"Las batallas hay que darlas, se ganen o se pierdan, hay que darlas por el hecho mismo de darlas."-José Luis Sampedro.
domingo, 23 de noviembre de 2008
Besos.
"¡Si me llamaras, sí;
si me llamaras!
Lo dejaría todo, todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!"
Y también:
"Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más.
El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada
ya, para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.
Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no
—¿adónde se me ha escapado?—.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos."
Pero los cantantes son casi más expertos en besos que los poetas y, si no, que se lo pregunten a Víctor Manuel:
Y también a Carlos Goñi:
Pero en fin, habrá que volver a la vida real y corregir lo que me queda.
jueves, 20 de noviembre de 2008
Cazorla.

Descubrí que tengo una capacidad tremenda para adaptarme a las circunstancias y que cuando hay un problema me centro en cómo se puede arreglar e intento colaborar con los demás para lograrlo, no salgo corriendo ni pongo pegas. Afortunadamente, la mayoría del grupo éramos así y por eso conseguimos poner cada uno su granito de arena para que las cosas salieran bien a pesar de los contratiempos. Especialmente cuando una del grupo se hizo un esguince y entre todos nos coordinamos para prestar ayuda, sobre todo, una enfermera que venía con nosotros. Menos mal que con el vendaje pudo bajar por su propio pie apoyada en dos bastones y, aunque ya llegamos a los coches anocheciendo, valió la pena el paseo lento por la sierra.

Cazorla estaba preciosa: unas cascadas impresionantes, ríos, verde por todas partes, montañas con formas diferentes... Sabía que me iba a gustar, pero nunca pensé que tanto. Además, todos estábamos igual de sorprendidos y encantados, con lo cual el buen humor se notaba. Eso sí, hacía bastante frío por la mañana temprano, desde Irlanda no había vuelto a ver escarcha sobre la hierba, y por la tarde, conforme se iba poniendo el sol también bajaron las temperaturas, lo cual, como siempre, me afectó a la garganta y, aunque he estado resistiendo lo posible estos días, hoy ya he caído y no he ido a trabajar porque me dolía mucho al hablar y al tragar.
Fue un viaje también para la reflexión, porque la naturaleza te hace pensar en que los seres humanos jamás deberíamos habernos separado de ella, por todo lo que nos aporta. Deberíamos estar integrados en ella, como nuestros antepasados. Además, como estos días he estado leyendo el libro que me regaló M.F. por mi cumpleaños, El alquimista, también me hizo pensar en todo eso de seguir la leyenda personal, el lenguaje del mundo y si será verdad que cuando deseamos algo el universo entero conspira para que se cumpla.

Al final las cosas salieron de forma diferente a lo previsto y no pude conocer a Cornelius pero, a cambio, hablé con su mujer por teléfono y comprobé que es encantadora, como ya era de suponer tras leer el blog de su marido y los posts que le dedica a veces. Por tanto, queda pendiente conocernos en otra ocasión.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Blogs.
Al final creo que lo logré y mi compañera M., que parece por ahora ser la más entusiasta en el proyecto, me dijo que entendía perfectamente que, al escribir, nos abrieramos más en la distancia y el no estar cara a cara y que eso llegara a formar una relación muy especial. Además, le parecía una forma muy interesante de conocer a gente. Me estuvo preguntando si se podían subir fotos, si las iba a ver todo el mundo o se podía seleccionar a las personas que querías que las vieran... Así que, espero que pronto tengamos una nueva bloguera por estos mundos, a ver si se anima del todo, que seguro que tiene mucho que contar. (Y nosotros que leer si se decide a escribirlo.)
Este fin de semana me voy a Cazorla a hacer senderismo, Metis me acompañará en otra ocasión a otro viaje, que ya estuvimos hablando del tema cuando me llamó hace un par de semanas o así. Y espero poder conocer el domingo a Cornelius, a ver si hay tiempo en la apretada agenda del viaje. Además, espero conocer también a Marmack la semana que viene, si es posible. Poco a poco vamos poniendo cara y voz a los amigos.
lunes, 10 de noviembre de 2008
Guitarra.
"La guitarra
Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil
callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible
callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh guitarra! Corazón malherido
por cinco espadas."
Aunque yo fui siempre más de Antonio Machado:
"Guitarra del mesón que hoy suenas jota,
mañana petenera,
según quién llega y tañe,
las empolvadas cuerdas.
Guitarra del mesón de los caminos
no fuiste nunca ni serás poeta.
Tú eres el alma que dice su armonía
solitaria las almas pasajeras...
y siempre que te escuche el caminante
sueña con un aire de su tierra.
Guitarra del mesón que hoy suenas jota,
mañana petenera,
según quién llega y tañe,
las empolvadas cuerdas.
Guitarra del mesón de los caminos
no fuiste nunca ni serás poeta."
En fin, que me he comprado una guitarra. Ahora tendré que aprender a tocarla.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Textos "robados" 2.
Recuerdo que me llamaste desde la playa, ¿cómo olvidar tu voz alegre por las buenas noticias y aquella forma de decirme "te quiero"? Me costó encontrar el móvil en el fondo del bolso, sonando con tanta urgencia que me puse nerviosa y me volví torpe, sabiendo que eras tú quién llamaba y no podía encontrar el maldito trasto. Pero al final contesté y las piedras de aquella plaza castellana tan sobria se volvieron multicolores al oír tus palabras. Llovía aquel mediodía de finales de octubre en que yo cruzaba la plaza, sin paraguas, como siempre, soy así de desastre, ¿qué le vamos a hacer? Nadie es perfecto.
Me estaba empapando con esa lluvia fina y eterna que parece nada pero acaba calándote hasta los huesos. Hacía un poco de fresco y la mano con la que sujetaba el teléfono se me heló, aunque no lo noté hasta mucho después de colgar. ¿Cómo sentir el frío estando contigo aunque sea en la distancia?
Me llamaste desde la playa y me dejaste oír el mar. O la mar, ¿quién sabe? De repente, volvieron todos los veranos de mi niñez que, como canta Serrat, "sigue jugando en tu playa" porque yo también nací en el Mediterráneo. Me subió una ola de nostalgia del pecho a la garganta y la emoción apenas me dejó decirte: "Te quiero, te echo de menos, vuelve pronto." ¿Cómo olvidar esa llamada tuya desde la playa, que me hizo saber en ese preciso instante el amor inmenso que te tengo? (Amelche.)
Entonces me acosté pensándote, saboreándote en la distancia sintiendo que tú también, en ese preciso instante, estabas conmigo y gocé ¡cómo gocé...! (Merche Pallarés.)
(Provisionalmente lo coloco aquí mientras pienso qué hacer porque, como le he dicho a Bridget, creo que su texto sería mejor colocarlo en lugar del mío.) Recibí tu llamada desde la playa. Yo, acostada en la cama, enredada en mis cabilaciones, le brazo ocultandome de la luz. Me contabas que la Barceloneta estaba tranquila, se oía a los niños jugar, que todo estaba bien. Tu voz sonaba acelerada. Te imaginé gesticulando en medio del paseo, mirando al mar y pensando en mi. Imagino que desde el Maremagnum hasta la playa corriste para dejar atrás el nerviosismo con el que habías salido de tu habitación para enfrentarte al nerviosismo de llamarme a mi. Recibí tu llamada desde la playa. Oí tu sonrisa através del teléfono cuando me dijiste que todo saldría bien. Que seríamos felices en Barcelona, que lo sabías porque veías el mar. El silencio nos envolvió. Repetiste que todo saldría bien. En ese momento aparté el brazo, la luz lo inundó todo y yo también pude ver el mar. (Bridget.)
O tal vez… soñé tu llamada, imaginé tu voz cálida como una caricia, sentí tus brazos envolviéndome, compartí tu risa sincera… Tal vez tú no existas, o no fue mi número el que marcaste… pero yo soñé, o imaginé o realmente recibí tu llamada… Sólo sé que en aquella tarde lluviosa me llegó un envolvente soplo de afecto y de deseo, y me sentí amada, comprendida, entendida, deseada, libre y acompañada, y me levanté de la cama revuelta con lágrimas, suaves lágrimas bailando en las pestañas, pero alegre por dentro, fuerte de nuevo para retomar la vida, real, esa sí real, que me esperaba tras la puerta de la alcoba. (Sofía)
Y Alberto sigue con la versión masculina (corrígeme si me equivoco): Sí, iba a regresar a mi habitación, a revivir tu aliento, tu sonoridad, tus manos. Entonces pasé por delante de aquella dársena. De un barco negro salían hombres negros como esscupidos de la boca del dragón. Me lo quedé mirando. Quería volver a la calidez de tu recuerdo, pero algo me impulsaba a mirar. Mi retina se cubrió de agua salada, de bravo oleaje, de piratas de otro tiempo. ¿Qué podía hacer? ¿Seguir mis deseos o dejarme atrapar por aquel férreo imán que me atraía como una sirena?Quise que tu fueras mi sirena, pero no… el destino me tenía reservada otra.
Uno de aquellos pasajeros del infierno se dirigía a mí rápidamente. Quise huir pero no pude. ¿Quién era aquél que me buscaba? ¿Por qué necesitaba esperarle? ¿Qué fuerza tenía? Era fornido, musculoso, seguro de sí… Sus ojos atormentados me suplicaban. Eran unos ojos negros, profundos, abismales. ¿Qué misterios encerraban? Por cierto, no sé si lo ves en tu ordenador, Alberto, pero he puesto los distintos trozos en diferentes colores: azul el de Pedro, verde el mío, rojo el de Brujita, naranja el de Merche y lila el de Sofía. Y ahora he añadido en negro el de Bridget y el tuyo.
viernes, 31 de octubre de 2008
Textos "robados".
Recuerdo que me llamaste desde la playa, ¿cómo olvidar tu voz alegre por las buenas noticias y aquella forma de decirme "te quiero"? Me costó encontrar el móvil en el fondo del bolso, sonando con tanta urgencia que me puse nerviosa y me volví torpe, sabiendo que eras tú quién llamaba y no podía encontrar el maldito trasto. Pero al final contesté y las piedras de aquella plaza castellana tan sobria se volvieron multicolores al oír tus palabras. Llovía aquel mediodía de finales de octubre en que yo cruzaba la plaza, sin paraguas, como siempre, soy así de desastre, ¿qué le vamos a hacer? Nadie es perfecto.
Me estaba empapando con esa lluvia fina y eterna que parece nada pero acaba calándote hasta los huesos. Hacía un poco de fresco y la mano con la que sujetaba el teléfono se me heló, aunque no lo noté hasta mucho después de colgar. ¿Cómo sentir el frío estando contigo aunque sea en la distancia?
Me llamaste desde la playa y me dejaste oír el mar. O la mar, ¿quién sabe? De repente, volvieron todos los veranos de mi niñez que, como canta Serrat, "sigue jugando en tu playa" porque yo también nací en el Mediterráneo. Me subió una ola de nostalgia del pecho a la garganta y la emoción apenas me dejó decirte: "Te quiero, te echo de menos, vuelve pronto." ¿Cómo olvidar esa llamada tuya desde la playa, que me hizo saber en ese preciso instante el amor inmenso que te tengo? (Amelche.)
Entonces me acosté pensándote, saboreándote en la distancia sintiendo que tú también, en ese preciso instante, estabas conmigo y gocé ¡cómo gocé...! (Merche Pallarés.)
¿Quién da más?
Pdata. Pedro me dice en los comentarios que pongáis los enlaces a su post y a este para saber de dónde viene todo y a dónde vamos con la historia. Me parece bien, porque si no, puede ser un lío encontrar luego las diferentes partes del relato. Además, como veis, Brujita se ha animado a continuar y he añadido su texto. Y Merche Pallarés creo que se ha adelantado demasiado a los acontecimientos yendo al grano, pero en fin, ahí queda su aportación también.
Pdta 2: Una amiga me ha mandado por e-mail la continuación a partir de mi texto, por eso lo pongo en el mismo color que el de Brujita, porque es la tercera parte. Sin embargo, a mí no me cuadra que la protagonista esté en una plaza y al mismo tiempo en la cama. Puede que se imagine toda la historia, pero es que él empieza diciéndole: "Recuerdo que te llamé desde la playa", así que no se lo ha imaginado, los dos personajes coinciden en eso. En fin, será que soy muy tiquismiquis con que haya una coherencia entre el espacio-tiempo. He aquí la continuación:
O tal vez… soñé tu llamada, imaginé tu voz cálida como una caricia, sentí tus brazos envolviéndome, compartí tu risa sincera… Tal vez tú no existas, o no fue mi número el que marcaste… pero yo soñé, o imaginé o realmente recibí tu llamada… Sólo sé que en aquella tarde lluviosa me llegó un envolvente soplo de afecto y de deseo, y me sentí amada, comprendida, entendida, deseada, libre y acompañada, y me levanté de la cama revuelta con lágrimas, suaves lágrimas bailando en las pestañas, pero alegre por dentro, fuerte de nuevo para retomar la vida, real, esa sí real, que me esperaba tras la puerta de la alcoba. (Sofía)
Pdata 3: Bueno, ahora que lo leo todo, veo que, aunque Sofía lo pensó para continuar después de mi texto, también tiene sentido si lo ponemos a continuación del de Merche. Al final me voy a tener que tragar mis palabras sobre la coherencia del espacio-tiempo... Pido disculpas de rodillas. :-)
lunes, 27 de octubre de 2008
Adolescencia.
La adolescencia y la juventud son las mejores etapas de una vida, son las etapas tuyas, verdaderamente tuyas y eres consciente de tus actos. Porque en la niñez, eres feliz, pero no eres responsable ni consciente plenamente de tus actos, en la madurez tienes una responsabilidad con tus hijos y ya no eres libre, y en la vejez ya no tienes esa euforia de la juventud.
(Escrito en mi diario el 4-11-1988, viernes, cuando yo tenía 15 años.)
Y un poema dedicado al instituto:
"Cual negras figuras de bandoleros
Conjunto de clases rolleras
Buenos y malos profesores,
Inmensa mole amarilla
Edificio mil veces odiado
Cuando esté a punto de divorciarme y tenga
17-1-1989.
Así que, para no echarlo a faltar, me hice profesora, para seguir eternamente yendo al instituto, mezclarme con los adolescentes y ser un poco adolescente cada día.
Otro post relacionado, el que escribí sobre las generaciones.
sábado, 25 de octubre de 2008
Carácter.
Me han acusado varias veces de ser poco sociable, de no querer conocer gente nueva, cuando pienso que, a pesar de mi timidez, soy bastante abierta y estoy siempre dispuesta a hablar con desconocidos. De hecho, cuando he vivido en el extranjero, he llegado a conocer a muchas personas, sin ningún problema. Como también las he conocido en todos los trabajos en los que he estado y me he llevado bien con todos. Además, suelo adaptarme a viajar con gente, a salir con gente e, incluso a la gente con la que he compartido casa, que era en algunos casos bastante peculiar. Vamos, que no creo ser una tiquismiquis. Vosotros lo sabéis porque habéis comprobado que os he mandado e-mails, cartas, postales e, incluso, no he tenido reparos en hablar por teléfono o quedar para conoceros. Llegué a irme a Irlanda y todo para conocer a Anaví. Si fuera una persona cerrada o sosa, no contestaría ni me molestaría en llamar o en ir a conocer a gente nueva.
En resumen, que creo que la teoría de que soy poco sociable se cae por su propio peso. Lo que sí es verdad es que me gusta tener mi espacio y que se respete, que no se metan en mi vida privada, por ejemplo. Que no me digan cómo tengo que hacer las cosas, como si no fuera yo suficiente mayor para saber cómo vivir mi vida. Tampoco entiendo que se piensen que estoy aburrida o triste, sólo porque me apetezca estar sola. Porque hay momentos en que, cuando pasas mucho tiempo metida en un autobús con un grupo, te gusta pararte a contemplar un paisaje o visitar una ciudad tú sola. Y más yo, que trabajo encerrada con treinta personas en clase, cuando salgo al recreo me encuentro a cien personas en la sala de profesores y, al cabo de la jornada laboral me he cruzado con más de mil por los pasillos y el patio. Así que es normal que me apetezca estar sola. Además, soy una persona que, cuando no quiero estarlo, llamo por teléfono a alguien, intento quedar... O sea, que lo digo.
Tampoco me gusta que me critiquen en público sin dirigirse a mí, pero dando a entender que va para mí (y, encima, con risitas y cachondeo) en vez de dar la cara y decirme: "Ana, pasa esto." Que no me contesten cuando doy las gracias por algo y que me ignoren todo el tiempo. Cuando eso pasa, por supuesto, a mala leche a mí no me gana nadie porque yo también sé ponerme borde con los impresentables. Lo que me duele es que mis amigos no se den cuenta de que no fui yo quién empezó, sino que simplemente me defendí del ataque, y que, con la misma actitud que otras personas, a mí me juzgan y yo lo hago mal y, sin embargo, sus otros amigos lo hacen todo correctísimamente y son los buenos de la película. ¡Qué difíciles son las relaciones humanas! Pero en fin, supongo que, después de todo, "ladran, luego cabalgamos". Y que al final el tiempo me dará la razón.
Propaganda de la tierra de mis antepasados:
Cáceres capital cultural europea 2016.
Votar aquí.
sábado, 18 de octubre de 2008
Bricolaje.
- Los alicates de mi bisabuelo.
- El martillo de mi tío.
- Los destornilladores de mi padre y su truco para sacar los tornillos oxidados que los carpinteros clavaron en la madera. (Hay que ser chapucero...)
- La fuerza de mis brazos.
Bueno, mi padre sacó la mitad, pero luego yo "me enseñé", que decía mi tío y también Paco en su blog el otro día: ver aquí. Gracias, papá. Ahora, enséñame a pintar.
domingo, 12 de octubre de 2008
Nada que contar.
viernes, 3 de octubre de 2008
Entre todos.
Como le dije, yo no sería capaz de ir a la India (ni siquiera de vacaciones) pero admiro a la gente que va allí y a otros países similares a aprender y a ayudar. Esos son los imprescindibles, como parece ser que dijo Bertolt Brecht. Aunque supongo que cada uno de nosotros, a nuestra manera y en nuestro ámbito, podemos hacer mucho cada día por mejorar las cosas.
Por si alguien no recuerda la frase:
"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles."
Ps. For the person who came from Ontario and translated the post about my trip to Aragon. I speak English, so please, next time just tell me and I´ll translate the post for you because I see the internet translator destroyed my text completely! Ha, ha! But thanks for having the interest to read me, even if it wasn't written on your language.
Ver el destrozo, aquí.
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Casi salimos nadando...
Más vídeos aquí.
lunes, 15 de septiembre de 2008
Noche de luna llena.
Hoy en día, además, existen los móviles, para que te llegue un mensaje justo en el momento en que estás más concentrada mirando la luna llena y te interrumpa los pensamientos. Virginia, que tiene la adjudicación de plazas el martes, igual que Paqui. Ojalá tengan suerte las dos y les toque un instituto bueno este curso. Enciendo una vela verde esperanza para ellas.
viernes, 12 de septiembre de 2008
Comentarios.
FUTURA Publicidad ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Un poema para romper con alguien.": A veces para no dañar a la persona que te ama es necesario terminarla con Dulzura, y que mejor que termninarla con un poema... y bien si ustedes dicen para que tomarse un tiempo para esa persona si ya la vas a romper, pues yo digo que hay que tomarse el tiempo para olvidar con cariño todos los lindos recuerdos que se paso con esa persona... aunque la cosa haya terminado mal, creo que es la forma mas dulce de decirle gracias x haberme querido un tiempo."
Y, no sé por qué, me recordó a esta canción, aunque se refiere a una página de un periódico en la que la gente escribe mensajes y se compuso muchos años antes de que existieran los blogs, creo que algunos de los pseudónimos que usamos y de las frases de estos mensajes podrían haberse publicado perfectamente en un blog. Escuchad bien la letra:
Y ya hay canciones que hablan del amor en la red:
(Veremos qué dice Xnem cuando descubra que he puesto una canción de José Luis Perales en el blog, ¡ja,ja,ja!)
domingo, 7 de septiembre de 2008
En un café de Buenos Aires.
Anoche estuve en un café de Buenos Aires, según dice Umma en su blog, refugiándome del frío y la lluvia (y eso que por la mañana fui a la playa a 21 kilómetros de aquí, será que voy teniendo el don de la ubicuidad con los años) calentándome las manos con la taza de café (y eso que casi nunca tomo café porque no me gusta) como solía hacer en los días fríos de Irlanda con las tazas de té. Charlábamos alegremente de los blogs, de la vida, de esto y lo otro. Lo cuenta de tal manera que me imagino un lugar donde no he estado nunca y unos contertulios a los que no he visto y, de repente, estoy allí, como si siempre hubiera tomado café con ellos y con Borges, Gardel, Alfonsina Storni, Lorca y hasta Rubinstein (quién, por cierto, estuvo en Elche también y tiene una palmera dedicada en el Huerto del Cura, ver aquí). No perdía el tiempo el hombre: hoy café en el Tortoni y mañana contemplando palmeras en el Huerto del Cura entre concierto y concierto. ¿Qué son doce mil kilómetros, Umma?
Pero, antes de que existieran los blogs, ya había amistades así, como la de 84 Charing Cross Road, también llamada en español La carta final, en cuya película sale Anthony Hopkins encarnando a un librero inglés que mantiene correspondencia con una escritora neoyorquina, cliente a la que le envía libros que no encuentra en EEUU.
El mundo virtual a veces trasciende al real y nos escribimos cartas, nos mandamos e-mails y mensajes al móvil, nos llamamos y, con suerte, incluso nos llegamos a conocer en persona.
sábado, 6 de septiembre de 2008
Sábado por la tarde.
Cambiando de tema y no es por dar envidia, ¡qué bien se estaba en la playa esta mañana! El agua estaba buenísima.
martes, 2 de septiembre de 2008
Aviso para navegantes.
Esta mujer especial de la que te estoy hablando, tiene tendencia a la melancolía y a derrumbarse de vez en cuando. Es tan fácil herirla, como fácil es que en seguida se vuelva a poner en pie y no se note lo que le pasa por dentro. Y te costará saberlo porque lo disimula muy bien y porque es demasiado orgullosa para reconocer sus debilidades. Nunca quiere aparecer como una mujer débil, aunque sabe que lo es en ciertos aspectos, a una persona como ella no le gusta mostrar sus puntos débiles y quiere aparecer siempre muy segura de sí misma. Además, lleva toda la vida luchando a brazo partido con su timidez para saber cómo actuar siempre, por miedo a hacer el ridículo. Por eso no saber cómo actuar la intimida y, a veces, llegará a intentar evitar situaciones incómodas.
No es perfecta, ya lo sabes, es muy cabezota y terca como una mula cuando se le mete algo entre ceja y ceja. No se enfada a menudo, pero, cuando lo hace, saca el genio que heredó de su padre y ya puedes echarte a temblar porque tiene un pronto un poco fuerte, que sólo dura unos minutos. Normalmente, no llega la sangre al río, ya sabes que perro ladrador, poco mordedor. Y cuando se le pasa, es muy calmada. Pero es una mujer con buena memoria y no olvida, no olvida nunca, aunque parezca que sí. No es rencorosa porque sabe perdonar y sabe escuchar las explicaciones pertinentes y aceptar las disculpas, pero eso no quiere decir que se haya olvidado del asunto. Tampoco quiere decir que te lo vaya a echar en cara cada dos por tres. Simplemente, lo tendrá en cuenta y obrará en consecuencia la próxima vez para protegerse a sí misma, porque sabe que le cuesta cicatrizar las heridas una vez que le han hecho daño.
No es una mujer que se deje dominar fácilmente, aunque en un principio parezca obediente y sumisa. Cederá en las cosas triviales y cotidianas, no va a perder el tiempo discutiendo por ir a un sitio o a otro, por tomar esto o lo otro. Le da exactamente igual. Pero, ¡ojo!, porque en las cosas que ella cree importantes no cederá ni un ápice y no habrá manera de que caiga del burro, pues ya te he dicho que es muy cabezota. Y muy independiente también, cuando quiere. Así que te recomiendo paciencia y mucha mano izquierda si quieres llevarla a tu terreno.
Es muy nerviosa y muy activa y necesita estar ocupada en veinte cosas a la vez. Pero, en las situaciones en que muchos pierden los estribos o se asustan o se ponen nerviosos, la verás muy serena, con una serenidad que ni ella misma sabe de dónde le viene. Y será capaz de tomar las riendas del asunto y tranquilizar a los afectados. También es muy responsable y exigente consigo misma y con los que la rodean. Tanto, que a veces agobia. Pero se vuelve más flexible cuando se da cuenta de ello. Creo que, si no exagera con sus exigencias, es una buena amiga, una buena compañera, y, en su día, tal vez sea también una buena madre. Aunque, para llegar a esto último, antes deberá aprender a combinar su dureza y su exigencia con ese amor inmenso, esa ternura que guarda muy dentro y no sabe cómo mostrar, cómo sacar al exterior. Y que, cuando consigue mostrarlo, sorprende a la persona a la que va dirigido, porque no esperaba que Ana guardara tanto amor y tanta vida. Quizá esa sea la definición: esta mujer de la que te hablo está VIVA y quiere seguir estándolo durante mucho tiempo. Está llena de proyectos, de ideas nuevas, y de tantas cosas que no sabe sacar fuera y que están esperando, como el arpa de Bécquer, que alguien les quite el polvo y las saque al exterior en todo su merecido esplendor.
En cuanto a la religión, aunque no lo parezca, es religiosa a su manera. Ella cree en un Dios que es amor con mayúsculas y que no tiene nada que ver con ese Dios castigador y vengativo que nos han pintado muchas veces. Cree en un Dios justiciero en el sentido de que tarde o temprano hará justicia y tratará a cada uno como se merece, pero el Dios en el que ella cree sabe perdonar las pequeñas faltas y defectos de cada uno y hacer la vista gorda de vez en cuando. Ella no busca a Dios donde lo buscan otras personas, ella busca a Dios y lo encuentra en un paisaje magnífico, que es obra de Dios, tanto en las grandes montañas como en el inmenso océano. Ella sabe que Dios está en una noche de luna llena y en una tarde de lluvia, en las hojas de los árboles y en las palmeras, en el viento y en las nubes. Ella quiere comunicarse con Dios en las iglesias vacías, para tenerlo para ella sola, en los espacios abiertos y en las noches, haya luna llena o nueva. Y para ello, no le valen las fórmulas consabidas y repetidas desde el principio de los tiempos: ella quiere hablarle con sus palabras y en su idioma. Cree que cada religión es una forma distinta y respetable de honrar a Dios y que cada persona es libre para comunicarse con Él de la manera que mejor le parezca. Por eso odia los fanatismos, vengan de donde vengan, y no le gusta que intenten convencerla para que ella vea las cosas de otra manera, porque ella tiene su propia manera de entender el mundo y ha visto en Irlanda del Norte a lo que llevan los extremos.
Es una mujer prudente y respetuosa, pero también con muchas dudas. Dudas a las que ni la ciencia, ni la religión, ni la filosofía ni la literatura le han respondido. Dudas para las que no encuentra explicación. Sin embargo, a pesar de sus dudas y de sus temores, de sus miedos y de sus incertidumbres, es una luchadora nata y busca un mundo más justo porque es una idealista.
En el amor, es fiel. Fiel en el sentido de la palabra que quieras. Porque sabe que, lo que ha tardado años en encontrar y conseguir, no va a estropearlo por cinco minutos de lo que no se planteó buscar y se encontró de pronto. Y porque no le gusta hacer lo que no le gusta que le hagan. Ella siempre ha querido verte más allá de lo aparente, más allá de lo que todo el mundo ve en ti a primera vista. Ella no te mira sólo con los ojos, sino también con el corazón. Y, como a ti te mira, de esa manera, no ha mirado a nadie más, por eso no debes tener celos. Porque no la he visto sonreír nunca de esa manera en que sonríe cuando te mira a ti, cuando te recuerda a ti, cuando te mira a ti.
(Carta que le escribí a mi ex-novio cuando estaba a punto de cumplir 23 años y, ahora que cumplo 35, parece que no he cambiado mucho.)
domingo, 31 de agosto de 2008
Mujeres.
jueves, 28 de agosto de 2008
Trasventura.
Me pide Toñi, la jefa de Trasventura (Antonio, su marido, supongo que ya sabe que somos las mujeres las que mandamos, así que no se molestará si digo que la jefa es ella), que le escriba un pequeño relato sobre los viajes que hemos hecho y cómo nos lo hemos pasado, para ponerlo en la página web. De paso, aprovecho para ponerlo aquí, ¡ja, ja! En primer lugar, creo que todos viajamos para salir de la rutina, conocer sitios y gente nueva, probar otras comidas, incluso, a veces, hablar otros idiomas. El viaje es un aprendizaje, un vaciarte de ti, de lo conocido, para llenarte de nuevas vivencias. Sin embargo, cada uno, aunque viajemos en grupo, lo vivimos de una manera distinta dependiendo de nuestros intereses y de lo que somos. Por ejemplo, un arquitecto o un historiador no van a ver una catedral de la misma forma que un profesor de inglés. Un biólogo, geólogo o alpinista no van a contemplar una montaña de la misma forma que un piloto de carreras. La foto que me hice en Ginebra delante de la casa donde vivió George Eliot tiene sentido para mí por lo que he estudiado de esa escritora, cualquier otra persona podría pasar ante esa casa y ni siquiera leer la placa. Cómo vivimos el viaje depende de lo que hemos vivido ya, de nuestras experiencias previas, nuestros gustos, nuestra personalidad.

Sin embargo, creo que los que viajamos con Trasventura tenemos algo en común: el amor por la naturaleza y que Antonio y Toñi, cuando organizan los viajes, lo hacen pensando en espacios que les han impresionado por su belleza, la cual quieren compartir con sus amigos. Porque el éxito de Trasventura creo que está en hacernos sentir que somos como de la familia o los amigos, gracias a la hospitalidad y el buen trato de Antonio y Toñi. Después, al llegar al lugar y contemplar el Cañón del Río Lobos, o la Sierra de Grazalema, o el Mar de hielo de los Alpes, comprendes por qué han querido llevarte allí. No hay palabras para explicarlo, lo único que puedo decir para animar a las personas que no han viajado nunca con Trasventura, es que prueben y lo vivan por sí mismas, porque seguro que vuelven encantados y repiten.
Fotos: Mer de glace y Argentière.
(Añadido el 31 de agosto.) Noticias blogueras, por si a alguien le interesan: Ver aquí.
martes, 26 de agosto de 2008
Suiza.
Jardines de la ONU junto al Lago LemanDespués nos adentramos un par de días más en Suiza, para ir Zermatt, Sion y Gruyères y lo que vi de Suiza me gustó, tanto en sus grandes ciudades como en los pueblos, aunque fueran tan turísticos como los que he mencionado. El verde típico y las casas de madera, todo limpio, gente que habla varios idiomas (muchos de ellos, incluso español o te entienden porque hablan italiano), aceptan euros, aunque luego (ahí comprendes por qué los bancos suizos se han hecho tan ricos) te suelen devolver en francos suizos, para que lo tengas que gastar allí.
sábado, 23 de agosto de 2008
Los Alpes.

Desde luego, lo más impresionante del viaje fue cruzar en telecabina el mar de hielo y ver una inmensidad de blanco sólo rota por los picos de las montañas que sobresalían. Creo que es algo que todos deberíamos ver al menos una vez en la vida. Lo cual me hizo recordar el principio de Cien años de soledad: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”. Si un simple trozo de hielo se recordaba toda una vida, mucho más ese paisaje que teníamos bajo nuestros pies. Las telecabinas con las que nos cruzamos:

Y, en ese lugar donde jamás imaginarías que hubieran llegado humanos, de vez en cuando los veías abajo, como hormiguitas, andando por la nieve. Y te daba envidia pensar que estaban pisando sitios por donde no suele pasar nadie o sólo unas pocas personas. No sé si veréis a los alpinistas en estas dos fotos, pero os aseguro que están, aunque se vean muy pequeñitos:
Yo me quedo con la admiración (sobre todo, después de haber visto en los cementerios de Zermatt y Chamonix todos los que han muerto en la montaña siguiendo su afición, especialmente un chico inglés que nació dos meses antes que yo y murió en 2002) por unos hombres y mujeres a los que les gusta explorar y descubrir nuevos paisajes en las alturas.
(Actualizado el 24 de agosto). Justamente acabo de leer esta noticia sobre un rescate de alpinistas sepultados por un alud de nieve en el Mont Blanc.
martes, 19 de agosto de 2008
En casa.

Mientras me recupero de la paliza en autobús y del resfriado que he pillado bajo la lluvia y nieve alpinas, os dejo con esta foto, que me encanta. Cuando recupere las fuerzas y me apetezca escribir, ya os contaré cómo pasé de Francia a Italia en funicular a través de un mar de hielo, acabé cerrando los bares del pueblo jugando al billar en casi un bis de 7 mesas de billar francés durante tres noches consecutivas, hablé varios idiomas y crucé distintas fronteras en pocos días, con la luna llena en el camino de vuelta.
sábado, 9 de agosto de 2008
Las Alpujarras.
Tras bajar del Mulhacén, visitamos algunos pueblos de las Alpujarras esa tarde y al día siguiente, antes de volver a casa. Aquí os dejo un par de fotos para que os hagáis una idea. Si no recuerdo mal, la de las flores era en Pampaneira y la de la iglesia en Capileira.Mañana nos vamos a la próxima aventura, que es el Mont Blanc. Ya veremos, parece que el tiempo anda revuelto y habrá tormentas. Mientras no nos pille por la montaña, todo irá bien. De todas formas, creo que valdrá la pena. A la vuelta os contaré la semana que viene, con todas las fotos del viaje y los paisajes tan bonitos de los Alpes.
domingo, 3 de agosto de 2008
Valencia en julio.
Como todos los años desde 2005 hasta ahora, hubo que ir a Valencia a las adjudicaciones. Antes no nos tocaba nada porque estábamos por el final de la lista pero, desde que aprobé el año pasado y adelanté más de trescientos puestos, ya me toca plaza. Lo cual es interesante porque acabo pronto, salgo y me paso las horas hablando con gente a la que sólo veo una vez al año por estas fechas. El otro día me sorprendió ver a cuánta gente saludé: compañeros de todos los institutos donde he trabajado, compañeros de la universidad, de la academia de oposiciones, de los cursillos para profesores, de las oposiciones... Entre unos y otros, sin exagerar, es posible que hablara con unas 30 o 40 personas, sin contar a otros que sólo conozco de vista o a los que vi de lejos y no pude saludar porque estaban hablando con otra gente y ya no coincidimos a la salida.
Pero, además de la obligación, está la devoción, así que mi amiga Paqui y yo nos fuimos un día antes para disfrutar más de esas minivacaciones. Aprovechamos para ir a la playa, a tomar una horchata en Alboraya y, tras volver al hotel y ducharnos, para ir a las rebajas de verano y luego a cenar. Quedé con mis compañeras valencianas y me alegré de ver a la de plástica, que no sabía que vendría también. Las de tecnología celebraban haber aprobado las oposiciones y poder quedarse a trabajar en Valencia este año, así que estaban de buen humor y la cena fue bien. Luego nos llevaron a una terraza donde nos invitaron a tomar agua de Valencia y, ya de madrugada, volvimos al hotel en taxi. Me encanta Valencia de noche con todos los edificios del centro iluminados.
Al día siguiente, después de más compras nos fuimos con tiempo de buscar un restaurante para comer cerca de donde teníamos las adjudicaciones. Encontramos este sitio y, como mi amigo Juanjo nos lo recomendó y tuvo a bien comer en compañía de seis profesores de inglés histéricos por las adjudicaciones (no sé cómo sobrevivió), al menos, que el pobre hombre comiera a gusto. :-D Cuando Antonio me llamó para decirme que ya habían llegado a Valencia, le dije que ya habíamos oteado el horizonte y encontrado un buen restaurante, así que sus amigos y él se vinieron a comer, por eso éramos tantos. Estuvo bien la cosa, repetiremos el año que viene. (Aunque Juanjo no sé si se atreverá a venir con nosotros, ¡ja,ja!)
Al acabar, mientras esperábamos a nuestros compañeros, Antonio y yo nos tomamos una horchata y pensé que un día de estos tendré que llevarlo a Alboraya, porque donde fuimos no tenían horchata granizada como a él le gusta. Cuando por fin salió Paqui a las 8 de la tarde, nos despedimos de Antonio y Héctor, que se quedaron aún esperando a Pilar para volver a su pueblo, y nos fuimos al hotel. Estábamos tan cansadas que ya, ni salimos a cenar. Nos quedamos viendo la tele y descansando. Estamos ya mayores...
jueves, 31 de julio de 2008
Himnos.
Siempre he pensado que el himno de España (escuchad aquí en versión para guitarra) está mucho mejor sin letra, porque las que he leído que tenía antes me parecen ridículas y las nuevas que le querían poner, más todavía. Sin embargo, y aunque la letra es también un poco cursi, como todas las canciones nacionalistas, me gusta el principio del himno a Valencia cuando dice: "Per a ofrenar noves glòries a Espanya, tots a una veu, germans vingau." (Para ofrecer nuevas glorias a España, todos a una voz, hermanos venid.) Vamos a trabajar todos juntos, no sólo por la región, sino por el país, para progresar todos. No a matarnos unos a otros para ver quién es mejor.
Y este es el Himno de Elche, que nadie se sabe porque lo que cantamos normalmente, sobre todo en las bodas y otras celebraciones, es:
domingo, 27 de julio de 2008
Libros.
Aida me regaló en catalán La ciudad de los secretos y, la verdad, parecía otra cosa. Para mi gusto, es una mala versión del Código Da Vinci y mira que es pésimo ese libro, pero este lo supera. Llegué a la mitad y me lo dejé durante varios meses porque no podía más con la biografía y el ego de la autora. Al final lo retomé y lo acabé de leer, aunque se veía venir que acabaría como empezaba: o sea, igual de aburrido y mucho presumir la autora con su juventud, con sus películas y sus libros, que no tiene (o no debería tener) nada que ver con la trama principal. Vamos, que a no ser que te interese la vida de esa señora, no vale la pena leerlo.
Cuando vino en Semana Santa con su marido, Briege, una profesora irlandesa a la que conocí en Derry, me regaló el libro que acababa de leer y me dijo que era divertido. Es de una autora irlandesa, de Omagh como Briege, y habla de la amistad de tres mujeres treintañeras que se conocen desde la niñez. No es que sea para ganar el premio Nobel de literatura, pero la verdad es que es un libro entretenido y con el sentido del humor típico de los irlandeses. No creo que esté traducido al español, se llama Three Wise Men y la autora es Martina Devlin.
Pero la gran noticia de esta semana es que Anaví ha vuelto al blog. Y espero que algún día se decida a escribir una novela sobre su vida, porque creo que sería tremenda y tendría mucho éxito.
Estaré ausente unos días, que tengo que ir a esto.
lunes, 21 de julio de 2008
Felicidades.
viernes, 11 de julio de 2008
Un mar de papeles.
En fin, que estos días me he acordado mucho de Larra y su Vuelva usted mañana y, sobre todo, de Dickens en Bleak House, o su equivalente en español, Casa desolada, que trata de un interminable pleito en los juzgados londinenses. (Pinchad en los enlaces subrayados si queréis saber más de estas obras). Si a alguien le da por leer Bleak House, advierto que empieza a ponerse interesante a partir de la mitad, cuando llevas ya unas cuatrocientas páginas leídas, más o menos. Hasta entonces es un rollo insoportable. Eso sí, a partir de ahí, la intriga se pone tan emocionante, que lo que te queda lo lees a una velocidad muchísimo más rápida que la primera parte y, al final, hasta piensas que es una joya de libro. Al menos, esa es mi opinión, aunque hace ya catorce años que lo leí.
sábado, 5 de julio de 2008
Mulhacén.
Me permito el lujo de "robarles" la cita a los Cuarentones sin fronteras, como ellos mismos se autodenominan, porque me ha encantado y porque me parece una definición perfecta. Sobre todo, lo de la "voluptuosidad de la fatiga", porque acabas descubriendo músculos que no sabías ni que existían, te duele todo al día siguiente. Pero estás tan feliz y contenta, que te da igual y es que hasta lo disfrutas. Algo de masoquismo también debe de haber en eso, supongo.
Cuando yo era pequeña y estudiábamos los montes y los ríos de España, a los chicos de la clase les dio por llamarme "Mulhacén", porque era la segunda chica más alta. (Los tres montes más altos de España, para los que me leéis allende los mares, son: Teide, Mulhacén y Aneto.) Siempre me pareció Mulhacén un nombre muy raro, con esa hache intercalada. Hasta que el otro día, el guía nos dijo que es la versión castellanizada de "Mulay Hassan", el padre de Boabdil, el último rey moro de Granada. Según parece, el rey Mulay pidió ser enterrado en la montaña más alta de Sierra Nevada y, cuando los que lo habían enterrado volvieron, los mataron para que nunca pudieran decir dónde estaba. Si es por mí, desde luego, se habría quedado en la falda de la montaña, porque bastante me pesaba ya la mochila con el picnic como para cargar con un rey muerto y sus caprichos. Encima, para que luego te maten...
La ruta que hicimos es ésta. Igual no tiene mucho mérito subir en autobús hasta 2700 y pico metros, pero es que si no, aún estaríamos intentando llegar, que somos gente de ciudad y sillón-ball (bueno, algunos de los que venían están más fuertes y acostumbrados porque pertenecen a esta asociación y se echan al monte todos los domingos.

Después de tres horas y algo, con algunas paradas para descansar y reponer fuerzas, además de sacar alguna foto, mi compañera de viaje y yo pensamos que no íbamos a llegar a la cumbre, que ya habíamos hecho bastante con llegar hasta allí. Porque luego había que bajar para estar a las 4.15 en el autobús de vuelta al pueblo. Así que, nos sentamos en unas rocas y nos pusimos a comer bromeando sobre si esta roca que se ve sobresalir en la siguiente foto sería la tumba de Mulay.

El sol pegaba fuerte y las rocas parecían un mar de papel de plata, por el brillo. Nos habíamos puesto crema solar un montón de veces y, gracias a eso, no nos quemamos. Vimos pasar a varios que iban con nosotras en el viaje y a otros andaluces que nos habían adelantado por el camino gritar, desde la cumbre, "¡Podemos!", el grito de la selección española de fútbol (cosa que ya nos habían dicho cuando nos vieron). Así que, al final, nos picamos y dijimos: "¿Y no vamos a subir a la cumbre?" Por lo que decidimos continuar un poco más. Entonces descubrimos que no estábamos tan lejos como nos había parecido en un principio y nos animamos a continuar hasta que, por fin, llegamos. No sé cómo será estar en lo alto de uno de los ochomiles del mundo, sin embargo, para alguien como yo que jamás imaginó que subiría ni a un tresmil como el Mulhacén, que soy mujer de costa y, por tanto, del nivel del mar, fue una emoción como volver a aprobar las oposiciones. La sensación de conseguir algo que pensaste que no conseguirías nunca. Y, la verdad, me quedo con ganas de más, como decía Unamuno.
Frases célebres sobre las montañas
Pdata. Gracias a Blanca por otorgarme el premio "al esfuerzo personal" y las palabras tan bonitas que me dedicó en su blog, que recomiendo leer.
lunes, 30 de junio de 2008
España.
Para mí, España no lleva camiseta roja, ni amarilla como en el partido ante Rusia, sino camisa blanca. La canción que más representa a España, no es la que ha cantado Manolo Escobar esta noche en la celebración por la victoria de la selección, sino esta que canta Ana Belén:
Recomiendo ver la letra aquí y leer con atención.
jueves, 26 de junio de 2008
Alcoi.

Esto creo que era el puente de la carretera, pasamos justo por debajo. (Ver foto inferior.)

Y, por fin, al cabo de un rato llegamos a la cima, donde almorzamos con esta panorámica de Alcoi:

Y mañana, me voy a Las Alpujarras y al Mulhacén. Espero tener fuerzas suficientes para subirlo, me han dicho que el bus nos lleva hasta una antigua carretera, que ahora es pista forestal. Ya os contaré a la vuelta.
(Fotos cortesía de A. Escribano.)
martes, 24 de junio de 2008
Torres.
Desde abril para acá empecé a darme cuenta de que había aprobado las oposiciones porque podía apuntarme a cursillos que siempre había querido hacer, pero como siempre caen a final de curso era la época en la que yo estaba estudiando. Así que, al final conseguí hacer el de la voz, para aprender a hablar sin quedarme afónica (aún tengo que practicar con el CD que nos dieron), el de los primeros auxilios y, sobre todo, el de las excursiones. Aquí veis una de las torres defensivas de la costa de Santa Pola, para protegernos de los ataques de piratas berberiscos. Había un sistema de comunicación entre la torre que hoy en día es el faro, esta de la foto, y la de las salinas de Santa Pola. Además, estaba prohibido pasear por la playa a partir del anochecer, para que los guardacostas pudieran contar las pisadas y ver si algún intruso había andado por allí desde la última ronda que habían hecho, a fin de dar la voz de alarma (o al arma, a las armas) a la población en caso necesario.
La lástima es que estas torres, que son patrimonio histórico, se hallen pintadas de grafitis, con cristales de botellas rotas alrededor... en fin, con un vandalismo propio de salvajes. Cuanto más avanza la civilización, parece que más retrocede, paradojas de la vida. He aquí Tabarca, una mancha en el mar al lado de la torre, donde el mar se pierde en el horizonte. (Foto de arriba.) Y, abajo, la poseidonia que se extiende por nuestros fondos marinos, esperemos que por muchos años, pues es la que da vida dentro y fuera del mar.
Lástima que el día que fuimos a Tabarca estuviera lloviendo, no pudiéramos visitar la isla y acabáramos haciendo la charla del cursillo en un bar. Pero otra vez será. El año que viene, nos apuntamos otra vez con los que hagan el curso de nuevo. Y ánimo a los opositores 2008, que mañana se examinan: Mercedes, Almudena, Alicia, Paqui, Virginia, Garin... y tantos otros que, seguramente, me dejo en el tintero y esperan triunfar este año.sábado, 14 de junio de 2008
Generaciones.
La semana pasada una alumna me dijo, hablándome de su primer amor: "No son tonterías. Es que, vosotros os pensáis que, porque tengamos 13 años no sentimos". Y le contesté: "Tienes razón, perdona, no son tonterías, es verdad. Pero yo también tuve 13 años, aunque se me haya olvidado, ¿eh? No nací siendo ya así de mayor, como a veces creéis." Y luego le estuve diciendo que todo eso está muy bien, pero tiene que procurar tener tiempo también para estudiar, para atender en clase, etc. y no sólo para las peleas con las amigas, los novietes, etc. (Todo había empezado porque se puso a llorar cuando di las notas del último examen y dijo que iba a repetir curso, así que me quedé hablando con ella al terminar la clase, mientras los otros se iban al patio a hacer gimnasia y después la mandé al patio con una nota para el profesor de educación física diciéndole que no le pusiera retraso, que estaba hablando conmigo.)
miércoles, 11 de junio de 2008
Seguimos con los deseos.

Hoy hace dos años y medio que abrí este blog, un año que me dieron el alta y volví a trabajar tras la operación y en el año 2043, cuando la niña de la foto sea una anciana entrada en años, tal día como hoy se cancelará la hipoteca que he firmado. Vamos a por los deseos 3 y 5, aunque del 4 aún quedan algunos pasos que dar, pero ya se ve la luz al final del túnel. Lo cual, tras algo más de dos años y medio, habrá que celebrar oportunamente. Recordar deseos por cumplir: aquí.




