"Las batallas hay que darlas, se ganen o se pierdan, hay que darlas por el hecho mismo de darlas."-José Luis Sampedro.
domingo, 12 de octubre de 2008
Nada que contar.
viernes, 3 de octubre de 2008
Entre todos.
Como le dije, yo no sería capaz de ir a la India (ni siquiera de vacaciones) pero admiro a la gente que va allí y a otros países similares a aprender y a ayudar. Esos son los imprescindibles, como parece ser que dijo Bertolt Brecht. Aunque supongo que cada uno de nosotros, a nuestra manera y en nuestro ámbito, podemos hacer mucho cada día por mejorar las cosas.
Por si alguien no recuerda la frase:
"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles."
Ps. For the person who came from Ontario and translated the post about my trip to Aragon. I speak English, so please, next time just tell me and I´ll translate the post for you because I see the internet translator destroyed my text completely! Ha, ha! But thanks for having the interest to read me, even if it wasn't written on your language.
Ver el destrozo, aquí.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Casi salimos nadando...
Más vídeos aquí.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Noche de luna llena.
Hoy en día, además, existen los móviles, para que te llegue un mensaje justo en el momento en que estás más concentrada mirando la luna llena y te interrumpa los pensamientos. Virginia, que tiene la adjudicación de plazas el martes, igual que Paqui. Ojalá tengan suerte las dos y les toque un instituto bueno este curso. Enciendo una vela verde esperanza para ellas.
viernes, 12 de septiembre de 2008
Comentarios.
FUTURA Publicidad ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Un poema para romper con alguien.": A veces para no dañar a la persona que te ama es necesario terminarla con Dulzura, y que mejor que termninarla con un poema... y bien si ustedes dicen para que tomarse un tiempo para esa persona si ya la vas a romper, pues yo digo que hay que tomarse el tiempo para olvidar con cariño todos los lindos recuerdos que se paso con esa persona... aunque la cosa haya terminado mal, creo que es la forma mas dulce de decirle gracias x haberme querido un tiempo."
Y, no sé por qué, me recordó a esta canción, aunque se refiere a una página de un periódico en la que la gente escribe mensajes y se compuso muchos años antes de que existieran los blogs, creo que algunos de los pseudónimos que usamos y de las frases de estos mensajes podrían haberse publicado perfectamente en un blog. Escuchad bien la letra:
Y ya hay canciones que hablan del amor en la red:
(Veremos qué dice Xnem cuando descubra que he puesto una canción de José Luis Perales en el blog, ¡ja,ja,ja!)
domingo, 7 de septiembre de 2008
En un café de Buenos Aires.
Anoche estuve en un café de Buenos Aires, según dice Umma en su blog, refugiándome del frío y la lluvia (y eso que por la mañana fui a la playa a 21 kilómetros de aquí, será que voy teniendo el don de la ubicuidad con los años) calentándome las manos con la taza de café (y eso que casi nunca tomo café porque no me gusta) como solía hacer en los días fríos de Irlanda con las tazas de té. Charlábamos alegremente de los blogs, de la vida, de esto y lo otro. Lo cuenta de tal manera que me imagino un lugar donde no he estado nunca y unos contertulios a los que no he visto y, de repente, estoy allí, como si siempre hubiera tomado café con ellos y con Borges, Gardel, Alfonsina Storni, Lorca y hasta Rubinstein (quién, por cierto, estuvo en Elche también y tiene una palmera dedicada en el Huerto del Cura, ver aquí). No perdía el tiempo el hombre: hoy café en el Tortoni y mañana contemplando palmeras en el Huerto del Cura entre concierto y concierto. ¿Qué son doce mil kilómetros, Umma?
Pero, antes de que existieran los blogs, ya había amistades así, como la de 84 Charing Cross Road, también llamada en español La carta final, en cuya película sale Anthony Hopkins encarnando a un librero inglés que mantiene correspondencia con una escritora neoyorquina, cliente a la que le envía libros que no encuentra en EEUU.
El mundo virtual a veces trasciende al real y nos escribimos cartas, nos mandamos e-mails y mensajes al móvil, nos llamamos y, con suerte, incluso nos llegamos a conocer en persona.
sábado, 6 de septiembre de 2008
Sábado por la tarde.
Cambiando de tema y no es por dar envidia, ¡qué bien se estaba en la playa esta mañana! El agua estaba buenísima.
martes, 2 de septiembre de 2008
Aviso para navegantes.
Esta mujer especial de la que te estoy hablando, tiene tendencia a la melancolía y a derrumbarse de vez en cuando. Es tan fácil herirla, como fácil es que en seguida se vuelva a poner en pie y no se note lo que le pasa por dentro. Y te costará saberlo porque lo disimula muy bien y porque es demasiado orgullosa para reconocer sus debilidades. Nunca quiere aparecer como una mujer débil, aunque sabe que lo es en ciertos aspectos, a una persona como ella no le gusta mostrar sus puntos débiles y quiere aparecer siempre muy segura de sí misma. Además, lleva toda la vida luchando a brazo partido con su timidez para saber cómo actuar siempre, por miedo a hacer el ridículo. Por eso no saber cómo actuar la intimida y, a veces, llegará a intentar evitar situaciones incómodas.
No es perfecta, ya lo sabes, es muy cabezota y terca como una mula cuando se le mete algo entre ceja y ceja. No se enfada a menudo, pero, cuando lo hace, saca el genio que heredó de su padre y ya puedes echarte a temblar porque tiene un pronto un poco fuerte, que sólo dura unos minutos. Normalmente, no llega la sangre al río, ya sabes que perro ladrador, poco mordedor. Y cuando se le pasa, es muy calmada. Pero es una mujer con buena memoria y no olvida, no olvida nunca, aunque parezca que sí. No es rencorosa porque sabe perdonar y sabe escuchar las explicaciones pertinentes y aceptar las disculpas, pero eso no quiere decir que se haya olvidado del asunto. Tampoco quiere decir que te lo vaya a echar en cara cada dos por tres. Simplemente, lo tendrá en cuenta y obrará en consecuencia la próxima vez para protegerse a sí misma, porque sabe que le cuesta cicatrizar las heridas una vez que le han hecho daño.
No es una mujer que se deje dominar fácilmente, aunque en un principio parezca obediente y sumisa. Cederá en las cosas triviales y cotidianas, no va a perder el tiempo discutiendo por ir a un sitio o a otro, por tomar esto o lo otro. Le da exactamente igual. Pero, ¡ojo!, porque en las cosas que ella cree importantes no cederá ni un ápice y no habrá manera de que caiga del burro, pues ya te he dicho que es muy cabezota. Y muy independiente también, cuando quiere. Así que te recomiendo paciencia y mucha mano izquierda si quieres llevarla a tu terreno.
Es muy nerviosa y muy activa y necesita estar ocupada en veinte cosas a la vez. Pero, en las situaciones en que muchos pierden los estribos o se asustan o se ponen nerviosos, la verás muy serena, con una serenidad que ni ella misma sabe de dónde le viene. Y será capaz de tomar las riendas del asunto y tranquilizar a los afectados. También es muy responsable y exigente consigo misma y con los que la rodean. Tanto, que a veces agobia. Pero se vuelve más flexible cuando se da cuenta de ello. Creo que, si no exagera con sus exigencias, es una buena amiga, una buena compañera, y, en su día, tal vez sea también una buena madre. Aunque, para llegar a esto último, antes deberá aprender a combinar su dureza y su exigencia con ese amor inmenso, esa ternura que guarda muy dentro y no sabe cómo mostrar, cómo sacar al exterior. Y que, cuando consigue mostrarlo, sorprende a la persona a la que va dirigido, porque no esperaba que Ana guardara tanto amor y tanta vida. Quizá esa sea la definición: esta mujer de la que te hablo está VIVA y quiere seguir estándolo durante mucho tiempo. Está llena de proyectos, de ideas nuevas, y de tantas cosas que no sabe sacar fuera y que están esperando, como el arpa de Bécquer, que alguien les quite el polvo y las saque al exterior en todo su merecido esplendor.
En cuanto a la religión, aunque no lo parezca, es religiosa a su manera. Ella cree en un Dios que es amor con mayúsculas y que no tiene nada que ver con ese Dios castigador y vengativo que nos han pintado muchas veces. Cree en un Dios justiciero en el sentido de que tarde o temprano hará justicia y tratará a cada uno como se merece, pero el Dios en el que ella cree sabe perdonar las pequeñas faltas y defectos de cada uno y hacer la vista gorda de vez en cuando. Ella no busca a Dios donde lo buscan otras personas, ella busca a Dios y lo encuentra en un paisaje magnífico, que es obra de Dios, tanto en las grandes montañas como en el inmenso océano. Ella sabe que Dios está en una noche de luna llena y en una tarde de lluvia, en las hojas de los árboles y en las palmeras, en el viento y en las nubes. Ella quiere comunicarse con Dios en las iglesias vacías, para tenerlo para ella sola, en los espacios abiertos y en las noches, haya luna llena o nueva. Y para ello, no le valen las fórmulas consabidas y repetidas desde el principio de los tiempos: ella quiere hablarle con sus palabras y en su idioma. Cree que cada religión es una forma distinta y respetable de honrar a Dios y que cada persona es libre para comunicarse con Él de la manera que mejor le parezca. Por eso odia los fanatismos, vengan de donde vengan, y no le gusta que intenten convencerla para que ella vea las cosas de otra manera, porque ella tiene su propia manera de entender el mundo y ha visto en Irlanda del Norte a lo que llevan los extremos.
Es una mujer prudente y respetuosa, pero también con muchas dudas. Dudas a las que ni la ciencia, ni la religión, ni la filosofía ni la literatura le han respondido. Dudas para las que no encuentra explicación. Sin embargo, a pesar de sus dudas y de sus temores, de sus miedos y de sus incertidumbres, es una luchadora nata y busca un mundo más justo porque es una idealista.
En el amor, es fiel. Fiel en el sentido de la palabra que quieras. Porque sabe que, lo que ha tardado años en encontrar y conseguir, no va a estropearlo por cinco minutos de lo que no se planteó buscar y se encontró de pronto. Y porque no le gusta hacer lo que no le gusta que le hagan. Ella siempre ha querido verte más allá de lo aparente, más allá de lo que todo el mundo ve en ti a primera vista. Ella no te mira sólo con los ojos, sino también con el corazón. Y, como a ti te mira, de esa manera, no ha mirado a nadie más, por eso no debes tener celos. Porque no la he visto sonreír nunca de esa manera en que sonríe cuando te mira a ti, cuando te recuerda a ti, cuando te mira a ti.
(Carta que le escribí a mi ex-novio cuando estaba a punto de cumplir 23 años y, ahora que cumplo 35, parece que no he cambiado mucho.)
domingo, 31 de agosto de 2008
Mujeres.
jueves, 28 de agosto de 2008
Trasventura.
Me pide Toñi, la jefa de Trasventura (Antonio, su marido, supongo que ya sabe que somos las mujeres las que mandamos, así que no se molestará si digo que la jefa es ella), que le escriba un pequeño relato sobre los viajes que hemos hecho y cómo nos lo hemos pasado, para ponerlo en la página web. De paso, aprovecho para ponerlo aquí, ¡ja, ja! En primer lugar, creo que todos viajamos para salir de la rutina, conocer sitios y gente nueva, probar otras comidas, incluso, a veces, hablar otros idiomas. El viaje es un aprendizaje, un vaciarte de ti, de lo conocido, para llenarte de nuevas vivencias. Sin embargo, cada uno, aunque viajemos en grupo, lo vivimos de una manera distinta dependiendo de nuestros intereses y de lo que somos. Por ejemplo, un arquitecto o un historiador no van a ver una catedral de la misma forma que un profesor de inglés. Un biólogo, geólogo o alpinista no van a contemplar una montaña de la misma forma que un piloto de carreras. La foto que me hice en Ginebra delante de la casa donde vivió George Eliot tiene sentido para mí por lo que he estudiado de esa escritora, cualquier otra persona podría pasar ante esa casa y ni siquiera leer la placa. Cómo vivimos el viaje depende de lo que hemos vivido ya, de nuestras experiencias previas, nuestros gustos, nuestra personalidad.

Sin embargo, creo que los que viajamos con Trasventura tenemos algo en común: el amor por la naturaleza y que Antonio y Toñi, cuando organizan los viajes, lo hacen pensando en espacios que les han impresionado por su belleza, la cual quieren compartir con sus amigos. Porque el éxito de Trasventura creo que está en hacernos sentir que somos como de la familia o los amigos, gracias a la hospitalidad y el buen trato de Antonio y Toñi. Después, al llegar al lugar y contemplar el Cañón del Río Lobos, o la Sierra de Grazalema, o el Mar de hielo de los Alpes, comprendes por qué han querido llevarte allí. No hay palabras para explicarlo, lo único que puedo decir para animar a las personas que no han viajado nunca con Trasventura, es que prueben y lo vivan por sí mismas, porque seguro que vuelven encantados y repiten.
Fotos: Mer de glace y Argentière.
(Añadido el 31 de agosto.) Noticias blogueras, por si a alguien le interesan: Ver aquí.
martes, 26 de agosto de 2008
Suiza.
Jardines de la ONU junto al Lago LemanDespués nos adentramos un par de días más en Suiza, para ir Zermatt, Sion y Gruyères y lo que vi de Suiza me gustó, tanto en sus grandes ciudades como en los pueblos, aunque fueran tan turísticos como los que he mencionado. El verde típico y las casas de madera, todo limpio, gente que habla varios idiomas (muchos de ellos, incluso español o te entienden porque hablan italiano), aceptan euros, aunque luego (ahí comprendes por qué los bancos suizos se han hecho tan ricos) te suelen devolver en francos suizos, para que lo tengas que gastar allí.
sábado, 23 de agosto de 2008
Los Alpes.

Desde luego, lo más impresionante del viaje fue cruzar en telecabina el mar de hielo y ver una inmensidad de blanco sólo rota por los picos de las montañas que sobresalían. Creo que es algo que todos deberíamos ver al menos una vez en la vida. Lo cual me hizo recordar el principio de Cien años de soledad: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”. Si un simple trozo de hielo se recordaba toda una vida, mucho más ese paisaje que teníamos bajo nuestros pies. Las telecabinas con las que nos cruzamos:

Y, en ese lugar donde jamás imaginarías que hubieran llegado humanos, de vez en cuando los veías abajo, como hormiguitas, andando por la nieve. Y te daba envidia pensar que estaban pisando sitios por donde no suele pasar nadie o sólo unas pocas personas. No sé si veréis a los alpinistas en estas dos fotos, pero os aseguro que están, aunque se vean muy pequeñitos:
Yo me quedo con la admiración (sobre todo, después de haber visto en los cementerios de Zermatt y Chamonix todos los que han muerto en la montaña siguiendo su afición, especialmente un chico inglés que nació dos meses antes que yo y murió en 2002) por unos hombres y mujeres a los que les gusta explorar y descubrir nuevos paisajes en las alturas.
(Actualizado el 24 de agosto). Justamente acabo de leer esta noticia sobre un rescate de alpinistas sepultados por un alud de nieve en el Mont Blanc.
martes, 19 de agosto de 2008
En casa.

Mientras me recupero de la paliza en autobús y del resfriado que he pillado bajo la lluvia y nieve alpinas, os dejo con esta foto, que me encanta. Cuando recupere las fuerzas y me apetezca escribir, ya os contaré cómo pasé de Francia a Italia en funicular a través de un mar de hielo, acabé cerrando los bares del pueblo jugando al billar en casi un bis de 7 mesas de billar francés durante tres noches consecutivas, hablé varios idiomas y crucé distintas fronteras en pocos días, con la luna llena en el camino de vuelta.
sábado, 9 de agosto de 2008
Las Alpujarras.
Tras bajar del Mulhacén, visitamos algunos pueblos de las Alpujarras esa tarde y al día siguiente, antes de volver a casa. Aquí os dejo un par de fotos para que os hagáis una idea. Si no recuerdo mal, la de las flores era en Pampaneira y la de la iglesia en Capileira.Mañana nos vamos a la próxima aventura, que es el Mont Blanc. Ya veremos, parece que el tiempo anda revuelto y habrá tormentas. Mientras no nos pille por la montaña, todo irá bien. De todas formas, creo que valdrá la pena. A la vuelta os contaré la semana que viene, con todas las fotos del viaje y los paisajes tan bonitos de los Alpes.
domingo, 3 de agosto de 2008
Valencia en julio.
Como todos los años desde 2005 hasta ahora, hubo que ir a Valencia a las adjudicaciones. Antes no nos tocaba nada porque estábamos por el final de la lista pero, desde que aprobé el año pasado y adelanté más de trescientos puestos, ya me toca plaza. Lo cual es interesante porque acabo pronto, salgo y me paso las horas hablando con gente a la que sólo veo una vez al año por estas fechas. El otro día me sorprendió ver a cuánta gente saludé: compañeros de todos los institutos donde he trabajado, compañeros de la universidad, de la academia de oposiciones, de los cursillos para profesores, de las oposiciones... Entre unos y otros, sin exagerar, es posible que hablara con unas 30 o 40 personas, sin contar a otros que sólo conozco de vista o a los que vi de lejos y no pude saludar porque estaban hablando con otra gente y ya no coincidimos a la salida.
Pero, además de la obligación, está la devoción, así que mi amiga Paqui y yo nos fuimos un día antes para disfrutar más de esas minivacaciones. Aprovechamos para ir a la playa, a tomar una horchata en Alboraya y, tras volver al hotel y ducharnos, para ir a las rebajas de verano y luego a cenar. Quedé con mis compañeras valencianas y me alegré de ver a la de plástica, que no sabía que vendría también. Las de tecnología celebraban haber aprobado las oposiciones y poder quedarse a trabajar en Valencia este año, así que estaban de buen humor y la cena fue bien. Luego nos llevaron a una terraza donde nos invitaron a tomar agua de Valencia y, ya de madrugada, volvimos al hotel en taxi. Me encanta Valencia de noche con todos los edificios del centro iluminados.
Al día siguiente, después de más compras nos fuimos con tiempo de buscar un restaurante para comer cerca de donde teníamos las adjudicaciones. Encontramos este sitio y, como mi amigo Juanjo nos lo recomendó y tuvo a bien comer en compañía de seis profesores de inglés histéricos por las adjudicaciones (no sé cómo sobrevivió), al menos, que el pobre hombre comiera a gusto. :-D Cuando Antonio me llamó para decirme que ya habían llegado a Valencia, le dije que ya habíamos oteado el horizonte y encontrado un buen restaurante, así que sus amigos y él se vinieron a comer, por eso éramos tantos. Estuvo bien la cosa, repetiremos el año que viene. (Aunque Juanjo no sé si se atreverá a venir con nosotros, ¡ja,ja!)
Al acabar, mientras esperábamos a nuestros compañeros, Antonio y yo nos tomamos una horchata y pensé que un día de estos tendré que llevarlo a Alboraya, porque donde fuimos no tenían horchata granizada como a él le gusta. Cuando por fin salió Paqui a las 8 de la tarde, nos despedimos de Antonio y Héctor, que se quedaron aún esperando a Pilar para volver a su pueblo, y nos fuimos al hotel. Estábamos tan cansadas que ya, ni salimos a cenar. Nos quedamos viendo la tele y descansando. Estamos ya mayores...
jueves, 31 de julio de 2008
Himnos.
Siempre he pensado que el himno de España (escuchad aquí en versión para guitarra) está mucho mejor sin letra, porque las que he leído que tenía antes me parecen ridículas y las nuevas que le querían poner, más todavía. Sin embargo, y aunque la letra es también un poco cursi, como todas las canciones nacionalistas, me gusta el principio del himno a Valencia cuando dice: "Per a ofrenar noves glòries a Espanya, tots a una veu, germans vingau." (Para ofrecer nuevas glorias a España, todos a una voz, hermanos venid.) Vamos a trabajar todos juntos, no sólo por la región, sino por el país, para progresar todos. No a matarnos unos a otros para ver quién es mejor.
Y este es el Himno de Elche, que nadie se sabe porque lo que cantamos normalmente, sobre todo en las bodas y otras celebraciones, es:
domingo, 27 de julio de 2008
Libros.
Aida me regaló en catalán La ciudad de los secretos y, la verdad, parecía otra cosa. Para mi gusto, es una mala versión del Código Da Vinci y mira que es pésimo ese libro, pero este lo supera. Llegué a la mitad y me lo dejé durante varios meses porque no podía más con la biografía y el ego de la autora. Al final lo retomé y lo acabé de leer, aunque se veía venir que acabaría como empezaba: o sea, igual de aburrido y mucho presumir la autora con su juventud, con sus películas y sus libros, que no tiene (o no debería tener) nada que ver con la trama principal. Vamos, que a no ser que te interese la vida de esa señora, no vale la pena leerlo.
Cuando vino en Semana Santa con su marido, Briege, una profesora irlandesa a la que conocí en Derry, me regaló el libro que acababa de leer y me dijo que era divertido. Es de una autora irlandesa, de Omagh como Briege, y habla de la amistad de tres mujeres treintañeras que se conocen desde la niñez. No es que sea para ganar el premio Nobel de literatura, pero la verdad es que es un libro entretenido y con el sentido del humor típico de los irlandeses. No creo que esté traducido al español, se llama Three Wise Men y la autora es Martina Devlin.
Pero la gran noticia de esta semana es que Anaví ha vuelto al blog. Y espero que algún día se decida a escribir una novela sobre su vida, porque creo que sería tremenda y tendría mucho éxito.
Estaré ausente unos días, que tengo que ir a esto.
lunes, 21 de julio de 2008
Felicidades.
viernes, 11 de julio de 2008
Un mar de papeles.
En fin, que estos días me he acordado mucho de Larra y su Vuelva usted mañana y, sobre todo, de Dickens en Bleak House, o su equivalente en español, Casa desolada, que trata de un interminable pleito en los juzgados londinenses. (Pinchad en los enlaces subrayados si queréis saber más de estas obras). Si a alguien le da por leer Bleak House, advierto que empieza a ponerse interesante a partir de la mitad, cuando llevas ya unas cuatrocientas páginas leídas, más o menos. Hasta entonces es un rollo insoportable. Eso sí, a partir de ahí, la intriga se pone tan emocionante, que lo que te queda lo lees a una velocidad muchísimo más rápida que la primera parte y, al final, hasta piensas que es una joya de libro. Al menos, esa es mi opinión, aunque hace ya catorce años que lo leí.
sábado, 5 de julio de 2008
Mulhacén.
Me permito el lujo de "robarles" la cita a los Cuarentones sin fronteras, como ellos mismos se autodenominan, porque me ha encantado y porque me parece una definición perfecta. Sobre todo, lo de la "voluptuosidad de la fatiga", porque acabas descubriendo músculos que no sabías ni que existían, te duele todo al día siguiente. Pero estás tan feliz y contenta, que te da igual y es que hasta lo disfrutas. Algo de masoquismo también debe de haber en eso, supongo.
Cuando yo era pequeña y estudiábamos los montes y los ríos de España, a los chicos de la clase les dio por llamarme "Mulhacén", porque era la segunda chica más alta. (Los tres montes más altos de España, para los que me leéis allende los mares, son: Teide, Mulhacén y Aneto.) Siempre me pareció Mulhacén un nombre muy raro, con esa hache intercalada. Hasta que el otro día, el guía nos dijo que es la versión castellanizada de "Mulay Hassan", el padre de Boabdil, el último rey moro de Granada. Según parece, el rey Mulay pidió ser enterrado en la montaña más alta de Sierra Nevada y, cuando los que lo habían enterrado volvieron, los mataron para que nunca pudieran decir dónde estaba. Si es por mí, desde luego, se habría quedado en la falda de la montaña, porque bastante me pesaba ya la mochila con el picnic como para cargar con un rey muerto y sus caprichos. Encima, para que luego te maten...
La ruta que hicimos es ésta. Igual no tiene mucho mérito subir en autobús hasta 2700 y pico metros, pero es que si no, aún estaríamos intentando llegar, que somos gente de ciudad y sillón-ball (bueno, algunos de los que venían están más fuertes y acostumbrados porque pertenecen a esta asociación y se echan al monte todos los domingos.

Después de tres horas y algo, con algunas paradas para descansar y reponer fuerzas, además de sacar alguna foto, mi compañera de viaje y yo pensamos que no íbamos a llegar a la cumbre, que ya habíamos hecho bastante con llegar hasta allí. Porque luego había que bajar para estar a las 4.15 en el autobús de vuelta al pueblo. Así que, nos sentamos en unas rocas y nos pusimos a comer bromeando sobre si esta roca que se ve sobresalir en la siguiente foto sería la tumba de Mulay.

El sol pegaba fuerte y las rocas parecían un mar de papel de plata, por el brillo. Nos habíamos puesto crema solar un montón de veces y, gracias a eso, no nos quemamos. Vimos pasar a varios que iban con nosotras en el viaje y a otros andaluces que nos habían adelantado por el camino gritar, desde la cumbre, "¡Podemos!", el grito de la selección española de fútbol (cosa que ya nos habían dicho cuando nos vieron). Así que, al final, nos picamos y dijimos: "¿Y no vamos a subir a la cumbre?" Por lo que decidimos continuar un poco más. Entonces descubrimos que no estábamos tan lejos como nos había parecido en un principio y nos animamos a continuar hasta que, por fin, llegamos. No sé cómo será estar en lo alto de uno de los ochomiles del mundo, sin embargo, para alguien como yo que jamás imaginó que subiría ni a un tresmil como el Mulhacén, que soy mujer de costa y, por tanto, del nivel del mar, fue una emoción como volver a aprobar las oposiciones. La sensación de conseguir algo que pensaste que no conseguirías nunca. Y, la verdad, me quedo con ganas de más, como decía Unamuno.
Frases célebres sobre las montañas
Pdata. Gracias a Blanca por otorgarme el premio "al esfuerzo personal" y las palabras tan bonitas que me dedicó en su blog, que recomiendo leer.




