" como si fuera la panacea, cuando lo vamos  a tener que estar pagando por lo menos treinta años. Es una hipoteca para el resto de nuestras vidas. ¿Quién me ha robado el mes de abril?, como cantaba Sabina cuando yo era adolescente.

Sin embargo, viendo romper las olas en la playa el domingo pasado, pensé que el mar estaba mucho antes que nosotros y seguirá mucho después, con su rutina de llegar a la orilla, retirarse y volver. El mar ha visto muchas cosas: crisis, guerras, hambrunas, vida, muerte... y ahí está, imperturbable. Quizá sea una de las pocas cosas a las que nos podamos agarrar todavía.