viernes, 24 de junio de 2011

A 110.

Me parece que nos han tomado el pelo con lo de ir a 110. Creo que nos han mentido vilmente, que ni hemos ahorrado combustible ni nada. Es imposible ahorrar yendo a menos velocidad y teniendo que gastar más combustible para llegar al mismo sitio, sobre todo, cuando vas con el aire acondicionado, que consume más. Por eso, porque ahora urge ganar las próximas elecciones y que la gente se olvide de esa medida impopular, la han quitado. Porque la situación sigue siendo la misma que cuando se aprobó la medida.


Esto lo escribí en marzo, cuando fui al pueblo de Albacete donde pasan las vacaciones mi hermano y familia. Es parte de las cartas a mi sobrino:

"Había un trozo de carretera, entre Calasparra y la Venta del olivo en que los campos lucían todos los colores de la primavera: árboles frutales de color rojizo y otros totalmente verdes por las hojas nuevas y, a la orilla de la carretera, flores de color lila. Con el sol brillando era un paisaje idílico, aunque la verdad es que casi todo el paisaje es muy bonito. Menos mal, porque son dos horas y pico, ahora que la velocidad máxima es de 110 kms/h. Maldije al gobierno mil veces, esa velocidad es humillante y creo que causa muchos más accidentes, porque acabas pegándote más al coche de delante y no lo puedes adelantar sólo a 110. Y, mientras, tienes que ver cómo los coches de alta gama siguen yendo a 200 por hora, porque a ellos no les importa que les multen, ya que lo pueden pagar de sobra. Al final, me cabreé y me puse a 120 para adelantar a unos cuantos coches. Si me multan, que me multen, pero estaba ya hasta las narices. No soy una loca al volante, pero sí me gusta conducir un poco rápido en autovía. Y creo que lo de 110 es una solemne gilipollez. No me creo que se ahorre combustible, al contrario, creo que se gasta más porque se tarda más tiempo en llegar a los sitios, con lo cual, consumes más, sobre todo, con el aire acondicionado puesto. Esperemos poder volver a la normalidad dentro de poco, ya veremos… Como el mundo está loco y, encima, este fin de semana hemos declarado la guerra a Libia, me parece que lo del combustible barato lo tenemos crudo. Me veo conduciendo a 110 hasta que tengas barba y bigote."

miércoles, 22 de junio de 2011

Orquídea.

Una alumna y su madre me han regalado una orquídea y en la tarjeta, la alumna me ha escrito: "Bueno, profe, que sepas que te voy a echar de menos. Muchas gracias por todo el apoyo que he has dado siempre... No lo voy a olvidar nunca, y gracias por enseñarme que rindiéndose las cosas no se consiguen... Te deseo lo mejor del mundo, no te olvides de mí. :-)"


Creo que es verdad eso de que le he enseñado que rindiéndose las cosas no se consiguen. Suspendió seis asignaturas en la segunda evaluación y pensaba tirar la toalla y repetir. Yo le dije que se dejara de tonterías y se pusiera a estudiar, que yo les había dicho al resto de profesores que había tenido un bache, pero que remontaría y aprobaría, porque el año pasado le pasó algo parecido, aunque con menos asignaturas. Que no me iba a dejar mal, que tenía que aprobar. Y las ha aprobado todas.

domingo, 19 de junio de 2011

Documental sobre Phoenix Park

Están haciendo un documental sobre Phoenix Park, uno de los parques más bonitos de Dublín. Es enorme, viven ciervos allí, pero también está la residencia oficial de la Presidenta de Irlanda y la Embajada de EEUU. Se puede participar en el proyecto donando algunos euros y luego, según la cantidad, te dan diversos premios: que aparezca tu nombre en el documental y te manden el DVD, invitarte a un picnic en Phoenix Park... Si os interesa, aquí está el enlace, lo malo es que está sólo en inglés: http://citywildthemovie.com/ Para contribuir económicamente, hay que pinchar en: "You, the funders" y ahí ya te dirige a las páginas de pago seguras. O, directamente, desde aquí:




He aquí un vídeo sobre el proyecto:

FUNDING CAMPAIGN LAUNCHED!

viernes, 10 de junio de 2011

Si vens amb mi.

Se acaban las acampadas con protestas ante el Congreso y los parlamentos regionales, se está acabando el curso y estoy bastante liada con los exámenes, no sólo los que me toca corregir, sino también con los que yo hago. He aprobado ya uno de valenciano que me ha costado dos tardes a la semana de cursillo desde noviembre a mayo y esta semana he hecho otro por libre en la escuela de idiomas. Gracias a eso, creo que he aprendido mucho y he descubierto en You tube una canción preciosa de Lluís Llach:

"Si em dius adéu
Si me dices adiós
Vull que el dia sigui net i clar
quiero que el día sea limpio y claro
Que cap ocell
que ningún pájaro
Trenqui l'harmonia del seu cant
rompa la armonía de su canto
Que tinguis sort
Que tengas suerte
I que trobis el que t'ha mancat en mi
y que encuentres lo que te ha faltado en mí.

Si em dius et vull
Si me dices te quiero
Que el sol faci el dia molt més llarg
que el sol haga el día mucho más largo
I així robar
y así robar
Temps al temps d'un rellotge aturat
tiempo al tiempo de un reloj detenido
Que tinguem sort
que tengamos suerte
Que trobem tot el que ens va mancar
que encontremos todo lo que nos faltó
Ahir
ayer

I així pren, i així pren Y así toma, y así
toma
Tot el fruit que et pugui donar
todo el fruto que te pueda dar
El camí que poc a poc escrius
el camino que poco a poco escribes
Per demà
para mañana
Que demà, que demà
Que mañana, que mañana,
Mancarà el fruit de cada pas
Faltará el fruto de cada paso
Per això malgrat la boira cal
Por eso, a pesar de la niebla hay que
Caminar caminar.

Si vens amb mi
Si vienes conmigo,
No demanis un camí planer
pidas un camino llano
Ni estels d'argent
ni luceros de plata
Ni un demà ple de promeses sols
ni un mañana lleno de promesas sólo
Un poc de sort
Un poco de suerte
I que la vida ens doni un camí
y que la vida nos dé un camino
Ben llarg bien largo.

I així pren, i així pren
Y así toma, y así toma,
Tot el fruit que et pugui donar
todo el fruto que te pueda dar
El camí que poc a poc escrius
el camino que poco a poco escribes
Per demà para mañana, etc.
Que demà, que demà
Mancarà el fruit de cada pas
Per això malgrat la boira cal
Caminar."

No creo que todas las rupturas sean tan civilizadas y le digas a tu pareja que le vaya bien, que tenga suerte, etc. pero sería bonito que fuera así. Después de todo, se supone que es alguien que te ha querido y al que has querido. Deberíais desearos mutuamente lo mejor, aunque no estéis juntos ya. Pero bueno, es una canción.

La podéis escuchar en la voz de Loquillo: http://youtu.be/8zI0SxB2eiY Y también en la de esta chica que la canta tan bien:





miércoles, 25 de mayo de 2011

Nuestros sueños no caben en vuestras urnas.

"Nuestros sueños no caben en vuestras urnas", dicen los acampados en la Puerta del Sol y otras muchas ciudades. Lo cual es bueno, porque quiere decir que tienen muchos sueños, tantos, que no caben ahí. Pero también es malo porque, al mismo tiempo, le están diciendo a los políticos que no los consideran válidos para gobernar, que esto no tiene arreglo. A no ser que cambie radicalmente la cosa y, la verdad, lo veo difícil.


Mientras tanto, cada vez hace más calor, ya llega el verano, y las prostitutas de las rotondas se han comprado unas sombrillas rosas. Cuando llego a tu pueblo, un policía local me hace parar para dejar paso a los niños que entran al colegio, a ese colegio al que irás cuando seas mayor. Un poco más allá está el instituto en el que me gustaría trabajar, si me dan el traslado. El instituto al que también irás cuando seas mayor. Por fin llego a tu casa, con las manos manchadas de tiza, de escribir en la pizarra los comparativos y superlativos y las frases en tercera condicional en inglés. Saludo a tu tío, a tu abuela y a tus padres, pido permiso para ir al lavabo a lavarme las manos antes de comer, antes de acariciarte con esas manos llenas de tiza y de verbos irregulares, sucias de tocar las teclas de un ordenador de la sala de profesores para pasar las faltas de asistencia, de tocar las llaves que abren aulas de un edificio inmenso, de corregir exámenes sobre el futuro con will y con going to, de hacer guardias de patio, de todas esas cosas con las que se llenan mis manos cada día y que hay que vaciarlas para poder cogerte a ti, mi sobrino, acariciarte a ti. Te pongo el dedo, cierras el puño y me agarras con toda tu mano. Desde luego, nuestros sueños no caben en vuestras urnas. ¿Verdad que no? ¿Cómo van a caber?

martes, 24 de mayo de 2011

Segur que tomba.

A Bridget, por su gran post del otro día. (Leer aquí.)

Jamás pensé que acabaría escuchando las canciones en catalán de mi tío. No es mi estilo de música, ni me han llamado nunca la atención, ni me han interesado nunca, hasta ahora. Creo que ahora las entiendo mejor y, quizá, hasta llegarán a gustarme. Será que he estudiado demasiado valenciano últimamente y he comprendido muchas cosas de mi otro yo, la parte de mí que no habla castellano. Pero, sobre todo, he aprendido muchas cosas de mi región que me hacen entender cómo de aquellos polvos vienen estos lodos.




Y es curioso, Bridget, porque tú ni siquiera hablas catalán o valenciano, pero tu post me ha recordado estas canciones que te quiero dedicar. Una de las canciones preferidas de mi tío era Al vent, de Raimon (que "si pugués, el matava", decía mi abuelo, ¡ja, ja!, porque estaba harto de que mi tío pusiera siempre la misma canción en su juventud). Te la traduzco, porque no he encontrado en You tube una versión subtitulada al castellano que me gustara:

"Al viento, la cara al viento, las manos al viento, el corazón al viento, los ojos al viento, al viento del mundo. Y todos, todos llenos de noche, buscando la luz, buscando la paz, buscando a Dios, al viento del mundo. La vida nos da penas, ya el nacer es un gran llanto. La vida puede ser ese llanto, pero nosotros al viento, la cara al viento, etc. "





¿Sabes? Una de las cosas que falla en la política lingüística de este país es que en cualquier parte de España se pueda estudiar voluntariamente catalán, gallego o euskera. En las escuelas de idiomas o, incluso, en los colegios e institutos como asignatura optativa para quien quiera aprenderlos en las regiones que sólo hablan español. Pero claro, eso no les interesa a los políticos, aunque sería una buena manera de conocernos todos mejor y fomentar de verdad la unidad de España, porque no puede haber nunca igualdad ni auténtica cohesión territorial mientras una mayoría hable sólo un idioma y algunas regiones hablen dos. Sobre todo, cuando la mayoría que habla sólo un idioma desprecia o ignora los de los demás. A mí me habría encantado tener la posibilidad de aprender también gallego y euskera, ¿por qué no?

En fin, sólo quería decirte que sí, que seguimos en la brecha y que, tarde o temprano, segur que tomba. Seguro que se cae por su propio peso. No sé si lo llegaremos a ver, pero habrá que empujarlo para que pueda ser, como cantaba Labordeta. Un abrazo y suerte.

lunes, 23 de mayo de 2011

El día después.

Lo primero que se me ha ocurrido al ver los resultados de las elecciones es esto:

"—Nuestro español bosteza.
¿Es hambre? ¿sueño? ¿Hastío?
Doctor, ¿tendrá el estómago vacío?
—El vacío es más bien en la cabeza."

Antonio Machado.


Menos mal que no todos tenemos vacía la cabeza y que aún queda esperanza y hay que seguir dando caña:


domingo, 22 de mayo de 2011

Spanish Revolution.

Hoy hace trece años del referéndum sobre el proceso de paz en Irlanda del Norte. Yo no podía votar, obviamente, por no ser ciudadana norirlandesa. Pero acompañé a una amiga a votar y me acuerdo de que pensé que ese día sería histórico. Al día siguiente, The Belfast Telegraph publicó en portada, con letras grandes: "It's yes".




Creo que hoy también estamos haciendo historia. Hay mucha gente como yo, que hemos votado desde que tenemos la mayoría de edad y, sin embargo, no pensábamos hacerlo en estas elecciones porque estábamos desencantados. Pero, de repente, nos ha vuelto a entusiasmar algo, la chispa ha prendido y vamos a votar con ilusión. Porque, salga quien salga elegido, que ahora ya es lo de menos, sabemos que hemos ganado unas elecciones que creíamos perdidas. Porque habrá un antes y un después. Ahora los políticos saben que están vigilados, que no nos vamos a callar, que estamos aquí. Quizá estemos ante una segunda Transición. Ojalá que sea así y que mejoren las cosas.


Pdata. En este post de Bridget se ve claramente cómo los periodistas no se han enterado de nada, siguen en Babia. Y los políticos creo que tampoco se han enterado aún, pero se irán enterando.

sábado, 21 de mayo de 2011

Vientos del pueblo.

Cuando tenía unos nueve años mi profesor, Don Octavio (en aquel tiempo a los profesores todavía se les trataba de: "Don"), nos mandó que trajéramos un poema copiado, el que quisiéramos, de deberes. En mi casa había muchos libros, pero de poemas ninguno. Así que mi madre me llevó a la biblioteca y de allí sacamos uno de Miguel Hernández. Elegí este poema y lo copié en mi cuaderno de cuadritos. Desde entonces, es uno de mis poemas favoritos, de los más queridos y entrañables. Lo he leído un montón de veces, me he comprado y me han regalado después muchos libros de poesías que pueblan mis estanterías. Poesía en inglés, en español, en catalán, hasta una vez me compré uno de un poeta polaco que venía escrito en polaco y español. Pero hoy creo que, por fin, en esta jornada de reflexión, entiendo mi poema de los nueve años.

"Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy un de pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.

¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.

Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra;
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas."



Habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga: "Libertad".


viernes, 20 de mayo de 2011

Democracia.

Creo que en los últimos tres años hemos perdido muchos derechos adquiridos con sangre, sudor y lágrimas durante siglos y que, si dejamos que nos quiten también el derecho a salir a la calle, sería ya el colmo. Creo que nadie en este país nos puede prohibir estar en una plaza pública. Sin pancartas, sin pegatinas, y en silencio, para que jamás se nos pueda achacar que no estamos respetando la jornada de reflexión. Y, si alguien nos detiene por eso, salir con más fuerza a la calle a gritar que las elecciones no son válidas y deben repetirse por fraude electoral, puesto que se ha impedido el derecho al voto de gente que ha salido a la calle a expresar su opinión. Si eso se permite en democracia, cual dictadura barata, apaga y vámonos, vaya mierda de sistema tenemos en ese caso. Vaya mierda de pantomima de elecciones en ese caso. Así que mañana, aunque sea un rato sólo, me pienso ir a la plaza. Y el domingo, además, hay que ir a votar en masa, para que se enteren, por fin, los políticos en el único lenguaje que entienden. Porque hasta ahora parece que no se han enterado de absolutamente nada. Quizá, ¿quién sabe?, un día tengamos algo que contarles a nuestros hijos, como cantaba Ismael Serrano.




(¡Qué joven era Serrat!) Siempre me gustó este poema de Miguel Hernández:



Y, para terminar, cómo no, una de las canciones de mi niñez:

"Dicen los viejos que hacemos lo que nos da la gana
Y no es posible que así pueda haber
Gobierno que gobierne nada.
Dicen los viejos que no se nos dé rienda suelta
que todos aquí llevamos
la violencia a flor de piel.

Pero yo sólo he visto gente muy obediente
hasta en la cama,
Gente que tan sólo pide
vivir su vida, sin más mentiras y en paz.

Libertad, libertad sin ira libertad
guárdate tu miedo y tu ira
porque hay libertad, sin ira libertad
y si no la hay sin duda la habrá."


domingo, 15 de mayo de 2011

Lo que hace la tecnología...

(Sucedió en la vida real.)

Llamo a una amiga y no me contesta. Me salta un mensaje de su compañía telefónica diciéndome que hable, se grabará y se lo enviarán a ella. Como la última vez me cortaron dos frases, decido ser escueta e ir al grano: "Horchata a las 6 en mi casa". A los dos segundos me llega un mensaje escrito contándome lo que le han transmitido: "Chata, a las 6 en mi casa". Se ve que el sistema no reconoce la palabra "horchata". Menos mal que no he dicho "reputación", porque si le quitan "ción", la liamos. Pues no le queda nada a la tecnología que avanzar en los campos de la traducción y del reconocimiento de voz... Y, mientras tanto, creando malentendidos.

viernes, 13 de mayo de 2011

Lorca.

A finales de diciembre estuve con mis padres pasando el día en Lorca. Nos pareció una ciudad muy bonita, con unas procesiones de Semana Santa muy interesantes, porque en lugar de empezar, como todas, en los últimos días de Jesús, empiezan por el Antiguo Testamento con todos sus personajes. Hacen carreras de cuádrigas, llevan unas túnicas bordadas a mano espectaculares, en las que se ven las caras como si fueran una fotografía. Subimos al castillo andando por todas las cuestas, pensando que iba a ser más fácil. Al principio sí, pero luego ya eran cuestas más empinadas. Siempre había querido estar en ese castillo que se veía desde la autovía cuando iba de viaje hacia Andalucía. Estaban construyendo un Parador, que me pareció un pegote en un monumento y, además, demasiado alejado del centro de la ciudad.



El miércoles por la tarde estaba leyendo en el sofá cuando, de repente, empezó el terremoto. Al principio, te quedas pensando: "¿Se mueve el sofá o me lo estoy imaginando?" De repente, al ver la lámpara y la tele vibrar, sabes que es un terremoto. Hay tantos aquí, como para no saberlo... Ya me incorporé y, cuando me estaba atando los deportivos por si había que salir corriendo, paró. Encendí el ordenador, busqué: "terremoto en Elche" y encontré varios twitters de gente que decía que había sentido un terremoto en Elche. También vi noticias que contaban que había habido un terremoto en Lorca dos horas antes. Poco a poco empezaron a hablar también de un nuevo terremoto, el que yo noté a ciento y pico kilómetros de distancia.

Enseguida empezaron los comentarios idiotas en las páginas web, porque en este país todo el mundo lo sabe todo de cualquier tema, por eso no hacen caso de profesores ni de médicos ni de ningún profesional, porque ellos ya lo saben TODO como para aceptar realidades y opiniones de los profesionales. Y enseguida empezó también ese sentimiento de inferioridad tan típicamente español que se vierte en comentarios del tipo: "En Japón sí son civilizados y saben hacer estas cosas, aquí no. Aquí todo el mundo se echará a la calle en un "sálvese quién pueda" a robar en supermercados, etc." Pronto se demostró que eran gilipolleces de cuatro ociosos que no tienen nada mejor que hacer que escribir tonterías en internet. Naturalmente que en España, en Lorca y en cualquier otro sitio, somos gente civilizada que, lo primero que hace, es intentar ayudar a los demás, rescatar a los heridos sin dudarlo un segundo, aun a riesgo de sus propias vidas. Por supuesto, habrá gente mala y egoísta también, incluso, dentro de cada uno de nosotros hay un poco de maldad y otro de bondad, según el momento. Pero yo quiero ser optimista, creer en el ser humano, y me parece que la bondad siempre gana terreno y acaba triunfando. Así que, espero que Lorca se recupere pronto y continúe celebrando esas procesiones tan bonitas que no he tenido el gusto de ver más que en vídeo.

sábado, 30 de abril de 2011

Ser tía.

No hay una palabra en español que defina el ser tía o abuela, como la hay para ser padre o madre. No existe la “tiidad”, como tampoco la “abuelidad”, pero sí la maternidad y la paternidad. Sin embargo, se considera que ser tío o tía es lo más parecido a ser padre o madre, las leyes establecen que los sobrinos puedan heredar de los tíos y hasta hay un refrán que afirma: “A quién Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos”. Igual que hay madres y padres responsables o irresponsables, también hay tíos y tías de todo tipo.

Mi primer sobrino ha llegado en una etapa de madurez personal, con la carrera acabada, las oposiciones aprobadas, hipotecada en un piso… A cada uno, le llega en su momento, antes o después. Espero poder aportarle algo de mi sabiduría y experiencia de la vida, contándole esas batallitas que ahora les cuento a mis alumnos. Hablarle de mi niñez con su padre y su tía, de cuando estuve en Irlanda, cuando trabajaba en la oficina de turismo, cosas de familia y de antepasados que no conoció… Enseñarle a amar la naturaleza, los animales, los idiomas, la belleza de la vida. Contribuir junto con sus padres, abuelos y el resto de tíos y tías a que sea educado, buena persona y un hombre de provecho.

miércoles, 27 de abril de 2011

Ya soy tía.

Esta tarde me he ido con una amiga a la filmoteca a ver La llave de Sarah, una película muy interesante que ya te contaré en otra ocasión. Al salir hemos pasado por casa para coger el coche e ir a buscar al gato a tu casa para traerlo aquí mientras estáis en la clínica. Tu abuela me ha dicho que había llamado tu padre y la cosa iba lenta, que los médicos habían dicho que nacerías mañana. Así que, me he ido con mi amiga a tu pueblo a buscar al gato, me he perdido porque, con la conversación, me he equivocado en una rotonda y he tirado hacia el trabajo en vez de hacia tu casa. Cuando por fin hemos llegado no podía localizar a tu abuelo materno porque su móvil comunicaba. Entonces me he dado cuenta de que tu abuela paterna me estaba llamando, la he llamado y me ha dicho que ya habías nacido. Al entrar en tu casa les he dicho a tu tío y abuelo maternos, que me estaban esperando con el gato ya metido en el transportín: "Bueno, pues ya somos tíos y abuelo".


Al volver con el gato, el sol se estaba escondiendo tras la Sierra de Crevillente en uno de los atardeceres más espectaculares que he visto en mi vida. O quizá fuera tan espectacular porque hacía apenas una hora que habías nacido tú. Había un poco de niebla en la carretera, que se iba disipando al cruzar el coche y, al fondo, unas nubes y unos tonos naranjas preciosos, como el jersey y el pantalón que te he comprado esta misma mañana. Cuando hemos ido a verte esta noche, seguía la niebla. Pero, lo más impresionante ha sido ver el castillo iluminado a espaldas de la clínica en esta noche de luna menguante.


Después de tanto tiempo esperándote no me he atrevido a tocarte, apenas te he rozado la frente. He intentado verte el color de los ojos, pero la habitación estaba en penumbra y los tenías medio cerrados. Tu abuela y tu padre te han cambiado el pañal y te han vestido de azul. Y así, de repente, ya soy tía y me acordaré siempre de esta fecha y de lo que estaba haciendo el día en que naciste, como me acuerdo de otras fechas importantes, trágicas como el 11-S y el 11-M o importantes en lo personal como el día en que me dijeron que había aprobado las oposiciones o la mañana en que subí al Mulhacén. Ya ves, tan sencillo y tan tierno como un niño recién nacido vestido de azul en una cuna de plástico transparente con sábanas blancas.

jueves, 14 de abril de 2011

Hijos.

Hace un mes se celebró el día de la mujer trabajadora y uno de nuestros políticos, de cuyo nombre ni me acuerdo ni quiero acordarme, con la inteligencia habitual de los políticos, lo único que se le ocurrió es soltar que debería alargarse el horario escolar para que así hubiera conciliación familiar y las mujeres pudieran trabajar más y mejor. Si ese señor tuviera un mínimo de vergüenza, responsabilidad y le preocuparan de verdad las madres trabajadoras y sus hijos, lo que habría propuesto es un horario laboral y unos sueldos dignos. Es decir, trabajar como mucho hasta las cinco de la tarde, como hacen en toda Europa, y con el mismo sueldo o más que tenemos ahora acabando a las 9 de la noche.

La escuela no puede ser nunca una guardería ni un almacén de niños, lo que tenemos que hacer es luchar por unos horarios de trabajo más humanos porque está comprobado que los niños que mejores resultados académicos obtienen, los que están más centrados y son más maduros, son los hijos cuyos padres pasan más tiempo con ellos, les ayudan a hacer los deberes, les escuchan... Y eso es responsabilidad de todos, desde los políticos y los empresarios, que deben ofrecer unos horarios y salarios dignos, hasta los profesores, madres y padres.

domingo, 10 de abril de 2011

Abril.

Es curioso: Cuando éramos jóvenes nos sentábamos en los bancos del parque porque era barato (no teníamos mucho dinero) y porque se respiraba libertad para poder hablar con las amigas o amigos. Ahora nos sentamos en los bancos porque salimos de cenar y no nos cabe nada más, así que, no nos apetece meternos en otro sitio a charlar. Y también porque nos apetece disfrutar de una noche veraniega en abril.

Cuando esa luna creciente se llene o un poquito más, nacerá mi sobrino. Al árbol frente a mi casa le han crecido las hojas verdes y está precioso.

viernes, 1 de abril de 2011

Cuenca.

Había nevado el viernes y, cuando el sábado por la mañana nos adentramos por las carreteras conquenses, se notaba la sal en el asfalto y la nieve en los campos y los montes, hasta el borde del camino. Al día siguiente nos fuimos de excursión por la Serranía de Cuenca y disfrutamos de la nieve como niñas, sobre todo yo, que estoy menos acostumbrada a pisarla.

Fuimos a buscar el nacimiento del Júcar y, aunque no lo encontramos, valió la pena el paseo en soledad. Además, también disfrutamos de un buen morteruelo y ajo arriero en un restaurante del pueblo antes de adentrarnos en el bosque. A continuación fuimos al Río Cuervo y allí la nieve se había transformado en hielo con las pisadas de tanta gente que había ido a verlo.

La noche anterior descubrimos el mesón de Las casas colgadas, muy recomendable por sus platos, por el ambiente tranquilo (cosa rara en España, los clientes no se hablaban a grito pelado como suele suceder) y por las vistas. Y al día siguiente desayunamos en el Parador antes de dar una última vuelta a la ciudad, hacer unas compras y volver para casa previa parada en Alarcón. En general, un viaje muy tranquilo y muy bonito, como de costumbre.

sábado, 19 de marzo de 2011

Decálogo para ayudar a una persona ciega.

(Sacado con permiso del blog de Alberto, Tiflohomero, para que todos lo tengamos en cuenta. Tú no lo ves, Alberto, pero esta introducción está en verde para diferenciarla de tu texto, que está en negro a continuación. Y no os olvidéis de las grullas del post anterior. Yo tengo que practicar, que soy muy torpe, a ver si me sale bien.)

Por si en vuestro deambular cotidiano os topáis con un cegato andarín, vayan aquí algunos consejillos para echarle una mano, que el ojo ya os lo echará él (bueno, mejor digamos sonrisa que ojo, faltaría más, claro). Ahora bien, no os creáis, de todo hay en la viña del señor y no todos los ciegos somos lo agradecidos y simpáticos que deberíamos ser. En mi opinión, el mero hecho de que alguien te ofrezca su ayuda (aunque a veces sea más un estorbo que un favor), ya es suficiente para ser aceptada y devuelta con un "gracias, guapa; encantado, señor..."


1.- Allí no es ningún lugar. No debéis utilizar las locuciones "allí / allá, aquí / acá porque eso no significa nada para quien no ve. Mejor será indicarle con "a la derecha o izquierda, detrás o delante, etc."

2.- Pregunta primero. Antes de ayudarle (tal vez él no lo necesite o no lo desee, pregúntale si quieres que le ofrezcas su ayuda. Normalmente debería decir que sí, pero... nunca se sabe y hacer las cosas sin avisar, por bienintencionadas que sean, no es bueno y puedes ser rechazado de peores o mejores modos.

3.- Déjate coger tu brazo. Aunque lo usual suele ser que, cuando vas a ayudar a una persona ciega, le cojas tú del brazo, eso no es lo correcto. Lo que se ha de hacer es que el privado de la vista vaya un paso por detrás de ti porque, si tú eres el que ve, lo lógico es que tú vayas por delante y además por el movimiento de tu cuerpo sabemos cómo es el terreno que vamos pisando.

4.- El plato se convierte en un reloj. Si vais a comer juntos, puedes explicarle cómo están dispuestos los alimentos en el plato, haciendo uso de la analogía del reloj. A las 12, tal alimento; a las 6, tal otro, etc.

5.- No agarres el bastón. Hay algunos que tienen la mala costumbre de agarrarte el bastón como si de una correa se tratase. Eso da mucha rabia e inseguridad, ya que si así sucede, el invidente pierde la referencia con el suelo a través de la contera o punta. Es como si te tapasen los ojos por un momento.

6.- Los perros guía son mucho más que una mascota. Estos animales, tan bien adiestrados y curiosos para muchos, son los ojos de su dueño. Puedes acariciarlos cuando están descansando pero no darles de comer ni distraerlos cuando van trabajando.

7.- Hablar con naturalidad. Nosotros aspiramos a la normalidad y, una forma de ella, es el lenguaje. No tengas prejuicios ni rubor a la hora de utilizar palabras como ver, mirar, etc.

8.- El orden, elemento clave. Para quienes no vemos, necesitamos saber dónde se dejan las cosas y que no nos las cambien de sitio, ya que, lo que con un golpe de vista se localiza de forma inmediata, con las manos cuesta mucho más encontrarlo. No dejes las puertas medioabiertas..

9.- No jugar a las adivinanzas. Molesta mucho eso de que te digan: "a que no sabes quién soy" o "¿me conoces?" Dime quién eres y déjate de jueguecitos.

10.- Salúdame, te lo agradeceré. Puesto que al no verte, si no me dices nada no sabré que has pasado por mi lado. Pero si me saludas, me alegraré sobremanera ya que has querido hacerlo, ha sido un gesto, todo un detalle ya que si no hubieras querido que me enterase de que pasabas a mi lado, no habrías tenido problema en ocultarlo al no verte.

martes, 15 de marzo de 2011

Mil grullas por Japón.

Acabo de leer en el periódico que hay una leyenda japonesa que habla de que, si haces mil grullas de papel, se te cumplirán tus deseos. Por eso hay una bloguera japonesa residente en Madrid que ha lanzado el proyecto "Mil grullas por Japón". Consiste en hacer una grulla de papel siguiendo las instrucciones que ha grabado en el vídeo, fotografiarla y enviarle la foto para que la publique en el blog. Yo soy muy patosa para los trabajos manuales, pero lo intentaré. Si queréis saber más, pinchad aquí:

http://las1000grullas.wordpress.com/2011/03/12/las1000grullas/

Y este es el vídeo:

Las 1000 grullas from Makiko Sese on Vimeo.



Alberto puede pinchar aquí para que le salga el vídeo más directamente: http://vimeo.com/20957131

martes, 8 de marzo de 2011

Fin de semana

Mi hermana en Navidades me regaló un bono de una noche con desayuno para un alojamiento rural, así que este fin de semana nos fuimos a gastarlo. Los planes empezaron a complicarse cuando, a partir del martes, las noticias no eran muy halagüeñas, ya que iba a nevar en la zona a la que pensábamos ir y, conforme iban avanzando los días, la cosa se iba poniendo peor. Echamos en la maleta mucha ropa de abrigo y nos llevamos las cadenas por si había problemas en la carretera. Para más inri, el día antes se estropeó el coche de mi amiga, que era con el que pensábamos viajar. Aún nos quedaba mi coche como segunda opción, pero al final se pudo reparar a tiempo y nos alegramos porque tuvimos suerte de que se estropeara antes y no durante el viaje. Además, tuvimos la suerte de que nevara justo antes de pasar nosotras, para ver la nieve y disfrutarla, pero ahorrarnos las inclemencias del tiempo. En resumen, un viaje muy bonito, como todos los que hacemos.

sábado, 26 de febrero de 2011

Diario de una tía 2.

Como os ha gustado el anterior post, continúo con el mismo tema. Se me cae la baba, ya lo sé.

16-10-2010, Sábado.


Han pasado ocho semanas desde que sé de tu existencia. Es mucho tiempo y, al mismo tiempo, es poco porque aún falta un montón para verte la cara. Habrá que tener paciencia para esperar. Tu madre ya se ha comprado el traje para la boda y tus abuelos repartieron las invitaciones para la familia de Barcelona el fin de semana pasado. Todavía no sabemos bien cuándo será la boda, pero se baraja el 20 de noviembre, cuando haga 35 años de la muerte de Franco. No sé qué les habría parecido esa fecha a tu bisabuelo y a tu tío abuelo, que eran tan rojos. Quizá les habría gustado, no sé. A tu tío abuelo Joaquín, como mínimo, le habría parecido gracioso. También hará, cuatro días después de la boda, si es que se casan ese día, cinco años que murió tu tío abuelo. Qué pena que no esté aquí para verlo.

El otro día soñé que me había equivocado y eres niña y a todo el mundo le parecía muy bien. A mí también, sólo pensaba que cómo pude equivocarme, si siempre acierto con las intuiciones.


21-10-2010, Jueves.

Acaban de marcharse tus padres, han venido a enseñarnos tu última ecografía. Parece que todo va bien y les han dado hasta un CD donde se ve una grabación de la ecografía. Ya se distingue la cabeza y el cuerpo y el ginecólogo sospecha que eres chico, aunque todavía no se ve muy bien. No, si al final, acertaremos. Si acierto, a ver si me inspiro para comprar la lotería que vaya a tocar...

Tu madre no quería cenar, porque se había pasado la tarde comiendo chocolate por orden del médico para que te movieras en la ecografía. Y ni aún así te movías, pero al final te han dado tantos meneos que has tenido que moverte. Esta tarde yo había hecho natillas del superpercado donde trabaja tu otra tía y, aunque tu padre no ha querido, el resto sí hemos comido. Así que, supongo que hoy has comido, indirectamente, las primeras natillas hechas por tu tía Ana. Tendré que practicar, porque hoy se me han quemado un poco, mi encimera calienta y no hierve la leche y, cuando te quieres dar cuenta, ya se ha quemado todo el fondo del cazo. Practicaré y, cuando vengas, siempre querrás tomar las natillas de tu tía. Por cierto, tendré que aprender también a hacer flanes. ¡Cuánto me queda por aprender aún!


Luego he sacado los vasos de chupitos que compré en Úbeda y el licor de hierbas ibicencas que me regaló Metis en Ibiza el verano pasado y nos lo hemos acabado brindando por ti y por tu abuelo paterno. Le he dado a tu madre un libro sobre diferentes nombres y su significado que tenía por aquí mi tío, para que vayan pensando cómo llamarte.

Y también tengo noticias de la boda: al final será en la fecha prevista, el veinte de noviembre. Y tu madre me ha preguntado que si quiero leer, que tu tía materna va a leer también. Le he contestado que sí, y que buscaré unos poemas. No le he dicho que ya lo tenía medio pensado.


23-10-2010, Sábado.


He ido al centro comercial a comprarme ropa para la boda y no me ha gustado nada (soy muy difícil de contentar para comprar ropa y más para una boda, porque no me gusta vestirme tan formal). Así que, he acabado en una tienda, comprándote siete camisetas y un peluche-sonajero. Mi primer regalo y aún faltan seis meses para que nazcas.

martes, 22 de febrero de 2011

Diario de una tía.

(Escrito el 14-9-2010.)

Calculo que faltan todavía unos siete meses y medio (qué lento pasa el tiempo) para que nazcas y todo el mundo anda por aquí revolucionado. Tu abuela y yo hemos ido hoy al centro comercial porque está mirando trajes para la boda de tus padres. Luego hemos ido a otra tienda y se nos caía la baba a tu abuela y a mí viendo la ropa de bebés. Tu abuela te habría comprado algo (ya te compró algunas prendas de ropa hace un par de semanas o así), pero era todo rosa o azul y no se ha atrevido porque no sabemos aún lo que vas a ser. Yo le he dicho que comprara algo azul y así acertaba siempre, porque, si eres niña, te gustará el azul, como a mí, y si eres niño, pues también y, además, te pega con los prejuicios habituales de lo que es un color “de chicos”. Al final no te hemos comprado nada, nos reservamos para más adelante. Intentaremos tener paciencia para esperarte, aunque debo confesar que cada viernes pienso que ya tienes una semana más y falta una menos para conocerte. Fue un viernes cuando me enteré de que ibas a nacer, por eso pienso en ti cada viernes.

(Escrito el 16-9-2010.)

Ayer vinieron tus padres a enseñarnos tu primera ecografía: apenas un bultito de casi dos centímetros. Ahí ponía que nacerás entre el 25 y el 28 de abril, más tarde de lo que yo pensaba, poco después de Semana Santa. Te estoy hablando en masculino porque tu abuela y yo pensamos que eres chico. Aunque tu abuelo anoche, en la cena, para llevarnos la contraria, dijo que eres niña porque las mujeres acaban carreras y son más listas que los hombres. Además, ¿cómo sabemos que eres chico? Y tu abuela y yo hemos dicho que porque lo sabemos. Es como cuando aprobé las oposiciones: sabía antes del primer examen que las aprobaba.

(Escrito el 9-10-10)

No te he escrito últimamente porque he estado bastante liada, pero sí me he acordado de ti. Tu abuela y yo fuimos el otro día a otro centro comercial y a las tiendas de al lado y estuvimos mirando la ropa de bebé, pero no nos atrevimos aún a comprar nada. Y eso que me encantó un jersey precioso para enseñar inglés, con los nombres de los animales en inglés y luego las iniciales para repetirlos a ver si te acordabas. Tiempo habrá para enseñarte inglés y valenciano, como dice tu abuela.

Si no recuerdo mal, tienes ya dos meses y medio en la barriga de tu madre y ya eres el doble de grande según la última ecografía. El otro día fue el santo de tu abuela materna y tu abuela paterna la llamó para felicitarla y estuvieron hablando de ti, de las ganas que tienen de ser abuelas y de conocerte. Sólo hay una pequeña discrepancia: tu abuela materna piensa que vas a ser niña, mientras que la paterna está convencida de que serás niño. Yo también creo que vas a ser niño. A ver si creces un poco más y nos muestras tus encantos en la ecografía y salimos de dudas.

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Esto son cartas a mi sobrino, llevo ya 26 páginas (con fotos, ¿eh?, no es sólo texto) y aún faltan dos meses para que nazca. Espero que, cuando sea mayor, le guste tener la historia de todo lo que pasó desde antes de nacer.

domingo, 6 de febrero de 2011

Biografía.

Leo las redacciones de mis alumnos, el tema es escribir una biografía. Me cuentan su vida, lo felices que eran en sus respectivos países, lo duro que fue venir a España cuando tenían entre diez y trece años, lo que lloraron, lo que les costó. Y lo felices que son ahora aquí, con sus nuevas amistades, sus parejas, en resumen, la gente nueva que han conocido. Que les gusta mucho España, que quieren pasar aquí el resto de sus vidas. Ojalá les vaya bien.

domingo, 23 de enero de 2011

Tiempos.

Un poema que me recordó los tiempos en los que estamos viviendo, aunque se refiera a tiempos ya pasados, a tiempos de postguerra. Primero en valenciano, la traducción, más abajo.

"No és millor ni pitjor el temps,
car tot el temps és temps d'amor,
d'una plaenta convivència
de sentiments i de persones,
de famílies i treball.

Tots els temps són el mateix temps,
perque només hi ha un temps,
i és temps d'amor i de treball,
de contribuir, entre tothom,
i cadascú en allò que faça,
per a l'establiment d'un ordre,
la construcció d'un edifici,
allò que mirarem, feliços,
quan Déu vulga, fora del temps.

Però treballem en el temps,
treballem i amem en el temps.
No hi ha temps millor ni pitjor,
solament existeix el temps,
i no és el temps qui ens justifica,
i ens cal justificar el temps.

En el temps naixem i morim,
i hem de fer nostre tot el temps,
i hem de fer nostres tots els temps,
tal com feren els nostres pares,
com deuen fer els nostres fills.
Tot el temps és el mateix temps,
totes les vides fan la vida.
Fem el temps, i que el temps no ens faça,
car el tems ens fa i ens desfà,
i hem de ser a través del temps.

Nosaltres podem fer el temps,
la construcció de l'edifici.
Foradant en la nit del temps,
obrint la nit com una mina,
obscurament i tenaçment,
ens podrem seure, si Déu vol,
amb les mans brutes de la feina,
a fumar, parlar de la pàtria,
la pàtria sòlida en el temps."

Vicent Andrés Estellés.


No es mejor ni peor el tiempo,
pues todo el tiempo es tiempo de amor,
de una placiente convivencia
de sentimientos y de personas,
de familias y trabajo.

Todos los tiempos son el mismo tiempo,
porque nada más hay un tiempo,
y es tiempo de amor y de trabajo,
de contribuir, entre todos,
y cada uno en aquello que haga,
para el establecimiento de un orden,
la construcción de un edificio,
aquello que miraremos, felices,
cuando Dios quiera, fuera del tiempo.

Pero trabajamos en el tiempo,
trabajamos y amamos en el tiempo.
No hay tiempo mejor ni peor,
solamente existe el tiempo,
y no es el tiempo quien nos justifica,
y debemos justificar el tiempo.


En el tiempo nacemos y morimos,
y hemos de hacer nuestro todo el tiempo,
y hemos de hacer nuestros todos los tiempos,
tal como hicieron nuestros padres,
como deben hacer nuestros hijos.
Todo el tiempo es el mismo tiempo,
todas las vidas hacen la vida.
Hagamos el tiempo, y que el tiempo no nos haga,
pues el tiempo hace y deshace,
y hemos de ser a través del tiempo.

Nosotros podemos hacer el tiempo,
la construcción del edificio.
Horadando en la noche del tiempo,
abriendo la noche como una mina,
oscura y tenazmente,
nos podremos sentar, si Dios quiere,
con las manos sucias de la faena,
a fumar, hablar de la patria,
la patria sólida en el tiempo.


Traducción mía.

A fumar, mejor que no, pero el resto sí me parece bien.

jueves, 6 de enero de 2011

Murcia.

Esto se va pareciendo a un blog de turismo, pero es que, últimamente he visitado muchos sitios. El martes fui a devolverle a María la visita que me hizo hace cuatro años, cuando andaba por aquí la Dama de Elche. Parece mentira, pero nunca había ido en tren a Murcia, siempre voy en el otro sentido, hacia Alicante. Y lo cierto es que hay mucho que ver en Murcia y me lo había perdido, hasta ahora. Como había que ponerle remedio a eso, fuimos al Museo Salzillo, a la catedral y a ver diferentes belenes, que para eso es la época. Además, también nos dedicamos a la gastronomía, que no todo va a ser patear la ciudad, comimos en un restaurante que estaba muy bien y luego tomamos chocolate con roscón junto a la catedral.




Imagen "robada" del blog de María porque aún no he ido a revelar mis fotos.


María fue una guía excelente y no es peloteo, no hay nada como que alguien enamorado de su ciudad te lleve por todos los rincones y te la explique. Ese amor por las ciudades donde una vive creo que a María y a mí, se nos nota bastante. Valió la pena, habrá que repetir antes de que pasen cuatro años más.

lunes, 3 de enero de 2011

Almagro.

Llegamos a Almagro el martes por la noche, dejamos las cosas en el hotel y nos fuimos a cenar con los paraguas, por supuesto, porque seguía lloviendo. No teníamos mucha hambre porque habíamos comido un montón en Trujillo, así que, simplemente nos tomamos unas tapas en un bar de la plaza y luego, aprovechando que había dejado de llover, nos fuimos a dar un paseo antes de dormir. El día siguiente amaneció lluvioso, para variar, lo cual no nos impidió visitar el museo nacional del teatro, la casa de los fúcares y el corral de comedias. Eso sí, la lluvia iba in crescendo y, al final, nos cayó una tormenta tremenda en el corral de comedias. Pensábamos que seríamos las únicas locas que en esas condiciones meteorológicas se dedicaran a hacer turismo, pero nos encontramos a unos cuantos más. Sobre las 5 de la tarde amainó un poco el temporal y decidimos emprender la marcha de vuelta a casa. Vimos campos un poco inundados, pero conseguimos llegar a la autopista y volver bajo una lluvia que no paró hasta llegar a Villena, se nota que esto ya es la España seca, casi el desierto. Normalmente, no me gusta que mi tierra sea tan seca, pero en días así la verdad es que te alegras.



Casa de los fúcares bajo la lluvia (ver la parte superior de la foto con las gotas cayendo).

Sin pretenderlo, creo que este viaje nos salió muy histórico y teatral. En Aranjuez vimos el palacio real que empezó a construir Felipe II y hasta bien entrado el siglo XX siguieron utilizando los reyes algunas temporadas, un mes o dos al año, por lo que parece. En Cáceres vimos las casas señoriales de la nobleza que se lanzó a la conquista de América, todas con sus torres defensivas para protegerse de los ataques de otros nobles. Tiempos difíciles aquellos, no sólo había que luchar contra los árabes sino también con los vecinos cristianos para mantener el poder y la riqueza. Y, cuando ibas en contra de los reyes, podías acabar con la torre desmochada, como las de algunos nobles que no habían apoyado a Isabel la Católica y, como castigo, les hizo derribar la parte superior de sus torres, para que no les sirvieran de defensa en futuras guerras. Trujillo fue también de esa época, con más palacios señoriales, más iglesias y conventos (refugio de nobles segundones que no heredaban el patrimonio familiar y tenían que buscar fortuna en otros campos y también de las hijas que decidían no casarse) y una plaza porticada donde, en aquel momento, solían hacer mercado y cada gremio tenía su lugar en un arco concreto. En Mérida retrocedimos a tiempos romanos y árabes y vimos el teatro, precursor de lo que luego veríamos en Almagro en el Corral de comedias y el Museo nacional del teatro, por eso decía que nos salió muy teatral el viaje. Y en Almagro también vimos parte de esos siglos de oro en los cuales los banqueros de los reyes, los Fúcares, extendían su poder y se traían consigo a sirvientes que luego enseñarían a los españoles del lugar a hacer encajes. A ver qué más cosas aprendemos la próxima vez.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Mérida.

Seguimos viaje y llegamos a Cáceres, donde íbamos a dormir varios días. La decepción fue que la Plaza mayor estaba en obras, pero encontramos un restaurante muy bueno para cenar esa noche y luego dimos un paseo por el casco antiguo con un montón de turistas que venían detrás, estaba lleno de gente, creo que en su mayoría, madrileños y andaluces. También nos encontramos con algún valenciano suelto, pero como nosotras nos hablamos en castellano, disimulamos que los entendíamos, lo cual puede ser interesante. Me sigue llamando mucho la atención cómo habla la gente en cada sitio y los diminutivos en -ino, -ina me recordaron a mis abuelos, que hablan igual porque son de allí.




Teatro romano. Habrá que volver en verano para ver aquí alguna obra.

El domingo por la mañana nos fuimos a Mérida, que está a una hora de Cáceres, más o menos. Allí estuvimos visitando los monumentos más característicos de la ciudad, como el teatro romano, el puente romano o la alcazaba. Y, sobre las seis de la tarde, cuando se hizo de noche, volvimos a Cáceres. Descansamos un poco en la habitación, después de todo el día pateando la ciudad, que cansa bastante. Había estado lloviendo todo el tiempo, aunque hubo también algún breve rayo de sol como el que se ve en la foto pero, justo cuando nos disponíamos a salir a cenar, empezó a caer el diluvio universal acompañado de viento, lo que hizo que nos quedáramos en el hotel y cenáramos allí las provisiones que aún nos quedaban.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Aranjuez.

Hace veinte días, después de trabajar, nos fuimos en dirección a Aranjuez. Hacía bastante frío, incluso había nevado un poco en los campos y había restos de nieve al borde de la autopista. Casi nos helamos al salir del coche cuando paramos a merendar en un área de servicio, menos mal que las palmeritas de chocolate nos hicieron entrar en calor de nuevo. Nuestro destino final era Cáceres, pero habíamos pensado viajar por etapas, tanto a la ida como a la vuelta, para ir más relajadas. Por eso decidimos hacer noche en Aranjuez.



Nos perdimos un poco a la entrada de Aranjuez, pero al final llegamos al hotel y, para mi sorpresa, aparcamos en la misma puerta. Había un montón de sitio para aparcar, no sé si porque, al ser puente, todo el mundo se había ido de vacaciones o porque es habitual encontrar aparcamiento allí. Como hay crisis y hay que ahorrar, nos habíamos llevado comida para hacer picnics y cenamos en la habitación. Después nos atrevimos a dar un paseo con un frío que pelaba y, por la calle, nos encontramos a tres mujeres que también estaban desafiando al mal tiempo y les preguntamos por una cafetería para desayunar un buen chocolate. Nos indicaron varias, dimos una vuelta para localizarlas y así, a la mañana siguiente ya fuimos directas al lugar adecuado. Seguía haciendo tanto frío que casi se me congela la mano por estar hablando por el móvil sin guantes durante cinco minutos.




En la foto se puede ver la escarcha en los jardines.



Decidimos dar una vuelta por los jardines, pero no era el momento perfecto, no sólo por el frío, sino porque en esta época del año los árboles están sin hojas y no tienen el esplendor de la primavera. Así que, antes de congelarnos más, nos metimos en el palacio real, hicimos la visita guiada y, al salir, cogimos el coche otra vez para irnos a Cáceres. Por la radio escuchamos las noticias sobre la huelga de controladores y el estado de alarma y nos alegramos de no haber viajado en avión, pero a mí no me hizo ninguna gracia lo del estado de alarma. Me parece que militarizar la vida civil no conduce a nada bueno y, una vez destapada la caja de Pandora, cualquier gobierno con cualquier excusa puede utilizarlo en contra de cualquier ciudadano. Me parece algo muy peligroso, que nos quita derechos y nos iguala a las dictaduras. Hablando del tema y de otros muchos, se hizo la hora de comer algo y, como ya habíamos recorrido varios kilómetros, decidimos parar en una área de servicio para comernos otro picnic en el coche.

martes, 14 de diciembre de 2010

Este puente.

Este puente he ido a Aranjuez, Cáceres y Almagro. El tiempo ha sido malísimo, mucho frío y lluvia todos los días, pero creo que ha valido la pena porque son sitios muy bonitos que hay que conocer. Espero que disfrutéis algún día tanto como yo un paseo por el casco antiguo de Cáceres, con esos palacios y esas iglesias que te hacen volver a los tiempos en que España fue una superpotencia.

Mi padre y toda su familia es de Extremadura, pero tuvieron que emigrar tras la Guerra Civil. Yo he ido dos veces a Extremadura y me ha encantado. Me la esperaba fea, pobre, desértica y es uno de los lugares más preciosos que he conocido, me recuerda mucho a Irlanda a veces. Sesenta y dos años después de que mis abuelos emigraran con sus hijos andaba yo perdida por esas tierras. No tenemos GPS, ni lo queremos, nos manejamos con hojas impresas del Google Maps y una guía de carreteras del año 2007, tres años atrasada. Así que, acabamos perdidas en unos pueblos en los que no me importaría comprarme una casa para ir en verano: todo verde, montañas impresionantes, robles con las hojas marrones a punto de caer o ya caídas al suelo, ovejas... un regalo para los sentidos.

Al salir de ese paisaje, nos esperaba una sorpresa: nos pasaron volando en grupos por encima del coche unas aves que pensamos que eran cigüeñas. Sólo distinguimos sus siluetas negras volando majestuosamente en el horizonte. Sin embargo, al verlas después en los campos, picoteando antes de dormir (se estaba haciendo de noche y se estaban recogiendo) resultaron ser unos pájaros grandes y grises que no sabíamos lo que eran, hasta que vi un cartel que apenas pude leer desde el coche, que afirmaba que eran grullas. La conductora paró el coche en medio de la carretera (no venía nadie), bajó la ventanilla y las oímos emitir unos sonidos, llamándose unas a otras. Fue impresionante. Por eso no quiero comprarme un GPS, para poder seguir perdiéndome por esos lugares que son lo mejor de un viaje.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Cinco años de blog.

Tengo muchas cosas que contar: un viaje a Aranjuez, Cáceres y Almagro pasado por frío y agua, pero intenso, lo que me desagrada esta sociedad nuestra que va recortando derechos adquiridos a sangre y fuego durante siglos y que se van por el desagüe a marchas forzadas sin que a ninguno nos extrañe ni protestemos por ello, que me gustaría que se acabara el Estado de alarma porque nunca quise vivir en una dictadura, me educaron en otros principios distintos del ordeno y mando, es decir, con mejor talante. Me enseñaron a pensar, por desgracia para algunos, y es lo que quiero que mis alumnos aprendan de mí: a pensar, aunque jamás sepan hablar inglés. Y, también quisiera contar que el sábado pasado, en Aranjuez, oí a un señor diciéndole a otro que antes había mucha ignorancia y le dije a mi amiga que sigue habiéndola, por desgracia. Que es triste que siga vigente aquello que escribió Machado:

"—Nuestro español bosteza.
¿Es hambre? ¿sueño? ¿Hastío?
Doctor, ¿tendrá el estómago vacío?
—El vacío es más bien en la cabeza."


Pero también tengo mucho trabajo atrasado que terminar este fin de semana, así que, ya contaré más adelante todas estas cosas. Y, para no dejaros con mal sabor de boca, una de mis canciones preferidas:




La misma canción, para Alberto: aquí.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Otoño.

Al salir del supermercado caen unas gotas y me pega todo el frío en la cara, lo cual me lleva inmediatamente a Irlanda. No sé si el olor de la lluvia, el frío... pero este tiempo otoñal siempre me recuerda a Irlanda porque allí pasé algunos inviernos de mi juventud. Lo que echo de menos es el inconfundible olor a la turba quemándose en las chimeneas al caer la tarde. Algún día volveré, no sé si antes o después de que se acabe esta crisis que nos va atacando a todos y que nos quita, poco a poco, derechos adquiridos con sangre, sudor y lágrimas durante siglos.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Hoy se casa mi hermano.

Y este es el discurso que voy a dar:

“Hay una historia que habla de un pueblo en el que la gente tenía unas libretitas donde ir apuntando los momentos en que habían sido felices. Al morir, se sumaba todo y se veía quién había vivido más, porque sólo vivimos cuando somos felices. En 1918 mi bisabuelo empezó esta libreta, en la que se registran los acontecimientos más importantes de la familia: nacimientos, muertes, bodas... Parece ser que todos los López tenían una libreta igual que esta, pero, como mi bisabuela no sabía escribir, lo hizo su marido.

Hoy 20 de noviembre de 2010, vamos a escribir una página más. Seguro que os hemos hecho muchos regalos de boda, pero yo quiero regalaros una libreta nueva, con las páginas en blanco, para escribir vuestra historia a partir de ahora y que se llene de momentos felices. Por ejemplo, de paseos por los álamos del río, como el poema de Antonio Machado que yo recitaba para picar a mi hermano cuando empezó a salir con su novia:

“Allá, en las tierras altas
por donde traza el Duero
su curva de ballesta
en torno a Soria, entre plomizos cerros
y manchas de raídos encinares,
mi corazón está vagando, en sueños..
¿No ves, Leonor, los álamos del río
con sus ramajes yertos?
Mira el Moncayo azul y blanco; dame
tu mano y paseemos.”

Pero, como no todo es perfecto en la vida y muchas veces la rutina hace mella, a fin de evitarlo, me gustaría que mi hermano recitara de vez en cuando este poema de Luis Alberto de Cuenca:

“Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».

Y este discurso debe acabar como acaban los cuentos: “Y fueron felices y comieron perdices.”

domingo, 14 de noviembre de 2010

A veces me siento así.

"Tengo a mis amigos
en mi soledad,
cuando estoy con ellos,
¡qué lejos están!"

Antonio Machado.

jueves, 11 de noviembre de 2010

La Y griega de toda la vida.

¿Qué es eso de "YE"? La RAE está ya que chochea, será que vieron lo del "Yes, we can" y se lo quisieron agenciar. Lo siento, pero para mí la Y será y griega toda la vida. Y pienso seguir poniendo acento en "sólo" cuando toque y en "guión" siempre. ¿Y Catar? Catar se catan los vinos o la comida, el país es Quatar y punto. Y quorum, sí señor. Eso de "cuorum" parece que estés leyendo revistas del corazón.

sábado, 30 de octubre de 2010

Una tarde muy agradable.

Unos vasos de té árabes. Es el recuerdo que me queda de la tarde que hemos pasado unos amigos de Villena, otra de Elche y yo. Hemos estado tapeando y luego dando una vuelta por el mercadillo medieval probando la comida de los puestecitos. Entonces ha empezado a llover y nos hemos metido en uno de ellos, que era una tetería árabe, sólo porque tenía toldo y no nos mojábamos. Nos hemos tomado un té con pastas mientras esperábamos a que parara de llover y luego hemos dado una vuelta por el "parque de los patos", como se le llama popularmente, para que el hijo de ellos jugara en los columpios y viera a los patos. También hemos ido a ver un espectáculo del Festival medieval, pero el niño se ha asustado al ver a un dragón de madera echar humo y hemos tenido que irnos a una cafetería. A pesar de todo, ha estado muy bien. Una tarde muy agradable.

domingo, 24 de octubre de 2010

Orgullosa de ser profesora.

En estos tiempos en que se nos hace cada vez más trabajar por menos, tiempos de crisis en los que todos los países europeos están recortando gastos de todas partes, menos de Educación, mientras que España lo primero que hizo fue recortar los gastos educativos, cuando todo el mundo se cree con derecho a opinar sin tener ni idea del tema y criticar siempre la labor del profesorado es muy difícil estar orgulloso de ser docente. Y, sin embargo, lo estamos, como se puede ver en este vídeo:




Como muy bien dice el vídeo siguiente:

"Señor gobernante, usted es un gobernador, yo soy un docente. Usted pasará a la historia, yo quedaré en la memoria de miles de niños, jóvenes y adultos. Usted hace escuelas, yo vivo la escuela. Usted decreta, yo enseño. Usted dirige la justicia, yo soy justa. Usted, como otros gobernantes, pasará. Yo, como otros docentes, quedaré. Usted nos humilla, yo sólo espero. Usted habla enojado, yo escucho. Usted nos quiere dividir, yo enseño a multiplicar. Usted recibe abrazos comprometidos, yo recibo abrazos sinceros. Usted me ataca, yo me defiendo. Usted tiene 8 años de gobierno, yo tengo muchos más años de docencia. Usted da subsidios, yo pago los impuestos. Usted gobierna, yo educo. Usted corta cintas, yo corto cadenas. Usted resta haberes, yo sumo conocimientos. Usted ordena, yo busco acuerdos. Usted reparte, yo comparto. Usted tiene los gastos pagados, yo pago los gastos. Usted fue elegido, yo elijo. Usted suma votos, yo enseño a votar. Usted es sólo un gobernante, yo soy un docente."



El otro día me encontré por la calle a unas alumnas que tuve hace tres años y vinieron corriendo a saludarme, hablar conmigo, contarme cómo les va en el instituto y preguntarme dónde estoy trabajando y qué hago. Eso, ¿se paga con dinero? Por tanto, hay que estar orgullosos de ser docentes, a pesar de que la sociedad en general aún no se haya dado cuenta de lo importantes que somos y no nos reconozca lo que es nuestro.





sábado, 23 de octubre de 2010

Voy a ser tía.

20-8-2010, Viernes.

He intentado hacer scones esta mañana, pero no me salía la masa como quería, así que he añadido leche. Entonces estaba demasiado pegajoso y poco firme, así que he añadido harina y un poco de azúcar, para compensar. Total, que al final he acabado echando todo a ojo, sin seguir las medidas. Pero cuando he intentado amasar todo con un rodillo de madera, estaba demasiado blando, no iba a salir lo que yo quería. Cabreada, he puesto todo en un molde de cristal y lo he metido en el horno. Ha acabado siendo un bizcocho, casi con sabor de scone. Tendré que volver a intentarlo otro día.

Mientras intentaba limpiar todo el desastre, me han llamado mis padres, que estaban de viaje, y yo enfadada porque me llamaran justo cuando más lío tenía, con todo por en medio en la cocina y el bizcocho en el horno. Entonces me he enterado de que voy a ser tía y me ha dado ya todo igual.

domingo, 17 de octubre de 2010

Como la vida misma.

Qué fácil sería la vida si los días consistieran en conducir, parando donde nos apeteciera, a sacar esos cientos de fotos que luego llenan los álbumes que guardo en la estantería del comedor. Si pudiéramos comer en bares y restaurantes, unas veces caseros, otras más lujosos, o esos picnics que compramos en supermercados y comemos junto al mar, viendo una puesta de sol. Qué bonita sería la vida si no existiera el estrés, ni los agobios, ni las preocupaciones, sólo senderismo, bosques, playa, y esa comunión con la naturaleza cuando subimos al Mulhacén o cruzamos el mar de hielo en los Alpes, o nos dejamos salpicar por las olas del Atlántico, camino de unas islas perdidas en la costa de Irlanda donde vivieron unos monjes en la Edad Media.



Y, aunque sé que hay que trabajar para ganar dinero para volver a salir de viaje, me mata la rutina de encerrarme en un edificio de ladrillo rojo de 8 a 3, de conducir 90 kms. ida y vuelta cada día, de gastarme un dineral al mes en gasolina, de pagar hipoteca cada día 11 hasta que cumpla 64 años. "Cada mañana trae, como dice Auden, verbos irregulares que es preciso aprender, o decisiones penosas y que aguardan examen", escribió Jaime Gil de Biedma. Aunque a mí, más bien, me gustaría calzarme mis botas y, como dijo Fray Luis de León, seguir la senda por donde han ido los pocos sabios que en el mundo han sido.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Comidas y cenas.

Aparte del viaje a Almería, en las últimas semanas ha habido también una comida con dos compañeras de carrera, sus respectivos maridos y la hija de uno de los matrimonios. Siempre que nos vemos prometemos quedar más a menudo, organizar más actividades juntos, etc. pero, al final, casi todo eso se queda en agua de borrajas. A no ser que sea yo la que decida unirnos de nuevo, yo siempre soy la que junta a los amigos.



Después hubo también una cena con otra amiga en una pizzería cerca del mar, una conversación trascendental y paseo nocturno sin luna, y sin embargo, con siete olas que salté. Ya sé que se supone que hay que saltarlas en San Juan pero, como nunca lo había hecho antes, decidí saltarlas esa noche. Además, hubo una comida de tapas por Benijófar que estuvo bastante bien, completamos los cinco sellos de los establecimientos participantes y a ver si ganamos la cena para dos, ¡ja, ja! Tras la comida hubo un paseo por una playa que me recordó los veranos de mi juventud, cuando trabajaba allí en la oficina de turismo. El día anterior hubo también, con otra amiga distinta, un espectáculo sobre la vida y la obra de Miguel Hernández en el patio de la biblioteca municipal y una cena para volver a celebrar mi cumpleaños, cualquier excusa es buena. Y esa noche hubo, con otra amiga distinta de las anteriores, otra cena de tapeo y un batido tomado en una tetería decorada como una casa de principios del siglo XX. En resumen, qué bueno es juntarse con los amigos, sobre todo cuando hace tiempo que no los ves.

domingo, 10 de octubre de 2010

Fin del viaje a Almería.

El domingo recogimos todo, bajamos a desayunar y luego nos fuimos camino de Sorbas, para entrar en sus cuevas de yeso. Nos dieron unos cascos con luz, ya que no hay luz eléctrica dentro de la cueva. Éramos muy pocos en la visita, lo cual era bastante agradable. En algunos lugares las rocas habían caído y teníamos que reptar para pasar por debajo, acabamos con las ropas polvorientas y con necesidad de meternos en la ducha. Pero fue curioso por los brillos de las rocas de yeso en las paredes, los techos con murciélagos, ramas y troncos de árboles caídos y que fuera una de las cuevas en estado más silvestre de todas las que he visto. Además era la primera que no tenía estalagtitas y estalagmitas, ya que cuando llueve mucho suele inundarse y, por tanto, no se dan las condiciones necesarias para que crezcan.


Al salir nos limpiamos un poco con unos cepillos que allí había y pusimos rumbo a Garrucha, donde comimos muy bien en un restaurante del paseo marítimo. Luego fuimos a Mojácar playa y al pueblo, nos tomamos un helado y emprendimos la marcha para volver a casa, porque al día siguiente teníamos que trabajar para poder ganar dinero para ir a más viajes. Más viajes que harán que dejemos huella en otras playas, como lo hicimos en la de la foto.

domingo, 3 de octubre de 2010

Cabo de gata II.

Al día siguiente, tras el desayuno, nos fuimos a explorar la zona. Casi por casualidad acabamos pidiendo un mapa en la oficina de turismo de Rodalquilar. Luego visitamos un jardín botánico que había cerca y, en la puerta, un hombre nos preguntó en inglés por la oficina de turismo. Qué suerte tienen algunos, en un pueblo en el que no había casi nadie por la calle, va a dar justo con alguien que habla inglés. Se lo expliqué y entramos al edificio, donde había una exposición, y después se accedía al jardín por una puerta trasera.


El sol también riela, no sólo la luna.


Hacía mucho calor y, tras parar a hacer fotos en miradores que había por la carretera, le dije a mi amiga que nos compráramos una gorra o íbamos a acabar achicharradas. Así que nos compramos sendas gorras en La isleta del moro, un pueblo muy majo al que volvimos después para comer pescado en una terracita. Era el sitio ideal para unas vacaciones sin estrés.

Mi amiga llevaba el bikini puesto, pero yo no, lo tenía en la mochila, por lo que tuve que cambiarme en el coche, tapada con la toalla. Y la verdad es que me costó, porque tenía los pantalones pegados del sudor. Encima, mi amiga partida de la risa diciéndome que venía un autobús y me iban a ver, pero al final lo conseguí y nos bañamos en una de las mejores playas que he visto en mi vida: la playa de los genoveses. Unas aguas cristalinas, una calma... ¡qué bien se estaba allí! Y eso que el agua estaba helada, pero con el calor que hacía, nos dio igual.



A continuación nos fuimos a la Playa de monsul y, para nuestra sorpresa, había mucho oleaje y gente haciendo surf. Era lo opuesto a la playa anterior, con lo quieta que estaba allí el agua. Ya era un poco tarde, así que decidimos volver a La isleta del moro y comer en uno de los restaurantes que habíamos visto allí.



Playa de Monsul.



Después de comer continuamos viaje y nos dimos un paseo por otra playa cuyo nombre no recuerdo y luego fuimos al faro del Cabo de gata por una carretera estrechísima. Era el O'Connor Pass de Almería, incluso puede que peor, aunque afortunadamente más corto que su versión irlandesa. A todo eso, ya eran las siete de la tarde, llevábamos todo el día por ahí y estábamos un poco cansadas, así que volvimos al hotel a ducharnos y cambiarnos de ropa para salir a cenar a una pizzería preciosa y disfrutar de otro paseo con luna llena cerca del mar.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Cabo de Gata.

Este fin de semana me fui a descubrir una provincia cercana, pero que todavía no conocía. En dos horas llegamos a Las Negras, en el Cabo de gata, Almería. Se nota que ha sufrido el boom de la construcción que se acabó con la crisis, pero el ladrillo, a pesar de todo, ha respetado bastante el pueblo y no es aún, esperemos que no lo sea nunca, la burrada de cemento y hormigón en la que se han convertido muchos municipios turísticos del Mediterráneo español. Llegamos sobre las siete y media de la tarde, dejamos las cosas en el hotel y nos fuimos a dar un paseo por la playa. Luego volvimos y cenamos en la terraza de la habitación la tortilla que había preparado mi compañera de viaje. Hay que ahorrar un poco en comidas y cenas, para poder irnos de viaje más a menudo. Desde allí vimos anochecer y salir una luna preciosa, elegimos ese fin de semana precisamente porque había luna llena.



A continuación nos echamos a la calle a disfrutar de la luna y para ello nos sentamos en una cafetería donde nos tomamos un té justo delante del mar, contemplando las barcas que salían a pescar y lo que decía aquel famoso poema que aprendimos de memoria en la niñez: "La luna en el mar riela, en la lona gime el viento y alza en blando movimiento olas de plata y azul". Rielar, qué bonito verbo apenas conjugado y tan apropiado para esas costas almerienses, que en su época sufrieron los ataques de los piratas berberiscos, piratas como el protagonista del poema de Espronceda. Para quien no lo recuerde, en este vídeo aparece entero:





Hablamos del pasado, el presente y el futuro, arreglamos el mundo y, ya cuando empezábamos a tener un poco de frío por el relente de la noche, nos fuimos a otro bar, un poco más adentro del pueblo, pero desde el que todavía se podía contemplar el mar y la luna llena. Allí nos tomamos sendos mojitos para celebrar que estábamos vivas. A las doce, como cenicientas, volvimos al hotel y nos fuimos a dormir, que al día siguiente teníamos maravillosas playas por descubrir.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Labordeta.

No sé cuántos años tenía cuando, estando en el colegio, en un día de la paz nos dieron unas canciones y, una de ellas, era esta, que me impresionó desde entonces:






Yo era muy joven durante la Transición, tenía dos años cuando murió Franco y, por lo tanto, estas canciones las he conocido con posterioridad, conforme fui creciendo y descubriendo que "una de las dos Españas ha de helarte el corazón", como decía Antonio Machado. A los veinte años tuve la suerte de conocerlo en persona y de asistir a un concierto suyo en Benasque (Huesca) durante un curso organizado por la universidad de Zaragoza. Fue impresionante cantar todos juntos esta canción agarrados de la mano.


Siempre me pareció un hombre íntegro, honesto, que actuaba según sus ideas, un hombre de los que nos haría falta tener más. Descanse en paz y ojalá que un día, al levantar la vista, veamos una tierra que ponga "libertad".

sábado, 11 de septiembre de 2010

Irlanda 2010 (Última parte).

El último día en Irlanda nos levantamos un poco nerviosas por tener que ir a devolver el coche y luego marcharnos a España, no queríamos llegar tarde al aeropuerto, pero aún teníamos varias horas por delante, así que, tras desayunar y recoger las maletas por última vez, nos fuimos a ver el pueblo. Entramos en algunas tiendas, en un par de iglesias y, cuando nos cansamos, pusimos rumbo a Cork. De camino paramos en Cahir, vimos el castillo por fuera, hicimos algunas compras y fotos y ya volvimos al coche, resignadas a marchar hacia el aeropuerto.

Ayuntamiento de Clonmel.


Encontramos un trozo de autopista muy buena, aunque de peaje, pero no era muy cara y llegamos muy pronto a Cork. Nos perdimos buscando una gasolinera para devolver el coche con el depósito lleno y que no nos pegaran un sablazo después. Pero al final encontramos una justo al lado del aeropuerto y de la empresa donde teníamos que dejar el coche. El hombre que lo revisó al entregarlo y vio que estaba sin un rasguño, aunque un poco lleno de barro, nos dijo que habíamos recorrido 1557 kms. Reorganizamos el contenido de las maletas mientras él inspeccionaba el coche y, cual sería nuestra sorpresa al facturar que la grande pesaba justamente 15 kgs. Ni más, ni menos, como a la ida. Y eso que habíamos cambiado cosas de sitio...

En el aeropuerto comimos las manzanas y lo que nos quedaba de los picnics y nos tomamos una sidra para despedirnos de Irlanda antes de partir. Una cola de irlandeses deseosos de llegar a las playas mediterráneas y de algunos españoles que, como nosotras volvían a casa tras las vacaciones, nos agolpábamos antes de entrar en el avión. El viaje fue bastante tranquilo, nos despedimos del verde para ir al encuentro del marrón desértico de la zona donde vivimos, mi compañera se quedó dormida mientras yo pensaba en la historia de los monjes de las Skellig, que les contaría algún día a mis hijos antes de que se durmieran. Sin embargo, casi al llegar, nos pilló una tormenta con las consiguientes turbulencias, cosa que no me gusta nada dentro de un avión, pero aterrizamos sin problemas, recogimos las maletas y volvimos a casa.




FIN

jueves, 9 de septiembre de 2010

Irlanda 2010 (Octava parte)

Nos levantamos más o menos temprano porque teníamos que cruzarnos media Irlanda antes de llegar al último B&B, desayunamos muy bien, como siempre, nos despedimos de los dueños, que estaban aún riéndose de mi aventura sin agua del día anterior, y decidimos ver la costa de Connemara. Pasamos por la Bahía de Mannin, donde mi compañera de viaje volvió a ser niña buscando conchas en la playa: había un montón de caracolillos y trozos que parecían de coral, además de unas algas rojizas. Había bajado la marea y por eso se veían todas estas cosas. Paramos en Roundstone para dar una vuelta y luego en Oughterard para comprar los último souvenirs y comer en un restaurante bastante majo. Tocaba probar el Irish Stew, que es un plato típico de Irlanda.



Vista desde el B& B de Connemara.



Después de comer seguimos viaje hacia Galway, sin parar allí, y luego dirección Limerick. Encontramos una de las pocas autopistas que hay en Irlanda, aún estaba en construcción en algunos tramos, y por fin pudimos desquitarnos de los caminitos que habíamos recorrido durante el viaje. Pero, como las alegrías duran poco en casa del pobre, la autopista se acabó pronto y volvimos a las carreteras estrechas, aunque no tanto como otras veces. Llegamos a Cashel a las 6.15 y poco antes había sido el último pase para ver el castillo. Además, estaba en obras, así que, no sé qué habríamos podido ver. En vista del éxito nos fuimos a tomar un capuccino con scone, el último del viaje, antes de seguir hasta Clonmel, que era nuestro destino.




Bahía de Mannin, Connemara.

Allí nos perdimos un poco, pero como preguntando se va a Roma ("¿de dónde crees que vengo?", dice el chiste), al final llegamos. Era un sitio un poco extraño, casi de novela de Agatha Christi, menos mal que no nos pasó nada. Pensamos si salir a buscar un pub, pero al final nos pudo la pereza y nos quedamos haciendo las maletas para el día siguiente y tirando envoltorios de los regalos que teníamos para que hubiera menos peso y la compañía aérea no nos cobrara más. Nos quitamos todo el lastre posible, la verdad, y nos salió bien.

Una calle en Cashel.

Cuando ya teníamos unas maletas en perfecto estado de revista y peso, nos tomamos un té, estuvimos hablando un rato y, al final, nos fuimos a dormir.



CONTINUARÁ...

viernes, 3 de septiembre de 2010

No water, no water (Irlanda 2010 séptima parte).

Me pongo a ducharme, abro el grifo, me mojo, cierro la ducha, me enjabono, abro la ducha y... no sale agua. No puede ser, ¿será que viene de un depósito y se ha gastado toda? Porque había oído también la ducha de los de al lado. Y yo pensando: "¡Los franceses de al lado me han robado el agua!" Vuelvo a intentarlo y, como las duchas en Irlanda son tan raras, que tienen un mini calentador incorporado y unas ruedas que giran para un lado y para otro, pienso: "A ver si es que no la he sabido abrir bien" y sigo dándole a aquello. Al final, como no había manera, salgo a pedirle ayuda a mi compañera de habitación, ya que ella se había duchado la noche anterior, para que me explicara cómo iba.

Salgo en toalla por no vestirme otra vez y aquella, que estaba medio dormida, al verme de esa guisa, tirando de la toalla por todos lados para que no se me viera nada porque me venía corta, se despierta y se parte de risa conmigo. Me dice: "Si quieres, bajo y les digo a los dueños: "No water, no water" y luego me subo, porque no entenderé lo que me contesten... O si no, bajas tú en toalla, con lo sexy que estás, a ver si te ligas al dueño, que no sabemos si está bueno (no lo habíamos visto aún, nos atendió su mujer la tarde antes). Y la tía, muerta de risa. Total, que al final me visto, con todo el champú en el pelo aún, y bajo. Estaba la familia desayunando en la cocina, tuve que tocar la puerta porque la tenían cerrada. Les cuento la historia y me dicen que ya han llamado para avisar porque ha habido un corte de agua (se ve que se rompió una tubería o no sé qué que habían cambiado en abril en esa zona) y que no se podía hacer nada, que todas las casas estaban igual. Así que les contesto: "Bueno, pues me quedaré con el champú en el pelo". Y entonces me dice el hombre que probara el baño de los niños, que al estar en la planta baja, aunque no tenía mucha presión, sí que llegaba algo de agua, no como al primer piso. Así que me subo a por la toalla, bajo y me encuentro a la mujer puesta de guantes de goma limpiándolo todo (estaba limpio, pero bueno) y le digo que no se preocupe, que sólo voy a usar la ducha y no soy tan tiquismiquis. Y ya por fin me pude duchar. Pero el hombre cada vez que venía a nuestra mesa en el desayuno a servirnos, estaba intentando no reírse. Y mi compañera de viaje también, de verlo. Hasta que nos fuimos estuvieron con el cachondeo y creo que aún se estarán riendo de mí con el champú en la cabeza. Y eso que no bajé en toalla, si no...



Abadía de Kylemore.

A continuación nos fuimos a ver la abadía de Kylemore, que yo ya había visto, aunque no con tanto detalle porque siempre íbamos con un poco de prisa. Había sacado las entradas por internet porque eran un poco más baratas que en taquilla, así que al entrar tuve que enseñar el papelito con la factura de internet. Hicimos la visita guiada por la casa y luego ya nos fuimos a pasear por los jardines inmensos que tiene. Nos encontramos con una pareja española y nos hicimos fotos unos a otros, respectivamente. Vimos el jardín victoriano amurallado, las casas de los jardineros y luego ya, nos fuimos a la tienda a comprar algún detalle y salimos de allí para ir al Parque Nacional de Connemara.



El día, que había empezado soleado, se había puesto lluvioso y la verdad es que no daba gusto pasear al aire libre. Al llegar al Parque Nacional de Connemara fuimos a la cafetería y nos comimos unos sandwiches y tomamos un capuccino de sobre que estaba bastante malo. Dimos una vuelta por el bosque y, al final, decidimos coger el coche y recorrer la parte norte de Connemara para hacer fotos. Era precioso: lagos, ovejas, campos verdes... Pero la lluvia, con esa niebla que crea, afeaba el paisaje y lo desdibujaba tanto, que apenas se veía en las fotos. Buscando Cong, un pueblo con monumentos medievales, nos perdimos en algún lugar debido a que había pocas señales y, las que había, estaban en irlandés y no las entendíamos. Acabamos, no sé cómo, en el condado de Mayo, no llegamos a Irlanda del Norte de milagro, al paso que íbamos... Mirando el mapa nos dimos cuenta de que teníamos que rodear un lago enorme para llegar a Cong, pero la conductora necesitaba ir al baño. Así que paramos en un lugar llamado Partry y nos dirigimos a un pub. Al abrir la puerta de aquel universo masculino y ver a los bachelors (solteros) de County Mayo allí reunidos en torno a la barra y más aburridos que ostras en una tarde de domingo, en vista del panorama, decidimos huir, literalmente, ¡ja, ja! Cerramos la puerta y nos largamos.



En algún lugar de Connemara.


Paramos en el siguiente pueblo, Ballinrobe, que estaba más desierto que el Sáhara. A pesar de todo, conseguimos encontrar una extraña cafetería-restaurante y estaba abierta. Había muy poca gente dentro: unas señoras mayores tomando el té con scones y luego llegó una pareja, también mayor, a cenar. Pedimos un capuccino con apple crumble, una especie de tarta de manzana, pero diferente de cómo la hacemos aquí. Luego seguimos camino a Cong, vimos una abadía medieval, dimos una vuelta por el pueblo y decidimos volver al B&B porque empezaba a llover bastante fuerte y ya eran las 8 de la tarde de todas formas. Al llegar estuve bastante rato hablando con la dueña, que me contó que habían reparado ya las tuberías y teníamos agua, nos contamos cosas de la vida en Irlanda y la vida en España y, al cabo del rato, me conecté a internet (había bajado para eso, pero como nos pusimos a hablar...) y cuando me cansé subí a la habitación y le conté a A. lo que me había contado la señora. Ella estaba viendo El jardinero fiel, en inglés, por supuesto. Hablamos un rato, no recuerdo si nos tomamos un té, y luego ya nos fuimos a dormir con un poco de pena porque se nos estaban acabando las aventuras irlandesas.



CONTINUARÁ...