viernes, 12 de septiembre de 2008

Comentarios.

El otro día me llegó un comentario curioso. Estuve a punto de borrarlo pensando que era spam, por eso de la publicidad, pero pinché en la dirección y no hay nada, sólo un perfil de usuario anónimo. Y es sorprendente que la gente siga encontrando mi blog buscando en google poemas para romper con alguien, que sea uno de los posts que más aparece en las estadísticas de cómo llegaron aquí. El comentario era este:

FUTURA Publicidad ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Un poema para romper con alguien.": A veces para no dañar a la persona que te ama es necesario terminarla con Dulzura, y que mejor que termninarla con un poema... y bien si ustedes dicen para que tomarse un tiempo para esa persona si ya la vas a romper, pues yo digo que hay que tomarse el tiempo para olvidar con cariño todos los lindos recuerdos que se paso con esa persona... aunque la cosa haya terminado mal, creo que es la forma mas dulce de decirle gracias x haberme querido un tiempo."

Y, no sé por qué, me recordó a esta canción, aunque se refiere a una página de un periódico en la que la gente escribe mensajes y se compuso muchos años antes de que existieran los blogs, creo que algunos de los pseudónimos que usamos y de las frases de estos mensajes podrían haberse publicado perfectamente en un blog. Escuchad bien la letra:



Y ya hay canciones que hablan del amor en la red:








(Veremos qué dice Xnem cuando descubra que he puesto una canción de José Luis Perales en el blog, ¡ja,ja,ja!)

domingo, 7 de septiembre de 2008

En un café de Buenos Aires.

Anoche estuve en un café de Buenos Aires, según dice Umma en su blog, refugiándome del frío y la lluvia (y eso que por la mañana fui a la playa a 21 kilómetros de aquí, será que voy teniendo el don de la ubicuidad con los años) calentándome las manos con la taza de café (y eso que casi nunca tomo café porque no me gusta) como solía hacer en los días fríos de Irlanda con las tazas de té. Charlábamos alegremente de los blogs, de la vida, de esto y lo otro. Lo cuenta de tal manera que me imagino un lugar donde no he estado nunca y unos contertulios a los que no he visto y, de repente, estoy allí, como si siempre hubiera tomado café con ellos y con Borges, Gardel, Alfonsina Storni, Lorca y hasta Rubinstein (quién, por cierto, estuvo en Elche también y tiene una palmera dedicada en el Huerto del Cura, ver aquí). No perdía el tiempo el hombre: hoy café en el Tortoni y mañana contemplando palmeras en el Huerto del Cura entre concierto y concierto. ¿Qué son doce mil kilómetros, Umma?

Pero, antes de que existieran los blogs, ya había amistades así, como la de 84 Charing Cross Road, también llamada en español La carta final, en cuya película sale Anthony Hopkins encarnando a un librero inglés que mantiene correspondencia con una escritora neoyorquina, cliente a la que le envía libros que no encuentra en EEUU.

El mundo virtual a veces trasciende al real y nos escribimos cartas, nos mandamos e-mails y mensajes al móvil, nos llamamos y, con suerte, incluso nos llegamos a conocer en persona.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Sábado por la tarde.

Dónde va a parar la voz de esta mujer, que es una cantante como la copa de un pino, con la sustituta que se han buscado... ¡Ni punto de comparación!












Cambiando de tema y no es por dar envidia, ¡qué bien se estaba en la playa esta mañana! El agua estaba buenísima.

martes, 2 de septiembre de 2008

Aviso para navegantes.

Existen tantas palabras en nuestro idioma que se podría pensar que está todo dicho ya. Sin embargo, creo que aún quedan muchas cosas por decir. ¿Qué sabes de Ana? Quizás no sepas que, tras esa apariencia de madurez, de este disfraz de mujer culta licenciada en filología inglesa que ha vivido en el extranjero, a veces, no hay más que una chiquilla asustada. Yo, que la conozco bien, sé que es una mujer especial, aunque no se lo digo casi nunca. Es una mujer especial por su sinceridad y por lo frágil que es debajo de la coraza que se pone. Porque siempre lleva armadura para que no la hieran en sus sentimientos y es muy sensible.

Esta mujer especial de la que te estoy hablando, tiene tendencia a la melancolía y a derrumbarse de vez en cuando. Es tan fácil herirla, como fácil es que en seguida se vuelva a poner en pie y no se note lo que le pasa por dentro. Y te costará saberlo porque lo disimula muy bien y porque es demasiado orgullosa para reconocer sus debilidades. Nunca quiere aparecer como una mujer débil, aunque sabe que lo es en ciertos aspectos, a una persona como ella no le gusta mostrar sus puntos débiles y quiere aparecer siempre muy segura de sí misma. Además, lleva toda la vida luchando a brazo partido con su timidez para saber cómo actuar siempre, por miedo a hacer el ridículo. Por eso no saber cómo actuar la intimida y, a veces, llegará a intentar evitar situaciones incómodas.

No es perfecta, ya lo sabes, es muy cabezota y terca como una mula cuando se le mete algo entre ceja y ceja. No se enfada a menudo, pero, cuando lo hace, saca el genio que heredó de su padre y ya puedes echarte a temblar porque tiene un pronto un poco fuerte, que sólo dura unos minutos. Normalmente, no llega la sangre al río, ya sabes que perro ladrador, poco mordedor. Y cuando se le pasa, es muy calmada. Pero es una mujer con buena memoria y no olvida, no olvida nunca, aunque parezca que sí. No es rencorosa porque sabe perdonar y sabe escuchar las explicaciones pertinentes y aceptar las disculpas, pero eso no quiere decir que se haya olvidado del asunto. Tampoco quiere decir que te lo vaya a echar en cara cada dos por tres. Simplemente, lo tendrá en cuenta y obrará en consecuencia la próxima vez para protegerse a sí misma, porque sabe que le cuesta cicatrizar las heridas una vez que le han hecho daño.

No es una mujer que se deje dominar fácilmente, aunque en un principio parezca obediente y sumisa. Cederá en las cosas triviales y cotidianas, no va a perder el tiempo discutiendo por ir a un sitio o a otro, por tomar esto o lo otro. Le da exactamente igual. Pero, ¡ojo!, porque en las cosas que ella cree importantes no cederá ni un ápice y no habrá manera de que caiga del burro, pues ya te he dicho que es muy cabezota. Y muy independiente también, cuando quiere. Así que te recomiendo paciencia y mucha mano izquierda si quieres llevarla a tu terreno.

Es muy nerviosa y muy activa y necesita estar ocupada en veinte cosas a la vez. Pero, en las situaciones en que muchos pierden los estribos o se asustan o se ponen nerviosos, la verás muy serena, con una serenidad que ni ella misma sabe de dónde le viene. Y será capaz de tomar las riendas del asunto y tranquilizar a los afectados. También es muy responsable y exigente consigo misma y con los que la rodean. Tanto, que a veces agobia. Pero se vuelve más flexible cuando se da cuenta de ello. Creo que, si no exagera con sus exigencias, es una buena amiga, una buena compañera, y, en su día, tal vez sea también una buena madre. Aunque, para llegar a esto último, antes deberá aprender a combinar su dureza y su exigencia con ese amor inmenso, esa ternura que guarda muy dentro y no sabe cómo mostrar, cómo sacar al exterior. Y que, cuando consigue mostrarlo, sorprende a la persona a la que va dirigido, porque no esperaba que Ana guardara tanto amor y tanta vida. Quizá esa sea la definición: esta mujer de la que te hablo está VIVA y quiere seguir estándolo durante mucho tiempo. Está llena de proyectos, de ideas nuevas, y de tantas cosas que no sabe sacar fuera y que están esperando, como el arpa de Bécquer, que alguien les quite el polvo y las saque al exterior en todo su merecido esplendor.

En cuanto a la religión, aunque no lo parezca, es religiosa a su manera. Ella cree en un Dios que es amor con mayúsculas y que no tiene nada que ver con ese Dios castigador y vengativo que nos han pintado muchas veces. Cree en un Dios justiciero en el sentido de que tarde o temprano hará justicia y tratará a cada uno como se merece, pero el Dios en el que ella cree sabe perdonar las pequeñas faltas y defectos de cada uno y hacer la vista gorda de vez en cuando. Ella no busca a Dios donde lo buscan otras personas, ella busca a Dios y lo encuentra en un paisaje magnífico, que es obra de Dios, tanto en las grandes montañas como en el inmenso océano. Ella sabe que Dios está en una noche de luna llena y en una tarde de lluvia, en las hojas de los árboles y en las palmeras, en el viento y en las nubes. Ella quiere comunicarse con Dios en las iglesias vacías, para tenerlo para ella sola, en los espacios abiertos y en las noches, haya luna llena o nueva. Y para ello, no le valen las fórmulas consabidas y repetidas desde el principio de los tiempos: ella quiere hablarle con sus palabras y en su idioma. Cree que cada religión es una forma distinta y respetable de honrar a Dios y que cada persona es libre para comunicarse con Él de la manera que mejor le parezca. Por eso odia los fanatismos, vengan de donde vengan, y no le gusta que intenten convencerla para que ella vea las cosas de otra manera, porque ella tiene su propia manera de entender el mundo y ha visto en Irlanda del Norte a lo que llevan los extremos.

Ermita de Gornergrat (Suiza), a 3100 metros de altitud.

Es una mujer prudente y respetuosa, pero también con muchas dudas. Dudas a las que ni la ciencia, ni la religión, ni la filosofía ni la literatura le han respondido. Dudas para las que no encuentra explicación. Sin embargo, a pesar de sus dudas y de sus temores, de sus miedos y de sus incertidumbres, es una luchadora nata y busca un mundo más justo porque es una idealista.

En el amor, es fiel. Fiel en el sentido de la palabra que quieras. Porque sabe que, lo que ha tardado años en encontrar y conseguir, no va a estropearlo por cinco minutos de lo que no se planteó buscar y se encontró de pronto. Y porque no le gusta hacer lo que no le gusta que le hagan. Ella siempre ha querido verte más allá de lo aparente, más allá de lo que todo el mundo ve en ti a primera vista. Ella no te mira sólo con los ojos, sino también con el corazón. Y, como a ti te mira, de esa manera, no ha mirado a nadie más, por eso no debes tener celos. Porque no la he visto sonreír nunca de esa manera en que sonríe cuando te mira a ti, cuando te recuerda a ti, cuando te mira a ti.

(Carta que le escribí a mi ex-novio cuando estaba a punto de cumplir 23 años y, ahora que cumplo 35, parece que no he cambiado mucho.)

domingo, 31 de agosto de 2008

Mujeres.

Veo a unas chicas árabes pasar por debajo de mi ventana, vendrán de la carnicería-supermercado árabe que hay en esta calle, porque vienen con bolsas en las manos. Dos llevan pantalones, una falda larga. Dos llevan pañuelo en la cabeza, otra no. Parece que en ellas se mezcla la tradición con la modernidad occidental. Van riéndose y hablando en un idioma que no entiendo y, sin embargo, sé que están hablando de hombres. Las mujeres sólo nos reímos así, con esa picardía, cuando hablamos de nuestros novios o maridos, de los que no son novios ni maridos pero nos gustaría que lo fueran, o de algún chico guapo conocido en una noche de fin de semana. Y, de repente, me encantaría saber su idioma, bajar a la calle, entender lo que dicen y reírme también.

jueves, 28 de agosto de 2008

Trasventura.

Me pide Toñi, la jefa de Trasventura (Antonio, su marido, supongo que ya sabe que somos las mujeres las que mandamos, así que no se molestará si digo que la jefa es ella), que le escriba un pequeño relato sobre los viajes que hemos hecho y cómo nos lo hemos pasado, para ponerlo en la página web. De paso, aprovecho para ponerlo aquí, ¡ja, ja!


En primer lugar, creo que todos viajamos para salir de la rutina, conocer sitios y gente nueva, probar otras comidas, incluso, a veces, hablar otros idiomas. El viaje es un aprendizaje, un vaciarte de ti, de lo conocido, para llenarte de nuevas vivencias. Sin embargo, cada uno, aunque viajemos en grupo, lo vivimos de una manera distinta dependiendo de nuestros intereses y de lo que somos. Por ejemplo, un arquitecto o un historiador no van a ver una catedral de la misma forma que un profesor de inglés. Un biólogo, geólogo o alpinista no van a contemplar una montaña de la misma forma que un piloto de carreras. La foto que me hice en Ginebra delante de la casa donde vivió George Eliot tiene sentido para mí por lo que he estudiado de esa escritora, cualquier otra persona podría pasar ante esa casa y ni siquiera leer la placa. Cómo vivimos el viaje depende de lo que hemos vivido ya, de nuestras experiencias previas, nuestros gustos, nuestra personalidad.




Sin embargo, creo que los que viajamos con Trasventura tenemos algo en común: el amor por la naturaleza y que Antonio y Toñi, cuando organizan los viajes, lo hacen pensando en espacios que les han impresionado por su belleza, la cual quieren compartir con sus amigos. Porque el éxito de Trasventura creo que está en hacernos sentir que somos como de la familia o los amigos, gracias a la hospitalidad y el buen trato de Antonio y Toñi. Después, al llegar al lugar y contemplar el Cañón del Río Lobos, o la Sierra de Grazalema, o el Mar de hielo de los Alpes, comprendes por qué han querido llevarte allí. No hay palabras para explicarlo, lo único que puedo decir para animar a las personas que no han viajado nunca con Trasventura, es que prueben y lo vivan por sí mismas, porque seguro que vuelven encantados y repiten.




Fotos: Mer de glace y Argentière.

(Añadido el 31 de agosto.) Noticias blogueras, por si a alguien le interesan: Ver aquí.

martes, 26 de agosto de 2008

Suiza.

Jardines de la ONU junto al Lago Leman


Ginebra me encantó, me habría gustado pasar un par de días más allí, para verla bien en sus contrastes: la parte vieja, con callejuelas estrechas en cuesta y muchas tiendas de antigüedades, la nueva, con las grandes avenidas de los hoteles caros y los bancos, las joyerías y las tiendas de ropa de marca, los edificios oficiales de instituciones como la ONU y la Cruz Roja internacional, los parques tan enormes al lado del lago Leman, que es como un mar interior... Me quedé con la sensación, como otras veces en otros viajes, de que yo sería capaz de vivir allí, adaptarme y ser feliz.


Después nos adentramos un par de días más en Suiza, para ir Zermatt, Sion y Gruyères y lo que vi de Suiza me gustó, tanto en sus grandes ciudades como en los pueblos, aunque fueran tan turísticos como los que he mencionado. El verde típico y las casas de madera, todo limpio, gente que habla varios idiomas (muchos de ellos, incluso español o te entienden porque hablan italiano), aceptan euros, aunque luego (ahí comprendes por qué los bancos suizos se han hecho tan ricos) te suelen devolver en francos suizos, para que lo tengas que gastar allí.



Zermatt, con sus taxis eléctricos



Lo más curioso, también, de estas vacaciones es cómo en tan pocos kilómetros hay tantos países juntos y tantos idiomas: francés, italiano, alemán... Llegaba un momento en que dudabas ya dónde estabas. Las fronteras se cruzan fácilmente, incluso en un país como Suiza, que no pertenece a la Unión Europea. Eso sí, cobran lo que les parece, como en el túnel del Mont Blanc: 193 euros por pasar el autocar ida y vuelta. Tendríamos que haberlo pasado por telecabina, como fuimos nosotros, ¡ja,ja! Y otra curiosidad es que en Zermatt sólo hay coches eléctricos o de caballos para recoger a los turistas en la estación de tren, la única forma para acceder al pueblo.




Jardín del Castillo de Gruyères
Pdata: Y una alpinista española que se va a coronar uno de los cuatro ochomiles que le faltan: Ver aquí.

sábado, 23 de agosto de 2008

Los Alpes.

Para mí, que vengo de un clima cálido mediterráneo, lo más sorprendente de los Alpes son las nieves perpetuas, incluso en agosto, como veis en la foto de abajo, y la altura de las montañas, ya que vivo a nivel del mar. Por lo demás, los pueblos y el verde de las cotas más bajas, me recordaban a Irlanda irremediablemente, la única diferencia es que aquí hablaban en francés. Sin embargo, Suiza e, incluso Italia, me parecieron distintas en la forma de las casas, aunque el verde fuera el mismo.





Desde luego, lo más impresionante del viaje fue cruzar en telecabina el mar de hielo y ver una inmensidad de blanco sólo rota por los picos de las montañas que sobresalían. Creo que es algo que todos deberíamos ver al menos una vez en la vida. Lo cual me hizo recordar el principio de Cien años de soledad: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”. Si un simple trozo de hielo se recordaba toda una vida, mucho más ese paisaje que teníamos bajo nuestros pies. Las telecabinas con las que nos cruzamos:



Y, en ese lugar donde jamás imaginarías que hubieran llegado humanos, de vez en cuando los veías abajo, como hormiguitas, andando por la nieve. Y te daba envidia pensar que estaban pisando sitios por donde no suele pasar nadie o sólo unas pocas personas. No sé si veréis a los alpinistas en estas dos fotos, pero os aseguro que están, aunque se vean muy pequeñitos:


Mercedes dijo: "Si van mirándose los pies, no disfrutan del paisaje." Pero, cualquiera no se mira los pies en esa situación, como para no asegurarte bien de dónde pisas... Aunque supongo que pararán de vez en cuando a contemplar la vista que tienen desde ahí.

Yo me quedo con la admiración (sobre todo, después de haber visto en los cementerios de Zermatt y Chamonix todos los que han muerto en la montaña siguiendo su afición, especialmente un chico inglés que nació dos meses antes que yo y murió en 2002) por unos hombres y mujeres a los que les gusta explorar y descubrir nuevos paisajes en las alturas.

(Actualizado el 24 de agosto). Justamente acabo de leer esta noticia sobre un rescate de alpinistas sepultados por un alud de nieve en el Mont Blanc.

martes, 19 de agosto de 2008

En casa.


Mientras me recupero de la paliza en autobús y del resfriado que he pillado bajo la lluvia y nieve alpinas, os dejo con esta foto, que me encanta. Cuando recupere las fuerzas y me apetezca escribir, ya os contaré cómo pasé de Francia a Italia en funicular a través de un mar de hielo, acabé cerrando los bares del pueblo jugando al billar en casi un bis de 7 mesas de billar francés durante tres noches consecutivas, hablé varios idiomas y crucé distintas fronteras en pocos días, con la luna llena en el camino de vuelta.

sábado, 9 de agosto de 2008

Las Alpujarras.

Tras bajar del Mulhacén, visitamos algunos pueblos de las Alpujarras esa tarde y al día siguiente, antes de volver a casa. Aquí os dejo un par de fotos para que os hagáis una idea. Si no recuerdo mal, la de las flores era en Pampaneira y la de la iglesia en Capileira.

Mañana nos vamos a la próxima aventura, que es el Mont Blanc. Ya veremos, parece que el tiempo anda revuelto y habrá tormentas. Mientras no nos pille por la montaña, todo irá bien. De todas formas, creo que valdrá la pena. A la vuelta os contaré la semana que viene, con todas las fotos del viaje y los paisajes tan bonitos de los Alpes.


domingo, 3 de agosto de 2008

Valencia en julio.

"Las ciudades tienen sus características propias y cuando se vuelve a una ciudad donde ya has estado antes es como volver junto a un viejo amigo."-Joanne Harris, Chocolat.

Como todos los años desde 2005 hasta ahora, hubo que ir a Valencia a las adjudicaciones. Antes no nos tocaba nada porque estábamos por el final de la lista pero, desde que aprobé el año pasado y adelanté más de trescientos puestos, ya me toca plaza. Lo cual es interesante porque acabo pronto, salgo y me paso las horas hablando con gente a la que sólo veo una vez al año por estas fechas. El otro día me sorprendió ver a cuánta gente saludé: compañeros de todos los institutos donde he trabajado, compañeros de la universidad, de la academia de oposiciones, de los cursillos para profesores, de las oposiciones... Entre unos y otros, sin exagerar, es posible que hablara con unas 30 o 40 personas, sin contar a otros que sólo conozco de vista o a los que vi de lejos y no pude saludar porque estaban hablando con otra gente y ya no coincidimos a la salida.

Pero, además de la obligación, está la devoción, así que mi amiga Paqui y yo nos fuimos un día antes para disfrutar más de esas minivacaciones. Aprovechamos para ir a la playa, a tomar una horchata en Alboraya y, tras volver al hotel y ducharnos, para ir a las rebajas de verano y luego a cenar. Quedé con mis compañeras valencianas y me alegré de ver a la de plástica, que no sabía que vendría también. Las de tecnología celebraban haber aprobado las oposiciones y poder quedarse a trabajar en Valencia este año, así que estaban de buen humor y la cena fue bien. Luego nos llevaron a una terraza donde nos invitaron a tomar agua de Valencia y, ya de madrugada, volvimos al hotel en taxi. Me encanta Valencia de noche con todos los edificios del centro iluminados.

Al día siguiente, después de más compras nos fuimos con tiempo de buscar un restaurante para comer cerca de donde teníamos las adjudicaciones. Encontramos este sitio y, como mi amigo Juanjo nos lo recomendó y tuvo a bien comer en compañía de seis profesores de inglés histéricos por las adjudicaciones (no sé cómo sobrevivió), al menos, que el pobre hombre comiera a gusto. :-D Cuando Antonio me llamó para decirme que ya habían llegado a Valencia, le dije que ya habíamos oteado el horizonte y encontrado un buen restaurante, así que sus amigos y él se vinieron a comer, por eso éramos tantos. Estuvo bien la cosa, repetiremos el año que viene. (Aunque Juanjo no sé si se atreverá a venir con nosotros, ¡ja,ja!)


Al acabar, mientras esperábamos a nuestros compañeros, Antonio y yo nos tomamos una horchata y pensé que un día de estos tendré que llevarlo a Alboraya, porque donde fuimos no tenían horchata granizada como a él le gusta. Cuando por fin salió Paqui a las 8 de la tarde, nos despedimos de Antonio y Héctor, que se quedaron aún esperando a Pilar para volver a su pueblo, y nos fuimos al hotel. Estábamos tan cansadas que ya, ni salimos a cenar. Nos quedamos viendo la tele y descansando. Estamos ya mayores...



jueves, 31 de julio de 2008

Himnos.

Estaba pensando escribir sobre estos días pasados en Valencia y me he puesto a buscar el himno de Valencia, que es este:




Siempre he pensado que el himno de España (escuchad aquí en versión para guitarra) está mucho mejor sin letra, porque las que he leído que tenía antes me parecen ridículas y las nuevas que le querían poner, más todavía. Sin embargo, y aunque la letra es también un poco cursi, como todas las canciones nacionalistas, me gusta el principio del himno a Valencia cuando dice: "Per a ofrenar noves glòries a Espanya, tots a una veu, germans vingau." (Para ofrecer nuevas glorias a España, todos a una voz, hermanos venid.) Vamos a trabajar todos juntos, no sólo por la región, sino por el país, para progresar todos. No a matarnos unos a otros para ver quién es mejor.
Versión cantada por Francisco:




Y este es el Himno de Elche, que nadie se sabe porque lo que cantamos normalmente, sobre todo en las bodas y otras celebraciones, es:

domingo, 27 de julio de 2008

Libros.

He estado poniéndome al día de todos los libros que había dejado abandonados estos meses (y lo que me queda aún...) y he leído en varios idiomas durante estas últimas semanas.

Aida me regaló en catalán La ciudad de los secretos y, la verdad, parecía otra cosa. Para mi gusto, es una mala versión del Código Da Vinci y mira que es pésimo ese libro, pero este lo supera. Llegué a la mitad y me lo dejé durante varios meses porque no podía más con la biografía y el ego de la autora. Al final lo retomé y lo acabé de leer, aunque se veía venir que acabaría como empezaba: o sea, igual de aburrido y mucho presumir la autora con su juventud, con sus películas y sus libros, que no tiene (o no debería tener) nada que ver con la trama principal. Vamos, que a no ser que te interese la vida de esa señora, no vale la pena leerlo.


Antes de eso, leí un libro que me regaló Anaví el año pasado cuando fui a verla: How the Irish Saved Civilization, que trata de cómo los monjes irlandeses copiaron manuscritos griegos y latinos mientras los bárbaros avanzaban por el resto de Europa destruyendo las copias que había en el continente y cómo, años después, los monjes irlandeses se fueron extendiendo por Europa (hasta Rusia llegaron) creando nuevos monasterios, llevando copias de los manuscritos que habían salvado y enseñando las técnicas de cómo copiar libros, con esos dibujos tan elaborados que hacían al principio de la página para crear las letras. La verdad es que era bastante interesante. Y ahora estoy leyendo otro libro que me regaló Anaví y que me llevará tiempo, porque es un tocho de mil doscientas hojas (ahí es nada), la recopilación de historias cortas de un autor irlandés, William Trevor.

Cuando vino en Semana Santa con su marido, Briege, una profesora irlandesa a la que conocí en Derry, me regaló el libro que acababa de leer y me dijo que era divertido. Es de una autora irlandesa, de Omagh como Briege, y habla de la amistad de tres mujeres treintañeras que se conocen desde la niñez. No es que sea para ganar el premio Nobel de literatura, pero la verdad es que es un libro entretenido y con el sentido del humor típico de los irlandeses. No creo que esté traducido al español, se llama Three Wise Men y la autora es Martina Devlin.


Pero la gran noticia de esta semana es que Anaví ha vuelto al blog. Y espero que algún día se decida a escribir una novela sobre su vida, porque creo que sería tremenda y tendría mucho éxito.

Estaré ausente unos días, que tengo que ir a esto.

lunes, 21 de julio de 2008

Felicidades.

Por fin el señor Garin aprobó las oposiciones y ya no es interino. Ahora, el misterio de cómo titulará su blog a partir de hoy, continúa. Asimismo, mis compañeras de tecnología aprobaron, así que, ya podrán quedarse cerca de Valencia y, aunque, probablemente, no coincidiremos más en en el lugar de trabajo, me alegro por ellas y creo que la amistad quedará. En inglés ha aprobado gente que conozco y estoy contenta por ellos, aunque me queda la espinita de que mis mejores amigas no han aprobado. Pero bueno, el año que viene será.
Además, hoy he quedado con un compañero de carrera que se fue a vivir a Chicago y nunca más se supo (o se supo poco), a quién hace por lo menos 5 ó 6 años que no veía. Hacía bastante calor en Alicante, pero ha estado muy bien comer juntos, pasear por el puerto, sentarnos en una terraza y ponernos al día de lo que han sido nuestras vidas y las de nuestros antiguos compañeros de clase en todo este tiempo.
Pdata. Y, para colmo de bienes, Anaví ha vuelto a su blog.

viernes, 11 de julio de 2008

Un mar de papeles.

Llevo una semana navegando en un mar de papeles (y lo que te rondaré, morena). Parece mentira que haya que hacer tantos trámites por herencia y/o compra de casa. Y, cuando se juntan las dos cosas, peor. Encima, vas a arreglar algo y siempre falta algún documento, eso no falla. Aunque lleves una carpeta con doscientos papeles, algo faltará seguro. Así que, te tocará volver. Hoy le he dicho a una amiga mía que trabaja en el ayuntamiento: "¿Para qué queréis tanto papel? ¿Dónde almacenáis tanto?" Que está bien lo de que quede constancia, pero ya es exagerado. Claro que, he llegado a la conclusión de que los organismos públicos almacenan tanto papel para saber dónde y cómo pillarnos para pagar más impuestos. Porque el hecho de querer saber tanto sobre nuestras vidas se reduce a que hay que pagar mil impuestos al ayuntamiento, otros mil al gobierno regional y otros mil al gobierno central. Total, que heredas algo y, realmente, como si no hubieras heredado, porque los que heredan son ellos que se llevan íntegro el dinero de la herencia en impuestos. Vendes algo y lo mismo. Para colmo, eso genera un huracán de papeles nuevos que arreglar, horas y horas perdidas en más colas y trámites...

En fin, que estos días me he acordado mucho de Larra y su Vuelva usted mañana y, sobre todo, de Dickens en Bleak House, o su equivalente en español, Casa desolada, que trata de un interminable pleito en los juzgados londinenses. (Pinchad en los enlaces subrayados si queréis saber más de estas obras). Si a alguien le da por leer Bleak House, advierto que empieza a ponerse interesante a partir de la mitad, cuando llevas ya unas cuatrocientas páginas leídas, más o menos. Hasta entonces es un rollo insoportable. Eso sí, a partir de ahí, la intriga se pone tan emocionante, que lo que te queda lo lees a una velocidad muchísimo más rápida que la primera parte y, al final, hasta piensas que es una joya de libro. Al menos, esa es mi opinión, aunque hace ya catorce años que lo leí.

sábado, 5 de julio de 2008

Mulhacén.

"Esto de ascender a las cimas de las montañas, y más si son rocosas, es un placer que tiene tanto de sensual como de estético, es una VOLUPTUOSIDAD DE LA FATIGA. Y cada cumbre tiene su sabor, tiene su gusto. No cabe decir en qué tal cima es distinta de la otra, como no cabe expresar en qué se diferencia el gusto de un manjar del de otro cualquiera. Pero así como cada manjar debe dar, a través de la economía animal, un tono distinto a nuestro espíritu y sugerirle por tal modo distintas formas de ideas, así cada cumbre es como otra música que nos pide otra letra distinta." Miguel de Unamuno.

Me permito el lujo de "robarles" la cita a los Cuarentones sin fronteras, como ellos mismos se autodenominan, porque me ha encantado y porque me parece una definición perfecta. Sobre todo, lo de la "voluptuosidad de la fatiga", porque acabas descubriendo músculos que no sabías ni que existían, te duele todo al día siguiente. Pero estás tan feliz y contenta, que te da igual y es que hasta lo disfrutas. Algo de masoquismo también debe de haber en eso, supongo.



El Veleta visto desde el Mulhacén.

Cuando yo era pequeña y estudiábamos los montes y los ríos de España, a los chicos de la clase les dio por llamarme "Mulhacén", porque era la segunda chica más alta. (Los tres montes más altos de España, para los que me leéis allende los mares, son: Teide, Mulhacén y Aneto.) Siempre me pareció Mulhacén un nombre muy raro, con esa hache intercalada. Hasta que el otro día, el guía nos dijo que es la versión castellanizada de "Mulay Hassan", el padre de Boabdil, el último rey moro de Granada. Según parece, el rey Mulay pidió ser enterrado en la montaña más alta de Sierra Nevada y, cuando los que lo habían enterrado volvieron, los mataron para que nunca pudieran decir dónde estaba. Si es por mí, desde luego, se habría quedado en la falda de la montaña, porque bastante me pesaba ya la mochila con el picnic como para cargar con un rey muerto y sus caprichos. Encima, para que luego te maten...


La ruta que hicimos es ésta. Igual no tiene mucho mérito subir en autobús hasta 2700 y pico metros, pero es que si no, aún estaríamos intentando llegar, que somos gente de ciudad y sillón-ball (bueno, algunos de los que venían están más fuertes y acostumbrados porque pertenecen a esta asociación y se echan al monte todos los domingos.



Después de tres horas y algo, con algunas paradas para descansar y reponer fuerzas, además de sacar alguna foto, mi compañera de viaje y yo pensamos que no íbamos a llegar a la cumbre, que ya habíamos hecho bastante con llegar hasta allí. Porque luego había que bajar para estar a las 4.15 en el autobús de vuelta al pueblo. Así que, nos sentamos en unas rocas y nos pusimos a comer bromeando sobre si esta roca que se ve sobresalir en la siguiente foto sería la tumba de Mulay.



El sol pegaba fuerte y las rocas parecían un mar de papel de plata, por el brillo. Nos habíamos puesto crema solar un montón de veces y, gracias a eso, no nos quemamos. Vimos pasar a varios que iban con nosotras en el viaje y a otros andaluces que nos habían adelantado por el camino gritar, desde la cumbre, "¡Podemos!", el grito de la selección española de fútbol (cosa que ya nos habían dicho cuando nos vieron). Así que, al final, nos picamos y dijimos: "¿Y no vamos a subir a la cumbre?" Por lo que decidimos continuar un poco más. Entonces descubrimos que no estábamos tan lejos como nos había parecido en un principio y nos animamos a continuar hasta que, por fin, llegamos. No sé cómo será estar en lo alto de uno de los ochomiles del mundo, sin embargo, para alguien como yo que jamás imaginó que subiría ni a un tresmil como el Mulhacén, que soy mujer de costa y, por tanto, del nivel del mar, fue una emoción como volver a aprobar las oposiciones. La sensación de conseguir algo que pensaste que no conseguirías nunca. Y, la verdad, me quedo con ganas de más, como decía Unamuno.


Frases célebres sobre las montañas

Pdata. Gracias a Blanca por otorgarme el premio "al esfuerzo personal" y las palabras tan bonitas que me dedicó en su blog, que recomiendo leer.

lunes, 30 de junio de 2008

España.

España gana a Rusia y pasa a la final. Mientras pitan los coches, la gente en la calle pasa con camisetas rojas de la selección, banderas y demás parafernalia, me asomo a la ventana y veo una pareja discutiendo dentro de un coche. No sé de qué iba la cosa, pero sí que estuvieron como una hora o más hablando. La chica parecía estar llorando, él cabreado, salió del coche al rato e hizo amago de irse, pero al final volvió a entrar y siguieron hablando. Ambos gesticulaban mucho con las manos. Ella, nerviosa, arrancaba el coche y, a los diez minutos, volvía a parar el motor sin haberse movido del sitio. No me enteré de lo que hablaban, pero, desde luego, no era del partido, ni de España. Curioso contraste, en una calle llena de gente alegre, la intimidad de un coche y la tristeza o el enfado.

Para mí, España no lleva camiseta roja, ni amarilla como en el partido ante Rusia, sino camisa blanca. La canción que más representa a España, no es la que ha cantado Manolo Escobar esta noche en la celebración por la victoria de la selección, sino esta que canta Ana Belén:




Recomiendo ver la letra aquí y leer con atención.

jueves, 26 de junio de 2008

Alcoi.

Al día siguiente de lo de las torres del post anterior, nos fuimos a Alcoi. Amenazaba lluvia y cayó una buena tromba de agua por la autovía. Menos mal que al llegar dejó de llover, el único problema es que las rocas estaban mojadas y era fácil resbalar porque ni siquiera las botas nos podían sujetar al suelo. Bajamos barrancos, subimos barrancos, nos metimos por un pinar montaña arriba, como se ve en esta foto...


Esto creo que era el puente de la carretera, pasamos justo por debajo. (Ver foto inferior.)



Y, por fin, al cabo de un rato llegamos a la cima, donde almorzamos con esta panorámica de Alcoi:



Y mañana, me voy a Las Alpujarras y al Mulhacén. Espero tener fuerzas suficientes para subirlo, me han dicho que el bus nos lleva hasta una antigua carretera, que ahora es pista forestal. Ya os contaré a la vuelta.

(Fotos cortesía de A. Escribano.)

martes, 24 de junio de 2008

Torres.

Desde abril para acá empecé a darme cuenta de que había aprobado las oposiciones porque podía apuntarme a cursillos que siempre había querido hacer, pero como siempre caen a final de curso era la época en la que yo estaba estudiando. Así que, al final conseguí hacer el de la voz, para aprender a hablar sin quedarme afónica (aún tengo que practicar con el CD que nos dieron), el de los primeros auxilios y, sobre todo, el de las excursiones. Aquí veis una de las torres defensivas de la costa de Santa Pola, para protegernos de los ataques de piratas berberiscos. Había un sistema de comunicación entre la torre que hoy en día es el faro, esta de la foto, y la de las salinas de Santa Pola. Además, estaba prohibido pasear por la playa a partir del anochecer, para que los guardacostas pudieran contar las pisadas y ver si algún intruso había andado por allí desde la última ronda que habían hecho, a fin de dar la voz de alarma (o al arma, a las armas) a la población en caso necesario.


La lástima es que estas torres, que son patrimonio histórico, se hallen pintadas de grafitis, con cristales de botellas rotas alrededor... en fin, con un vandalismo propio de salvajes. Cuanto más avanza la civilización, parece que más retrocede, paradojas de la vida. He aquí Tabarca, una mancha en el mar al lado de la torre, donde el mar se pierde en el horizonte. (Foto de arriba.) Y, abajo, la poseidonia que se extiende por nuestros fondos marinos, esperemos que por muchos años, pues es la que da vida dentro y fuera del mar.


Lástima que el día que fuimos a Tabarca estuviera lloviendo, no pudiéramos visitar la isla y acabáramos haciendo la charla del cursillo en un bar. Pero otra vez será. El año que viene, nos apuntamos otra vez con los que hagan el curso de nuevo. Y ánimo a los opositores 2008, que mañana se examinan: Mercedes, Almudena, Alicia, Paqui, Virginia, Garin... y tantos otros que, seguramente, me dejo en el tintero y esperan triunfar este año.


sábado, 14 de junio de 2008

Generaciones.

Escuchando en You Tube esta canción, pienso cuántas veces nos lo han dicho a nosotros y, sin embargo, cuando hablo con gente de mi generación sobre los adolescentes de ahora, ¿cuántas veces repetimos las mismas frases? Que no saben lo que quieren, que son unos veletas... Parece que cada generación está destinada a criticar a la anterior.



La semana pasada una alumna me dijo, hablándome de su primer amor: "No son tonterías. Es que, vosotros os pensáis que, porque tengamos 13 años no sentimos". Y le contesté: "Tienes razón, perdona, no son tonterías, es verdad. Pero yo también tuve 13 años, aunque se me haya olvidado, ¿eh? No nací siendo ya así de mayor, como a veces creéis." Y luego le estuve diciendo que todo eso está muy bien, pero tiene que procurar tener tiempo también para estudiar, para atender en clase, etc. y no sólo para las peleas con las amigas, los novietes, etc. (Todo había empezado porque se puso a llorar cuando di las notas del último examen y dijo que iba a repetir curso, así que me quedé hablando con ella al terminar la clase, mientras los otros se iban al patio a hacer gimnasia y después la mandé al patio con una nota para el profesor de educación física diciéndole que no le pusiera retraso, que estaba hablando conmigo.)

miércoles, 11 de junio de 2008

Seguimos con los deseos.


Hoy hace dos años y medio que abrí este blog, un año que me dieron el alta y volví a trabajar tras la operación y en el año 2043, cuando la niña de la foto sea una anciana entrada en años, tal día como hoy se cancelará la hipoteca que he firmado. Vamos a por los deseos 3 y 5, aunque del 4 aún quedan algunos pasos que dar, pero ya se ve la luz al final del túnel. Lo cual, tras algo más de dos años y medio, habrá que celebrar oportunamente. Recordar deseos por cumplir: aquí.

lunes, 2 de junio de 2008

Era junio.

"Porque al haber vivido en Westminster (¿cuántos años hace ya? Más de veinte) una siente incluso en medio del tráfico o al despertarse por la noche, Clarissa estaba segura, un silencio particular, o solemnidad; una pausa indescriptible; un cierto suspense (pero eso sería su corazón, afectado, decían, por la influenza) antes de que el Big Ben suene. ¡Ahí! Ya retumbó. Primero un aviso, musical. Después la hora, irrevocable. Los círculos plomizos se disolvieron en el aire. Somos tan tontos, pensó, al cruzar Victoria Street. Porque sólo el Cielo sabe por qué una la ama así, cómo una la ve así, inventándosela, construyéndola alrededor de una, derribándola, creándola nuevamente a cada momento. Pero es que hasta los más grandes adefesios, hasta los míseros más abatidos que se sientan en los portales (beben su perdición) hacen lo mismo, no se pueden tratar, ella estaba segura, con leyes del parlamento por esa misma razón: aman la vida. En los ojos de la gente, en el balanceo, el ruido de los pasos y el cansino caminar; en el bramido y el alboroto; los carruajes, los coches a motor, los autobuses, las furgonetas, los hombres anuncio arrastrando los pies y balanceándose, bandas callejeras con instrumentos de metal, organillos; en el triunfo y el zangoloteo y el extraño tono cantarín alto de algún aeroplano sobrevolando era lo que ella amaba. La vida. Londres. Este momento de junio. Porque era a mediados de junio. La guerra había acabado, excepto para algunos como la señora Foxcroft en la embajada anoche, consumiéndose por dentro porque aquel chico tan majo había muerto y ahora la antigua mansión señorial debía ir a parar a un primo. O Lady Bexborough, que abrió un mercadillo, decían, con el telegrama en la mano: John, su preferido, muerto. Pero había acabado. Gracias a Dios, acabado. Era junio. "

Mrs. Dalloway, Virginia Woolf. Traducción mía.

Más vale tarde que nunca. El año pasado prometí (leer aquí) traducir este texto de Virginia Woolf y, aunque creo que se pierde mucho porque en el original hay muchos sonidos, onomatopeyas y aliteraciones que se pierden en español, un idioma con menos onomatopeyas y menos verbos descriptivos de formas diferentes de caminar que el inglés, pues se hace lo que se puede.

viernes, 30 de mayo de 2008

Una mujer en el armario.

Leo en el periódico esta noticia: ver aquí y pienso que yo debería hacer eso: meterme a vivir en el armario de algún vecino y ahorrarme la hipoteca, los recibos de luz, agua, impuestos, y hasta la comida, porque ésta le vaciaba la nevera por las noches, ¡ja,ja!

Todo ello me recordó a aquella famosa canción de Rafaela Carrá: "Una mujer en el armario", de la cual podéis disfrutar en el vídeo. No sé quiénes son los actores amateurs que dramatizan la canción, pero me he partido de risa viéndolos con esas pintas, vestidos de mujer y tan metidos en el papel.



Bueno, por lo menos, a pesar de todo el trabajo que tengo y de los líos de la hipoteca, me he reído. Yo propongo que estos chicos vayan a Eurovisión el año que viene, aunque sólo hagan play back. Total, para lo que mandamos últimamente...

sábado, 17 de mayo de 2008

Buscando a Saul Muller.

Cuando mi padre hacía la mili en el Sáhara español, allá por el año 1969, un día encontró en la playa una botella con mensaje. Era de un chico israelí y mi padre le contestó. Saul Muller, que así se llamaba el chico, respondió en español la carta que transcribo a continuación:

Kfar Shmaryahu, 3 julio 1969.

Martín,

En primer lugar, quiero agradecerle por haberme mandado la carta. Fui yo que boté la botella al mar hace poco más de un año, en mi viaje a casa, a Israel. Soy nativo de Israel, tengo 17 años, y por el tiempo soy estudiante. En un año seré llamado a cumplir mi servicio militar. Como seguro ya se imagina, vivo con mis padres en Kfar Shmaryahu, Israel. Me imagino que se pregunta de dónde sabe un israelí español, y lo que pasa es que había estado con mis padres por algunos años en Colombia, en la América Latina, y allá fue donde aprendí la lengua. Como ya lo dije, estaba el año pasado en mi camino de regreso cuando boté la botella (que, si se dio cuenta, era de champaña). Ya que volví a la botella, seguro que le interesará que ha hecho un camino de como 3000 a 3500 kilómetros según mi cuenta.

Como me lo pidió, le he mandado algunas postales de las vistas de nuestro país, que dicen muy poco del país, pues son unas pocas de tantas bonitas vistas que puede ver en Israel. He tratado de tomar vistas diferentes, de mar, desierto y nieve, para que vea que en nuestro país, aunque pequeño, tenemos de todo. Si le interesa, escríbamelo y en la próxima carta le mandaré más postales y material sobre Israel. Fuera de eso, siempre está invitado a visitar Israel y claro que está invitado también a mi casa.

Una cosa que me he olvidado escribir es mi nombre: me llamo Saul Muller y mi dirección ya la tiene. Esperando su respuesta.

Sinceramente

Saul.

Después perdieron el contacto y nunca más se supo de Saul. Hasta hoy, cuando rebuscando en sus papeles mi padre ha encontrado la carta que he transcrito, mi madre ha dicho que deberíamos buscarlo y yo he decidido lanzar una botella al mar de internet a ver si, entre todos, encontramos a Saul Muller o él nos encuentra a nosotros. O, tal vez, alguien que lo conozca nos encuentra. Así que voy a publicar esto en todos mis blogs, incluso en el blog en inglés, a ver qué pasa. Si se animan a colaborar en esta trepidante búsqueda, emprendamos la marcha.

viernes, 16 de mayo de 2008

Paisajes.

En este viaje, como en el de Extremadura, vimos muchas cigüeñas en los tejados de las iglesias. Esta de la foto nos daba la espalda, pero al final, por el otro lado Almudena consiguió sacarla bien. También vimos muchos buitres acechando o durmiendo en lo alto de las peñas.






Esta foto me gusta porque creo que es la síntesis del senderismo: todos caminando en fila por la senda ("que nunca se ha de volver a pisar", decía Machado, aunque por esta sí se puede volver).




Además, Almudena y yo conocimos a un chico muy majo en la catedral de Burgos, un tal Rodrigo. Lástima que nos separaran unos cientos de años de diferencia y que estuviera casado. Pero bueno, seguro que el Cid verdadero no era tan buen mozo ni tan bien plantado como el del cuadro, ¡ja,ja!



(Fotos cortesía de Almudena y Alberto.)

lunes, 12 de mayo de 2008

Lo mejor.

Para mí, casi lo mejor del viaje: conocer la Laguna negra de Machado. Lo blanco de las cumbres es nieve, sí.





"Llegaron los asesinos
hasta la Laguna Negra,
agua transparente y muda
que enorme muro de piedra,
donde los buitres anidan
y el eco duerme, rodea;
agua clara donde beben
las águilas de la sierra,
donde el jabalí del monte
y el ciervo y el corzo abrevan;
agua pura y silenciosa
que copia cosas eternas;
agua impasible que guarda
en su seno las estrellas.
¡Padre!, gritaron; al fondo
de la laguna serena cayeron,
y el eco ¡padre!
repitió de peña en peña."

La tierra de Alvargonzález. Antonio Machado.




(La última foto, cortesía de Alicia y Miguel.)

Más información:

La laguna negra 1.

La laguna negra 2.

viernes, 9 de mayo de 2008

Puente de mayo.

Tengo mucho que corregir, así que estaré ausente durante un tiempo. Pero quería enseñaros algunas fotos del viaje que hice la semana pasada. Es un lujo poder andar por estos parajes naturales en buena compañía, contemplando a los buitres que nos observan desde las montañas o el aire, saltando por las piedras del río, y respirando aire puro. Lo más adecuado para contrarrestar el estrés de las semanas anteriores en el trabajo y el fin de curso que se avecina.



Paisaje del Cañón del Río Lobos desde la Cueva Negra.


Nenúfares en el río.

Ermita de S. Bartolomé.

Más información: ruta.

La ermita.

El cañón.

sábado, 26 de abril de 2008

Alcaraz.

Así lo llamábamos los alumnos de la universidad en nuestras conversaciones. Luego me enteré de que había una sierra y un pueblo en Albacete (bastante bonito, por cierto) con el mismo nombre. Alcaraz era pura energía en las clases, sobre todo, las de Comentario de textos ingleses en quinto de carrera, es que las bordaba. Es que desmenuzaba el texto de una manera tan exquisita que veías todas las relaciones entre las palabras y cómo el autor había trazado un tapiz en el que todo tenía su porqué y cada palabra sólo podía ir acompañada de la siguiente. Creo que jamás he disfrutado tanto en clase como en esa asignatura. Cada fin de semana me ponía a hacer el comentario de texto que tocaba y me iba aprendiendo las palabras del vocabulario, a las que añadía a lápiz otras que desconocía junto con la transcripción fonética, para aprender más inglés, pues Alcaraz siempre decía que había una diferencia entre ser un profesional y ser un chapuzas. Había que ser profesional y buscar las palabras en los diccionarios, en varios si hacía falta, y también saber cómo se pronunciaban. Por eso, cuando el amor de mi vida volvió de Irlanda del Norte una tarde de domingo de mayo, vestido con una chaqueta azul marino que lo hacía aún más guapo, me encontró en casa escribiendo a lápiz en los márgenes de las hojas del libro de Alcaraz las palabras cuya transcripción fonética no sabía.
Alcaraz me enseñó fonética inglesa en 2º de carrera, Comentario de textos ingleses en 5º e inglés jurídico en el máster de traducción. Tengo sus libros de fonética inglesa, morfosintaxis inglesa, comentario de textos ingleses, inglés jurídico, tres diccionarios especializados escritos junto a Brian Hughes, otro profesor fuera de serie que falleció hace unos años y de quién Alcaraz escribió lo que leeréis al pinchar aquí. Sus libros estaban citados en mi programación didáctica de las oposiciones y el de comentario de textos ingleses lo puse en la bibliografía del tema 39 con el que aprobé el año pasado. Si no fuera por Alcaraz, el grupo Miranda Warning (ver aquí) no se llamaría así, el nombre se lo pusieron porque él siempre le preguntaba a Lucía, la cantante y compañera mía del máster, si se acordaba de cómo se decía en inglés americano "to caution the suspects", leer los derechos. Y era Miranda Warning por un caso en EEUU en el cual a un hispano no se le leyeron los derechos y, por tanto, el proceso judicial se anuló.

Alcaraz era muy repetitito en clase, como un maestro de escuela, para que se nos quedaran las cosas. Y siempre decía frases como: "No se aprende sin errores", que yo recuerdo cuando mis alumnos se quejan de no haberse dado cuenta de sus fallos mientras escribían el examen. "¿Sabes lo que decía Alcaraz, un profesor mío de la universidad?", digo y me siento un poco como una abuela contando batallitas, pero es que es así, es que él lo contaba así y tenía razón. Aún resuena su voz en las aulas de la universidad diciendo: "Si quieres ser feliz como dices, no analices, no analices." O, "esto es como la parrala, que unos dicen que sí y otros dicen que no. ¿Sabéis quién era la parrala?" Y se ponía a tararear esta copla:





Otras veces decía: "El lenguaje es necesario para todo, incluso para hablar del propio lenguaje, incluso para amar." O, "el amor nunca muere" (hablando del príncipe Carlos y Camilla). Y, una frase muy buena: "Algunos buscan el erotismo (de Eros = amor) de la vida en el poder, que, a veces, es lo mismo que con jota." Y lo sé porque me apuntaba esas frases en una libretita, junto con otras frases que me llamaban la atención. Otra de sus frases favoritas era: "Yo ya estoy casado. Vosotros os tenéis que casar aún." Se refería a que teníamos que hacer nuestra vida, elegir nuestro camino profesional y personal.

"April is the cruellest month", afirmó T.S. Eliot. ¿Cómo seguir sin Brian y, desde hoy, sin Alcaraz? Entrando el lunes en clase sabiendo que no se aprende sin errores, que se puede enseñar inglés con entusiasmo y alegría, que, como dijo el lingüista Juan Carlos Moreno Cabrera, "El amor por las lenguas del mundo no es sino la manera más noble de amar la propia lengua" y que el mejor homenaje es seguir el camino que dejaron dos de los mejores especialistas en lengua inglesa.





Noticias relacionadas.

Diario Información.

Prensa.

Diccionarios.

Otros blogs y webs que hablan de él:

Warmae.

Algo más que traducir.

Transnotes.

Translist.

viernes, 25 de abril de 2008

Trueque de libros.

Como ya sabéis, el miércoles fue el día del libro. Por eso los profesores de castellano organizaron una actividad de trueque de libros. Pusieron unas mesas a la entrada del instituto y la gente llevaba un libro y lo cambiaba por otro. Tuvo bastante éxito y muchos alumnos se interesaron por participar. Yo llevé un libro que mi hermana no quería, de las aventuras de los cinco, y me traje otro de poesía de Ángel Valente.

Además, dos días antes tuve una grata sorpresa en el buzón al recibir un paquete con un libro de un colega bloguero, Leo Mares, a quién podéis leer aquí: http://leomares.blogspot.com/ Tengo un montón de libros esperando en la mesita porque, ahora mismo, estoy leyendo una biografía de Antonio Machado que tiene más de 700 páginas (sin contar notas ni apéndices) pero, en cuanto pueda, lo leeré.

Ahora mismo hay un concurso de microrrelatos de viaje en este blog y se están publicando los relatos de otro concurso en este blog que lleva María junto con otros compañeros blogueros: http://culturaciones.blogspot.com/. Así que, hay muchas iniciativas culturales interesantes en marcha.

domingo, 20 de abril de 2008

Por tierras extremeñas 2.

El último día del viaje fuimos al Monasterio de Yuste y a dos pueblos de la zona, antes de volver a casa, tras la comida. En el Monasterio de Yuste vivió sus últimos años el rey Carlos I de España (y V de Alemania). Dejó el reino en manos de su hijo y se retiró del mundanal ruido a un sitio precioso. Aquí tenéis una foto del monasterio. La parte de delante, adjunta al edificio principal, se construyó como palacio para el rey jubilado. Desde su habitación podía escuchar misa desde la cama cuando estaba enfermo, ya que su ventana daba a la iglesia.


Cerca de allí, por la carretera que accede al monasterio, está el cementerio alemán. La placa conmemorativa, escrita en alemán y en español, dice lo siguiente: "En este cementerio de soldados descansan 26 soldados de la Primera Guerra mundial y 154 de la Segunda Guerra mundial. Pertenecieron a tripulaciones de aviones que cayeron sobre España, submarinos y otros navíos, hundidos. Algunos de ellos murieron en hospitales españoles a causa de sus heridas. Sus tumbas estaban repartidas por toda España allí donde el mar los arrojó a tierra, donde cayeron sus aviones o donde murieron. El Volksbund en los años 1980-1988 los reunió en esta última morada, inaugurada en presencia del embajador de la República Federal de Alemania en un acto conmemorativo hispano-alemán el 1 de junio de 1988. Recordad a los muertos con profundo respeto y humildad."

Jamás se me hubiera ocurrido que pudiera haber soldados alemanes de las guerras mundiales enterrados en España. El sitio es muy bonito como "última morada", que decía el cartel. La pena es ver que eran chicos tan jóvenes.


Y, para acabar, otra foto de cerezos, aunque estos ya habían perdido casi todas las flores:

Postdata: Y gracias a Luis por el premio que me ha dado en su blog y sus bellas palabras: ver aquí. Dice que me lo ha concedido porque: "La poesía y la geografía española se unen para crear un blog ameno donde se respira el buen ambiente rodeado de viajes y anécdotas."

sábado, 12 de abril de 2008

Por tierras extremeñas.

A pesar de que mi familia paterna es extremeña, yo nunca había estado allí. No sé por qué, tal vez por el nombre de la región, o porque mis abuelos tuvieron que emigrar cuando mi padre y mis tíos eran pequeños, tenía la idea de que sería un territorio como este, es decir, seco y desértico. Sin embargo, me llevé la grata sorpresa de que es todo verde hasta donde alcanza la vista y me recordó mucho a Irlanda, como podéis ver en estas fotos de bosques y riachuelos.

Lo que más me gustó, a parte de los paisajes, fue escuchar a los lugareños. Sobre todo, a los ancianos, hablando con ese acento que me recuerda cómo hablan mis abuelos y tíos abuelos paternos y, por tanto, me parecía estar en casa, aunque jamás hubiera pisado esa tierra. Me daban ganas de preguntarles algo, sólo para oírlos hablar, pero soy tímida y no me lanzo a hablar con cualquiera.


Mientras los más valientes se fueron a recorrer la Ruta de Carlos V (28 kms. por la montaña) hasta la residencia universitaria donde nos alojábamos, el resto nos fuimos a ver los cerezos, dar un paseo por la Garganta del infierno (ver en la foto de abajo) y luego hacer un poco de turismo por Plasencia y observar a los buitres cerca de Monfragüe. No pudimos llegar al parque porque ya se hacía tarde, otro viaje será.

El sábado pasado a estas horas estaba yo aquí, en la Garganta del infierno, observando lo pulidas que se han quedado las rocas de tanto pasar el agua del río a lo largo de los siglos. Hacía buen día y había mucha gente, no quiero ni pensar lo que será eso en verano. Si queréis ir, en esta web tenéis más información: Garganta del infierno.


Respecto a la postdata importante de los días anteriores: Ro, la chica de este blog, dice que ya encontró casa para ambos perros y que agradece la atención recibida por parte de los blogueros y otros amigos que la ayudaron.

martes, 8 de abril de 2008

Fin de semana

He estado de viaje este fin de semana, a ver si adivináis dónde. Pongo unas fotos para daros pistas. Puede ser aquí:



O aquí:




Pero, sobre todo, este fin de semana me he acordado mucho de un verso de Pablo Neruda: "Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos". O lo que es lo mismo, esto:




Postada 1: He añadido fotos a este post como prometí.


Como no sé si han encontrado casa, repito la postdata importante de los días anteriores: Ro, la chica de este blog, necesitaba ayuda urgente para ubicar a dos perros de su hermana, la cual está en coma por una cesárea y no puede cuidarlos. Me dejó un comentario diciendo que ya había encontrado casa para el macho, pero aún faltaba la hembra. Así que, como sé que mi blog lo leen muchos argentinos, vuelvo a hacer el llamamiento para que, si alguno tiene lugar para darle un buen hogar, que se ponga en contacto con Ro en el enlace que he puesto y que repito de nuevo: Ro. A ver si, entre todos, les encontramos casa.

sábado, 29 de marzo de 2008

Con el tiempo.

No sé de dónde lo saqué, ni si será cierto que es de Borges, porque creo que se le atribuyen escritos que no son suyos. Pero, ¡qué gran verdad! Y qué pena que uno tenga que aprender con el tiempo, después de darse muchos cabezazos contra la pared y que le hayan dado tantas puñaladas traperas. Lástima que no vengamos ya "aprendidos" desde el útero materno, pero así es la vida. ¿Qué le vamos a hacer?


"Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma. Uno aprende que el amor no significa sexo, y una compañía no significa seguridad. Y uno empieza a aprender. Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos. Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado. Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas. Con el tiempo te das cuenta que si estas al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabaras no deseando volver a verla. Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.


Con el tiempo también aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida. Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes. Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día lloraras por aquellos que dejaste ir. Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible. Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados y al cuadrado. Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante. Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, extrañaras terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado. Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido. Pero desgraciadamente, sólo con el tiempo. "

Por eso lo digo ahora y públicamente. ¡Qué suerte la mía tener tan grandes amigos! Gracias a Anaví, Umma, Pilar, M. Jesús, Paqui, Juanjo y todos los amigos que me han ayudado en los días difíciles que he pasado últimamente. Ellos ya saben por qué. Y ahora, la vida sigue. Lo que no mata, engorda, y lo que no te mata, te fortalece.

Por cierto, se me olvidó decir que Umma me hizo el honor de publicarme este post en su blog de blogs.

Repito la postdata importante de los días anteriores: Ro, la chica de este blog, necesitaba ayuda urgente para ubicar a dos perros de su hermana, la cual está en coma por una cesárea y no puede cuidarlos. Me ha dejado un comentario diciendo que ya ha encontrado casa para el macho, pero aún falta la hembra. Así que, como sé que mi blog lo leen muchos argentinos, vuelvo a hacer el llamamiento para que, si alguno tiene lugar para darle un buen hogar, que se ponga en contacto con Ro en el enlace que he puesto y que repito de nuevo: Ro. A ver si, entre todos, les encontramos casa.

domingo, 23 de marzo de 2008

Y tú te irás.

Este poema (pinchad en el enlace) de Juan Ramón Jiménez que ha publicado hoy Mahaya en su blog me recordó de pronto uno que escribí a los 17 años, cuando leía a Juan Ramón, a Machado, a Lorca (que nunca me gustó, no sé por qué), a Miguel Hernández y todos aquellos poetas que leíamos en COU en una de mis asignaturas preferidas: literatura española. Lo cual me hizo decidirme por Filología hispánica, aunque al pasar los años acabó siendo Filología inglesa.
"Y tú te irás,
y la lluvia de mayo en cada gota,
del rosal que está en mi puerta, llorando,
me acercará el perfume de remota
tierra por donde vas alma dejando.
Y tú te irás,
y la altiva ola de agosto, rompiendo
su cresta espumosa liberará
tu sonrisa en el recuerdo, absorbiendo
la rubia arena de ella impregnará.
Y tú te irás,
y el tibio sol de noviembre en mi ventana,
quizá, alguna hoja de árbol desprendida,
me harán creer una promesa vana:
que entre tú y yo no habrá más despedida.
Y tú te irás,
y diciembre cubrirá un amplio espacio
de nieve, blanca, como tu estructura,
caminando con mi sombra, despacio,
descubriré tu hueco, nadie, lo cura."
Publicada en la revista universitaria Koma etíliko el 26-5-1994.




Repito la postdata importante de los días anteriores: Ro, la chica de este blog, necesitaba ayuda urgente para ubicar a dos perros de su hermana, la cual está en coma por una cesárea y no puede cuidarlos. Me ha dejado un comentario diciendo que ya ha encontrado casa para el macho, pero aún falta la hembra. Así que, como sé que mi blog lo leen muchos argentinos, vuelvo a hacer el llamamiento para que, si alguno tiene lugar para darle un buen hogar, que se ponga en contacto con Ro en el enlace que he puesto y que repito de nuevo: Ro. A ver si, entre todos, les encontramos casa.