lunes, 30 de octubre de 2006

Más sobre el Concierto nº 2.

El otro día encontré por casualidad este vídeo sobre el Concierto nº 2 de Rachmaninov y me encantó, el único problema (para mí no, pero tal vez para algunos de vosotros sí) es que está en inglés. No voy a traducirlo todo, pero os haré un resumen para que tengáis una idea de qué va:

Empieza diciendo que esta es una de las piezas que más se suelen tocar en el repertorio y que el desafío para cualquier pianista es forjar una nueva interpretación. Después se ve al pianista británico Stephen Hough, que está ensayando con el director Richard Hicox (si he entendido bien el nombre) y la Orquesta Nacional de Gales. Hough ha recibido muchas felicitaciones por su última grabación del concierto, sobre todo, porque dicen que sigue "el espíritu de la propia interpretación del compositor".





A continuación sale Stephen Hough hablando del tema, diciendo que la pieza es fascinante por varias razones, entre ellas, su popularidad después de un siglo, que está muy bien construida y que es muy emocionante. Según él, Rachmaninov se ponía muy nervioso al tocar en público y él tiene la impresión de que esta es una pieza perfecta para un pianista nervioso porque empieza de forma en que puedes ir calentando motores, sintiendo el instrumento (y da un ejemplo de cómo). Después llegas al momento cumbre y durante dos minutos el pianista está tocando muchas notas y calentando los dedos, pero la orquesta le cubre, tal vez de forma deliberada, porque el compositor siempre estaba nervioso, preguntándose si ya estaría listo para tocar o no. Así que, pruebas el piano y tocas durante dos minutos sin que nadie del público se dé cuenta de si te equivocas o no y después tienes una melodía fantástica para lucirte y demostrar el don lírico tan maravilloso que tienes. (Todo esto lo explica con ejemplos al piano.)
Añade que lo bonito es tocar piezas que te gusten a ti, con las que tengas algo que decir. Que no se trata de sentarse en un prado y pensando en cosas bonitas y artísticas, sino que es un arte sentarte al piano, con la partitura y atravesar la espesura de esta música y encontrar el camino al corazón de lo que trata la música, lo cual constituye un arduo trabajo.
En su opinión, resulta esencial no escuchar demasiadas grabaciones o actuaciones. Por supuesto, hay que conocer la tradición, pero "una vez que tienes el lenguaje, tienes que hablarlo con tus propias palabras". Y espera que el hecho de tener algo original que contar haga que valga la pena irse a la otra punta del mundo para compartir con el público que está allí sentado lo que siente sobre la pieza.
Hough considera que esas cualidades ardientes, ese deseo de tocar debería estar en todo ser humano porque para vivir una vida plena tienes que arder por algo. "No vamos a fingir que esta es una bonita sala con aire acondicionado, porque es un horno a veces y así debería ser porque estás hablando de cosas que muestran lo que significa vivir dando un sentido a la vida".
Me encanta.

Y el resultado final (el vídeo empieza al acabar la primera parte del concierto y sigue con la que más me gusta):


jueves, 26 de octubre de 2006

Campaña de Amnistía Internacional.

Umma me ha informado de esta Campaña de Amnistía Internacional en contra de la lapidación de siete mujeres iraníes. Y, aunque ya os lo he mandado a muchos de vosotros por e-mail, si queréis contribuir, aquí están los detalles para firmar.

lunes, 23 de octubre de 2006

Últimos días.



Y, si no podéis venir a verla, pues alguien colgó este vídeo en You Tube:




Una panorámica de la ciudad desde la Torre de la Basílica de Sta. María (aunque el cámara podría haberse movido más lentamente, que da un mareo...)



Y no podía faltar el Misteri y el Araceli bajando (no la mangrana que dice el vídeo, la mangrana es otro aparato).

sábado, 21 de octubre de 2006

Sólo el tiempo.

Me encanta esta canción de Enya:

¿Quién puede decir a dónde va la carretera, a dónde fluye el día? Sólo el tiempo.
¿Y quién puede decir si tu amor crece como tu corazón eligió? Sólo el tiempo.
¿Quién puede decir por qué tu corazón suspira conforme se aleja tu amor? Sólo el tiempo.
¿Y quién puede decir por qué tu corazón llora cuando tu amor miente? Sólo el tiempo.
¿Quién puede decir dónde se encuentran los caminos, que el amor puede estar en tu corazón?
¿Y quién puede decir cuando el día duerme si la noche guarda todo tu corazón?
Sólo el tiempo.

Letra original de Only Time



lunes, 16 de octubre de 2006

Para Yessi (ella sabe por qué).

"Tu madre murió para salvarte. Si hay una cosa que Voldemort no puede entender es amor. No se dio cuenta de que un amor tan poderoso como el de tu madre hacia ti deja su propia marca. No una cicatriz, ni un signo visible... haber sido amado tan profundamente, incluso aunque la persona que nos amó ya no esté, nos dará cierta protección para siempre. Está en tu propia piel. Quirrell, lleno de odio, codicia y ambición, que compartía su alma con Voldemort, no podía tocarte por esa razón. Era una agonía tocar a una persona marcada por algo tan bueno." Harry Potter y la piedra filosofal.

(Traducción mía. Original text in English here.)


miércoles, 11 de octubre de 2006

Diez meses de blog.

Hoy hace diez meses que empecé a escribir aquí y no dejo de sorprenderme cada día. Cuando empecé el blog, en mi ingenuidad, pensaba que sólo lo iban a leer mis amigos y luego resultó que
empezó a entrar gente de todo el mundo y creo que he hecho buenas amistades, aunque sea en la distancia. Una vez me encontró casualmente buscando en Google información sobre los Auxiliares de conversación en Londonderry una chica que ahora está allí en la casa donde yo vivía hace tres años y trabajando en el instituto donde dio clases mi amiga Verónica, carambolas extrañas de la vida. (Ver Trainsblogger.) Esa es una de las muchas sorpresas que me ha deparado el azar bloguero. Y también conocer a gente muy interesante en persona en ciudades española (Madrid y Valencia) y también irlandesas (Galway y Cork). Muchos otros, aunque no haya tenido el gusto de verlos en persona, también han empezado a formar parte de mi día a día y se han convertido en algo muy especial con e-mails, llamadas y comentarios, lo cual es un regalo de la vida.
Si pones "Amelche" en Google salen 13.000 págs. en español, da vértigo pensarlo. Supongo que muchas no tendrán nada que ver conmigo, pero otras muchas son págs de mi blog (cada entrada forma una pág. con lo cual, si hay 157 entradas publicadas (más 10 de mi blog en inglés y alguna más en Mc Raven's Generation y El colectivo), comentarios míos en otros blogs y gente que me ha dedicado artículos en sus blogs, pueden salir cientos de páginas. Hace diez meses ni se me hubiera ocurrido que mi nick saldría en Google. Es alucinante lo de internet. Y cuando piensas que ya has conocido a todo el mundo, siguen surgiendo blogs (y eso que me limito a los que están en español...), comentaristas de los blogs y gente nueva por conocer. Cada día es una sorpresa, no sabes quién te va a encontrar ni a quién vas a encontrar. Es un intercambio de visitas y de comunicación en el que puedes conocer a gente de cualquier país, en cualquier rincón del mundo. Un blog ofrece unas posibilidades tremendas que, a veces, no sabemos que tenemos en las manos. Al menos, yo no lo sabía hace diez meses y ahora, aún me asombra.
Gracias a todos por animarme a escribir, a trabajar, a estudiar para las oposiciones, a mejorar y a ser feliz. Por el apoyo constante y por estar ahí día a día. Besos y abrazos:

Ana

viernes, 6 de octubre de 2006

Día mundial del docente.


Ayer, además de ser los cumpleaños de Anaví y José Francisco, también era el día mundial del docente. Por lo tanto, para quien quiera informarse del asunto, remito a esta página web World Teachers' Day con su correspondiente Declaración, la cual suscribo. En cualquier caso, cabe recordar que todos los días son nuestro día y que el mejor modo de celebrarlo es en clase con los alumnos, al pie del cañón. Lo demás, se lo dejo a los burócratas.

lunes, 2 de octubre de 2006

Blog Colectivo.

Este fin de semana me enteré por Luciano de que existía un nuevo blog común bastante interesante, cuya definición dice lo siguiente:

"El Colectivo Blog es un lugar donde confluyen las artes, la mirada sobre las vastas culturas que pueblan nuestro planeta, junto a los sonidos de la música que nos moviliza, nos emociona, y una entrañable mezcla de distintos lugares y sabores culinarios e inquietudes por aprender a mejorar nuestra vida en la blogósfera."
Me pareció interesante y les envié una historia por si la querían publicar. Y parece que les ha gustado y me han dado billete para subirme al bus. Así que, allá vamos y a ver a dónde nos lleva la carretera. Si ustedes gustan de compartir viaje con nosotros, aquí estaremos: El colectivo.

jueves, 21 de septiembre de 2006

Ya es primavera en Argentina.

Mañana en un lugar del mundo donde nunca he estado, Río Cuarto, Argentina, se inaugura una exposición sobre Irlanda en la que salgo yo en una foto. (Y en otra salgo en el vídeo de las fotos descartadas.) Mientras, a miles de kilómetros de allí, yo estaré conociendo qué va a ser de mí este curso. Y, sin embargo, los destinos de Anaví y mío estarán al mismo tiempo unidos y separados. Ella estará conmigo al conocer el instituto donde voy a trabajar y yo estaré en la exposición y no sólo en foto.
En un día como hoy también cabe recordar algo que dijo una vez mi profesora de latín: "A veces, los médicos, como nosotros los profesores, olvidamos que trabajamos con personas." Yo intento no olvidarlo nunca, pero es algo que una doctora que yo me sé, obviamente, ignora.
En fin, sin más comentarios, hoy empieza la primavera para nuestros amigos allende los mares y el otoño para los del hemisferio norte. A ver qué nos deparan ambos.

viernes, 15 de septiembre de 2006

Trenes.


"Y te estaré esperando como en las estaciones
cuando en alguna parte se durmieron los trenes."
Pablo Neruda.



Mi abuelo trabajaba en la RENFE, así que los trenes son algo como de la familia para mí. Y el post de Xnem me recordó esta foto de un tren que hice el verano pasado en las montañas de Drachenfels (ver enlace, que está muy bien), Alemania, tras un paseo por el Rin un sábado. No subimos, preferimos ir andando y disfrutar de un largo paseo hasta la cima, pero el tren tenía muy buena pinta, como veis. Fue un día muy interesante, compartido con un australiano, una alemana de padre alemán y madre inglesa, y Verónica, mi compañera de casa en Derry, que es un poco de todas partes del mundo a estas alturas.
Ya llevamos nueve meses de blog. Y aquí seguiremos si la salud y el tiempo lo permite y si sigue habiendo lectores como vosotros.


"Un tren que parte es la cosa del mundo más parecida a un libro que se acaba. Cuando los trenes vuelvan, abríos, páginas nuevas."
Benito Pérez Galdós, Tormento.

miércoles, 13 de septiembre de 2006

13 de septiembre.

Hoy cumple años el hombre de mi vida (con permiso de los otros), así que, me vais a permitir que, aunque yo no tenga tanto glamour, le cante esta canción. Todo puede ser que llueva, pero mejor, que hay sequía. Va por ti, Alberto:



Nos conocimos en la asignatura de electricidad en 3º de BUP y luego fuimos a la misma clase en COU. Desde entonces, en todos los momentos importantes de mi vida, buenos y malos, ha estado ahí. Estuvo en la biblioteca los sábados a las 8 de la mañana durante varias semanas para explicarme temas de matemáticas, porque las tenía pendientes de 3º y, si no aprobaba, teniendo una media de notable en COU, no iba a poder ir a la universidad. Quemé todos los apuntes cuando aprobé el 6 de mayo de 1991, pero me quedé con el examen que te inventaste para repasar el día antes. Y quince años después aún guardo:

Es imposible resumir 17 años de amistad en unas líneas, valga decir que hubo días de playa, de discoteca, de estudios, de teatro (¿te acuerdas aquella obra horrorosa que vimos con Chuecos porque nos dieron entradas gratis en el instituto?), de cine, de comidas y cenas, de bodas, de viajes... también de hospital, entierros, alguna que otra pelea ya perdonada y hasta un accidente de coche el sábado pasado. De despedidas antes de irme a Irlanda, de celebración de tus oposiciones "en la mesa para parejas" como nos dijo el camarero, ¡ja,ja! y aquel vestido negro que me puse para la ocasión, yo que jamás llevo vestidos (por cierto, no me lo he vuelto a poner...), de e-mails, postales, llamadas... Siempre el primer mensaje al móvil al aterrizar de vuelta a España es el de Alberto. Y aquella llamada en tu primer día de trabajo después de aprobar las oposiciones, hoy justo hace 4 años, en el primer día que amanecí en Derry tras haber llegado la noche anterior, en la casa aún destartalada (luego le pediríamos al dueño más sábanas y cosas necesarias), yo aún no sabía ni dónde estaba, porque no había tenido tiempo de ir al instituto a ver dónde iba a trabajar ni conocía la ciudad, el móvil que suena para mi sorpresa y era, cómo no, Alberto.


Por las canciones que a ti te gusta bailar cuando eres el alma de la fiesta (es más marchoso que yo, aunque, para eso, no hace falta mucho, porque soy bastante sosa):



Y por las que a mí me gusta bailar contigo:





Por ti. Por mí. Y por muchos años más.

domingo, 10 de septiembre de 2006

Para Xnem.

A raíz de este post de Metis, Xnem preguntó: "¿Qué es the final countdown?" Y yo le pregunté si no se acordaba de esta canción de Europe:



Será porque eres tío, Xnem, porque yo recuerdo que a los 13 años (érase una vez...) todas las de mi clase estábamos locas por estos melenudos suecos. Mi amiga MJ tenía un póster del Superpop en su habitación y todo. Y otros que nos gustaban eran los alemanes Modern Talking, uno moreno, otro rubio y esta canción que mis compañeros de clase insistieron en poner una y otra vez en el cassette del autobús en el viaje a Cuenca con el colegio. No sé cómo no se rompió la cinta... Nos la sabíamos ya de memoria en el pobre inglés que chapurreábamos entonces. ¡Qué tiempos aquellos!




Xnem, gracias a ti, que me has hecho recordar estas canciones, me estoy partiendo de risa a las 4 de la mañana con este vídeo tan rematadamente cursi, típico de los 80. Es una canción que nos puso nuestra profesora de inglés en octavo y nosotros, encantados. Me imagino que, si se me ocurriera ponérsela a mis alumnos hoy en día, me la tiraban a la cara, ¡ja,ja! Y, más, con este vídeo... Hay que hacer un "Músicas del mundo" de los 80, ¡ja,ja!




¡Dios mío! Pero, si estas canciones, ahora que las entiendo, son de lo más hortera que te puedes echar en cara... ¿Cómo nos podía gustar esto? Y esto. Y esto otro, que se supone que era cañero en la época...

miércoles, 6 de septiembre de 2006

Vidas de novela.

Cuando estaba estudiando para las oposiciones, me llamaba la atención la vida de algunos autores. A veces, la realidad supera la ficción y, aunque sus obras sean muy buenas, sus vidas podrían haber constituido grandes novelas. De los románticos te lo esperas porque ya se sabe que los románticos son cabezas locas, bohemios, gente que no para quieta en un sitio, tan idealista y viajera que podían acabar muriendo en guerras en países que no eran los suyos. Pero luego hay otros que parecían más sosos y te dan sorpresas tremendas. Gente que iba contracorriente, sobre todo, en el amor. Para algo se vive sólo una vez. Bueno, voy a poner algunos ejemplos para que veáis.
Siempre que se piensa en románticos ingleses hay dos figuras centrales que fueron amigos: Shelley y Lord Byron. A Shelley lo expulsaron de la universidad de Oxford por defender el ateísmo, cosa que escandalizó bastante a la gente de aquella época, aunque también defendía otras ideas como el amor libre, el ser vegetariano y el pacifismo. Estando casado se fugó con una chica de 16 años (Mary Godwin) hija de un amigo suyo y se fueron a vivir a países europeos, hasta que, la mujer de Shelley, pobrecita, se suicidó y él se casó con Mary, que sería conocida después como Mary Shelley, autora de Frankenstein. Mary era hija de intelectuales: su madre, Mary Wollstonecraft, era feminista y murió en el parto al dar a luz a Mary, mientras que su padre era el filósofo y novelista William Godwin. Pero este gran amor de los Shelley se vio truncado a los pocos años con la muerte de Percy, que falleció ahogado en una tormenta mientras navegaba.
Lord Byron era el prototipo del héroe romántico. De buena familia, tuvo bastantes deudas por derrochar el dinero con sus amigos en fiestas, en mujeres y en viajes por Europa. Tuvo siempre una mala salud de hierro, se casó y abandonó a su mujer y a su hija, después tuvo otra hija ilegítima con otra mujer y murió joven en Grecia, en la guerra contra los turcos.
George Eliot (pseudónimo de Mary Ann Evans en un tiempo en que estaba mal visto que las mujeres escribieran, por lo que decidió hacerlo con un nombre masculino) tuvo una relación duradera con un hombre casado y con hijos, por lo que jamás la invitaban a cenas de la alta sociedad, a pesar de que sus novelas le encantaban a la reina y, en otras circunstancias, seguramente la habría invitado a cenar en palacio. Su propio hermano dejó de hablarle y no se reconcilió con ella hasta que, tras la muerte de su amante, se casó con otro hombre.
Virginia Woolf tuvo amores masculinos y femeninos, un marido que la quiso muchísimo y fundó una editorial para ella, para que escribiera como terapia a sus problemas psiquiátricos (estuvo ingresada por ellos durante un tiempo). Pero, al final, acabó suicidándose tirándose a un río.
D.H. Lawrence se lió con la mujer de un antiguo profesor de universidad suyo, bastante mayor que él. Fue un escándalo en la época que se fueran a vivir juntos y, como ella era alemana y eran tiempos de la primera guerra mundial, pues peor aún porque los tenían por "enemigos". Además, también escandalizaron en la época novelas como Lady Chatterley's Lover y Women in Love por hacer referencias explícitas a la sexualidad femenina.
En fin, que ya veis que la literatura inglesa es bastante entretenida. Y luego dicen que los latinos somos apasionados... pues en los países fríos y lluviosos también tienen lo suyo.

viernes, 1 de septiembre de 2006

1 de septiembre.


La foto es de las murallas de Derry el 4 de febrero de 2003, cumpleaños de mi hermana para más señas, y se la dedico a Bruixot por nuestra charla en un post anterior. Como veis en la sombra, una puerta de hierro me impedía pasar, así que, metí la cámara entre las rejas para hacer la foto y luego me di la vuelta a toda la muralla, porque pensé que igual se podía entrar por el otro lado y así fue. Entré y pisé esa nieve por primera vez.

Siempre me gustó el 1 de septiembre porque es mi cumpleaños y, hasta que acabó el siglo, porque la fecha coincidía con el año, por ejemplo, el 1-9-84 era el año 1984. A ver qué nos depara el comienzo de un nuevo año.





Espero que, los que tengan exámenes hoy, aprueben, y, sobre todo, Tanginika, que tiene la defensa de su tesis doctoral, triunfe. Os dejo con esta canción de Luar na Lubre, Tú gitana, que me encanta.

jueves, 31 de agosto de 2006

Estadísticas.

Me hace gracia entrar a las estadísticas de mi blog y ver cómo han llegado a leerme. En algunos casos está claro que son compañeros blogueros y han llegado por sus enlaces, pero en otros, la gente buscaba algo en Google, Yahoo, o cualquiera de los buscadores de internet, y llegó a mí por casualidad. Siento decepcionar a los que buscan temarios de oposiciones, resúmenes de Los viajes de Gulliver, de Mujeres de Negro o de Donde el corazón te lleve, canciones de Celine Dion en español, o la segunda parte de no sé qué libro (tengo un post que se llama "segunda parte", por eso salgo yo al poner esas palabras en el buscador) o la película Más allá de las fronteras, que ya me contarán de qué va, porque no la he visto, ni sabía que existiera una película con ese título.
Otros buscan fotos del Sexenni de Morella o de Irlanda, y las encuentran aquí. También este verano hay mucha gente que busca información de Irlanda (hoy alguien preguntaba por Athenry y me encontró) y gente que se va de Erasmus o de auxiliar de conversación, como esta chica, trainsblogger, que estará a punto de irse a Derry y espero que lo disfrute como yo. Por cierto, alguien entró esta semana buscando fotos de abadías en Irlanda, así que, Anaví, supongo que también encontrarían tu blog en la búsqueda.
A los que buscan tanta información sobre la Armada invencible y De Cuéllar, espero que les sirva la pista que les di en la foto con el mapa de Irlanda del Norte y dónde encallaron los buques de la Armada invencible. Y los que quieren saber cuáles son las actividades de un ama de llaves, pues ni idea, pero les aseguro que yo guardo las llaves muy bien y espero que se diviertan leyendo mis relatos, aunque no encuentren la información que buscaban originalmente.
Y, a todos mis compañeros de blogs, que sepan que, cualquier palabra que escribamos aquí, se puede encontrar en un buscador, que a mí me han encontrado a veces por cosas tan peregrinas como el tamagochi o la pala excavadora, sólo porque en un post mencioné esas palabras. Y cuenta también lo que dicen los comentaristas, muchas veces me han encontrado por algo mencionado en los comentarios.

sábado, 26 de agosto de 2006

Herbeset.

(c) Fotos: Martín Alonso.


Como he contado en el post anterior, mis padres y yo estuvimos pasando unos días en Morella durante las fiestas y nos alojamos en un pueblecito cercano, en realidad, una pedanía de Morella, que se llama Herbeset. Esta foto me gusta porque es como el chip del viaje, que diría Xnem, aunque no creo que mi padre estuviera pensando en el chip al hacer la foto. Habíamos reservado una casa rural, que era la antigua casa de la maestra y la han dividido en dos casas a las que se accede independientemente y, al ir a pagar lo que faltaba para que nos dieran la llave, nos encontramos a nuestro vecino de abajo en la oficina de turismo. Era un señor de Morella que emigró hace tiempo a Cataluña y venía con su familia a ver las fiestas y los pueblos de alrededor.

Como la señalización es bastante caótica, nos costó un buen rato encontrar Herbeset. Acabamos en Aragón y todo, porque la "frontera" entre la Comunidad Valenciana y Aragón están muy cerca de allí, pero retrocedimos y, al final, descubrimos un mini mini cartel que nos habíamos saltado la primera vez, de tan pequeño que era, que señalaba la dirección a Herbés (otro pueblo cercano) y pensamos que estaría por ahí. Nos volvimos a perder otra vez en el siguiente cruce y, cuando por fin encontramos en camino, a unos metros, cartel gigante casi a todo color con todos los pueblos de la comarca. ¿Por qué no lo ponen en la carretera principal? Y, otra cosa a quién corresponda (Diputación de Castellón, Generalitat o quién sea) que el siguiente pueblo se llame Castell de Cabres no implica que la carretera tenga que ser un camino de cabras al que no le caben más parches de hormigón, para salir del paso. Que ya va siendo hora de que asfalten toda la carretera y menos gastarse el dinero público en el chocolate del loro, como suele ocurrir. Ya sé que no pasa mucha gente por allí, pero eso no quiere decir que los que lo hacemos de vez en cuando tengamos que arriesgar la vida, que se habla mucho de quitar puntos a los conductores y poco del estado de las carreteras y todo cuenta, ¿eh?

(Vista desde el balcón.)

Cuando llegamos y nos instalamos, nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo y nos encontramos con los vecinos de abajo. Nos dijeron que habían hablado con un señor del pueblo y, que si queríamos visitar la iglesia, la iban a abrir para que la vieran ellos, así que nos podíamos apuntar, lo cual me recordó este post de Anaví y pensé: "Le tengo que contar que esas cosas no sólo pasan en Irlanda, que, a veces, en España también."
El hombre, muy amable, nos hizo de guía de la iglesia, nos llevó al campanario y al coro, donde nos enseñó la tumba de la beata que tienen allí, nos contó que los vecinos, poco a poco, están recogiendo dinero para restaurar la iglesia y ya han arreglado las escaleras que van al campanario y algunas cosas más. (Web con información sobre las obras.) Él también había emigrado a Cataluña y nos contó que mucha gente se fue porque las condiciones de vida allí eran muy duras, no había luz eléctrica ni nada, ni trabajo... Si leéis este interesante reportaje sobre la comarca, veréis que ya en el siglo XVIII, cuando el gran botánico Cavanilles estuvo por allí recopilando datos sobre la flora de la zona, dijo que aquella gente vivía en condiciones durísimas, a veces, casi rayando la pobreza. Sin embargo, muchos de los que emigraron hoy en día han arreglado sus casas o las de sus antepasados y vuelven en vacaciones, fines de semana... y el turismo rural también intenta revitalizar la zona.

A Anaví, comentarle que volví a ser el ama de llaves, pues mi padre, que había leído el post, tenía mucha guasa con eso y me dijo que me encargara yo de esta llavecita:



Suerte que era más pequeña, aunque no mucho más, que la de Monivea. Y, para acabar, no sé si lo leerán, pero, si lo leen, saludos al hombre que nos enseñó el pueblo y a los vecinos de abajo.

miércoles, 23 de agosto de 2006

Morella.

(c) Fotos: Martín Alonso.



Estos días pasados mis padres y yo estuvimos en Morella y los pueblos de alrededor con motivo de las fiestas sexenales. En esta pág. web de Turismo Comunidad Valenciana os podéis descargar toda la información relativa a estas fiestas (ver "colección de fiestas, sexenni de Morella"). Además, si os gusta el turismo rural, os aconsejo que os descargáis en "Colección zonas de interior" los folletos "La Tinença de Benifassà" y "Els Ports-Maestrat" y, respecto a alojamiento, "Colección guías de producto, alojamiento rural, provincia de Castellón", todo en esa web. Para alojamiento, conviene consultar también Cases de Morella. Otra página importante es la web oficial de Morella. (No se nota que trabajé cinco veranos en oficinas de turismo, ¿verdad? Donde hubo, siempre queda, ¡ja,ja!)
En 1673 Morella fue azotada por una epidemia de peste y sus habitantes decidieron hacer una rogativa a la Virgen de Vallivana, patrona de la ciudad. Normalmente, esta Virgen se encuentra en un santuario a 24 kms. de allí, así que fueron a por ella y la llevaron a Morella. Según cuentan las crónicas, los enfermos empezaron a curarse inmediatamente, así que, decidieron que, a partir de ahí, harían un novenario cada seis años para dar gracias. Y, desde entonces, llevan ya 52 ediciones del Sexenni de Morella, como lo llaman ellos.
Durante estas fiestas se adorna la ciudad con tapices hechos con tiras finísimas de papel de colores, como el que podéis ver en la foto, que es una vista de Morella. Los van haciendo durante un año entero los vecinos de una misma calle, piensan un tema y luego lo elaboran. Por ejemplo, en la calle de la foto, eran los castillos, pero en otras calles había caballeros y escudos nobiliarios, como los que se ven en esta otra foto, otra calle tenía adivinanzas (en castellano y valenciano) y los dibujos de lo que había que adivinar, otra estaba adornada con motivos árabes, otra con dibujos de películas de Disney, en otra estaban los peirós del término municipal de Morella (los peirós son construcciones de piedra con la imagen de un santo al que le rogaban las masías del lugar para tener buenas cosechas), otra con fotos de sexennis pasados, otra dedicada al Quijote, otra con un calendario de cómo se van preparando las fiestas durante un año, otras calles con flores (reales y, sobre todo, de papel) y vistas de paisajes... En fin, difícil recordarlas todas, a cada cual más bonita, no sabíamos con cuál quedarnos porque todas eran una belleza y un trabajazo enorme para hacer todo eso, son unos artistas, desde luego.

Además, en la procesión general y luego en los retablos (representaciones que se hacen todos los días por las calles) hay danzas típicas y alusión a personajes bíblicos. En estos desfiles están representados los antiguos gremios (labradores y ganaderos, industria y transportes, artes y oficios, etc.) y las colonias de morellanos que tuvieron que emigrar (Morellanos ausentes y colonia morellano-catalana), así como los jóvenes y los ancianos. Cada uno se encarga de preparar distintas actividades durante los días de fiesta. Desde luego, vale la pena y os recomiendo que, si tenéis ocasión, vayáis a Morella. Hasta el día 29 de este mes tenéis tiempo para ir, si no, os tocará esperar hasta el 2012, en el sexenni 53.

lunes, 21 de agosto de 2006

A petición de If.

Me pide If que siga esta cadena bloguera, así que, ahí va, y que sea lo que Dios quiera:

1-¿Cuánto tiempo llevas blogueando?

Desde el 11 de diciembre de 2005.

2-¿Cómo te enteraste de la existencia de los blogs y por qué te animaste a participar?

Por Juanjo, que me dio su dirección de blog y empecé a visitar a él y sus enlaces y también por Nelson, a quien conocí por casualidad en la red. Ambos me recomendaron que hiciera un blog, les hice caso y aquí estoy.

3-Cinco blogs que sigas a diario o con mucha frecuencia.

La gran mayoría de los que están en mis enlaces, aunque parezca exagerado. Ellos saben que los leo a diario o casi, por los comentarios.

4- ¿Eres lector anónimo de algún blog? Si es así. ¿De cuáles?

Al principio, ya digo que empecé siendo lectora anónima de los enlaces de Juanjo y algunos otros blogs que fui encontrando a través de los blogs que Juanjo había mencionado o enlazado, pero luego ya me di a conocer y creo que no soy lectora anónima. Y, si entro en algún blog y no comento al principio, igual me tomo un tiempo para pensar en una respuesta y vuelvo al final del día a comentar.

5- Y sobre los autores, nombra 5 que te despierten especial simpatía.

Creo que, si no me despertaran simpatías, no estarían en los enlaces, ni comentaría, ni nada.

6- ¿Qué blogs consideras con mayor calidad?

¿Calidad? Vamos a ver, si yo los leo es por algo, ¿no? Que yo no leo cualquier cosa. :-D

7- ¿Con qué blogeros/as te irías de borrachera? ¿Has conocido a alguno más allá del teclado?

De borrachera no me he ido jamás, así que, sería difícil que me fuera con alguno, pero unos mates sí me tomaría, como hice con Anaví. Con Alucard y Mahaya me fui de bocata de calamares y paseo por el Jardín botánico en Madrid. En Valencia, con Juanjo, Marisaddie, Henry Plus, y dos comentaristas de sus blogs (Syl y Juezdredd) me fui de cena en un italiano en el que corrió el Lambrusco. Con Anaví me fui de viaje por Irlanda y también hubo una cena en la que Peter, el marido de Anaví, me hizo probar vinos chileno y argentino, que acabó conmigo bastante elocuente (y no por besar la Blarney Stone precisamente) y un poco resacosa al día siguiente. (Juanjo, ese día le cambié el título al blog y me quedé con el nombre del tuyo, ¡ja, ja!) Que no se ofenda nadie, pero parece que el Lambrusco me sienta mejor... Y con Anaví, sus niños, Roberto, Louise y Luciano nos fuimos de pizzas caseras y aperitivo con gato vecino que comía salchichón y todo. Roberto, supongo que, desde ese día, no se despega de tu puerta, ¿verdad?
Y a otros, no los conozco personalmente, pero hemos hablado por teléfono y/o nos hemos mandado e-mails.

8-¿Con qué tres blogueros/as pasarías una noche de locura sexual?

Que me manden foto y me lo pienso... :-)

9-¿Te has enamorado alguna vez de un/a bloguero/a?
Pues no.

10-¿Estás satisfecho con tu blog?

Si no, ya lo habría borrado, ¿no?


11. Elige a entre tres y cinco blogueros para que contesten a estas preguntas en sus blogs...
* A Anaví (por ser mi prima).
* A Marga (por esos e-mails que nos mandamos por las mañanas).
* A Silviamarce, por haber sido su cumpleaños (qué mala soy para hacer regalos, ¿verdad?)
* A Mahaya (por los futuros bocatas de calamares que nos comeremos algún día).
* Y a quien se quiera apuntar al carro.

martes, 15 de agosto de 2006

El ama de llaves recibe a las visitas.

(Fotos: ice house y bosque de Monivea.)

(Continuación del post anterior.)

Volvimos al bosque como si tuviéramos un tesoro en las manos y nos fuimos a abrir el mausoleo. Al meter la llave en la cerradura, se oyeron retumbar nuestras voces en un eco que venía de dentro, lo cual a mí me impresionó bastante. No sabía muy bien lo que me esperaba al abrir, que fue lo que se ve en la foto de ayer: esto. Francesco rompió el silencio para decir: "Está durmiendo, mamá" y su voz resonó en la estancia con más eco que antes. Nos pusimos a admirar la estatua de Robert Percy Ffrench y las vidrieras y sacamos fotos de todo mientras Anaví me contaba lo que había leído en el libro.
A continuación intentamos bajar a la cripta, pero las escaleras estaban muy oscuras, así que subimos a la terraza. Una llave más moderna abría una puerta acristalada y, desde allí, veíamos todo el bosque. Bajamos y Anaví se fue al coche a buscar una linterna para ir a la cripta, pero, en ese momento, llegaron otros dos coches con unas diez o doce personas entre adultos y niños. Un hombre se dirigió a nosotras en inglés diciendo: "Nos han dicho que tienen la llave y hemos venido." Nos fastidiaron la magia del momento, porque no es lo mismo entrar a solas, que tener el mausoleo lleno de gente.
Yo no pensaba soltar la llave, pues tenía la responsabilidad de devolverla a su lugar. Así que, con la linterna que me tendió Anaví, bajé a la cripta con los nuevos visitantes, pensando que hace ya dos años que dejé de trabajar en la oficina de turismo y, sin embargo, siempre acabo haciendo de guía turística. Ella se quedó fuera con los niños mientras tanto. Encontramos dos ataudes con una inscripción en cada uno, los de Robert Percy Ffrench y su hija. Estaba muy oscuro, a pesar de la luz de la linterna, y parecía una película de terror. Y allí estaba yo: con la llave en una mano, la linterna en la otra, y acompañando a unos desconocidos como si fuera el ama de llaves de Katheleen Ffrench. Paradojas de la vida.
Algunos de ellos, mientras tanto, ya habían subido a la terraza y comprobado que la puerta de cristal estaba cerrada, así que me pidieron la llave y me tocó subir otra vez. Mientras, les pregunté de dónde eran, como si tuviera que hacer una estadística con la procedencia de los turistas, como antaño, y me dijeron que irlandeses, pero vivían en Inglaterra hacía ya muchos años, menos el hombre que había hablado primero, que era de un pueblo cercano y les estaba haciendo de cicerone. Les aconsejé que se adentraran en el bosque a ver el ice house y, así, Anaví acabó de hacer todas las fotos que quiso y bajó sola a la cripta.
Cerramos y salimos de allí. Casi olvidamos devolver la llave, con la emoción del momento, pero volvimos a entregarla y pusimos rumbo a Athenry. Pero nos encontramos por el camino a unos hombres que llevaban unos caballos percherones, Anaví se paró a un lado de la carretera a hacerles fotos y acabaron invitándonos al establo donde los guardaban, que estaba unos metros más adelante. Allá que nos fuimos y los niños disfrutaron de los caballos y los burros que tenían y los hombres, orgullosísimos de que admiráramos a sus animales, nos explicaron la historia de cada uno. Estas cosas, sólo pasan en Irlanda, como dice Anaví.

Y, colorín colorado, esta historia se ha acabado. Estaré ausente unos días, esta vez por tierras del norte de mi región. Que ustedes lo pasen bien en mi ausencia y ya contaré más cosas a mi vuelta.



lunes, 14 de agosto de 2006

Mi prima y el ama de llaves.

( Fotos: Mausoleo de Robert Percy Ffrench en Monivea Co. Galway.)


La semana pasada le prometí a Luciano que le dedicaría un post como los que a él le gustan, con muchos ingredientes, así que, va por ti, Luciano. Como ya contó Anaví en su blog, durante el fin de semana nos fuimos a Galway con motivo de una cena argentino-irlandesa en casa de Roberto y Louise, y como pizzero mayor del condado, Luciano. Lástima que Ángela no pudiera venir por motivos laborales, pero ya la conoceremos en otra ocasión, pues Anaví y yo estamos dispuestas a volver a la carretera algún día de estos en cualquier lugar del mundo. (El que avisa, no es traidor: Apártense, que allá vamos y Anaví no para ni para ir al baño, así que, no se nos pongan por delante, que nos los llevamos puestos y sin ticket de compra.)
Total, que allá que nos fuimos cual Thelma y Louise con niños, pertrechadas con pañales, cuna plegable, caramelos, mapas, galletas de chocolate y de limón, y demás trastos. Como Anaví conducía, yo era el GPS. O sea, la encargada de los mapas y de decir: "Por aquí vas bien, gira a la derecha, gira a la izquierda" o lo que se terciara.
Al final llegamos al B&B que habíamos reservado sin más contratiempos que una retención kilométrica en Gort debida a las carreras de caballos del fin de semana y Anaví me dijo que fuera delante: "Vos que hablás inglés". Así que me tocó llamar al timbre y presentarnos. Sin embargo, yo hablaré inglés, pero Anaví habla por los codos, con lo cual, el speech acabó haciéndolo ella y contándole a la señora su vida, obra y milagros. Y, lo que no le contó, la señora se lo preguntó y acabó sabiéndolo también. Como de mí no sabía nada, me imaginaba que el interrogatorio me lo haría a la mañana siguiente durante el desayuno o al ir a pagar, pero Anaví ya se adelantó y, cuando fue al microondas a calentar la leche para el biberón (mamadera en Argentina) de Carenza, ya le contó que éramos primas. Luego Anaví me recordó delante de ella, para que no metiera la pata, pues ya le había dicho a la buena mujer que su familia materna era italiana y, entonces, no cuadraba la prima española, que éramos "primas por parte de padre". Y yo, aguantándome la risa, dije que sí, claro.
Anaví había leído en este libro sobre el Mausoleo de Monivea y allá que nos fuimos. Resulta que en Monivea, un pueblo perdido del condado de Galway, está enterrado Robert Percy Ffrench, quien fuera diplomático y rico heredero de una familia noble. Como dice en el libro, cuyo capítulo podéis leer pinchando en el enlace que os he puesto, su hija Katheleen erigió el mausoleo tras la muerte de Robert, acaecida en Nápoles en 1896 y se considera que el mármol de carrara empleado y las vidrieras hechas en Munich, costarían en dinero actual unos dos millones de euros. Robert se casó con una rica terrateniente rusa y sólo tuvieron una hija, Katheleen, quien vivió muchos años en Rusia y acabó muriendo sin descendencia en 1939 en China. Katheleen también está enterrada en el mausoleo que mandó construir para su padre. Su prima Rosamond, con quién no se llevaba muy bien, a pesar de que se encargó de administrar las tierras mientras Katheleen estuvo en el extranjero, falleció poco después sin descendencia también y fue enterrada en una tumba fuera del mausoleo. Resumiendo, al final las propiedades de la familia Ffrench fueron a parar al Estado irlandés, que es el dueño actual.
Sabíamos también por el libro que, para entrar al mausoleo, nos hacía falta la llave y que se guardaba en una casa del pueblo. No sabíamos cuál, así que lo primero que hicimos fue irnos a la tienda local, comprar algunas provisiones y preguntar. La dependienta nos indicó una casa y nos dijo que creía que ya no la tenían, pero que la habían tenido y sabrían quién la tenía ahora. Así que, ni cortas ni perezosas, allá que nos fuimos Anaví y yo a tocarles el timbre. Nos abrió la puerta un hombre joven y nos indicó que era dos casas más allá. Fuimos a la casa y no había nadie, así que nos marchamos a explorar el bosque. Localizamos el mausoleo y nos adentramos por la senda que lleva al ice house, donde en tiempos en los que no existían las neveras se acumulaba el hielo del invierno y luego guardaban la carne de ciervo y otros animales que cazaban en los bosques de las tierras de los Ffrench. Luego volvimos a la casa y me abrió un adolescente. Sólo me pidió el nombre y un número de teléfono, que apunté en una libreta que me dio, y me entregó la llave. Según el libro sólo existe en el mundo esa llave, no hay copia. Y así fue como me convertí en el ama de llaves del mausoleo de Monivea.
(Continuará/ to be continued.)

domingo, 13 de agosto de 2006

Recuerdo...


Foto: Anaví y yo en Lady's View, parque nacional de Killarney.


(Respuestas a lo que Anaví me recordó en su blog.)



1. No te hice caso, no. Pero no me importaba levantar a Carenza para que viera los imanes de la nevera, no todos los días estoy con niños.

2. Es verdad, siempre estás hablando de tu abuela, culparemos a la mafia. Vos ya sabés.

3. Nunca entendí por qué no existen las persianas en el mundo anglosajón. Recuerdo esos días de mayo en Irlanda del Norte despertándome con el sol que entraba, pensando que me había dormido y llegaba tarde a trabajar y, total, sólo eran las 4 am.

4. Todo fue bien porque no se despertaba antes de que llegaras, hasta que un día estaba a punto de meterme en la ducha cuando la oí llorar y me tuve que vestir corriendo y subir a ver qué pasaba. No había forma de que parara de llorar y no sabía qué hacer, hasta que al final la convencí para ir a la ventana a ver a las vacas, se calló y levantó los brazos para que la sacara de la cuna. No había vacas en el campo, pero la entretuve como pude hablándole de los coches que pasaban y diciéndole que ya venía la mamá.

5. Y los dos me miraban como pensando: "¿Qué hace esta aquí?"

6 + 7. Y tú en todos los pueblos diciendo: "Ahí está la oficina de correos" y yo: "Sí, pero acuérdate de que hoy es festivo y está cerrada". Y sí, Xnem, se me olvidó dársela a firmar porque la escribí y ella estaba ocupada con la comida y los niños y después ya, no me acordé.

8. No me dejaste espacio para nada más.

9. Y aún en el aeropuerto me los pidió y los caramelos estaban en el coche.

10. Me destrozabas el chiringuito, con lo bien montado que lo tenía.

11 + 12. Peter también lo podría haber dicho antes, che. Nos habríamos ahorrado de buscar tantos pájaros. Y sí, la pareja estaba detrás del arbusto nomás.

13. Y yo muerta de risa, sobre todo, de ver cómo revolucionamos al pueblo en un minuto. Y de ver la cara de la niña rubia en la ventana mirándote y pensando: "¿Para qué saca fotos de una cabina vieja?"

14. Para una vez que me compro las zapatillas de marca, que me costaron 40 euros en vez de las baratas de 20... Que sepas que, de la lejía que le pusiste, se ha quedado una marca amarilla.

15. Es que, poníamos un CD y ya no lo sacábamos en todo el día, daba vueltas y vueltas hasta el cansancio. Y, encima, como te habías empeñado en poner ese, no iba a quitarlo sin permiso.

16 + 17. Las avispas esas ¿es que no comen en todo el año? Yo les tiré lo que quedaba de mi sandwich, directamente, porque no me dejaban comer tranquila ¡qué bichos más agresivos! Y encima son más gordas que las avispas de aquí, cualquiera les pega un manotazo... Me sentí culpable porque le dije a Francesco que no se moviera, se asustó, se movió y le picó la avispa, si lo sé, no le digo nada. En cuanto a tu sanguche, fue un accidente. De todas formas, lo que no mata, engorda, ya sabés.

18. Dije: "¡Mierda, me he equivocado!" y Francesco me preguntó: "¿Es mierda?" Y yo no sabía cómo explicarle todo, ¡ja,ja! Además, pensé que, como es un loro que repite todo, me ibas a echar en cara que le enseñara malas palabras.

19. Los españoles en el extranjero dan un cante que, no hay más que verlos para saber que son españoles. Y eso que estos no iban gritando como suelen ir, pero estaba claro que tenían pinta de españoles.

20. Apoyo moral a la conductora. Además, cualquiera se duerme, ¡si no parás de hablar! :-)

21. Por eso yo las llevo cortas. :-)

22. ¿En cuál de todos los acantilados? Porque recuerdo que en todos pensé: "A ver cómo salimos ahora de aquí..." Menos mal que eres buena conductora, yo igual me habría caído por el acantilado...

23. Lo peor es que yo pensaba: "Ahora me toca agarrar el coche a mí y llevarla al hospital más próximo, que a saber a cuántos cientos de kilómetros está." ¡Esos sustos no me los des más!

24. Es que yo venía del verano del desierto y para mí hacía fresco, pero tú has vivido en Suecia y estás acostumbrada.

25. Y, encima, como todo lo miden a la que te criaste, que decís vos, la medida no estaba en cristiano y no había quién se aclarara.

26. Lo cual sirvió para que te detuvieras y comiéramos, si no, ni comemos, porque cuando te pones a manejar, no paras hasta el fin del mundo.

27 y 28. Sí, tú me mandas a mí de speaker y luego charras (hablas) más que siete. La mujer ya le había averiguado la vida a Anaví y, al saber que yo era española, no le cuadraba qué hacíamos juntas con dos niños pequeños, así que aquí la amiga le contó que éramos primas y, como ya le había dicho que la familia de su madre era italiana, me miró y me dijo muy seria: "Somos primas por parte de padre". Y encima, para rematar la faena, voy yo y le escribo en el libro de agradecimientos: "Gracias por su hospitalidad. La familia de Argentina, España, Irlanda y de todas partes."

29. Pensé que vendría alguien a aporrearnos la puerta y decirnos que no armáramos tanto escándalo... Pero al final me dormí con las nanas que le cantaste a Carenza.

30. Y tenía que saltar casi por encima para ir al aseo.

31. Es que el GPS si no, no funciona. :-)

32. Eso sería de tanto agarrar el volante, que el dedo ya se quedó en esa posición.

33. Si no puedes vencer al enemigo, únete a él. :-) Ibas a parar igual...

34. ¡Sos loca, vos!

35. Lo cual confirma lo que te jedi en el 34. Pero nunca había visto un caballo tan cerca ni tocado a los borricos.

36. La llave era mía mientras estuviéramos allí, así que, no se la iba a dar a nadie. Con lo cual, me tocó hacer de guía del mausoleo y llevarlos a todas partes. Luego les dije que el bosque estaba muy bien, que deberían ir a buscar la casa de hielo, y nos los quitamos de encima para que pudieras terminar de hacer fotos tranquila y tuviéramos para nosotras solas la paz del lugar.

37. Confiesa que te gustó la llave y te la querías llevar. :-)

38. Paso por que no pares para ir al servicio, por que se haga de noche en el auto, por que hagas doscientas mil fotos de los cuervos, de los caballos, de las ruinas, de los abuelos con boina... y no haya forma de avanzar dos metros, pero cuando se trata de comer, lo siento, pero no paso por que me mates de hambre, ¡ja,ja!

39. Tú dijiste: "¿Por qué salen y entran tanto? ¿No se pueden quedar quietos en un sitio?"
Y yo: "Hay un local de apuestas ahí enfrente y están aquí, pendientes de la tele, para ir a apostar al caballo que ven que va a ganar." ¡Elemental, querida Watson!

40. Si es que, estaba yo en la paz de la tienda de souvenirs, con los irlandeses susurrando y, de repente, un grito en la otra punta de la tienda: "¡¡¡¡¡¡Francescoooooooooooo!!!!!!!! ¡Vení aquíiiiiiii!" y todo el mundo se giraba a mirar. Y yo quería que me tragara la tierra, no se puede hacer nada discretamente.

41. Lo que hay que sufrir por el fotoperiodismo... No me lo recuerdes, que te publico la foto, ¡ja,ja!

42. Debo confesar que a mí, el que me gusta es el Lambrusco rosado o la sangría.

43. ¡Qué exagerada que eres! Ibas muy bien.

44. Menos mal que ahí yo estaba en la oficina de correos echando la postal de Xnem...

45. Y, si no, para los pájaros de tu jardín.

46. Había que avisar a los pobres bichos de que sos un huracán con ruedas, como dice Luciano.

47. No me fiaba ni un pelo de esos tipos, así que me alejé lo más posible.

48. Un poco más y saco los jerseys y las camisetas y te los dejo para meter el regalo.

49. Cuando Francesco quería tocar el agua del lago, pero tenía miedo, y nos agachamos los dos en las rocas de la orilla, lo agarré para que no se cayera y le iba el corazón a mil.

50. Y tú, al final, no fuiste al baño.

51. Te dije mantequilla. Es que sin eso no se pegan bien los sandwiches.

52. Eso prefiero no recordarlo.

53. Sí, pero para conducir, seguías con tacones. Genio y figura, hasta la sepultura. (No sé si lo dirá mi abuela, pero es un dicho también.)

54. Y no quería darme un beso. Hasta que, al final, vino corriendo a darme un abrazo y, al mismo tiempo, Carenza desde el cochecito levantó los brazos para abrazarme también y casi me hacen llorar los dos.

Y más:

* La carrera cuesta abajo que me pegué para hacer una foto antes de que el sol se escondiera del todo en aquella península y no encontraba el encuadre perfecto porque me tapaban las montañas, hasta que llegaste tú con el auto a rescatarme.

* La sensación de estar descubriendo un tesoro secreto al abrir la puerta del mausoleo.

* Lavarme los dientes con Francesco y Carenza mirándome e imitando todo el proceso.

* Cuando Peter decía: "Ana" y nos girábamos las dos.

* Vos buscando caramelos y masitas mientras manejabas y yo diciendo: "¿Qué quieres? Yo te lo doy, mira a la carretera."

* Las dos cantando las canciones de Los Rodríguez en el auto.

* Otra cosa que siempre dices: "Ya te lo voy a mostrar".

En fin, como se suele decir, "Dios las cría y ellas se juntan".

viernes, 11 de agosto de 2006

To chance your arm.


(En algún lugar de Co. Cork en Seven Heads, no sé si Anaví se acordará del sitio concreto. Lo que yo sé es que, por bajar a esta playa me ensucié los zapatos, ¡ja,ja! Eso sí, bonita foto y toqué el agua.)

No sé lo que dirá mi prima, pero creo que los primeros dos días, los de conocer su pueblo y los alrededores, Kilbrittain y Blarney, estuvieron muy bien, pero cuando empezamos a congeniar más, cuando algo hizo click y las piezas del puzzle encajaron, fue esa tarde en la abadía de Timoleague y la vuelta que nos dimos por Seven Heads. Para mí, fue como recuperar de repente la tranquilidad perdida en un año muy tumultuoso por una mala racha en mi vida. Esos campos de Irlanda, a pesar de los cuervos muertos que encontramos, esos acantilados y el mar, allá al fondo, era lo que necesitaba para "desestresarme", si es que esa palabra existe. Poco a poco me fui notando más charlatana (¿sería la elocuencia de la Blarney Stone?) y que recuperaba el sentido del humor perdido, ya no sabía ni dónde ni cuándo. Y Anaví, a quién le sobra la elocuencia, por algo es abogada, también se largó a reír (como ella diría) y a contar cosas, con lo cual, volvimos a casa in good spirits, que dirían en inglés.
Al día siguiente, como ya estabamos en otro nivel de conocimiento y había más confianza, hasta nos tomamos unos mates y todo. No sé por qué Anaví pensaba que no querría, que no me iba a gustar. ¿Che, prima, olvidaste que me gusta to chance my arm? Inciso aclaratorio: Hay una puerta con una grieta enmedio en la Catedral de St. Patrick donde Jonathan Swift, el autor de Los viajes de Gulliver, fue deán. Allí leí que el dicho "to chance your arm" (algo así como "apostar el brazo", para Marga, que le gustan mis traducciones) viene de una vez, en un asedio de un castillo. Tras varios días ambos ejércitos estaban igualados y, al final, decidieron firmar la paz. Para ello, tenían que estrecharse las manos en señal de acuerdo y rompieron a hachazos la parte central de la puerta. Sin embargo, ambos se arriesgaban a que, al meter el brazo por el agujero, los otros se lo cortaran, si era una táctica de engaño, tipo caballo de Troya, el decir que querían firmar la paz y luego resultaba que no. Así que, no les quedó más remedio que arriesgarse a perder un brazo en pro de la paz. Y la consiguieron. A esto me refería indirectamente al final de mi post de ayer al hablar de los riesgos en la amistad.
Irlanda siempre me hizo más tolerante con los idiomas, con las religiones, con las comidas, las bebidas y los posibles choques culturales. Hasta me tomé una sopa de algas japonesa sin saber ni lo que era una vez, pero eso quizá mejor lo dejo para otro post. En una ocasión lo conté en clase y creo que fue el único momento de todo el curso en que me escucharon con atención, lo cual me lleva a pensar que, en lugar de enseñar inglés, debería contar batallitas de Irlanda y, al menos, nos divertiríamos más, pero en fin. Una lástima que eso no entre en la programación didáctica.

Pdata. Anaví, donde dice: "tipo caballo de Troya", ponle "onda", vos ya sabés.

jueves, 10 de agosto de 2006

Anaví en carne y hueso.



La foto la titulo "la mirada del otro", todo eso que los demás ven en nosotros y que, tal vez, no sepamos. La fotógrafa vista con otra cámara y otros ojos. Xnem, va por ti esta foto. Un campo de cereales que estaban recolectando en esos rollos que se ven, Anaví que para el coche a un lado de la carretera y cruza para tomar fotos y yo, que le hago una sin que se dé cuenta.

Para los que no tenéis el placer de conocerla en persona ni de haber hablado con ella por teléfono, voy a haceros una descripción de Anaví. Somos de la misma altura (si ella se pone las botas de tacón y yo me descalzo), es morena de pelo y blanca de piel, después de tantos años en Suecia y en Irlanda sin darle casi el sol, y tiene unos ojos castaños muy bonitos. Ella dice que antes muerta que sencilla, como la canción, aunque en realidad es sencilla a la par que elegante, le gusta ir guapa, pero sin exagerar.
Todos sabéis que a Anaví le gusta cocinar, lo podéis ver en su blog Anaví en casa, y he de decir que lo hace muy bien. También es buena conductora, aunque en su modestia no lo reconozca. Es una mina encantadora con un corazón de oro, generosa, simpática, con un tremendo sentido del humor, inteligente, culta, habla inglés muy bien, escribe, pinta, le gusta la fotografía y la historia... increíble la cantidad de temas de los que se puede hablar con ella. Le interesa algo y busca información en internet o en la biblioteca, le encanta aprender cosas nuevas.
Aunque yo sea el GPS (como explicaré en otro post) ella tiene un gran sentido de la orientación y un mapa de Irlanda en la cabeza, siempre sentí que con ella no me perdería, que ella sabía en todo momento dónde estábamos sin mirar el mapa. Paciente y cariñosa con los niños, madre coraje en muchos sentidos, admiro la valentía de esta mujer para afrontar muchas de las cosas que le han pasado en la vida. En todas las amistades se arriesga algo, en esta tal vez nos arriesgamos más, al habernos conocido por internet. Sobre todo ella, al meterme en su casa con su familia sin conocerme apenas. Y, sin embargo, las dos hemos ganado. Gracias a ti, Anaví, por compartir todo esto, por nuestras conversaciones en el coche, por las risas, por todo lo que es imposible escribir en un post, pues se quedaría corto. Irlanda siempre me trajo cosas buenas y grandes personas a mi vida. Cuídate y un abrazo fuerte:
Ana

lunes, 7 de agosto de 2006

The Fields of Athenry.


Foto de Anaví: anochecer en Sheep Head (Co. Cork)


Anaví y yo estamos aquí, no penséis que nos hemos ido al Caribe. Ni me ha secuestrado, ni la he secuestrado, sólo estábamos perdidas por County Galway (y algunos condados más que quedaban de paso) visitando a Luciano y Roberto, blogueros argentinos, perdidas en bosques con mausoleos del siglo pasado cuya llave tienen en una casa del pueblo y te la dan para que vayas a abrirlo, haciendo fotos a caballos percherones que nos encontramos por el camino, cuyos dueños nos invitaron a sus cuadras para ver más, tras lo cual, para celebrar la canción The Fields of Athenry, nos fuimos allá (léase "ashá" con acento argentino), es decir a Athenry, a comer y dar una vuelta. Cuestión es que anoche volvimos a las 11 pm al campamento base.
Ahora vamos a hit the road again y ya os contaré todo con más detalle cuando tenga tiempo. De momento, que sepa Luciano que le debo un post que le va a encantar, en el que van a aparecer los romanos, Rusia y un bosque perdido de Irlanda, todo bien mezclado y, aunque no lo parezca, relacionado, onda los que escribe él en su blog.


Aquí tenéis una página en inglés con la historia de la canción y la letra y abajo, la podéis escuchar. The fields of Athenry es una canción de amor en la que un chico está preso por haberse rebelado contra el gobierno debido a la hambruna de 1845-48 y lo van a mandar deportado a Australia. Él le dice que cuide de su hijo y le recuerda los buenos tiempos cuando estaban en los campos de Athenry y contemplaban, enamorados, a los pájaros volar libres.




domingo, 30 de julio de 2006

Valencia sin ti.



(Edificio de Correos en Valencia, frente al Ayuntamiento.)



Valencia desde la terraza del hotel, un mar de edificios, calles y coches hasta donde alcanzaba la vista. Me sorprende ver las ciudades así, desde lo alto, porque se ven con otra perspectiva. Y allí estaba el edificio del Prop a donde me acompañó M.Jesús el primer día que llegué a Valencia sin saber dónde iba a tener que trabajar y a donde fui tantas veces por cuestiones administrativas. El centro comercial donde me compré toda la ropa de verano que no me había comprado en cinco años porque siempre iba con el uniforme de trabajo en aquellos veranos en que trabajé y la tienda de discos donde adquirí, el día en que me renovaron el contrato, el CD de Revólver que me acompañaría durante tantos kilómetros entre Valencia y Elche. La estación de autobuses, un poco más allá, donde solía recogerme M.Jesús cuando iba a Valencia a verla y la de metro que aprendí a usar por no coger el coche en la gran ciudad, cosa que odiaba. El parque del cauce del Turia donde paseé una tarde de domingo primaveral con Juanjo y una noche previa a Fallas con Sara. ¡Cuántos recuerdos de un año intenso de mi vida!
Valencia de noche desde la novena planta de un hotel, contemplando las luces de los edificios de oficinas en los que se adivinaban guardas jurados del turno de noche y algunas de los pisos donde alguien no dormía a las 2 am. Lo cual me hizo recordar aquel 6º piso del barrio de Patraix donde habité una vez, cuando me asomaba a la ventana del comedor y veía las luces de las teles en la penumbra de salones en los que alguien aún estaba despierto. Allá abajo, la cafetería donde un día de junio Juanma, Paqui y yo tomamos algo cuando ellos vinieron a arreglar papeles y el guarda jurado del turno de noche que pareció mirarme en ese momento en que se detuvo en su paseo nocturno y le llamó la atención una luz en la ventana del piso nueve del hotel desde la cual yo lo veía. Y Paqui, saliendo del baño en ese momento, preguntando: "¿Qué haces mirando por la ventana?" Y yo: "¿Te acuerdas de aquel día en el que estuvimos con Juanma en esa cafetería de ahí bajo?"
Cosas que pasan tras una cena en un italiano frente a la catedral en la que conocí a compañeros conspiradores de otros blogs y sus comentaristas. Y eso que no nos fuimos con ellos al bar de Olga (creo que era Olga) porque queríamos acostarnos pronto para estar frescas como una rosa al día siguiente, si no, habría sido peor. Por cierto, gracias por las fotos, Marisaddie y saludos a los demás.
He vuelto a subir en taxi y en metro, quién sabe si arriesgando mi vida, y a patear las calles valencianas, y a pasar por una cafetería de la Gran Vía donde un domingo de junio quedé con Benjamín para distraernos los dos de las oposiciones un rato. Tantos recuerdos, tantas cosas por las cuales Valencia se queda con parte de mi vida, de mis 31 años vividos allí (no todos juntos, sino el año en que tuve 31). Y otra vez Valencia sin ti y, sin embargo, estabas en cada rincón.

Postdata: Me voy a Irlanda a ver a Anaví unos días, nos vemos a la vuelta.



martes, 25 de julio de 2006

Patrimonio de la Humanidad.

(Sillas preparadas para el Tribunal de las Aguas de Valencia, en cada una está escrito el nombre de la acequia que el juez representa, aunque no se ve mucho en la foto.)

(Llega el tribunal y toma asiento mientras el público está atento al desarrollo de los acontecimientos. El hombre de la gorra es el alguacil.)


A raíz de este post de Anaví y el debate generado con él, he recordado que se quiere proponer al Tribunal de las aguas de Valencia para la declaración de bienes intangibles del patrimonio de la humanidad de la UNESCO. Este tribunal, como veréis en las páginas web adjuntas, viene ya de tiempos de los árabes, aparece en las novelas de Vicente Blasco Ibáñez y tiene la finalidad de resolver las disputas que se crean en las acequias de la huerta valenciana respecto al uso del agua (quién tiene derecho a usarla, cuánto tiempo, etc.) y mediar en las peleas de los labradores, imponiendo sanciones a los que no cumplen las normas. Se reúne todos los jueves a las 12 del mediodía en la puerta de los apóstoles de la catedral de Valencia. A los litigantes se les da permiso para que se defiendan con las palabras: "Parle vosté" (hable usted), ya que la vista oral se lleva a cabo en valenciano, la lengua autóctona.
Estas fotos son del 14-7-05 cuando fui a verlo. Después de todo el curso viviendo en Valencia, no me podía ir sin verlo. Por cierto, mañana vuelvo a Valencia a la adjudicación de plazas y no volveré hasta el jueves por la noche, así que, no os extrañéis de mi ausencia.



BIBLIOGRAFÍA:


domingo, 23 de julio de 2006

jueves, 20 de julio de 2006

Por los niños.

Me pide Anaví que siga una cadena en la que se intenta concienciar de los problemas que tienen los niños en el mundo. Difícil añadir algo más a lo que ella ya ha expuesto tan bien aquí. Sin embargo, me vienen a la mente dos libros que compré en Irlanda del Norte: Children of the Troubles y Children in Crossfire. (Los enlaces que he puesto no llevan a esos libros, pero tienen relación con ellos.)
El primero habla de los niños de Irlanda del Norte y cómo crecieron con el conflicto que vivían todos los días. La autora, Laurel Holliday, es americana y se dedicó a entrevistar a gente de ambas comunidades (católicos y protestantes) para saber cómo vivieron el día a día en la época más dura de lo que los irlandeses llaman "The Troubles" (los problemas o conflictos). Escribió una pequeña introducción sobre cada autor, dónde vivían en ese momento y en qué trabajan en la actualidad y luego les pidió que le dejaran sus diarios de la niñez o adolescencia, redacciones que habían escrito para el colegio, poemas, etc. y publicó el libro con todo ello, donde se puede leer cómo afectó esa situación a los niños.
No sé si está traducido al español, pero es un libro muy interesante y lo extraño es que la gente se prestara a hablar del tema, en una sociedad cuya máxima, supongo que por cuestión de supervivencia, ha sido siempre: "Whatever you say, say nothing" (digas lo que digas, no digas nada sobre ese tema).
Traduzco un poema de una niña de diez años, cosa interesante en los tiempos que corren, y pienso en Líbano y Palestina al transcribirlo:

"Bombas, balas, asesinatos y matanzas
eso es todo lo que he conocido
durante los diez años de mi vida.
No sé cómo empezó todo
pero cientos de familias se han quedado con el corazón roto.
Un alto el fuego llegó en agosto de 1994
más turistas y compradores en las tiendas que nunca.
La gente sonríe ahora, vive sin temores.
Hemos estado atrapados en esta pesadilla durante 25 años.
Así que, miremos todos hacia el futuro ahora
olvidemos el dolor del pasado
todos podemos vivir juntos
Hay paz por fin."

Y, no hay que olvidar tampoco palabras como estas, escritas por un chico protestante a los 21 años, reflexionando sobre el pasado: "Había lugares que nunca visité, gente que nunca vi, y cosas que no podía hacer porque implicarían cruzar la línea invisible y adentrarme en lo que era territorio católico". Frases tremendas por lo que implican, que te ponen los pelos de punta, como lo que describe una chica católica de 14 años (que acabó casándose con un protestante) sobre cómo se pueden perder las amistades en este tipo de conflictos:

"He jugado con ellos en la calle,
he compartido mis primeros años con una de ellas.
Estábamos juntas y compartíamos las chucherías,
cantábamos y saltábamos a la comba y lo pasábamos muy bien.
Y, de pronto, nos hicimos mayores,
la guerra empezó
y nos volvimos más valientes.
Ahora cuando nos encontramos
nunca nos hablamos
por miedo a los chicos de la calle
porque ella pertenece "al otro lado"."

El segundo libro, Children in Crossfire (Niños en fuego cruzado) tampoco creo que esté traducido al español y también es muy interesante. Es un libro con redacciones escolares de niños y adolescentes (algunos, alumnos míos que me sorprendieron por lo bien que escribían) sobre temas como el hambre en el mundo y, concretamente, la gran hambruna que vivió Irlanda en 1848 y que hizo que muriera muchísima gente y otra mucha tuviera que emigrar, conflictos como el de Palestina, Irlanda del Norte, los judíos en la Segunda Guerra mundial, violencia en el hogar (padres que pegan a las madres, padres alcohólicos, padres que se pelean porque se van a divorciar y los niños lo sufren, etc.), el acoso escolar, etc. El libro lo publicó el ayuntamiento de Derry a beneficio de una ONG que se llama igual, Children in Crossfire, cuyo enlace he puesto más arriba.


En resumen, que cualquier situación violenta (y no sólo por guerras o conflictos armados, sino también por violencia en el hogar, como he dicho antes) a los niños les afecta mucho, son los más indefensos, los que más lo sufren, los más vulnerables y a los que más debemos proteger, porque eso les afectará el resto de su vida. No sólo por las secuelas físicas, sino casi peor por las psicológicas.

Y ahora, se supone que debo nombrar a cinco más para que sigan la cadena en sus blogs, pero no voy a nombrar a nadie. Quien se dé por aludido y le interese el asunto, que la siga.


Artículo de El País sobre el tema.

miércoles, 19 de julio de 2006

Mi madre.


A raíz de este post de Xnem sobre su madre y este otro en el que se le ve a él con su hermano en el cole, le prometí que le enseñaría una foto de mi madre también en el colegio, con trenza como la suya, y con teléfono como su hermano. Sólo que, a diferencia de las fotos que nos enseñó Xnem, en esta no sale el mapamundi ni decorado de libros, sino un cuadro como fondo para la fotografía. Parece que, en vez de estar en el colegio, mi madre esté haciendo los deberes en el porche de una granja o algo así y el teléfono resulta un tanto anacrónico para esa escena campestre, pero en fin, supongo que el fotógrafo pensaría que daba un toque moderno. Y, como dato curioso, veinte años después el mismo fotógrafo de Valencia me sacó a mí otra foto en el cole (ver aquí), aunque esta vez, más sosa, pues no hay fondo ni teléfono, yo no tuve tanta categoría. :( Lo cual me recuerda, por cierto, que sólo hemos visto fotos en el cole de Xnem y mías (más las de nuestras respectivas madres de colegialas) y una de Noctiluca de pequeña también en un jardín, pero queremos ver a Malena, Anaví, Ernesto, Marga, Nanny, Mahaya, etc., etc. en su niñez y/o adolescencia. Así que, sin escaqueos, que ya toca. ¡Queremos ver esas fotos, ja, ja!
Sin embargo, el tema principal es que hoy esa niña de la foto cumple años y, como ya sabéis, a una dama no se le pregunta la edad, pero echadle unos 22 más que yo. Pero que no cunda el pánico ¿eh?, que hace poco nos preguntaron si éramos hermanas, así que, será que se conserva muy bien (¡o yo muy mal y parezco mayor!) en resumen, que si mi madre no me mata después de esto, seguiré escribiendo en el blog. Y que ella sabe que somos mujeres parcas en palabras, tímidas, pero que nos entendemos y que no hace falta hablar para saber que nos queremos. ¡Feliz cumpleaños, mamá!

lunes, 17 de julio de 2006

Fin de Noches de julio.

Me resisto a creer que hayas pasado tan pronto a la historia, a una historia que no es la mía también, sino la tuya propia, como antes de conocernos. Te quiero. Sé que es una expresión que pierde contenido semántico al repetirla, pero tú eres la primera persona a la que he dicho: "Te quiero". Contigo descubrí qué se siente en las tardes escasas de invierno, cuando el cielo amenaza lluvia y las gaviotas revolotean por el puerto. Los irlandeses creen que las gaviotas son las almas de los marineros muertos, que vuelven para recuperar algo que dejaron atrás. Menos mal que las calles de la vida cotidiana tienen carril de ida y vuelta.
Fue en una de esas tardes cuando mis labios pronunciaron la fórmula mágica. El océano Atlántico, inmenso, poderoso, se muestra verde oscuro y gris, y el cielo, sin embargo, en vez de descargar su furia, deja entrever un sol que declina, poco antes de que se vuelva negro y empiece a llover. Cómo se mezcla el verde de la hierba, el gris de las casas y el fuego solar con el color indefinido del mar. Y qué bien se ve este espectáculo desde la calle Heathmount, en Portstewart.
Cómo te voy a querer, cuando te vuelvas recuerdo, nebulosa entre neuronas que intentan acordarse de qué se siente cuando la nieve se derrite bajo unos pies mediterráneos desacostumbrados a ella. Me has enseñado tantas cosas que he aprendido de ti y contigo, que nunca podré darte las gracias. Gracias. Por haber sido lo que me habría gustado ser para ti. Por haber formado parte de mi historia individual, aunque sólo fuera durante unos meses.
Te quise en días de abril y mayo, cuando el sol era un regalo divino y no un castigo, como los rigores estivales a los que estamos acostumbrados en estas tierras. Los nativos se ponían el uniforme que lucen en las playas de Benidorm para aprovechar y ponerse morenos. Sólo conseguían ponerse rojos, pero nos enseñaban a apreciar lo que vale un rayo de sol. Y nosotros, que nacimos en la España seca, intentábamos demostrarles de qué sirven tres horas seguidas de lluvia. Aprendimos mucho en Irlanda, y no sólo en la universidad, sino también en la vida diaria.

viernes, 14 de julio de 2006

Reflexiones sobre el inglés.

"Elige algo que pueda ser para ti el cimiento de tu existencia. Algo a lo que te puedas agarrar en los momentos malos, algo que nadie pueda quitarte. Las personas, los afectos pasan, pero tu profesión está ahí. Es como tu esqueleto que soporta tu cuerpo y te permite andar y moverte de un lado a otro, un delicado mecanismo que regula el equilibrio de tu vida."-Mujeres de negro, Josefina R. de Aldecoa.




Tengo esta cita clavada en la pared, junto con las postales que me traje de Irlanda. Mi profesión es el cimiento de mi existencia porque lo es todo, quiero decir, todo lo humano. Implica literatura, arte, música, historia... y, sobre todo, lo más natural, lo que nos hace humanos: la lengua. El instrumento de comunicación por excelencia. Saber idiomas, para saber lo que opina el vecino, para saber con quién nos jugamos los cuartos, para descubrir un día que, en el fondo, no somos tan distintos aunque hablemos diferente. Eso era lo que la Unión Europea pretendía que descubriéramos con los intercambios y las becas Erasmus.
Mis amigas no entienden por qué digo que el inglés es mi lengua. Son cuatro meses de mi vida, de mis veintiún años, de estudiar en un idioma que no adquirí de niña y tener que competir en clase con gente que sí lo hizo. De vivir fuera de casa en un país que me ha abierto las puertas y que ya considero mío. El inglés ya no les pertenece a los países anglosajones a estas alturas, sino al mundo entero, para bien y para mal. Ahora todos tenemos derecho a hablar en inglés y modificarlo al hablar, porque también es nuestra lengua.
En el próximo siglo habrá miles de dialectos ingleses en el mundo. Los hindúes y los caribeños son hablantes nativos con sus respectivos acentos. Los españoles también lo seremos algún día. Y de la misma forma que mi español demuestra que soy española y no mejicana, por ejemplo, quiero que mi inglés lo demuestre también. No quiero tener acento americano porque no soy americana ni acento británico porque no soy británica. Quiero hablar inglés con el acento que surja aquí.

(Escrito hace diez años y, aunque no lo parezca, estaba mezclado con lo de Noches de julio.)

martes, 11 de julio de 2006

Siete meses de blog.


Hoy haces siete meses que abrí el blog y os digo lo mismo que cuando hizo tres meses, que gracias por leerme y por esas amistades que han ido surgiendo poco a poco con el tiempo. Me habría gustado que Mahaya lo celebrara hoy conmigo, pero no sé qué le ha pasado (algo grave debe de ser para desaparecer tan repentinamente) que ha cerrado su blog. Esperemos que sólo sea temporalmente y que todo se le arregle pronto. Le dejo los delfines del cumpleaños de Xnem, que a ella le gustan mucho los animales, a ver si así se anima a continuar.




domingo, 9 de julio de 2006

Noches de julio.

Tú sabes lo que pasa en las noches de principios de julio, cuando la media luna en forma de tajada de sandía brilla y entra poco aire fresco por la ventana abierta de par en par. Estoy en la ciudad, se nota por los coches, el ruido, el cambio de color en los semáforos. No sé dónde estarás tú en estos momentos. Te imagino, no sé por qué, al aire libre, viendo esta media luna de julio.
Esta noche tengo algo que contarte. Llevamos un mes sin vernos y, aunque hemos estado en contacto por carta y por teléfono, no es lo mismo: hay mil cosas que me gustaría contarte cara a cara, para comprobar cómo reaccionas, qué piensas. Para ver si arqueas la ceja izquierda en señal de extrañeza, si tus ojos verdes disfrazados de marrón me miran con reproche porque acabo de decir una barbaridad, o si tus labios están a punto de esbozar una sonrisa, reconociendo de ese modo mi sentido del humor. Para saber esas mil cosas que nunca te dice un papel emborronado de tinta azul o una voz que suena al otro lado de un artilugio metálico.
Estarás pensando cómo puedo decir esto ahora -escribir, más bien- cuando me has oído mil veces defender la comunicación epistolar, cuando me has visto tantas veces esconder mi timidez tras un papel, dar mi brazo a torcer y reconocer que tenías razón por escrito, pedirte disculpas y prometerte que podías contar conmigo en garabatos de tinta azul.
Te echo de menos. A ti, a nuestras charlas en la Universidad de Coleraine, a nuestros paseos por The Promenade, como llaman las gentes del lugar al paseo marítimo, al pub donde tomé la primera cerveza de mi vida. Nunca me ha gustado la cerveza, pero aquella me supo a gloria: tú estabas conmigo.

(Escrito en julio de 1995.)

viernes, 7 de julio de 2006

A Malena, que nos habita.

Podría escribir esto en el blog de la Generation, pero no quiero quitar protagonismo al poema que ha puesto Marga ni la canción que te dedicó Pam, así que, aquí lo digo:

"Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular su savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos.
Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad con que respiraste el día en que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve."

(c) Donde el corazón te lleve, Susanna Tamaro.
Traducción: Atilio Pentimalli Melacrino.

(No hay que olvidar nunca mencionar a los traductores, que son los que nos traen las grandes obras y las hacen comprensibles para nosotros.)


Pdata. Después de publicarlo me he dado cuenta de que también podría decirles lo mismo a Iradya, Samcorco, Madison, Umma, If, Metis y Ernesto. Así que, como Malena es tan generosa y lo comparte todo, supongo que no le importará que les dé un trocito de su post a ellos también.


martes, 4 de julio de 2006

Día de los blogs.


No sé qué pasa este mes de julio: cumpleaños de varias chicas con un tanto de melancolía (Metis, If, Bridget), dos blogs parados desde hace un tiempo por diversas causas (Umma y Marisaddie), otros dos que cierran hoy (Iradya y Malena), otro que celebra seis meses (Mahaya)... La blogosfera está viva, aunque no lo parezca, y cada día nacen y mueren diversos blogs. Hay otros que se paran durante meses y luego siguen funcionando (Alucard), hay de todo, como en botica. Pero yo os pediría que sigáis escribiendo, con el mismo nombre o con otro diferente, porque es como ir al kiosko un día y que no esté tu diario preferido.
En fin, mañana tengo el examen oral a una hora intempestiva: las 2.30 pm. No sé si está todo perdido o aún no, pero se hará lo que se pueda. Un abrazo a los ausentes (por si lo leen sin que lo sepamos) y a los presentes. Si os gusta el fondo de escritorio de julio, lo podéis sacar de la pág. web que viene en la foto.

Una canción sobre Valencia de Revólver y que me encanta, Dentro de ti:

No diré que fue un infierno,
pero tampoco fue tierno
conseguir un poco de aire y respirar.
A pesar de que en invierno
la humedad rompe los huesos
y en verano el sol te juzga sin piedad,
Aun así te odio y quiero,
amo el azul de tu cielo,
aunque a veces no demuestre su color.
Y yo que llevo escrito en la cara
mil guerras y una ganada,
que es estar dentro de ti. (2 veces)
Y daré bien empleado el largo paso de años
mientras siga respirando al despertar.
Y tus ojos que, a la luz del día,
me tiran de la cama sin piedad.
Aun así te odio y quiero,
amo el azul de tu cielo,
etc. (estribillo)
Y los coches, y la gente, y la lluvia en el cristal,
saben bien lo que es vivir en ti ciudad.
Avenidas de gigantes, calles desnudas sin luz.
El amor de una y mil vidas eres tú.
Y yo que llevo escrito en la cara
mil guerras y una ganada,
que es estar dentro de ti. (2 veces)

lunes, 3 de julio de 2006

Valencia.

Hoy estoy un poco tocada porque ha habido un grave accidente de metro en el barrio donde viví el año pasado en Valencia y era una línea que yo cogía muy a menudo. Además, me recuerda a mi amigo John y su afición al metro, siempre me hacía ir en él en los dos fines de semana que vino a verme, siempre dice que le encanta el metro y que aquí lo echa de menos porque no hay. Esta es una foto que John sacó con su teléfono móvil en diciembre de 2004, creo que era en la estación de Ángel Guimerá.
La 1 es la primera línea de metro que hubo en Valencia y tiene un recorrido muy grande, ya que viene desde los pueblos, donde el metro va por superficie como un tren de cercanías, y, al llegar a la ciudad ya va subterráneo. Dicen que si llevaba mucha velocidad, que si trenes en mal estado... No sé, lo cierto es que esos vagones son de los más viejos, los de la línea 5, no sé por qué, son mucho más nuevos. Y recuerdo que en ese tramo hay una división que separa líneas de metro y una curva en la que había que agarrarse bien si ibas de pie, para no caerte. También sé, por haberlo cogido alguna vez a esa hora, que a la 1 pm suele estar bastante lleno de gente, así que, debe de haber sido una tragedia.
Ahora vendrán los políticos echando balones fuera y las culpas a los contrarios, que si el gobierno central no da bastante dinero a nuestra región, que si el gobierno regional y local se gasta todo en la Copa América, en la Ciudad de las Artes y las Ciencias y en visitas del Papa y luego no revisa las líneas de metro y las cosas realmente necesarias... En fin, sin comentarios. (Este post no va a tener comentarios, por motivos que comprenderéis.) Ya le he dicho a mi madre que, si me muero en algún accidente de este tipo, atentado terrorista o catástrofe parecida, no quiero políticos ni similares en mi funeral. Dicho queda aquí: abstenerse gente que quiera salir en la foto por quedar bien.

sábado, 1 de julio de 2006

Vicente Huidobro.

Para seguir con el surrealismo de Reaño y Marga, otro autor surrealista: Vicente Huidobro, chileno que vivió en París y escribió en francés. De su largo poema Altazor, un trozo del Canto II, que es el que más me gusta y, tal vez, sea el menos surrealista. Ya me gustaría a mí que me dijeran o escribieran esto. Y, aunque no tiene nada que ver, feliz cumpleaños a mi amiga Pilar (ver mujeres que conocí en Derry), que hoy lo celebrará en algún lugar de Brasil.

"Te pregunto otra vez
¿Irías a ser muda que Dios te dio esos ojos?

Tengo esa voz tuya para toda defensa
Esa voz que sale de ti en latidos de corazón
Esa voz en que cae la eternidad
Y se rompe en pedazos de esferas fosforescentes
¿Qué sería la vida si no hubieras nacido?
Un cometa sin manto muriéndose de frío

Te hallé como una lágrima en un libro olvidado
Con tu nombre sensible desde antes en mi pecho
Tu nombre hecho del ruido de palomas que se vuelan
Traes en ti el recuerdo de otras vidas más altas
De un Dios encontrado en alguna parte
Y al fondo de ti misma recuerdas que eras tú
El pájaro de antaño en la clave del poeta."